#843 Las Mutaciones Aleatorias y la Epigenética
June 03, 2025En la pregunta #671 ¿Las Mutaciones «Aleatorias» Ocurren por el «Azar»?, usted afirma:
«Llegamos a ver que la teoría evolutiva no sostiene que las mutaciones que están en la raíz del desarrollo evolutivo y, por tanto, de la evolución misma, ocurren sin propósito o por casualidad, como suelen afirmar los divulgadores y hasta algunos científicos descuidados. Al comprender adecuadamente el significado de “aleatorio” en la teoría evolutiva, llegamos a ver que la evolución es totalmente compatible con la dirección providencial de Dios en el proceso evolutivo».
Usted dice que en la evolución «aleatorio» no significa realmente «aleatorio». Pero los biólogos afirman que sí lo es, como lo indica este artículo reconocido:
Desde la primera mitad del siglo XX, la teoría evolutiva ha estado DOMINADA por la idea de que las mutaciones ocurren de manera ALEATORIA respecto a sus consecuencias. Contrario a las expectativas, encontramos que las mutaciones ocurren con menor frecuencia en regiones funcionalmente restringidas del genoma [debido a la epigenética]. La ocurrencia aleatoria de las mutaciones respecto a sus consecuencias ha sido un AXIOMA sobre el cual descansa gran parte de la biología y la teoría evolutiva. Esta proposición aparentemente simple ha tenido EFECTOS PROFUNDOS en los modelos evolutivos desarrollados desde la síntesis moderna, moldeando cómo los biólogos han pensado y estudiado la diversidad genética durante el último siglo.
Ahora se sabe que la composición de nucleótidos, las características epigenómicas y los sesgos en la reparación del ADN pueden influir en la probabilidad de que ocurran mutaciones en diferentes regiones del genoma. En conclusión, encontramos ASOCIACIONES entre la frecuencia de mutaciones y características bioquímicas conocidas por afectar la reparación del ADN y su vulnerabilidad al daño.
Las probabilidades de mutación predichas por el epigenoma explicaron más del 90 % de la variación en el patrón de mutaciones observadas en torno a los cuerpos génicos. Este descubrimiento ofrece una NUEVA EXPLICACIÓN sobre las FUERZAS que impulsan los patrones de VARIACIÓN NATURAL [no la selección natural], desafiando un PARADIGMA ANTIGUO respecto a la ALEATORIEDAD de las mutaciones e inspirando nuevas direcciones para la investigación teórica y práctica sobre la mutación en biología y evolución.
“Mutation bias reflects natural selection in Arabidopsis thaliana”, enero de 2022, revista Nature.
Nature está diciendo que los biólogos creían que las mutaciones eran verdaderamente aleatorias, pero debido al nuevo campo de la epigenética, esto resulta ser FALSO.
Tengo la impresión de que usted ha fusionado su postura a la perspectiva de la evolución centrada en el gen, pero ha pasado por alto el nuevo campo teleológico de la epigenética, el cual añade 10^50,000 bits de información al conjunto de ADN en cada célula.
Vaughan
Estados Unidos
Respuesta de Dr. Craig
R
¡No te preocupes, Vaughan! En mi sección de la Doctrina de la Creación para mi proyectada teología filosófica sistemática, incluyo un extenso “Excursus sobre el origen y la evolución de la vida”, en el que discuto los factores epigenéticos que contribuyen a moldear la evolución de los organismos. En la actual Síntesis Evolutiva Extendida, a diferencia de la Síntesis Moderna que la precedió, «los factores importantes que impulsan la evolución, aquellos que no pueden reducirse a los genes, deben integrarse en el propio tejido de la teoría evolutiva».[1] El enfoque “centrado en el gen” de la Síntesis Moderna no logra captar toda la gama de procesos que dirigen la evolución. «Entre las piezas faltantes se encuentran cómo el desarrollo físico influye en la generación de variación (sesgo del desarrollo); cómo el ambiente moldea directamente los rasgos de los organismos (plasticidad); cómo los organismos modifican su entorno (construcción de nicho); y cómo los organismos transmiten algo más que genes entre generaciones (herencia extragenética)».[2] Así que tienes toda la razón en destacar este cambio significativo en la biología evolutiva, y te agradezco que hayas compartido conmigo este artículo tan interesante.
