#743 Dios, La Libertad y el Mal
January 02, 2023Estimado Dr. Craig,
Me llamo Klil, soy un adolescente y vivo en Tel Aviv, Israel. Aunque vengo de un lugar que no es cristiano, me interesa mucho el cristianismo, y también la filosofía de la religión. Ahora mismo estoy escribiendo un ensayo como parte de mis estudios de filosofía en la Universidad Bar Ilan de Israel. El ensayo trata sobre el problema del mal, y actualmente estoy lidiando con la paradoja de la omnipotencia. Me pregunto cómo es posible que un dios todopoderoso no tenga más remedio que permitir el mal, aunque sea un componente lógicamente necesario en aras del mayor bien.
¿Cuál es su solución a la paradoja de la omnipotencia? ¿Cómo explicaría que un dios omnipotente se encuentre sometido a leyes lógicas, de modo que no pueda hacer más sino permitir el mal? E incluso si demostrara la posibilidad de que dios está sujeto a leyes lógicas, ¿cómo probaría que el mal es lógicamente necesario para el mejor de los mundos posibles? Si el mal es un medio para un fin, ¿no puede dios simplemente proporcionarnos el fin sin usar los medios? ¿Hay alguna contradicción lógica en esa posibilidad? Si es así, ¿por qué? Muchas gracias de antemano. Por cierto, he disfrutado y aprendido mucho viendo sus debates y el contenido de su canal de YouTube, ¡incluso siendo un agnóstico curioso!
Klil
Israel
Respuesta de Dr. Craig
R
Es maravilloso tener noticias de alguien de Israel, Klil. Hemos atesorado las pocas veces que hemos podido visitar tu hermoso país. Me alegra saber del interés por la fe cristiana y la filosofía de la religión.
Me parece que tu perplejidad se debe a la suposición de que «un dios todopoderoso [no] puede tener más remedio que permitir el mal». Dudo que alguien sostenga esa suposición, Klil, ya que parece obviamente falsa. Ciertamente, hay mundos posibles en los que Dios se abstiene totalmente de crear y, por tanto, no existe el mal. Así que Dios puede elegir no permitir el mal.
Por tanto, no hay ninguna necesidad lógica de que exista el mal. De hecho, hay mundos posibles en los que existen agentes morales libres creados por Dios y siempre hacen lo que es bueno, de modo que la bondad moral existe sin el mal moral. Tales mundos podrían incluso ser factibles para Dios, dados los contrafácticos verdaderos de la libertad de las criaturas sobre cómo elegirían libremente las personas en cualquier circunstancia en que Dios las creara. Pero esos mundos podrían ser deficientes en otros aspectos, de modo que, en conjunto, Dios no los prefiere a los mundos con mal. Alvin Plantinga ha sugerido incluso que la muerte sacrificial de Cristo por los pecados del mundo es un bien tan inconmensurable que supera los males del mundo que conlleva y, por tanto, ¡justifica la elección de Dios de un mundo con maldad moral!
Creo que es un error hablar de un «dios omnipotente sometido a leyes lógicas». Dios no está sometido a nada, sino que las leyes lógicas son simplemente descriptivas de cómo es Dios, un ser supremamente racional. Además, piénsalo: si Dios es capaz de violar las leyes de la lógica, entonces el problema del mal se evapora inmediatamente. ¿Es lógicamente imposible que coexistan un Dios omnipotente y el mal? No hay problema. ¡Dios puede realizar lo lógicamente imposible!
Del mismo modo, puede que no exista «el mejor mundo posible». Es una afirmación muy controvertida. Puede que los mundos posibles sean cada vez mejores sin límite. Así que Dios no tiene ninguna obligación de crear el mejor mundo posible, puesto que no existe tal cosa. E incluso si existe, puede ser un mundo sin mal. Aunque tal mundo es lógicamente posible, puede que no sea factible que Dios lo actualice, dados los contrafácticos de libertad de las criaturas que son verdaderos.
«Si el mal es un medio para un fin, ¿no puede dios proporcionarnos el fin sin usar los medios?» No necesariamente. Supongamos que el fin es la actualización de ciertas decisiones libres de las criaturas. En ese caso, la actualización del fin implica que las propias criaturas elijan libremente lo que hacen, y algunas elecciones pueden ser malas. En tal caso, sería una contradicción lógica actualizar los fines sin los medios, porque los fines implican los medios. Supongamos que el fin que Dios tiene en mente es que tú le adores libremente. Dios podría hacer mágicamente que le adoraras sin que tú lo eligieras, pero ése no sería el fin de que adoraras libremente a Dios, sino un fin muy distinto, ajeno al propósito de Dios. Por supuesto, el hecho de que Dios te dé libertad de elección implica que puedes elegir libremente frustrar el propósito que Dios tiene para ti.
Klil, me alegro de que te plantees estas cuestiones. Te animo a que leas la discusión de Alvin Plantinga sobre el problema del mal en su Dios, Libertad y el Mal (1974) [publicado en español recientemente]. Entonces creo que las cosas te quedarán mucho más claras.
- William Lane Craig