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#272 Los límites de la Razón

July 06, 2012
P

Estimado Dr. Craig,

Soy ateo pero aun así soy un gran fan suyo. Siempre le defiendo contra los tontos ateos en el Internet que nunca se molestan en leer nada y que piensan que se pueden burlar de un hombre que tiene dos PhDs y que ha escrito dos docenas de libros.

Usted defiende muy bien las pruebas clásicas de Dios. Sin embargo, creo que usted está dependiendo demasiado del sentido común y de la intuición en esta época. No estamos en la época donde podemos estar en plena confianza de que las leyes de la razón y las leyes de la realidad son la misma cosa como creían las personas en el tiempo de Aristóteles. Si ese fuese el caso, nunca hubiésemos tenido que abandonar la física Aristoteliana. Ella sonaba perfectamente intuitiva, pero resultó ser falsa inclusive en la simple idea de inercia, la cual es un principio que nuestros cerebros simplemente no aceptará debido aparentemente a la manera como estamos “alambrados.”

Por lo tanto, si podemos ver como la razón está limitada en el entendimiento de la física, entonces cuanto más limitada lo estaría en el entendimiento de la creación y de Dios. Cuando pensamos sobre el inicio del tiempo, sobre la creación y sobre Dios, nuestra razón realmente genera ideas contradictorias. No está satisfecha con la idea de que el pasado debería ser infinito, pero al mismo tiempo tampoco lo está con la idea de que el tiempo tiene un comienzo. Ambas ideas suenan absurdas y estamos obligados a creer lo opuesto. Sin embargo, lo opuesto también es igualmente absurdo. Además, la razón requiere que la cadena causal hacia el pasado no deba seguir para siempre, sino que tampoco puede hacer sentido de la idea misma de una “primera causa.” Además también requiere que al final las cosas contingentes deban ser explicadas por un ser necesario, pero al mismo tiempo encuentra incoherente la idea misma de un “ser necesario.” Ella quiere tener a Dios como el creador del tiempo, pero no puede entender la idea de que puede haber un agente que actúa en crear y sin embargo no tiene ninguna dimensión de tiempo en sí mismo, mientras que al mismo tiempo en nuestra propia experiencia podemos actuar precisamente porque estamos en el tiempo. En primer lugar, eso es lo que hace cualquier acción posible.

Esos ejemplos deberían ser un indicador de que no deberíamos seguir nuestras propias intuiciones para sus conclusiones lógicas más allá de los límites del mundo natural, ya que la razón quiere seguir el tren del pensamiento hasta el fin, pero aparentemente ella está haciendo el intento de tratar con una esfera, que después de cierto punto, no funciona en la lógica humana. Podríamos sentir que estamos de camino a algún lugar, pero eso solamente es una ilusión y no deberíamos tomar esos sentimientos en serio.

Voy a admitir que el ateísmo trae sus propios problemas. Eso es obvio por como nosotros los ateos tenemos que aceptar el positivismo o el postmodernismo y ambos tienen problemas fatales. Como usted lo explica en su grandioso libro Phlosophical Foundations for a Christian Worldview (Fundamentos Filosóficos para una Cosmovisión Cristiana), el positivismo se auto-refuta. Y aparentemente el positivismo es lógicamente inmaduro y está de camino al postmodernismo si uno va a ser consistente. Un ejemplo es Wittgenstein quien maduró y abandonó su positivismo para convertirse en postmodernista.  Y ese es el final del camino.

De modo que parece que el debate entre el ateísmo y el teísmo es un estancamiento. Sin embargo, si usted aun dice que debo rechazar el ateísmo porque éste termina en lo absurdo del postmodernismo y por lo tanto debo adoptar su negación que es el teísmo, bueno, entonces tengo que recordarle de los problemas fatales que hay en su cosmovisión, como las teorías con las siglas en alemán JEDP (Yahvista, Elohista, Deuteronomista y Sacerdotal) a favor del origen del Tora, y del éxito académico del Darwinismo, el cual requiere que sea aceptado.

Atentamente,

K.S.

Turquía

Afghanistan

Respuesta de Dr. Craig


R

¡KS, le agradezco mucho su interesante pregunta y en especial el hecho de que usted me defiende en sus foros ateos!

¡Cuando leí su carta, pensé, Wao, esto suena como un buen Kantiano! (¿Ha leído Crítica de la Razón Pura de Kant [1781]? Sus argumentos hacen eco de eso). Ahora bien, es difícil ver a un filósofo de hoy que sea Kantiano con respecto a la habilidad de razonar para entregarnos verdades importantes acerca de la realidad. Después de la consternación del Verificacionismo a mitad del siglo veinte, la metafísica, a pesar de la crítica de Kant, ha estado en auge otra vez.  Eso sugiere que debe haber algo malo con el argumento que usted plantea. Así que vamos hablar de eso.

