#351 Problemas con el Antiguo Testamento
March 03, 2014Estimado Profesor Craig,
Es un gran honor escribirle y agradecerle por su página web de apologética cristiana la cual ha sido de mucho estimulo para mí leer los últimos años.
Yo soy un agnóstico (inclinándome fuertemente hacia el teísmo general) con algunos vínculos de familia en el cristianismo. He estado buscando de una forma muy profunda e investigando la verdad del cristianismo y me encuentro su trabajo muy útil en esta área. Hasta este momento, yo personalmente encuentro que muchos de los argumentos a favor del teísmo son muy convincentes (sobre todo su argumento cosmológico Kalam). Sin embargo, no estoy seguro de que todavía pueda dar el salto al cristianismo. Todavía hay algunas cosas con las que estoy trabajando e investigando y pensé que podría preguntarle acerca de una de las áreas que me ha molestado mucho y que hace difícil el que yo confíe y crea en el cristianismo.
El área que me molesta mucho es: ¿qué debo hacer con el Antiguo Testamento de la Biblia? Lo que quiero decir, Profesor Craig, es que el Antiguo Testamento hace algunas afirmaciones y/o pinta una imagen de Dios que parece estar tan lejos cuando se compara con el Nuevo Testamento. Dos ejemplos claves de lo que quiero decir serían:
1.) Los milagros extraordinarios (como Jonás viviendo dentro de una ballena, la serpiente que habla y la historia del Éxodo), los cuales no parecen tener ninguna evidencia histórica/arqueológica).
2.) Un Dios iracundo, quien parece mezquino y lleno de ira (aquí estoy pensando en los castigos de Dios establecidos en el Libro de Levítico, los cuales parecen ser algo que da miedo y extremista).
Profesor Craig, me doy cuenta de que algunas personas advierten a no siempre leer el Antiguo Testamento de una forma literal y estoy consciente de eso y lo mantengo en mente, pero en su totalidad parece que mis dos áreas claves de interés que mencioné aquí todavía se mantienen. En el Antiguo Testamento, Dios realmente parece inusualmente enojado (de nuevo, estoy pensando en los castigos que se encuentran en Levítico), así como extraordinariamente grandioso en la escala de sus milagros, los cuales parecen casi increíbles cuando uno lee acerca de ellos.
Mi pregunta para usted es esencialmente: ¿cómo respondería usted a estos aspectos del Antiguo Testamento? ¿Es realmente razonable creer que todos los acontecimientos sobrenaturales aparentemente indignantes que se reportan en el Antiguo Testamento son literales y que sucedieron (a pesar, por ejemplo, de que ya que no hay evidencia del Éxodo)? Y, en segundo lugar, ¿es realmente razonable creer que el Dios del Antiguo Testamento (quien ordenó los castigos, por ejemplos aquellos que se encuentran en Levítico) podría ser exactamente el mismo Dios que es la persona de Jesús en el Nuevo Testamento? Son estos asuntos que en esto momento me impiden confiar en el cristianismo, debido a las representaciones de Dios que hay en el Antiguo y Nuevo Testamento y de sus interacciones con la humanidad que sencillamente a veces me parecen tan inconsistentes.
Le doy las gracias por su tiempo, Profesor Craig, y espero con anticipación ver su posible respuesta a mi pregunta en algún tiempo en el futuro en su página web.
Mis mejores deseos,
Jason
Respuesta de Dr. Craig
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Acabamos de regresar de Inglaterra, donde participamos en los actos conmemorativos del 50 aniversario de la muerte de C.S. Lewis. Lewis fue famoso por su defensa de lo que él llamó "mero cristianismo", es decir, aquellas verdades centrales que componen la cosmovisión cristiana. Si Dios existe y se ha revelado de manera decisiva en Jesús de Nazaret, entonces el cristianismo es verdadero y lo único que queda es resolver los detalles.
