#294 La Plausibilidad de Fundamentar los Valores Morales en Dios
December 21, 2012Estimado Dr. Craig,
Le agradezco mucho por su fidelidad, celo e integridad en su servicio al Señor. Soy uno de los directores de una de las Sucursales de Reasonable Faith (Fe Razonable) y recientemente he estado argumentando sobre la base ontológica de la moralidad con el Presidente de la sociedad de honor de filosofía, Pi Sigma Tau, de la universidad donde estudio.
Mi amigo es un realista moral, pero él no está convencido de que la naturaleza de Dios puede constituir suficientemente el Bien. En los últimos días, él apoyó la posición de G. E. Moore, el ético británico que sostenía el naturalismo no ético.
El quid del argumento de Moore es que el “Bien” es inefable, más allá de la definición. Él da el siguiente argumento de “pregunta abierta”:
Si la naturaleza de Dios es el Bien, entonces decir “El Bien es la naturaleza de Dios” es equivalente a decir “La naturaleza de Dios es la naturaleza de Dios”, lo cual sería no decir nada. He propuesto la siguiente respuesta para definir/entender qué y por qué el Bien está en la naturaleza de Dios y me gustaría contar con su ayuda y su comentario.
1) ¿Son las cualidades como ‘compasión’, ‘amor’, ‘justicia’ buenas porque se encuentran en la naturaleza de Dios, o son buenas independientemente de Dios?
2) Afirmar que son buenas independientemente de Dios es proponer el Platonismo.
3) El Platonismo fracasa.
4) Por lo tanto, ellas son buenas porque se encuentran en la naturaleza de Dios.
5) Pero ¿Por qué deberían ellas ser Buenas porque se encuentran en la naturaleza de Dios? Diciéndolo de otra manera, ¿Por qué es la naturaleza de Dios buena?
6) Lo que es bueno es intrínsecamente valioso y debe ser valorado, apreciado, o buscado.
7) Por definición, Dios es el Ser Más Grande Posible.
8) El Ser Más Grande Posible es aquel que es más valioso, digno de apreciación y de búsqueda. <== Esta es la premisa crucial.
9) Por lo tanto, Dios es aquel que es perfectamente valioso, digno de apreciación y de búsqueda.
10) De la premisa (6), (7), (8) y (9), la naturaleza de Dios es el Bien.
La pregunta que le hago de vuelta a usted: Si Dios no existe, ¿Qué es lo que es intrínsecamente valioso y que debería ser valorado, apreciado y buscado?
1) Si Dios no existe, entonces no hay nada trascendente en el universo.
2) Todo en el universo es fundamentalmente la misma materia (quarks y ondas).
3) Por lo tanto, nada en el universo es cualitativamente diferente a otra cosa más y por lo tanto no reivindica valorizar algo más que otra (cosa).
4) Una cosa no compuesta es más valiosa que cualquier otra cosa.
5) Todas las cosas son del mismo valor.
6) Deberíamos valorar todas las cosas (átomos, plantas, planetas, personas (hechas de cerebros, carbono, etc.), volcanes, perros, etc.) de la misma manera.
7) Es irracional valorar las personas más que a las rocas.
8) Por lo tanto, no es verdadero que deberíamos valorizar a las personas más que a las rocas—ellas son iguales.
Pero, si traemos el “Ser Más Grande Posible” de vuelta al escenario, entonces ahora hay algo trascendente y mayor, que todas las demás cosas. Por lo tanto, esta cosa merece ser valorada de acuerdo a Dios (como amor, compasión, etc.) más que las otras cosas.
Estaré debatiendo a esa persona en el campus universitario entre más o menos un mes y por eso me encantaría su ayuda en este asunto.
De nuevo, muchas gracias Dr. Craig. Usted es una inspiración para mí por la necesidad y el ejemplo de eruditos cristianos piadosos.
Atentamente,
Devin
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
¡Tal vez no debí haber tomado esta pregunta, Devin, ya que simplemente diré que estoy de acuerdo con casi todo lo que usted dijo! Pero sirve como un buen modelo de un pensamiento claro para nuestros lectores.
