#85 Cuatro Preguntas que Hacen que a uno le Duela el Cerebro
March 21, 2012Estimado Dr. Craig,
Quiero comenzar agradeciéndole mucho por su ministerio y por hacer disponible tanto contenido. He aprendido y crecido mucho y he crecido al escuchar las clases “Defenders” (Defensores) y los podcasts de Reasonable Faith (Fe Racional) y también por sus blogs en su página Web.
Esto realmente es algo rápido para dejarle saber de un artículo que posiblemente usted no haya visto en el sitio de Web de la cadena de noticia BBC llamado “Four philosophical questions to make your brain hurt” (Cuatro Preguntas Filosóficas que hacen que a uno le duela el cerebro) [http://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/magazine/7739493.stm]. (Vivo en Londres, de modo que esa es la página web de noticia que regularmente veo)
Las cuatro supuestas preguntas/proposiciones difíciles y sin respuestas son:
1. ¿Deberíamos matar a personas saludables para obtener sus órganos?
2. Usted no es la persona que comenzó a leer este artículo.
3. ¿Es de verdad una pantalla de computadora lo que está al frente suyo?
4. Usted de una manera libre y responsable no eligió leer este artículo.
Ahora bien, no soy filósofo, pero se me hace obvio que algunas de estas preguntas presentan un desafió más grande para un naturalista que para un cristiano.
1. ¡No matarás!
2. ‘Usted’ es más que la colección de las células en su cuerpo y el alma no ha cambiado en sustancia o en esencia desde que usted leyó el artículo. El cerebro es en efecto ‘una máquina que un fantasma puede operar,’ y ese fantasma es mi espíritu.
3. ¿Podemos aceptar que esta es una pregunta interesante que supongo que es la razón por lo que Hebreos 11:6 dice ‘Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a los que lo buscan.’ ¿No operamos TODOS por medio de creencias y de fe? Los naturalistas odiarían conceder que…
4. ¿Por qué no simplemente decir Dios en lugar de Fred? De todos modos, entendemos que Dios nos creó para que de una manera libre escojamos amar y servirle, lo cual es la razón por lo que la primera historia en la Biblia se trata de una pareja que decidió irse en contra de Dios. Incidentemente, ¿me pregunto qué este filósofo en particular tendría que decir acerca de la causa del Big Bag?
De todos modos, solamente creí que usted podría estar interesado en saber lo que está sucediendo en la prensa popular en Inglaterra. ¿Estoy siendo muy simplista en mi reacción?
Para mí, estoy impresionado que una y otra vez la cosmovisión cristiana da un entendimiento del mundo que ninguna otra cosmovisión ofrece. ¡Alabado sea Dios!
En Cristo,
Phil
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
Phil, busqué el artículo en Google después de leer su pregunta, y aunque el punto principal de David Bain en compartir esos problemas es de índole bueno—es decir, que si usted rechaza una conclusión, entonces usted necesita diagnosticar donde falla el argumento a su favor—, aún tengo que estar de acuerdo con usted que los enigmas que él plantea son, en efecto, más difíciles para el naturalista que para el teísta cristiano. Si el teísmo cristiano es verdadero, entonces en cada caso la forma de salida es mucho más evidente que en la cosmovisión naturalista.
Tomemos la primera pregunta acerca de lo que es moral a hacer. A pesar de que el naturalista puede de una manera exitosa señalar las desemejanzas entre matar una persona saludable para cosechar o extirpar sus órganos y los otros casos que menciona Bain como pretendidas justificaciones, lo que es más difícil para que el naturalista haga es justificar las presuposiciones que los seres humanos tienen un valor moral intrínseco en primer lugar y que tenemos algunas obligaciones morales hacia el uno y el otro. La fotografía de Jean-Paul Sartre que acompaña el artículo nos recuerda que en la visión atea de Sartre, no existen los valores pre-establecidos: Todo lo que confrontamos es el hecho desnudo y carente de valor de la existencia. Por lo tanto, cada uno de nosotros debe escoger sus propios valores. Está difícil ver por qué, dado el naturalismo, Sartre estaba equivocado. Entonces, ¿qué tiene de malo matar personas saludables para cultivar sus órganos? Por supuesto, Sastre no podía vivir con las implicaciones de su propia negación de la objetividad moral. En su ensayo llamado “El Existencialismo es un Humanismo,” escrito después del Holocausto, Sartre condena el anti-Semitismo, declarando que una doctrina que conlleve a la exterminación no es meramente una opinión o un asunto de gusto personal y de luchas inútilmente para eludir la contradicción entre su negación de los valores pre-establecidos y su deseo urgente de afirmar el valor de las personas humanas. Este debacle sólo va para mostrar lo difícil que es llevar el ateísmo.