Jason, está claro que tus preocupaciones tienen que ver con los detalles y no con las verdades centrales. La desconfianza con ciertos relatos del Antiguo Testamento no tendría ningún impacto sobre la verdad del teísmo o sobre la historicidad de la resurrección de Jesús de entre los muertos. De modo que las preguntas que haces son asuntos que se discuten "en casa"; asuntos que se deben discutir entre personas que ya son cristianas. ¿Deberíamos aceptar el Antiguo Testamento como inspirado en su totalidad por Dios? ¿Hasta qué punto la inspiración implica fiabilidad científica o histórica? Estas son, pienso yo, preguntas abiertas para que sean discutidas. Pero ellas no deberían ser obstáculos para que alguien crea en el mero cristianismo y, por lo tanto, para que tenga fe en Cristo.
Así que te instaría, Jason, a simplemente poner estas preguntas en la lista de espera hasta que haya tomado una decisión acerca de (1) si Dios existe o no y (2) si o no Él resucitó a Jesús de entre los muertos como una reivindicación de sus afirmaciones personales radicales. Si tu respondes una de estas preguntas con “no”, entonces no tienes razón para preocuparte por tus preguntas. Por lo contrario, si respondes estas preguntas de una manera afirmativa y te conviertes en cristiano, entonces puedes proceder a explorar tus preguntas adicionales. No te preocupes por ellas ahora. Ellas no son un factor determinante.
Entonces, ¿qué podría decir el cristiano que cree en la fiabilidad del Antiguo Testamento en respuesta a tus preguntas? Con respecto a los relatos de los milagros, creo que necesitamos mantener en mente que si Dios existe, entonces los milagros son como “un juego de niños” para Él. La verdadera pregunta aquí, creo yo, es interpretativa: de si los relatos han de ser interpretados como reportes literales. En cuanto a la serpiente que habla en el Jardín del Edén, debería decir que eso es muy probable que sea interpretado como parte de una historia figurativa de la caída del hombre. Los acontecimientos históricos subyacentes realmente ocurrieron, pero están puesto en un lenguaje figurado. El relato completo de Adán y Eva se cuenta en lenguaje figurado, desde Dios soplando en la nariz de Adán el aliento de vida, a la creación de Eva de la costilla de Adán, a Dios paseando en el jardín gritando: "¿Dónde están?" Estas características del relato no tienen la intención plausiblemente de ser tomadas literalmente. La serpiente hablando es parte de los aspectos figurativos y no literarias del relato.
En cuanto a Jonás, sospecho que Jonás murió mientras estaba en el estómago del pez (no se dice si se trataba de una ballena) y que el milagro es que Dios le resucitó de entre los muertos cuando fue regurgitado en la orilla. Su oración a Dios es un recurso literario o poético que sirve para los propósitos teológicos del autor. Por lo tanto, Jonás es una clase aún más cercana (o una prefiguración o presagio) de Jesucristo que lo que fuera si Él hubiese permanecido milagrosamente con vida dentro del pez. "Como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches" (Mateo 12.40).
En cuanto al Éxodo, quiero recomendarte un libro que tengo aquí en mi escritorio escrito por el famoso egiptólogo Kenneth Kitchen titulado “On the Reliability of the Old Testament [Sobre la Fiabilidad del Antiguo Testamento] (publicado por Eerdmans, 2003). El extenso capítulo 6 de Kitchen está dedicado a una discusión del Éxodo y al errante andar de Israel en el Sinaí a la luz de la arqueología. Tienes toda la razón al decir que esa arqueología no ofrece una prueba del Éxodo. Pero Kitchen explica con algunos detalles el porqué no se debería esperar dicha prueba. Por ejemplo, él señala,
El Delta es un abanico aluvial del lodo depositado por varios milenios de años por la inundación anual del Nilo. No tiene ninguna fuente de piedra dentro de él. Las estructuras de lodo, de lodo y juncos, y de ladrillos de lodo tenían una duración y uso limitado y eran alisados, reemplazados repetidamente, y fundidos en gran medida una vez más con el lodo de los campos [. . .] Las chozas de lodo que usaban para almacenar esclavos y agricultores humildes ya se han regresado a sus orígenes de lodo hace mucho tiempo, para nunca más volverse a ver otra vez [. . . .] Y, como los faraones nunca monumentalizan las derrotas en las paredes del templo, ningún registro de la salida exitosa de un gran numero de esclavos extranjeros (con la pérdida de un escuadrón completo de carros de faraón) iba a ser conmemorada por ningún rey, en los templos en el Delta o en cualquier otro lugar. Sobre estos asuntos, de una vez por todas, los “biblistas” deben despojarse de sus actitudes ingenuas y dejar de exigir ‘evidencia’ que no puede existir (página 246).
