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#299 Desilusionado con el Ateísmo

January 10, 2013
P

Estimado Dr. Craig,

Le estoy escribiendo con un interés genuino de que usted pueda responder a mis inquietudes. Soy y he sido un ateo ya por un tiempo. Sin embargo, me encuentro insatisfecho con esta posición y realmente quiero creer en Dios. Pero hay varias cosas que no puedo conciliar.

Los argumentos a favor de la existencia de Dios que se presentan aquí y en otra parte, como mejor, solamente apoyan la idea del deísmo o de un Dios impersonal que no está realmente involucrado en la creación. El argumento cosmológico, por ejemplo, aun si es verdadero, no dice nada acerca de un Dios personal y omnisciente.

Inclusive un Dios impersonal que no esté involucrado en la creación no es suficiente para que la humanidad tenga “bondad” y “vida eterna.”

Aquí está mi problema: todas las cosas acerca de la manera que es el universo sugieren un universo indiferente. La evolución es verdadera, pero entonces, ¿Cuál es el punto de ella para un Dios personal? Y porque la evolución es verdadera, ¿A qué punto una forma de vida “adquiere” un alma?

¿Cuál es el punto de todo este espacio en el extenso cosmos si Dios está preocupado con la Tierra? ¿Por qué hay tantos fenómenos naturales—hoyos negros, pulsares, radiación, etc, si Dios está preocupado con la humanidad?

La indiferencia de la naturaleza—y el hecho que la Tierra es una gota tan pequeña en el océano del cosmos—sugiere un universo indiferente. Simplemente no puedo conciliar esto con la idea de un Dios personal, ya que la creación únicamente no parece existir para el desarrollo de los seres humanos.

El hecho de que tantas religiones han existido por toda la historia sugiere que también la religión es un fenómeno cultural. ¿Cómo usted concilia eso?

Estoy curioso genuinamente y ya he estado buscando respuestas por algún tiempo. Prefiero en gran manera un mundo con Dios a un mundo sin Dios, pero para mí, el universo parece ser muy indiferente para apoyar la idea de un Dios personal.

Jon

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

Jon, su pregunta me llamó a la atención, ya que he estado preparándome para mi debate con Alex Rosenberg, quien se describe como un “naturalista desilusionado.” Él proporciona el siguiente resumen de las respuestas ateas para algunas de las preguntas más persistentes de la vida:

¿Existe un Dios? No.
¿Cuál es la naturaleza de la realidad? Lo que los físicos dicen que es.
¿Cuál es el propósito del universo? No tiene ninguno.
¿Cuál es significado de la vida? Ninguno
¿Por qué estoy aquí? Por pura casualidad
¿Existe un alma? ¿Estás bromeando?
¿Existe el libre albedrío? ¡No hay manera!
¿Cuál es la diferencia entre el bien y el mal, entre lo correcto y lo incorrecto? No hay ninguna diferencia moral entre ellos.

Él concluye, “Demasiado para el significado de la historia y para todas las otras cosas por las que nos preocupamos.”

Estoy de acuerdo con usted de que esa visión es demasiado insatisfactoria. En cuanto a lo que dice Rosenberg, si usted va a ser ateo, “usted va a tener que estar cómodo con una gran cantidad de nihilismo…Y sólo en caso de que usted necesite, siempre está el medicamento Prozac.”

Por lo tanto, me parece que no deberíamos estar inclinados a adoptar esa visión auto-negativa de la vida y del universo a menos que estemos obligados a hacerlo así por la evidencia. Así que la pregunta es: ¿Son tan insuperables los obstáculos que realmente le molestan para que usted crea?

No lo creo. Consideremos la primera objeción que usted hace, de que los argumentos teístas no prueban la existencia de un Dios personal. Eso es simplemente un error, Jon. Como he explicado en otros lugares, el argumento cosmológico kalam del comienzo del universo, el argumento teleológico del ajuste fino del universo para la vida inteligente, el argumento moral a favor de un Bien personalmente corpóreo y el argumento ontológico a favor de un ser máximamente grande cada uno requiere, en su propia manera, la existencia de una deidad personal. Cada uno de esos argumentos es incompatible con la existencia de un Dios impersonal, de la manera que se describe en las religiones panteístas como taoísmo, el hinduismo Vedanta Advaita y el budismo. Ellas reducen las opciones de las religiones más grandes del mundo a las “fes” o religiones monoteístas del judaísmo, cristianismo, Islam y el deísmo.