En primer lugar, me parece que no tenemos ninguna otra opción sino de tomar el sentido común y la intuición como nuestros puntos de inicio. Sospecho mucho de que inclusive aquellos quienes afirman no hacer ninguna inversión en el sentido común y en la intuición en realidad dependen de ellos todo el tiempo con respecto a las presuposiciones metafísicas inconscientes. De manera que cuando un punto de vista filosófico surge frente al sentido común y a la intuición (por ejemplo, que el mundo externo no existe), entonces podemos justamente demandar un argumento muy poderoso a favor de ese punto de vista. De no proveerse ningún “derrotador” de lo que nos dice el sentido común y la intuición, tenemos toda la razón para estar escépticos de ese punto de vista y estamos en perfecta razón para rechazarlo. Así que mientras las liberaciones del sentido común y de la intuición son ciertamente revocables y algunas veces podrían necesitar una nueva revisión, aun son un punto de inicio indispensable, el cual no debería ser abandonado a la ligera.

¿Son las leyes de la razón y las leyes de la realidad la misma cosa, como creían las personas en el tiempo de Aristóteles? Nada ha cambiado desde el tiempo de Aristóteles que haya socavado las verdades de la lógica o la aplicabilidad de la lógica al mundo. A la lógica de Aristóteles se le llama lógica silogística. Él identificó formas de argumento válido que aun se reconocen hoy, por ejemplo, “Todas las As son Bs; ningunas Bs son Cs; por lo tanto, ningunas As son Cs.” Sin duda éste es un patrón válido de razonamiento. El avance principal de la lógica moderna sobre la de Aristóteles es que los especialistas en la lógica moderna llegaron a entender que las premisas del razonamiento silogístico como “Todas la As son Bs” tienen en sí una estructura lógica la cual la lógica de Aristóteles no reveló. Un enunciado como “Todas las As son Bs” tiene, en la lógica oracional moderna (la lógica de las oraciones), la estructura de un condicional: “Para cualquier artículo x, si x es una A, entonces x es una B.” Eso nos permite hacer inferencias que la lógica silogística de Aristóteles no puede expresar, por ejemplo, “Todo lo que comienza a existir tiene una causa. El universo comenzó a existir. Por lo tanto, el universo tiene una causa.”

La lógica formal se ha convertido en una disciplina de una precisión y de un rigor técnico increíble, similar a las matemáticas. De hecho, con frecuencia la lógica formal lleva el nombre de lógica matemática. No hay nada en el avance de esta disciplina que nos debería llevar a dudar de la habilidad de razonar para hacer inferencias válidas acerca de la realidad. En efecto, el desarrollo de las subdisciplinas como la lógica modal (la lógica que trata con lo necesario y con lo posible) y la lógica contra-fáctica (la lógica que trata con los enunciados condicionales subjuntivos) ha sido un gran recurso para nuestra habilidad de razonar de una manera más cuidadosa y rigorosa cuando hacemos metafísica.

¡No confunda la lógica Aristoteliana con la física de Aristóteles! Aristóteles no solo fue una gran filósofo sino que también fue un científico natural. Como usted podría esperar, su trabajo científico ha sido reemplazado por la ciencia subsecuente, a medida que se han desarrollado instrumentos más sofisticados. Cuando avanzó la ciencia en nuestro entendimiento de las leyes naturales, la física Aristoteliana fue sustituida por la física Newtoniana, la cual a su tiempo fue reemplazada por la física de Einstein, la cual esperamos que pronto será sustituida por una física unificada cuántica  de la gravedad. En cada revolución científica sucesiva, la ciencia anterior no fue simplemente abandonada. Más bien, sus verdades fueron refundidas y preservadas en la teoría que la sustituyó y sus errores fueron abandonados.

Espero que usted pueda ver que nada de esto proporciona ninguna causa para dudar la eficacia de la razón humana en saber o conocer la realidad. Es totalmente lo contrario. ¡Este es un testimonio del increíble poder de la razón humana! 

La lección aquí para el teólogo natural es que él necesita estar instruido en la ciencia y mantenerse al día con los descubrimientos actuales y con las nuevas teorías en la ciencia. Por esa razón me he esforzado en ese asunto. Quiero tener una teología que esté científicamente informada para que así presente una perspectiva integrada sobre la realidad.

Ahora bien, usted me recuerda muy bien que cuando se trata de sujetos como Dios y la creación, estamos haciendo metafísica y no física (aunque la física podría proporcionar evidencia en apoyo de premisas en una argumento metafísico que lleva lógicamente a una conclusión que es de un significado teológico). Así que si tenemos premisas que son plausiblemente verdaderas que implican por las reglas estándares de la lógica una conclusión de significado teológico, ¿por qué deberíamos resistir esa conclusión?

