#864 ¿Está mal jubilarse?
June 03, 2025Hola Dr. Craig.
Aprecio su trabajo y soy un seguidor desde hace tiempo. Le envío una pregunta sobre un tema quizás poco común, pero que me interesa genuinamente por su relación con la ética cristiana. Me pregunto: ¿cuál es la ética de la jubilación? ¿Es ético que un cristiano con los recursos económicos necesarios se «jubile» y disfrute de una vida de ocio?
Siempre he vivido con la suposición de que muchas personas aspiran a trabajar hasta la edad tradicional de jubilación (quizá los 65 años), y luego «descansar» con una vida de ocio, golf, viajes, etc. Como profesional con altos ingresos que ha desarrollado un interés en las finanzas personales, descubrí que probablemente podría alcanzar la independencia financiera y jubilarme mucho antes de los 65, si así lo deseara. De hecho, hoy en día existe un movimiento cultural popular llamado FIRE (Financial Independence, Retire Early — independencia financiera, jubilación anticipada por sus siglas en inglés), que promueve precisamente estos ideales, y he leído mucho al respecto. Si bien creo que ahorrar para lograr la independencia financiera es, sin duda, algo positivo para todos, no estoy seguro de si jubilarse a los 50 años para llevar una vida de ocio sería ético. Sé que uno siempre puede «jubilarse» de un trabajo para dedicarse a otras actividades significativas, y eso puede ser algo muy bueno. (Por ejemplo, en ocasiones he considerado la posibilidad de una segunda carrera en el futuro, enseñando apologética o algún tema relacionado). Pero esta reflexión me llevó a preguntarme: si jubilarse a los 50 para una vida de ocio resulta éticamente cuestionable, ¿no sería también cuestionable que lo hiciera una persona de 60 o 70 años que todavía está mental y físicamente apta? Parece que una vida de ocio después de los 65 años está ampliamente aceptada en términos culturales, pero el concepto mismo de una «edad de jubilación tradicional» parece ser, en el fondo, una construcción cultural.
En esencia, mi pregunta es esta: ¿es ético que alguien que ha alcanzado la independencia financiera diga «ya hice mi parte, ahora es hora de descansar», si aún tiene el potencial para seguir trabajando por el Reino de Cristo? ¿O los cristianos deberían tener siempre un plan para continuar realizando algún tipo de labor (remunerada o no) mientras tengan capacidad para hacerlo?
Muchas gracias.
Homero
Estados Unidos
Respuesta de Dr. Craig
R
Jesús dijo: «Es necesario que hagamos las obras de quien me envió, mientras dura el día; la noche viene, cuando nadie puede trabajar» (Juan 9:4). Su intención era clara: como discípulos suyos, debíamos participar en la obra del Señor mientras pudiéramos, hasta el fin. Sería impensable que dedicáramos los últimos años de nuestra vida a la búsqueda del placer y la relajación.
Así que, si podemos jubilarnos sin generar ingresos porque hemos planificado cuidadosamente nuestros últimos años para cubrir nuestros propios gastos y no ser una carga financiera para nuestros hijos, nunca abandonamos una vida de discipulado, sino que tomamos nuestra cruz cada día para seguir a Cristo. Debemos buscar maneras de hacer la obra del Señor. Claro que la mala salud puede limitar seriamente nuestras posibilidades, pero lo que no debemos hacer es sustituir el discipulado de Jesús por la búsqueda de placeres o un estilo de vida de ocio.
Es muy fácil dejar que el mundo nos moldee. A menudo, sin pensarlo, aceptamos las costumbres de la cultura que nos rodea sin siquiera darnos cuenta. El ideal occidental de la jubilación es precisamente una de esas suposiciones antibíblicas. Nuestra actitud debería ser la del apóstol Pablo, quien escribió: «Una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús» (Filipenses 3:13-14).
- William Lane Craig