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#84 El Escepticismo acerca del Neo-Darwinismo Re-Visitado

March 21, 2012
P

Hola Dr. Craig,

Usted, al igual que muchas personas en el presunto debate creacionismo/evolución, parece confundir la ciencia y la filosofía. Sin duda, usted aprecia, que, aún si usted es teísta, usted no puede traer a Dios a la ciencia, ya que usted deja de hacer ciencia. En el momento que usted invoca a Dios como una explicación para un fenómeno natural, usted está efectivamente diciendo: nosotros no podemos explicar esto y nunca lo podremos hacer, así que hemos alcanzado los límites de la ciencia. Para citar a Stephen J. Gould que dice que ‘Dios es uno que detiene la ciencia.’ Aparentemente usted está de acuerdo con la evolución, pero dice que ella necesita de la intervención de Dios, ¿o no es cierto? Usted dice ‘siga la evidencia y mire a donde le lleva.’ La evidencia le lleva a lagunas o huecos en su conocimiento actual y eso axiomáticamente proporciona aparente evidencia a favor de Dios. Usted no hará conjeturas en qué punto Dios interfiere, de manera que alguien concluye que él compensa por las lagunas manifestadas por nuestra ignorancia conocida como ‘el Dios de los huecos’. En cuanto a que Génesis apoya la evolución, esa debe ser una versión muy recortada de Génesis. No hay ninguna ciencia en Génesis o en ningún otro lugar en la Biblia. Ningún descubrimiento científico se ha hecho al estudiar la Biblia, desde el tiempo de Pitágoras al tiempo actual. Pero Génesis, en particular, es uno de lo libros más místicos en una compilación de libros místicos. Si usted quiere hacer la pregunta: ¿Cómo es apoyada la evolución por una historia que gira sobre un hombre que fue hecho de tierra, una mujer hecha de una costilla del hombre, una serpiente que hablaba y una fruta, que cuando fue ingerida, hizo a los seres humanos intrínsecamente malos?

Atentamente,

Paul

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

Paul, usted plantea un número de temas en su pregunta a la respuesta que di en la Pregunta 82 sobre “El Escepticismo acerca del Paradigma Neo-Darwiniano,” así que permitame tratar de desenredarlas y responderlas tomando una a la vez.

Es algo simplista pensar que la ciencia y la filosofía son dos disciplinas distintas que pueden ser nítidamente separadas la una de la otra. No las confundo, pero sí las veo como inextricablemente unidas. La carta misma que usted escribe ilustra mi punto, ya que su objeción principal de “invoca[r] a Dios como una explicación para un fenómeno natural” es una afirmación filosófica acerca de los limites de la ciencia sino una afirmación que procede de la filosofía de la ciencia.  Por lo tanto al final, su propia posición está arraigada en la filosofía y no en la ciencia.

En cuanto a su afirmación filosófica, ella es una aseveración del naturalismo metódico, la afirmación de que para que algo califique como una explicación científica, esa hipótesis debe ser naturalista. Las hipótesis no naturalistas no pueden ser evaluadas ya que están excluidas de la bolsa de opciones de explicaciones vivas.

Pero si la ciencia está limitada de esa manera, entonces sea convierte en una victoria superficial la afirmación de que el neo-Darwinismo es la mejor explicación. Se acuerda del punto de Philip Johnson: él está completamente dispuesto a estar de acuerdo de que la explicación naturalista de la complejidad biológica es la síntesis Darwiniana. Pero él quería saber si esa explicación era verdadera. ¿Cómo sabemos que no hemos excluido la explicación verdadera por medio de una mera restricción metódica? ¿No nos deberíamos sentir muy incómodos, en especial si somos teístas, acerca de presuponer que la explicación verdadera debe ser encontrada entre las explicaciones naturalistas? ¿Por qué debemos pensar que Dios se atiene a nuestras limitaciones metódicas?

En cualquiera de los casos, ¿por qué adoptar el naturalismo metódico? Usted podría decir que no tenemos ninguna opción en este asunto, si deseamos hacer ciencia, ya que invocar a Dios como la causa de un fenómeno natural es uno que detiene la ciencia y de ese modo impide la ciencia. Ese temor me choca como algo totalmente sin justificación. Tanto el proponente de una hipótesis teísta como el proponente de cualquier hipótesis cientifica, buscará decir que las condiciones que servirían para falsificar su hipótesis y luego proponer experimentos para probar su hipótesis al intentar de replicar dichas condiciones. Por lo tanto, lejos de ser uno que detiene la ciencia, una hipótesis teísta puede servir para generar un programa de investigación continuo. No hay ninguna razón para pensar que la actitud del proponente de una hipótesis teísta debe ser “no podemos explicar esto y nunca lo podremos hacer.” Totalmente lo contrario, él o ella podría sostener su hipótesis de una manera muy tentativa y estar preparado para renunciar a ella si la evidencia experimental hace que su hipótesis sea falsa.

Sin embargo, supongamos que usted está correcto y que la ciencia requiere el naturalismo metódico. ¿Qué sigue? Meramente que la hipótesis del diseño no es una hipótesis científica, tomando en cuenta la definición suya de ciencia. Como filósofo que soy, esa conclusión no me molesta ni un ápice. De hecho, permanezco con la mente completamente abierta acerca de la afirmación de que el Diseño Inteligente es una hipótesis científica. Richard Dawkins cree que lo es (una de muchas afirmaciones sobre las que él está de acuerdo con la teorías del Diseño Inteligente), pero no estoy tan seguro. Estoy completamente contento de considerarlo como una afirmación metafísica, una afirmación que podría bien ser verdadera, aún si ella no encaja dentro de los limites metódicos de la ciencia.

