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#62 Sandy Tiffan Ackerman

March 21, 2012
P

Quiero darle las gracias por sus esfuerzos en las áreas de la filosofía y apologética. Los recursos en esta página de Web han sido una tremenda ayuda para mí y para mis estudios. Le iba a preguntar algo filosófico en naturaleza, pero creo que podría encontrar las respuestas a esas preguntas en los recursos impresos aquí en Reasonable Faith (Fe Racional).

En una observación más personal y después de haber escuchado el testimonio de usted en sus debates y en sus cátedras, estaba curioso por saber si usted se mantuvo en contacto con “Sandy,” la joven que le dijo por primera vez que Jesús le amaba. Qué contenta estaría ella de saber que usted es un académico y polemista vigoroso para la fe. El denuedo de compartir a Cristo con usted ese día no sólo comenzó el proceso para que usted se convirtiera en cristiano sino que también comenzó una búsqueda intelectual de toda la vida que ha impactado a muchos en la rama de la apologética cristiana.  

Atentamente,

Jon

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

Espero que aquellos de ustedes quienes tenían algunas preguntas intelectuales serias me perdonen por haber tomado una pregunta puramente personal, pero ésta obviamente significa mucho para mí.

Sandy Tiffan se sentaba en el asiento delante de mí en mi clase de alemán en el penúltimo año de la secundaria. Ella era una cristiana radiante; yo era un no cristiano aislado y miserable. Ella me dijo que Dios me amaba y la idea me dejó tan pasmado que seis meses después rendí mi vida a Cristo y nací de nuevo. Esto fue el 11 de septiembre del 1965.

Después de convertirme en cristiano, quería asistir a misma la iglesia que asistía Sandy, pero ella me dijo que “la iglesia tenía demasiados problemas.” En lugar me dijo que asistiera a Mount Olive Missionary Church en la ciudad de Peoria en el estado de Illinois. Esa era una iglesia sólida con un grupo dinámico de jóvenes de secundaria. En los dos años siguientes, mis raíces se hundieron profundamente en Cristo y cuando llegó el tiempo de elegir una universidad, Sandy me aconsejó que aplicara en la universidad Wheaton, donde su hermano Paul estaba estudiando. La idea de asistir una universidad cristiana me interesó y entonces apliqué y fui aceptado. Me fui para Wheaton, mientras que Sandy fue a Illinois State University (la Universidad Estatal de Illinois). Después de ahí, casi nunca nos vimos y con el tiempo mi compañero de habitación, Bill Beutel que también era del área de Peoria, me contó que ella se había casado con un hombre de Peoria llamado Denny Ackerman.

Un año después también me casé después de haberme graduado y cuando terminé de haber cursado el seminario me mudé con mi esposa Jan a Europa para cursar mis estudios de doctorado. En el 1981, dediqué mi libro The Son Rises (El Hijo Resucita), una popularización de mi trabajo doctoral en teología en la Universidad de Munich, a Sandy con las palabras, “Para Sandy Tiffan Ackerman, quien fue la primera que me dirigió al Salvador.”Pero nunca la miré otra vez en persona.

Mi familia, juntamente con mi hermana y mi hermano, con el tiempo se fueron del área de Peoria para Arizona, de manera que no tenía ninguna razón para visitar el área otra vez. Mientras tanto, después de impartir clases en Trinity Evangelical Divinity School (Escuela Evangélica de Divinidad Trinidad) en el norte de Chicago, Jan y yo regresamos a Europa para emprender investigación en la Universidad de Louvain. No fue hasta el 1994 que por fin volvimos a los Estados Unidos.

Mientras se desarrollaba mi ministerio de impartir charlas y conferencias en los Estados Unidos, terminé consiguiendo una invitación para impartir una conferencia en Bradley University en Peoria. Pensé que iba a ser algo divertido visitar mi antigua ciudad natal, así que acepté. Me acuerdo la noche que hablé sobre el argumento cosmológico kalam. Después de mi cátedra me quedé un rato para hablar de manera personal con los estudiantes que tenían preguntas. Luego se me acercó una mujer de media edad. Tendió su mano hacía mí y sólo sonrió—no dijo ni una palabra. Después de ese incómodo silencio, yo dije, “perdone--¿le conozco?” Todo lo que tuvo que decir fue, “Soy Sandy.” En un instante, los años parecieron esfumarse y reconocí la cara de la chica de 18 años que tenía en memoria. ¡Que reunión más preciosa fue esa!

Lo que fue especialmente emocionante fue saber que Sandy tenía dos hijos adolescentes que estaban inscrito en una escuela secundaria cristiana y en sus clases de apologética su maestro los tenía mirando videos de debates, ustedes se pueden imaginar de quien…¡William Lane Craig! ¿Se pueden imaginar cómo se sentían ellos dos cuando le dijeron a su maestro, “Oh, sí, nuestra madre condujo a ese “hombre” al Señor? Sus hijos eran cristianos que estaban en fuego para el Señor, que estaban devorando ese material y eran activos compartiendo su fe. Eso fue una dulce ironía, el haber llegado a Cristo por el testimonio de Sandy, y ahora estar involucrado en equipar a sus hijos.

¡En subsiguientes viajes de ministerio a Peoria, pude conocer a sus hijos y al maestro de ellos! Jan pudo venir conmigo y conocer a Sandy y a Denny. Desde entonces, nos mantuvimos en contacto. Así que me deleito de responder su pregunta al decir que Sandy ha seguido sirviendo fielmente al Señor todos estos años y ha ayudado a criar soldados jóvenes para el Reino de Cristo. Le doy gracias a Dios por ella y por su testimonio audaz.

- William Lane Craig