Mi correctivo principal vendría a la apelación que usted hace de G. E. Moore para justificar el rechazar la ética teísta. Como he señalado en otro lugar, debemos hacer una distinción de manera clara entre la semántica moral y la ontología moral. La semántica moral pregunta sobre el significado de los términos morales. La ontología moral pregunta acerca de la realidad de los valores y deberes morales. La afirmación de que los valores morales objetivos están fundamentados en Dios es una afirmación acerca de la ontología moral y no de la semántica moral. El teísta no hace ninguna afirmación de que el “bien” tiene que ser de alguna manera definido en términos teístas, por ejemplo, “perteneciendo a la naturaleza de Dios.” Por lo tanto, el teísta debería adoptar completamente la visión de Moore acerca del “bien” siendo un término primitivo, no de ser definido en término de algo más. Su amigo ha combinado la semántica moral y la ontología moral.
A lo que realmente responde la pregunta que usted hace, yo creo, no es al significado del término “bien” sino más bien a la plausibilidad de la ética teísta, la cual toma a Dios como el paradigma de bondad. Cualquier persona está libre de proponer cualquier teoría moral que él o ella quiera, y nosotros vamos a evaluar su plausibilidad. De modo que si el teísta propone tomar a Dios como el paradigma de bondad, ¿Qué tan plausible es esa ontología?
Me parece que usted argumenta de manera efectiva a favor de su plausibilidad.
En primer lugar, como usted señala en sus argumentos primeros y terceros, aparte de Dios para fundamentar los valores morales, simplemente no parece haber nada más que podría hacer el trabajo. Este es el nervio del argumento moral a favor de Dios. Estoy de acuerdo que el platonismo es defectivo en muchas fases. El humanista podría tratar de fundamentar los valores objetivos en los seres humanos, pero eso parece una parada prematura e improbable en la búsqueda de explicaciones. Sin embargo, cuando llegamos a Dios, simplemente no hay nada más a lo que uno pueda apelar o recurrir. Así que la regresión de explicaciones se detiene plausiblemente en Dios.
En segundo lugar, como el ser más grande que pueda ser concebido, Dios debe ser moralmente perfecto, ya que es mejor ser moralmente perfecto que ser moralmente defectuoso. Esto me parece ser racionalmente innegable. Además, Dios por definición debe ser digno de adoración y solamente un ser perfecto puede ser digno de adoración (a diferencia de decir, digno de admiración). Eso es el por qué, como el filósofo de Oxford Peter Millican señala, no puede haber un Dios malvado. Nos podemos imaginar a un malvado creador—diseñador del universo en un mundo ateo (un dios malvado), pero ese ser no sería ni digno de adoración ni máximamente grande y por lo tanto no sería Dios. Debería también añadir que es mayor ser el paradigma de bondad que meramente obedecer a ese paradigma, por lo tanto Dios debe ser la misma bondad.
Los puntos que usted hace son relevantes para las personas que erróneamente intentan recatar el falso dilema planteado en el argumento de Eutifrón: o algo es bueno porque Dios lo quiere o Dios quiere algo porque es bueno. Ya que estas alternativas no son contradictorias, está abierto al teísta proponer una tercera alternativa. Esta sería: Dios quiere algo porque Él es bueno. No contento con esta derrota de su dilema, algunos han exigido: ¿es algo bueno debido a la manera que Dios es o es Dios de esa manera porque algo es bueno? El crítico no está escuchando. Ya hemos dicho que algo es bueno debido a la manera que Dios es. “¿Pero por qué es Dios bueno?” persiste el crítico. Es difícil hacer sentido de esta pregunta. La teoría moral sólo es que Dios es el paradigma de bondad y no tiene sentido preguntar el por qué el paradigma de bondad es bueno. El crítico debe estar preguntando, “¿Por qué creer tu teoría?” La respuesta es, “porque esta hace el mejor sentido de los valores y deberes morales objetivos”. Esta es la teoría ética más plausible que existe. Los argumentos que usted hace son básicamente defensas de la plausibilidad de la ética teísta y creo que tienen éxito.
- William Lane Craig