Usted pregunta, ¿la mejor explicación de la complejidad biológica involucra la intervención de Dios o no? Honestamente no lo sé. Estoy listo a seguir la evidencia para ver a donde lleva. Michael Behe no cree de esa manera, a pesar de que él es un proponente del Diseño Inteligente. Los Creacionistas Progresivos creen que sí involucra la intervención de Dios. ¿Quién tiene razón, si alguno? La única manera de saberlo es mirando la evidencia.

Usted dice que esa actitud conduce al “Dios de los huecos,” la cual es tan despreciada hoy en día. Creo que su acusación no viene al caso. El “Dios de los huecos” tiene que ver con los argumentos a favor de la existencia de Dios que se basa en los huecos que existen en el conocimiento científico. Pero aquí no necesitamos estar argumentando para nada a favor de la existencia de Dios. El teísta podría venir a la evidencia ya con una cosmovisión teísta en su posesión y luego preguntar (como lo hago yo), “¿Qué indica la evidencia sobre la manera en que Dios proporcionó la complejidad biológica? ¿Utilizó el proceso de la evolución? ¿Intervino Él de una manera milagrosa?” Para dar respuesta a esas preguntas, él va a ver la evidencia si hay huecos enormes en el registro fósil y si los mecanismos explicativos de la teoría neo-Darwiniana involucran extrapolaciones enormes más allá de la evidencia muy limitada, entonces el teísta podría ser, de manera justificada, un escéptico acerca de la verdad de la teoría prevaleciente (la cual, recuerde, depende crucialmente de una restricción metódica de una naturaleza filosófica). Los huecos, entonces, funcionan como evidencia empírica de que la teoría actual, de alguna manera, está defectuosa. Por supuesto, yo no voy a conjeturar por adelantado acerca de donde Dios interviene (¿cómo podría yo esperar saber algo como eso a priori?). Al contrario, miraré la evidencia para ver si y donde podría haber lugares donde pudo haber ocurrido la intervención divina. Si los huecos están cerrados y la evidencia a favor de lo adecuado de los mecanismos de explicación evolutiva está fortalecida, entonces podría convertirse más seguro que la visión prevaleciente está correcta.

Usted podría decir que los proponentes del Diseño Inteligente sí argumentan a favor de la existencia de Dios, o por lo menos de un Diseñador Inteligente del cosmos. Muy bien, pero los mejores de ellos no lo hacen en base de los huecos en la evidencia. Por el contrario, un teórico como William Dembski propone una teoría de inferencia de diseño que aplica a las inferencias de diseño de cualquier tipo y no tiene nada que ver con los huecos en la evidencia o con el intervencionismo divino. (La teoría de Dembski de la acción divina es muy sutil y es completamente consistente con el no-intervencionismo.) Su teoría de la inferencia de diseño es, por lo tanto, una inferencia de altos principios, no simplemente una apelación basada en ignorancia.

En cuanto a Génesis, otra vez no estoy seguro de si hay alguna ciencia o no. Ciertamente su propósito teológico no es principalmente científico. Sin embargo, Wolfhart Pannenberg afirma, recurriendo al erudito del Antiguo Testamento, Gerald von Rad, que el relato tiene la intención ser un relato científico del origen del mundo. Usted está equivocado por completo en pensar que éste es puramente mitológico. De hecho, el relato en su tono es positivamente un “de-creador” de mito. Este remueve cualquiera de los dragones y de los dioses primordiales de los mitos de la creación que los vecinos paganos de Israel tenían. El sol y la luna no son deidades astrales; ellos simplemente son luces en el cielo que Dios hizo. Los animales y la vegetación que pueblan la Tierra son sólo criaturas hechas por Dios. El capítulo completo tiene la intención de “de-crear” los mitos relacionados al mundo creado.

Una vez usted se despoja de la idea de que el relato quiere decir seis días consecutivos de 24 horas—y que hay buenas razones en el pasaje para pensar que su autor no tenía esa intención—, entonces es sorprendente que la narrativa no dice absolutamente nada de cómo Dios hizo las plantas y los animales. No me mal entienda: no estoy afirmando que Génesis 1 enseña evolución—eso sería anacrónico—pero meramente que no hay inconsistencia entre Génesis 1 y una teoría evolutiva. Agustín ya había entendido este punto 1500 años antes de Darwin.

Usted confunde la historia de la creación y de la caída del hombre en Génesis 2-3 con el relato de la creación en Génesis 1. Ciertamente ese relato es rico en su simbolismo—el autor no tenía la intención para que nosotros nos imagináramos a Dios haciendo Reanimación Cardiopulmonar (RCP) en Adán a través de su nariz—, pero no desprecie una narrativa porque no sea literal. ¿Necesito añadir que la narrativa no dice nada acerca de que el pecado original fue genéticamente transmitido?

La Biblia no tiene la intención de ser un libro de texto de ciencia, así que sería algo tonto estudiarlo para encontrar descubrimientos científicos. Pero la ciencia moderna nació por una cosmovisión bíblica que vio el mundo ni como divino ni como poblado por espíritus sino como un lugar racional creado por Dios y, por lo tanto, susceptible para la exploración científica. Y una visión teísta del mundo puede, en lo más cierto, contribuir a nuestro entendimiento de la verdad cientifica. Échele un vistazo a mi artículo sobre la relación de la ciencia y la teología bajo “Science and Theology?” (Ciencia y Teología) en la sección de “Popular Articles” (Artículos Populares). En el caso presente que tiene que ver con la mejor explicación de la complejidad biológica, una perspectiva teísta nos puede ayudar a ser más crítico y menos crédulo con respeto a las teorías que están basadas en las suposiciones filosóficas y en las bases evidénciales pocos convincentes.

- William Lane Craig