#310 Los Trans-humanos, la Inmortalidad y los Zombis
April 20, 2013Estimado Dr. Craig,
Realmente agradezco el sacrificio de tiempo y energía que se invierte en sus obras académicas y en los debates. Aún más importante que eso, admiro la valentía suya en compartir su testimonio cristiano. Eso me ayuda a ver que hay prominentes académicos que se aferran a la fe.
Ahora vamos al punto. Soy estudiante de bioética y recientemente me pidieron que pensara de las perspectivas posthumanas y trans-humanistas sobre la muerte como un mal que debería ser erradicado. Si consideramos los avances en la genética, en la nanotecnología y en la inteligencia artificial, parece ser posible que vamos a poder extender en gran manera la vida humana en las próximas décadas. Me pregunto si usted podría comentar sobre:
1) Las implicaciones de tener un periodo de vigencia indefinido. Es decir, si uno no fuera a morir, ¿Cómo uno entraría al cielo?
2) Suponiendo que la investigación en la neurociencia continúe avanzando de manera rápida y que podamos cargar nuestra mente en un sustrato no biológico y habitar en ese espacio indefinidamente, ¿Cuales serían las implicaciones para un cristiano que crea que la vida eterna existe solamente en el más allá?
3) Por último, a medida que los humanos continúan incorporándose con la tecnología en nuevas maneras y las líneas entre lo que constituye ser una persona humana y no humana se hacen borrosas, ¿qué tiene que decir el cristianismo acerca de esas nuevas entidades?
¡De nuevo, gracias!
Kyle
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
Kyle, me parece que las personas que adoptan las perspectivas trans-humanistas, haciendo un intento de alcanzar la inmortalidad, no hacen nada más que procrastinar. Parecen estar felices en la ignorancia de las implicaciones de la escatología física.
La escatología (el estudio de las cosas últimas) ya no es exclusivamente una materia de la teología sino que más o menos en la última mitad del siglo ha surgido como una nueva rama de la cosmología (el estudio de la estructura de la gran escala y de la historia del universo), siendo un tipo de reflejo de la cosmogonía (la rama de la cosmología que estudia el origen del universo). No es que el futuro del universo vaya a parecerse a su pasado; lejos está de eso, más bien que de la misma manera que la cosmogonía física mira hacia atrás en el tiempo para “retro-decir” la historia del cosmos basada en los indicios del pasado y de las leyes del universo, así también la escatología física mira hacia el futuro en el tiempo para predecir el futuro del cosmos basado en las condiciones presentes y en las leyes de la naturaleza.
A diferencia de la escatología teológica, la escatología física pinta un cuadro deprimente del futuro. El escenario más probable basado en la evidencia científica presente es que el universo va a continuar expandiéndose para siempre. A medida que lo hace las estrellas, tarde o temprano, se apagaran y la galaxia se oscurecerá. Alrededor de 1015 años después del Big Bang, la mayoría de la masa bariónica del universo consistirá de objetos estelares degenerados como los enanos marrones, enanos blancos, estrellas de neutrones y los hoyos negros. La física de las partículas elementales sugiere que alrededor de 1037 años, los protones se deterioraran en electrones y positrones, llenando el espacio con un gas enrarecido tan fino que la distancia entre las dos partículas será más o menos del tamaño de la galaxia presente. Alrededor del 10100 años, el inicio de la llamada Era Oscura, los mismos agujeros negros puedan que se evaporen. La masa del universo no será nada sino un gas frío y fino de partículas y radiaciones elementales, creciendo aún más diluida mientras se expande a la oscuridad infinita, un universo en ruinas.
Obviamente, transplantar partes sintéticas a los seres humanos no hace nada para evitar nuestra extinción definitiva. La inmortalidad trans-humana es una esperanza vana. Tarde o temprano, cada uno de nosotros se encontrará con su Creador.
Pero no tendremos que esperar hasta la extinción de la vida del universo. En la visión cristiana, Dios traerá el fin de la historia humana y del presente cosmos en el tiempo que Él considere ser adecuado (Marcos 14.23; Mateo 24.43; 1ra Tesalonicense 5.2; Hebreos 1.10-12; 2da Pedro 3.10; Apocalipsis 3.3). Él no permitirá que ocurran los acontecimientos predichos sobre la base de las tendencias presentes aun en el futuro relativamente próximo, tal como la extinción de la raza humana, mucho menos los acontecimientos incomprensibles del futuro distante, como la extinción estelar o el deterioro de los protones. Antes de que esos acontecimientos sucedan, Dios actuará para ponerle fin a la historia humana y para hacer cielos nuevos y una Tierra nueva (1ra Corintios 15.51-52; 1ra Tesalonicense 4.15-17; Apocalipsis 21.1). Cuando Cristo vuelva, cualquier trans-humano alrededor será tomado juntamente con los humanos.
En cuanto a la importancia teológica de que los humanos tengan partes no humanas, es difícil para mí verle cualquier significado a eso que vaya más allá del que una persona tenga un aparato prostético. Eso se debe a que no pienso que una persona humana es idéntica a su cuerpo. Una persona humana es un alma encarnada. Siempre y cuando uno deje el alma intacta, no puede haber un significado absoluto en hacer cambio en el cuerpo. Supongo que la pregunta es de si nosotros no podríamos producir cambios en el cuerpo que serían tan significativos que separarían de una manera efectiva al alma del cuerpo. Eso simplemente sería la muerte de esa persona humana. Cualquier organismo que continuara viviendo después de ese cambio sería un zombi.
- William Lane Craig