Aquí es donde entra su Kantianismo al escenario. Usted afirma, “Cuando pensamos sobre el inicio del tiempo, sobre la creación y sobre Dios, nuestra razón realmente genera ideas contradictorias.” Usted está afirmando que la razón lleva a antinomias y por eso no podemos confiar en ella. Yo respondí a esa afirmación Kantiana en el Apéndice 2 titulado: “El Argumento Cosmológico Kalam y la Tesis de la Primera Antinomia de Kant del libro Argumento Cosmológico Kalam. KS, si usted está serio acerca de resolver sus reservas, favor de leer esa parte del libro. Demuestro que no hay ninguna antinomia ya que no hay nada incoherente acerca del comienzo del tiempo. Kant pensaba que para que el tiempo tuviera un comienzo, tenía que haber un tiempo antes del tiempo durante el cuan no existía nada. Eso es un error. Todo lo que se requiere es que hubiese un tiempo el cual no fuese precedido por ningún tiempo previo. Lejos de ser incomprensible, esto es precisamente el concepto de un comienzo del tiempo que es usado en la astrofísica contemporánea. Por ejemplo, el cosmólogo agnóstico Sean Carroll califica los modelos cosmológicos que muestran un comienzo del universo al decir, “hubo un tiempo de manera que no hubo ningún tiempo más temprano.”[1]

De igual manera, no hay problema con postular un Creador o una primera causa que existe atemporalmente sin el universo. Otra vez, Carroll utiliza precisamente esa noción con respecto a una condición fronteriza en el espacio: “No hay obstáculo lógico o metafísico para completar la historia temporal convencional del universo al incluir una condición fronteriza atemporal en el comienzo.” [2] El estado eterno, atemporal de Dios es, como si lo fuese, esa condición fronteriza para el tiempo. El acto de Dios de crear el universo es simultaneo con la llegada del universo a la existencia. Por lo tanto, Dios es atemporal sin la creación y temporal desde la creación. Así que ¿dónde está el problema?

En cuanto al argumento desde un ser contingente hasta un ser metafísicamente necesario, ¿cuál está supuesta a ser la dificultad? Muchos filósofos piensan que los objetos abstractos, como los números y otros objetos matemáticos, existen de manera necesarios. Así que ¿dónde está la incoherencia en la idea de un ser necesario? Es un ser que existe en todos los mundos que son ampliamente lógicamente posibles. (Aquí los avances en la lógica modal de los que hablé anteriormente realmente nos ayudan a entender mejor esa noción de un ser metafísicamente necesario). Así que ¿cuál es la objeción?

Por lo tanto, estas seudo-antinomias no apoyan la conclusión radical de que “no deberíamos seguir nuestras propias intuiciones a sus conclusiones lógicas más allá de los límites del mundo natural.” De hecho, usted afirma, “la razón está tratando de tratar con una esfera que no funciona en la lógica humana después de cierto punto. Podríamos sentir que estamos de camino a algún lugar, pero eso solamente es una ilusión,” podríamos justificadamente devolver la jugada y hacerle las preguntas: “¿cómo sabe usted eso? ¿Cómo, en su visión, puede usted saber algo acerca de cómo es esa esfera? ¿Cómo sabe usted que la lógica humana no funciona allí? De hecho, ¿cómo es que no puede funcionar la lógica? ¡KS, usted, como Kant antes de usted, está en una posición auto-refutante de que usted mismo hace afirmaciones metafísicas!

La lección aquí no es que solamente deberíamos renunciar de pensar sino que deberíamos pensar aun más fuerte. Escuche KS, usted no se encuentra al final del camino. Incluso para un ateo, sus elecciones no están limitadas al Positivismo y al Post-Modernismo. Pero ¿por qué apegarse al ateísmo? El teísmo ofrece una visión intelectualmente expansiva y ricamente gratificante, sin mencionar sus beneficios espirituales.

Y KS, ¿qué diré en respuesta a su párrafo final? ¡Vamos hombre! Usted sabe mejor que eso. Usted puede ser un teísta y cristiano y aceptar la hipótesis documental del Pentateuco al igual que una teoría darwiniana de la evolución, si usted cree que es a donde le lleva la evidencia (véase la Pregunta & Respuesta ## 253, 269).

  • [1]

    “Does the Universe Need God?” (¿Necesita el Universo a Dios?) en The Blackwell Companion to Science and Christianity (Compendio Blackwell para la Ciencia y el Cristianismo), ed. James B. Stump y Alan G. Padgett (Blackwell Wiley, 2012). Para una discusión del artículo de Carroll, escuche nuestros próximos tres podcasts de Reasonable Faith.

     

  • [2]

    Ibid

- William Lane Craig