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#744 ¿Se Encierra la Obligatoriedad Bajo la Implicación?

January 02, 2023
P

Hola Dr. Craig,

Tengo una pregunta sobre la naturaleza del bien y del mal. A mi entender, el bien se define a menudo como la forma en que las cosas «deben» [ought] ser, y el mal se define como la forma en que las cosas «no deben» [ought not] ser. En otras palabras, el mal es una privación de lo que es bueno. Sin embargo, me pregunto cómo puede ser esto así cuando ciertos «bienes mayores» requieren necesariamente que se produzca el mal para poder actualizarse. Aunque podría dar muchos ejemplos cotidianos que muestran cómo el mal y el sufrimiento a menudo conducen a bienes que probablemente no se habrían producido de otro modo, creo que el ejemplo definitivo sería el perdón de Cristo por nuestros pecados. Si no hubiéramos cometido primero el mal, no podríamos recibir el don del perdón de Cristo. Pero, ¿cómo puede ser esto así, con mi concepción actual del bien y del mal? Si el mal es una privación de lo que es bueno, entonces ¿cómo puede el mal, en algunos casos, ser necesario para alcanzar un bien mayor? En otras palabras, ¿cómo puede un «debería» requerir necesariamente un «no debería» para actualizarse? Gracias por todo el trabajo que ha realizado, Dr. Craig. Me ha ayudado enormemente en mi fe.

Ryan

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

En respuesta al problema del mal, Alvin Plantinga ha sugerido que quizá el sacrificio de Cristo para expiar nuestros pecados sea un bien de tal magnitud -quizá incluso un bien inconmensurable, un bien con el que nada se puede comparar- que justifiqua que Dios permita los males morales del mundo. Porque la muerte de Cristo por nuestros pecados implica la existencia del mal moral. Así que cualquier mundo posible que incluya este gran bien será un mundo manchado de mal moral. Por lo que, como dices, «ciertos “bienes mayores” requieren necesariamente que el mal ocurra para ser actualizados».

Así que aceptando que «el bien es... definido como la forma en que las cosas “deberían” ser, y el mal es definido como la forma en que las cosas “no deberían” ser», la pregunta a la que nos enfrentamos es «¿cómo puede un “debería” requerir necesariamente un “no debería” para ser actualizado?».

Creo que parte de la respuesta, al menos, es que la obligatoriedad no está encerrada bajo la implicación. Es decir, una verdad sobre cómo debe ser algo puede implicar otra verdad sin que la obligatoriedad se traslade a la verdad implicada. Por poner un ejemplo: la capacidad de realizar algo tampoco está encerrada bajo la implicación. Tengo la capacidad de hacer que un cohete espacial esté pintado de rojo. El hecho de que el cohete esté pintado de rojo implica que el cohete existe. Pero, al no ser Elon Musk, no tengo la capacidad de hacer que exista un cohete.

Del mismo modo, la obligatoriedad no parece estar encerrada bajo la implicación. Supongamos que aceptamos que la muerte expiatoria de Cristo debe ocurrir. La ocurrencia de la muerte expiatoria de Cristo implica que los pecados ocurren. Pero no se sigue que los pecados deban ocurrir. ¡Todo lo contrario! Por tanto, si la obligatoriedad no se encierra bajo la implicación, no hay problema con que «un “debería” requiera necesariamente un “no debería” para ser actualizado».

Hace años, leí una afirmación de un teólogo sobre el pecado según la cual el hecho de que algo no deba ser no implica que no deba permitirse. Aquella afirmación paradójica me dejó perplejo durante mucho tiempo. Pero creo que lo que nos ayuda a entenderla es darnos cuenta de que la obligatoriedad no se encierra bajo la implicación. El pecado no debería ser a pesar de estar implicado a algo que debería ser, y si ese «debería» mayor es lo suficientemente grandioso, puede justificar que Dios permita que el «no debería» exista.

- William Lane Craig