#353 Dios Permite Males Horribles
March 03, 2014Estimado Dr. Craig,
En varias ocasiones he intentado hacer que usted explique lo siguiente.
1) ¿Cómo es posible que un ser máximamente grande pueda tener razón “suficiente” para permitir cosas como la violación de una niña o niño, si como usted dice: ese acto es “objetivamente” malo?
Me parece que lo que dije anteriormente aquí es tan ilógico como decir que un ser máximamente grande tiene razón suficiente para permitir que 2+2=5 […] ¡Si 2+2=4, entonces no hay ninguna cantidad de poder, ninguna voluntad ni razón suficiente que pudiera cambiar esa verdad objetiva! Me gustaría escucharle explicar cómo si en el mismo sentido que “Niño/Niña + Violación = mal objetivo” entonces ¿cómo un ser máximamente moral podría encontrar razón suficiente para permitir que ese acto sea materializado en algún mundo posible?
Sus intentos anteriores de sugerir que Dios permite ese mal para hacer que más almas vengan libremente a él simplemente no parecen cuadrar lógicamente. Como más, eso está presuponiendo que un ser máximamente grande pudiera actuar contrario a sus propias verdades objetivas con el fin de lograr un bien mayor. (Permitir el sufrimiento de un niño/niña inocente = más almas salvadas). Pero ¿Tiene eso más sentido que 2 +2 = 5? ¡Ciertamente para mí no lo tiene! ¿Podría Dios, por amor a salvar las almas, permitir solteros casados, círculos cuadrados, etc?
Si (violar un niño/niña) "es" algo objetivamente malo como usted dice, entonces inclusive Dios no podría tener una razón suficiente para permitirlo. Permitir el sufrimiento de un niño para salvar un alma lo hace que sea un acto discrecional del proceso sujetivo de toma decisiones de Dios y no una verdad objetiva arraigada en Su propia naturaleza. Si Dios puede permitir que eso ocurra, entonces se deduce, a pesar de nuestras objeciones subjetivas para dichos actos, que Dios tiene un propósito al permitir que eso se materialice. Si Dios lo permite, entonces se deduce lógicamente que no puede ser objetivamente malo. ¿Cómo más pudiera Dios tener una razón suficiente para permitirlo? Parece que usted lo quiere de las dos maneras: ¡Pero las verdades objetivas no tienen razón suficiente para ser otra cosa que no sea verdadero o falso!
2) Un mundo donde los acontecimientos como el "Holocausto" no ocurran es máximamente más grande (maravilloso) que un mundo en el cual ocurren dichos acontecimientos. ¡El Holocausto ocurrió! ¡Se deduce que nuestro mundo no es máximamente grande!
Se deduciría lógicamente que si inclusive fuese posible que un mundo como ese pudiera existir, que esos mundos sólo existirían si de hecho existe un ser máximamente grande.
¿Por qué un ser máximamente grande iría a crear un mundo donde no se reflejaría su grandeza máxima?
Con frecuencia, el mundo en el que vivimos es muy cruel y parece como que el llamado “mal” se distribuye arbitrariamente de una manera injusta.
Una niñita es violada y muere, dejando atrás una familia amorosa y nunca habiendo conocido el gozo de crecer, casarse o tener hijos propios. Sin embargo, muchos de los nazis, (incluyendo al Dr. De La Muerte: Josef Mengele) se escapan y viven una vida de “Reilly” [una buena vida] hasta su edad de oro. ¿Justo? ¿Una señal de la grandeza máxima para traer más almas a Cristo? La verdad es que el agnosticismo y el ateísmo son principalmente resultados de la crueldad y de lo difícil del mundo en el que vivimos: Es difícil creer que un ser máximamente grande permite que prevalezca menos de la grandeza máxima en algún mundo posible. Entonces, ¿qué es lo que se le dice al agnóstico y al ateo? Se le dice “Cree de esta o aquella manera o si no, te espera un mundo mucho más cruel”. Pero, ¿qué clase de ser máximamente grande se esconde de su creación y espera una lealtad ciega para que podamos ir al próximo mundo en donde se nos dice que en realidad se reflejará su grandeza máxima? ¿Por qué no crear ese mundo desde un principio? Yo era un cristiano devoto, pero he observado como a mi madre y a mi padre se les ha robado de sus facultades mentales después de muchos años de haber servido [a Dios] fielmente. El mundo cruel en que vive mi padre es de 24 horas de dolor y de ataques violentos de demencia, la misma enfermedad que le quitó la vida de mi madre [...] Pero yo no soy más que uno de los millones de miembros de la especie humana que ha visto a siervos fieles ser recompensados en esta vida con Demencia, Alzheimer, cáncer, gulag, nazi, tornados, huracanes, conductores embriagados, etc. [...] Dr. Craig, la realidad es que el mundo no refleja la grandeza máxima, lo que refleja es las medidas arbitrarias de placer y dolor en el que todos debemos a veces preguntar: ¿Por qué? No voy a decir arrogantemente con certeza de que Dios no existe, pero cada vez se hace más y más difícil para mí creer que un ser personal y máximamente grande exista.