En cuanto a la segunda pregunta sobre la identidad personal con el pasar del tiempo, ese problema es mucho más difícil para el naturalista que niega la realidad del alma o la mente. Las preguntas de Bain surgen sólo si asumimos que un ser humano es un objeto material como un cuerpo o un cerebro del humanoide. Sin embargo, si existe un “Yo Sustancial” que es el poseedor de los estados mentales que menciona Bain, entonces ninguna de esas interrogantes aplica. Por supuesto, se podrían plantear nuevos rompecabezas acerca de como el alma puede pasar por cambio intrínseco en sus propiedades contingentes sobre el tiempo. Interesantemente, la pregunta que aquí se plantea se hace realmente directa cuando se traen las teorías del tiempo. Si usted es partidario de una teoría intemporal del tiempo (la llamada Teoría-B) y niega la realidad objetiva del devenir temporal, entonces usted sí parece estar comprometido con la conclusión de que usted no es la misma persona que comenzó este artículo, ya que el individuo es sólo el segmento de una “lombriz” de espacio-tiempo cuatro dimensional, un segmento que no es idéntico al segmento presente porque tiene propiedades diferentes. Por lo tanto, los teorizadores del tiempo intemporal enfrentan problemas serios acerca de la identidad sobre el tiempo, problemas que se pueden evitar si decimos como los llamados Teorizadores-A del tiempo que las únicas cosas temporales que existen son aquellas que presentemente existen. (Para más información sobre este tema, véase mi libro Time and Eternity (Tiempo y la Eternidad)).
La tercera pregunta acerca de la veracidad de nuestros sentidos ha sido empleada por Alvin Plantinga para la ventaja del teísmo en su obra sobre las creencias propiamente básicas. En el dolor del escepticismo, las creencias como la creencia en la realidad de los objetos físicos se deben tomar como propiamente básicas, basadas en experiencia pero no inferidas de más creencias fundamentales. Pero luego Plantinga quiere saber por qué la creencia en Dios no puede ser de igual manera propiamente básica. La epistemología religiosa completa que se explica en su trilogía sobre la garantía surge de los intentos de dar respuesta a los rompecabezas de Bain. Además, el argumento evolutiva de Plantinga en contra del naturalismo demuestra que el naturalismo es un sistema de creencias auto-destructivo (contraproducente), ya que tomando en cuenta que nuestras facultades cognitivas son seleccionadas por la supervivencia y no por la verdad, no podemos tener confianza que, por ejemplo, nuestras creencias acerca de la realidad de los objetos son verdaderas, tampoco al final, que el naturalismo mismo sea verdadero. Al contrario, en el teísmo Dios ha diseñado nuestras facultades cognitivas de una manera que cuando están funcionando apropiadamente en un ambiente apropiado, ellas entregan creencias verdaderas acerca del mundo.
Por último, el cuarto problema también trata a los seres humanos naturalistamente como objetos puramente materiales. Sus elecciones son, por consiguiente, causalmente determinadas o acontecimientos al azar. Debo decir, una vez más, que está muy difícil ver por qué en una antropología materialista, esta conclusión estaría equivocada. Irónicamente, sin embargo, parece ser una conclusión la que un naturalista nunca podría racionalmente sacar. Ya que si nuestras decisiones son causalmente determinadas o meramente al azar, entonces la decisión a creer en el naturalismo no puede ser más racional que el tener un dolor de dientes o que una rama está creciendo en un árbol. Por lo tanto, el determinismo parece ser racionalmente no argumentable. Más bien, los teístas creen en la realidad de agentes inmateriales, ante todo el mismo Dios, y por segundo, personas encarnadas y finitas. Así que todo no es predecible sobre la base de las leyes científicas y sobre las condiciones iniciales. Observemos que Dios no puede ser sustituido por Fred en la ilustración de Bain, ya que la base del conocimiento previo (presciencia) de Dios no es un determinismo causal, por lo menos si usted es un teísta libertario.
Bain ni siquiera hace mención del teísmo como una de las preguntas más importante de la filosofía. Pero desde el luego que su propósito no es revisar las preguntas más importantes sino presentar algunos argumentos plausibles para conclusiones que son contrarias a la intuición y preguntar qué anduvo mal. El teísmo es una creencia eminentemente sensible que no tiene el carácter de conclusiones que son contrarias a la intuición como mi “no identidad” con la persona que comenzó a escribir este artículo. Me gusta el uso que da Bain a la cita de T. S. Eliot en la parte final de su artículo. Sólo necesitamos recordarnos que el teísmo puede derramar luz sobre los rompecabezas tradicionales del pensamiento filosófico. Para citar otra figura de la literatura inglesa, C.S. Lewis, “Creo que en el cristianismo como creo que el sol sale: no sólo porque lo veo, sino porque gracias a él veo todo lo demás.”
- William Lane Craig