#745 ¿Continuará la Revolución?
January 02, 2023Hola Dr. Craig,
He sido muy bendecido por su trabajo y me alegro de tener el honor de enviarle una pregunta. Soy un estudiante de 15 años que estudia apologética. Mi pregunta es la siguiente: ¿cómo van actualmente los argumentos de la teología natural y cree usted que podrían ser refutados alguna vez? Si lo son, ¿en qué afectaría eso a la racionalidad de la creencia en Dios? Se lo pregunto porque probablemente tenga una larga vida por delante (salvo el regreso de Cristo) y muy pronto le perderemos a usted, a Alvin Plantinga, a JP Moreland y a otros filósofos cristianos de peso, lo que hará que el teísmo sea más vulnerable. ¿Y si (y esto me preocupa con frecuencia) finalmente el origen del universo se explica satisfactoriamente sin Dios, el argumento del ajuste fino se desacredita (incluso algunos filósofos cristianos no utilizan este argumento), el argumento de la contingencia se considera irrelevante, y las pruebas de Dios ya no pueden superar los problemas del mal y el ocultamiento divino (al navegar en material escrito por ateos en Internet, parece evidente que esto sucedió hace mucho tiempo)? ¿Cómo puedo confiar en que la verdad del teísmo cristiano seguirá siendo evidente durante las próximas décadas? Gracias por su tiempo y que Dios le bendiga.
Caleb
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
Gracias por tus alentadoras palabras, Caleb. La respuesta breve a tu pregunta es que no podemos «confiar en que la verdad del teísmo cristiano siga siendo evidente durante las próximas décadas», al menos si hablamos de muchas décadas, digamos, hasta finales de este siglo. No hay garantías. La cultura secular occidental va a la deriva y está afectando a la cultura de todo el mundo. ¿Quién sabe si no se avecina una nueva Ilustración, como la que arrasó con la Iglesia y la monarquía en los siglos XVI y XVII, trayendo a su paso la apostasía y la incredulidad generalizadas?
Precisamente por eso, tu generación tiene que tomar la antorcha que le ha pasado mi generación y correr con diligencia la carrera que se les ha puesto por delante. Los argumentos de la teología natural deben renovarse en cada generación, tanto para tener en cuenta los avances actuales como para responder a las nuevas objeciones que se les plantean. No podemos dormirnos en nuestros laureles; los cristianos de cada generación tienen que pensar mejor que sus contemporáneos seculares.
Dicho esto, no soy en absoluto pesimista sobre la solidez duradera de los argumentos que mencionas. Como he explicado en otro lugar, es muy improbable que «eventualmente el origen del universo [pueda ser] explicado satisfactoriamente sin Dios». Nada apunta en esa dirección; de hecho, la tendencia de la cosmogonía contemporánea es más bien la contraria, ya que un modelo propuesto tras otro ha fracasado a la hora de evitar el comienzo del universo. Lo mismo ocurre con el ajuste fino: la multiplicidad y variedad de los parámetros que requieren ajuste fino son tales que es muy improbable que cualquier física futura vaya a hacerlo desaparecer, y formidables objeciones se enfrentan a las propuestas de multiversos para explicar el ajuste fino por azar. El argumento de la contingencia puede ser (y sin duda ya lo es) «considerado irrelevante», pero eso es en sí mismo irrelevante para su solidez. Por otro lado, la carga de la prueba de que el problema del mal y el ocultamiento de Dios pone sobre los hombros del ateo es tan aplastante que es dudoso que alguien pueda sostenerla.
Más bien la preocupación adecuada es que estos argumentos ya no encuentren defensores capaces en la próxima generación, de modo que su influencia cultural quede eclipsada. Como dices, no serán refutados, sino que se considerarán irrelevantes.
¿La revolución en la filosofía cristiana iniciada por Plantinga, Alston, Adams y otros fracasará o será llevada adelante con celo y habilidad por la próxima generación? Debo decir que me siento muy alentado por la capacidad intelectual y el número de jóvenes filósofos cristianos que están ocupando el lugar de la vieja guardia. Se sigue haciendo un gran trabajo. Un hecho especialmente alentador es el nacimiento y crecimiento de la teología analítica, una derivación en teología de la revolución iniciada por los filósofos cristianos. Al menos a corto plazo, el futuro parece prometedor.
La cuestión, Caleb, es que no deberías preocuparte por los argumentos. Lo que sí debería preocuparte es poder continuar el buen trabajo iniciado por aquellos que te precedieron. Esta es una llamada a las armas y a la acción.
- William Lane Craig