Ahora el Dios deísta, aunque sea personal, no está involucrado en los asuntos del mundo. Pero hasta el deísmo va a dar respuestas radicalmente diferentes a las preguntas persistentes de la vida que la que de da el ateísmo. Nos movemos más allá del deísmo hacia el cristianismo al considerar la persona de Jesús de Nazaret. He argumentado de que Dios se ha revelado especialmente en Jesús y dio evidencia de eso cuando resucitó a Jesús de entre los muertos. Por lo tanto, los argumentos de la teología natural nos dan un Dios personal y las evidencias cristianas nos dan un Dios que está involucrado en el universo y en la historia humana. Así que tenemos muy buenas bases para creer en un Dios personal que está íntimamente involucrado en los asuntos humanos.

Pero ¿Qué podemos decir acerca de la objeción que usted hace de la aparente indiferencia del universo? Bueno, de hecho no es verdad que “todas las cosas acerca de la manera que es el universo sugieren un universo indiferente.” Lo que es verdad es que el universo parece en su mayor parte ser, en las palabras del cosmólogo Sean Carroll, “autónomo.” Es decir que habiendo seleccionado sus leyes naturales y establecido sus condiciones iniciales, Dios le permite al universo de operar por sí mismo, sin la necesidad de que Él constantemente intervenga y juguetee con él. Por lo tanto, esto proporciona un medio ambiente estable en el cual los agentes finitos autónomos pueden madurar y hacer elecciones raciones y morales. Sin embargo, como he dicho, Dios no está ausente por completo de la historia humana. En la historia de la nación de Israel, Dios se ha revelado en especial por medio de Sus actos salvíficos, culminando en el ministerio y la resurrección de Jesús. En la historia redentora, Dios ha intervenido de manera milagrosa en el universo una y otra vez. Por lo tanto, no se deje engañar por el hecho de que el universo sea grandemente autónomo pensando que Dios no ha obrado en el universo.

¿Qué se puede decir acerca de la evolución de la vida y de la complejidad biológica? De hecho nadie sabe, si sobre la marcha, el origen de la vida y la evolución de la complejidad biológica no involucraron las intervenciones milagrosas de Dios. En efecto, como he enfatizado en otros lugares, ninguna explicación naturalista completa o convincente del origen de la vida o de los mecanismos que conducen a la evolución biológica o de la historia evolutiva de la Tierra está disponible. Uno podría considerar el origen de la vida y la evolución de la complejidad biológica como evidencia positiva a favor de la participación de Dios en los asuntos del universo. ¿Cuál es el punto de la evolución? Bueno, presuntamente para crear un ambiente para los seres humanos en este planeta, completo con los combustibles fósiles necesarios para el avance de la vida y la civilización humana, en el cual las personas puedan responder de manera racional y libre a la oferta de Dios de salvación y de vida eterna. ¿A qué punto una forma de vida primero adquiere un alma? Me supongo que a ese punto en la historia evolutiva cuando sus capacidades neurológicas han evolucionado hasta el punto de ser capaz de servir como mecanismo físico por medio del cual el alma pueda funcionar de acuerdo con sus capacidades. De hecho, estas son preguntas interesantes, pero difícilmente son objeciones a la creencia teísta.

Usted pregunta, “¿Cuál es el punto de todo ese espacio en el extenso cosmos si Dios está preocupado con la Tierra? Pero Jon, ¿Por qué pensar que Dios está solamente preocupado con la Tierra? No conozco ninguna razón teológica para pensar que la creación “existe únicamente para el desarrollo de los seres humanos.” Tal vez Dios ha creado formas de vidas en todo el universo. O quizás Dios es como un artista cósmico quien simplemente se deleita al ver la belleza y el esplendor de Su creación. De hecho, el tamaño extenso del universo está relacionado a la vida en la Tierra. Para que los elementos de los cuales estamos formados nosotros y la misma Tierra fuesen maquinados en el interior de las estrellas y se esparcieran por medio de supernovas. Para que nosotros existiésemos en la Tierra, el universo tiene que ser lo suficientemente viejo para que los elementos pesados sean sintetizados en el interior de las estrellas y esparcidos por todo el universo. Pero el tamaño del universo es una función de su edad. Dado que el universo se está expandiendo, un universo que sea de esta edad también será suficientemente grande. Por lo tanto, resulta que el tamaño del universo realmente indica la preocupación de Dios por nosotros. Esto también magnifica la majestad y la grandeza de Dios, a medida que aprendemos más acerca del increíblemente extenso cosmos el cual habitamos y enfatiza Su condescendencia al visitar este planeta en la persona de Jesús.

En cuanto a su punto final, estoy de acuerdo con usted de que las religiones son “fenómenos culturales.” Sin embargo, en la historia de Israel y en Jesús de Nazaret en particular, tenemos buenas bases para pensar que el Dios del cual la existencia se demuestra por los argumentos de la teología natural se ha revelado a Sí mismo a la humanidad de una manera decisiva. La religión se ha definido como el mejor esfuerzo del hombre para alcanzar a Dios. El cristianismo es el mejor esfuerzo de Dios para alcanzar al hombre.

- William Lane Craig