English Site
back
5 / 06

#509 La “alucinante” trinidad

January 20, 2017
P

Estimado Dr. Craig,

Me consideraría ser agnóstico, pero tengo una pregunta relacionada a la probabilidad de Dios de la manera que lo acepta la mayoría de la comunidad cristiana: ¿Las probabilidades de un dios trino no trasciende lo astronómico? Aceptar que existe un ser omnipotente y eterno es lo suficientemente difícil, pero ¿tres seres separados que poseen esa naturaleza? El término “alucinante” o asombroso ni siquiera comienza a describir la improbabilidad […] Gracias.

Steve

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

Steve, gracias por tu pregunta. Antes de abordarla, tenemos que asegurarnos de describir correctamente lo que es la doctrina de la trinidad. La doctrina de la trinidad no trata con que haya “tres seres separados que poseen esa naturaleza [divina]”. Eso sería politeísmo. Los cristianos creen que hay un Dios tri-personal.

Ahora bien, se admite que eso es “alucinante”. Pero no vayas a equiparar “alucinante” con “improbable”. La mecánica cuántica es “alucinante”, pero eso no implica que ella sea improbable como una explicación del mundo físico. Vivimos en un universo que es tan alucinante que casi desafía todo entendimiento.

Además, he defendido una especie de argumento de la probabilidad para la afirmación de que Dios no es una sola persona. Va de la siguiente manera: Dios, por definición, es el ser más grande que se pueda concebir. Como el ser más grande que se pueda concebir, Dios debe ser perfecto. Ahora, un ser perfecto debe ser un ser amoroso, ya que el amor es una perfección moral. Es mejor para una persona ser amorosa que no serlo. Dios, por lo tanto, debe ser un ser perfectamente amoroso.

Ahora, es de la naturaleza propia de Dios entregarse a sí mismo. El amor busca alcanzar a otra persona, en lugar de concentrarse totalmente en sí mismo. Así que si Dios es perfectamente amoroso por Su propia naturaleza, Él debe entregarse a sí mismo por amor a otra persona. Pero, ¿quién es esa otra persona? No puede ser alguna persona creada, ya que la creación es el resultado del libre albedrío de Dios y no el resultado de Su naturaleza. Pertenece a la propia esencia de Dios de amar, pero no pertenece a Su esencia de crear. Entonces, nos podemos imaginar un mundo posible en el cual Dios es perfectamente amoroso y aun así, no exista ninguna persona creada. Además la cosmología contemporánea hace posible que las personas creadas no siempre han existido. Pero Dios es eternamente amoroso. Por eso las personas, por sí, no son suficiente para explicar el hecho de que Dios es perfectamente amoroso. Por lo tanto, se deduce que la otra [persona] a quien Dios necesariamente dirige su amor debe ser interno al propio Dios.

En otras palabras, Dios no es una sola persona, aislada, como sostienen las formas unitarias del teísmo, como por ejemplo el Islam. Más bien, Dios es una pluralidad de personas, como lo afirma la doctrina cristina de la trinidad. En la perspectiva unitaria, Dios es una persona que no se entrega a sí mismo, esencialmente por amor a otra persona. En esa visión, Él está enfocado o centralizado esencialmente sólo en sí. Por lo tanto, Él no puede ser el ser más perfecto. Pero en la perspectiva cristiana, Dios es un triada de personas en relaciones eternas y de auto-entrega de amor. Por lo tanto, como Dios es esencialmente amoroso, la doctrina de la trinidad es más plausible que cualquier doctrina unitaria de Dios.

Por último, cuando preguntamos sobre la probabilidad de una hipótesis, debemos siempre hacer la pregunta: “probable, ¿en relación a qué?” Incluso si pensamos que la probabilidad anterior de la doctrina de la trinidad es baja, aun su probabilidad posterior, después de la introducción de la nueva evidencia, no pudiera ser baja después de todo. La evidencia en este caso es la persona y obra de Jesús de Nazaret. ¡Ese él quien hace toda la diferencia! Los cristianos primitivos fueron judíos, comprometidos de todo corazón y alma, con la doctrina de “Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es” (Deuteronomio 6.4). Solamente las consideraciones más forzadas u obligatorias los hubiesen llevado a ajustar el monoteísmo judío en favor de acomodar una pluralidad de personas divinas. Fue el intento de darle sentido a quien [realmente] fue Jesús lo que les impulsó a reconocer, de algún modo, la diversidad de las personas divinas.

Así mismo nos pasa a nosotros hoy en día. ¿Quién crees tú que fue o es Jesús? ¿Cómo le das sentido a su vida y enseñanza sublime y, en especial, a su muerte y resurrección? Una consideración reflexiva a esa pregunta te pudiera conllevar a reconocer su divinidad. Por lo tanto, eso hace que una visión trinitaria de Dios parezca—no menos alucinante sino—talvez menos improbable para ti.

- William Lane Craig