Aun así, no creo que hayas captado el punto central de mi respuesta a los defensores de la Síntesis Moderna, quienes afirman que las mutaciones ocurren al azar. Muchos cristianos han pensado que la teoría evolutiva es incompatible con el teísmo cristiano, ya que, desde la perspectiva cristiana, Dios supervisa providencialmente cualquier mutación que ocurra y, por lo tanto, estas no suceden de manera ciega o puramente fortuita. Mi punto fue que, cuando los proponentes de la Síntesis Moderna explican lo que entienden por «aleatorio», resulta que las mutaciones «aleatorias» no son en absoluto incompatibles con que Dios dirija dichas mutaciones. Lo que ellos quieren decir con «aleatorio» es que las mutaciones no ocurren en beneficio del organismo huésped. Es decir, no hay, en las causas naturales de las mutaciones, una direccionalidad que impulse el proceso a favor del florecimiento del organismo huésped. Esa definición de «aleatorio» es, evidentemente, compatible con que Dios dirija o incluso cause directamente las mutaciones. Las mutaciones dirigidas por Dios no tienen por qué implicar un beneficio para el organismo en cuestión. Por tanto, las mutaciones pueden ser a la vez dirigidas por Dios y «aleatorias» en el sentido que define la teoría.
El artículo que citas no contradice en absoluto la definición de «aleatorio» que he citado de los proponentes de la Síntesis Moderna. Simplemente poner en mayúsculas la palabra «ALEATORIO» no demuestra que esté siendo usada con un significado diferente. De hecho, deberías haber puesto en mayúsculas la frase «con respecto a sus consecuencias». Esa expresión revela que los autores no están usando «aleatorio» en el sentido de «puro azar», sino para indicar que las mutaciones son indiferentes al beneficio que puedan conferir al organismo huésped. El propósito de su artículo es mostrar que, en la planta específica que estudiaron, las mutaciones están, de hecho, sesgadas o restringidas por factores epigenéticos para suprimir mutaciones perjudiciales, de modo que las mutaciones tienden a favorecer al organismo vegetal en cuestión.
Los autores del artículo informan que han descubierto, en la planta Arabidopsis thaliana, un sesgo mutacional asociado con factores epigenéticos que «actúa para reducir los niveles de variación perjudicial en Arabidopsis al disminuir la tasa de mutación en genes restringidos funcionalmente» (p. 104). Comparan este sesgo con un par de dados cargados: «El valor adaptativo de este sesgo puede conceptualizarse mediante la analogía de unos dados cargados con una menor probabilidad de obtener números bajos (es decir, mutaciones perjudiciales), y por tanto una mayor probabilidad de obtener números altos (es decir, mutaciones beneficiosas)» (p. 105).
Así, en claro contraste con las afirmaciones de la Síntesis Moderna, las mutaciones pueden, en efecto, estar sesgadas hacia el beneficio del organismo huésped en el que ocurren.
El teórico de la evolución James Shapiro ha argumentado también a favor de lo que él llama Ingeniería Genética Natural (Natural Genetic Engineering, NGE), según la cual los organismos reestructuran activamente sus genomas durante el curso de la evolución, utilizando un conjunto de herramientas bioquímicas y celulares de NGE para reescribir su propio ADN.[3] Shapiro sostiene que los organismos poseen un sistema S.O.S. incorporado que puede responder activamente ante factores de estrés o peligro, generando mutaciones que les ayudan a enfrentar dichos desafíos.
Así que, si en la Síntesis Evolutiva Extendida resulta que las mutaciones, de hecho, ocurren de manera sesgada en beneficio del organismo huésped, ¡tanto mejor! Eso no hace más que reforzar mi argumento de que Dios puede estar dirigiendo las mutaciones que impulsan el proceso evolutivo. Lo que tenemos aquí es una forma poderosa de argumento que yo llamo un argumento de tipo: «Incluso si…; pero de hecho…». Incluso si las mutaciones fueran aleatorias, podrían ser dirigidas por Dios;
pero de hecho, no son aleatorias.
[1] K. Laland et al., “Does evolutionary theory need a rethink?,” Nature, 514 (9 de octubre de 2014), p. 161.
[2] Laland et al., “Does evolutionary theory need a rethink?,” p. 162.
[3] James A. Shapiro, Evolution: A View from the 21st Century. Fortified (Chicago: Cognition Press, 2022), p. xxii.
- William Lane Craig