Kitchen también presenta evidencia positiva para mostrar la credibilidad histórica de los relatos del Éxodo (como el inexplicable quíntuplo de la población en la tierra de Canaán entre 1210-1150 a.C). La pregunta primordial no es de si tenemos una prueba de la historicidad del Éxodo, sino de si la evidencia invalida la historicidad del Éxodo. No lo hace.
Vayamos, pues, a tu segunda preocupación, de que Dios de la manera que se presenta en el Antiguo Testamento parece ser un Dios enojado y mezquino. Sospecho que esta impresión resulta de una lectura selectiva del Antiguo Testamento que ignora muchos pasajes acerca de la compasión y preocupación de Dios por la viuda, huérfano y el oprimido. El Dios del Antiguo Testamento es un Dios de amor y justicia. Su ira siempre es una expresión de Su intensa pasión por justicia y santidad. ¡Cualquiera que piense que el Dios del Antiguo Testamento es diferente al Dios revelado por Jesús necesita reflexionar sobre el hecho de que el Dios adorado y proclamado por Jesús como nuestro "Padre celestial" simplemente es el Dios del Antiguo Testamento!
¿Qué podemos decir acerca de las leyes y castigos levíticos que mencionas? Aquí hay un par de cosas que se debería tener en mente.
En primer lugar, estas regulaciones no tienen la intención de ser óptimas. Son provisionales y temporales, adecuadas para las circunstancias del Israel de ese tiempo.
En segundo lugar, en algunos casos la aparente dureza de los castigos da testimonio de cuán serio Dios toma el pecado involucrado. Puedes ver que Israel era una teocracia, una forma de gobierno cuya cabeza o líder era Dios. Sus leyes no tenían la intención de ser leyes que serían generalmente aplicables a una sociedad secular. Tomemos, por ejemplo, las leyes sobre el adulterio. En Israel, el adulterio llevaba la pena de muerte. En nuestra cultura secular, que cada vez es más promiscua, nos espantamos con el prospecto de esto. Pero las leyes de Israel expresaban lo profundo que Dios odia el pecado del adulterio. En el Nuevo Testamento, Pablo cita Génesis: "Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne", y luego comenta: "Grande es este misterio, pero yo me refiero a Cristo y a la iglesia"(Efesios 5.32). Por lo tanto, la unión de un hombre con su esposa en matrimonio es un símbolo vivo de la unión que hay entre Cristo y su iglesia. Por eso, violar este vínculo a través de relaciones sexuales ilícitas, ya sea heterosexual u homosexual, es un sacrilegio, una profanación de la sagrada unión de Cristo con su pueblo. En nuestra sociedad secular, ya no tenemos esta visión del matrimonio. Pero en las leyes del antiguo Israel, vemos cuán serio Dios toma el matrimonio y la violación del mismo. Podríamos estar ofendidos por esto, pero ¿quién puede decir que estamos en lo correcto en nuestra estimación y que Dios está equivocado?
En tercer lugar, algunas de estas leyes pudieron no haber sido ejecutadas. Las leyes pudieron haber sido idealizaciones, los castigos duros que expresan lo mucho que Dios odia el pecado involucrado. Pero la práctica real pudo haber sido muy diferente de esas idealizaciones. Los castigos que tenían que ver con los niños maldiciendo a sus padres probablemente caerían en esta categoría.
Creo que Dios todavía aborrece el pecado hoy en día, de la misma manera que lo aborrecía en el Antiguo Testamento, pero como ya no vivimos en una teocracia (¡podríamos estar contentos por eso!), Su juicio permanece o se guarda hasta el día del Juicio Final, cuando tendremos que dar cuenta por nuestras vidas.
Ahora bien Jason, no tienes que creer nada de esto para ser cristiano, como ya he explicado. Pero por mi parte, no veo ningún problema en tus preguntas que sea insuperable.
- William Lane Craig