#865 Un ex musulmán pregunta: “¿Qué hace que Jesús sea especial?”
June 03, 2025Hola, Dr. Craig:
Perdí mi fe musulmana hace poco más de una década, cuando tenía 20 años (ahora tengo 31), por razones históricas y, sobre todo, filosóficas. Llegué a la conclusión de que proclamarse mensajero de Dios es, en sí misma, una afirmación extraordinaria, y que quien hace tal afirmación tiene muchas más probabilidades de estar engañado, padecer algún trastorno mental o ser un impostor. Considero que no existen razones suficientes para creer que el islam tiene un origen divino.
Sin embargo, en los últimos años he descubierto que mi incredulidad se ha vuelto cada vez más árida y nihilista a la hora de ofrecer un sentido a la vida. Como suele comentar el periodista británico Peter Hitchens, cuando cuestiona a los ateos por qué querrían creer que el universo es un caos sin propósito, sin justicia, etcétera.
Ese sentimiento me ha hecho más receptivo a considerar la fe en Dios y, específicamente, el cristianismo. Digo cristianismo porque, si existe un sistema de fe verdadero, creo que ese solo puede ser el cristianismo, debido al carácter de Jesús de Nazaret y a los argumentos presentados a favor de la resurrección. Como comentó Antony Flew en una conversación con Gary Habermas, la evidencia de la resurrección de Jesús es superior —en calidad y cantidad— a la de los milagros atribuidos a otras religiones.
Y mi pregunta está relacionada con esto:
Como mencioné anteriormente, para mí, afirmar ser un profeta de Dios —o Dios encarnado— es una afirmación de enorme peso, que requiere pruebas al menos proporcionalmente extraordinarias. Mi pregunta es: ¿qué hace especial a Jesús en comparación con otros autoproclamados profetas de su tiempo, como Jesús hijo de Ananías, el llamado egipcio, o afirmaciones de siglos posteriores como Baal Shem Tov, quien también tuvo testigos directos que afirmaban que realizó milagros?
Estoy dispuesto a aceptar que Jesús fue más especial que otros en el sentido de que era más carismático y sus enseñanzas más profundas —así como una persona puede ser más carismática que otra—. Pero ¿qué lo hace radicalmente diferente? ¿Qué lo distingue de forma tan única que la explicación más razonable y parsimoniosa sea que realmente era el Hijo de Dios?
Kastriot
Kosovo
Respuesta de Dr. Craig
R
Parece ser una experiencia cada vez más común entre los musulmanes abandonar el islam por el ateísmo (o el agnosticismo), pero luego desilusionarse de este último y, por lo tanto, reconsiderar la fe cristiana. Me alegra mucho que tú lo estés haciendo, Kastriot.
Tu pregunta, en realidad, me parece que son dos: una relativamente fácil de responder, y otra más difícil.
La pregunta fácil es: «¿Qué hace especial a Jesús en comparación con otros autoproclamados profetas?». La respuesta, además de su vida y enseñanzas incomparables —mediante las cuales se puso en el lugar de Dios—, es, por supuesto, su resurrección. Si Dios realmente resucitó a Jesús, entonces ha reivindicado de forma dramática y pública las supuestas blasfemias por las que fue crucificado. La resurrección de Jesús lo distingue de cualquier otro autoproclamado profeta, como Mahoma o Baal Shem Tov.
La pregunta más difícil es: «¿Qué hace que la evidencia de la resurrección de Jesús sea especial en comparación con la de otros autoproclamados profetas?». Sospecho que esta es tu verdadera pregunta. Para responderla, necesitas profundizar en la evidencia y evaluarla por ti mismo. Si lees mi análisis en Fe Razonable, 3. ª ed. (Publicaciones Kerigma), creo que te sorprenderá la solidez de las pruebas en favor de los hechos fundamentales que sustentan la inferencia de la resurrección de Jesús como la mejor explicación de esos hechos. El caso de Jesús difiere notablemente del de los otros individuos que mencionas. Por señalar solo un aspecto: los milagros atribuidos a esos otros personajes se produjeron en un clima de expectativa por parte de sus seguidores, mientras que la resurrección de Jesús fue completamente inesperada e incluso contraria a las creencias judías de la época.
Así que analízalo y comprueba tú mismo si la evidencia respalda la creencia de que Jesús era alguien verdaderamente especial, tal como él lo afirmaba.
- William Lane Craig