David
Respuesta de Dr. Craig
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David, mi propio padre murió del mal de Parkinson y observé con horror su lento descenso a la demencia. Después de haber sido un vibrante, exitoso hombre de negocio pasó a ser un débil e indefenso espectro. Así que me compadezco contigo en esta situación y entiendo en algo la agonía que debes sentir.
Sin embargo, tus preguntas, aunque son sinceras, representan un número de ideas erróneas que se necesitan corregir. Vamos a discutirlas una a la vez.
1. ¿Cómo puede un ser máximamente grande posiblemente tener razón “suficiente” para permitir cosas como la violación de una niña o niño, si usted dice que ese acto es “objetivamente” malo?
Esta es una expresión de lo que se conoce como la “versión lógica” del problema del mal, la cual afirma que la existencia de Dios es lógicamente incompatible con las maldades en el mundo. La carga de la prueba aquí realmente cae sobre los hombros del no teísta quien afirma que esto es lógicamente imposible. Esa carga ha resultado ser tan pesada que es muy difícil que algún filósofo de hoy defienda la versión lógica del problema del mal. Proporcionar una respuesta a tu pregunta que sea lógicamente posible es algo trivialmente fácil. Para cualquier mal que una persona que no sea teísta mencione, el teísta puede decir que es lógicamente posible que al permitirlo, se habría prevenido dos acontecimientos similares (y de esa manera dos veces la cantidad de mal). Si eso no es suficiente, entonces hazlo que sea cinco veces la cantidad o cien veces—cualquiera de esos escenarios es lógicamente posible. Podrías decir que eso es altamente improbable. Correcto, pero entonces estarías abandonando la versión lógica del problema del mal por la versión probabilista, la cual es una conversación totalmente diferente.
La confusión que hay detrás de tu pregunta, David, surge de tu comentario: “Si Dios lo permite, entonces se deduce lógicamente que no puede ser objetivamente malo”. Estás bajo la impresión equivocada de que si Dios permite que suceda algún acto, entonces ese acto no puede ser objetivamente malo. ¡Sin duda piensas que el hecho de que Dios permita un acto malo es igual a Dios permitiendo que 2+2= 5! Piensas que el que Dios permita un acto malo de alguna manera transforma ese acto de ser objetivamente malo a ser objetivamente bueno o por lo menos a ser neutral, lo cual es imposible. Esto es confuso. Cuando Dios permite que las personas pequen, los actos pecaminosos permanecen siendo malos. Pero no es malo el que Dios permita que ellos pequen. Lo que debiste haber dicho es que “Si Dios lo permite, entonces se deduce lógicamente que no puede ser objetivamente malo el que Dios lo permita”. Has hecho un salto ilógico de la aceptabilidad de que Dios permite un acto a la aceptabilidad moral del acto mismo.
Tratas de justificar ese salto diciendo, “¿Cómo más pudiera Dios tener una razón suficiente para permitirlo?” De una manera muy sencilla, ya sea llevando a cabo un bien mayor o previniendo un mal mayor. En nuestras vidas, hacemos esto todo el tiempo: permitimos que ocurran cosas malas porque así llevamos a cabo algún bien mayor o impedimos que suceda un mal peor. Uno no necesita tener la habilidad mágica de transformar un acto malo en un acto bueno para tener una razón moralmente suficiente para permitirlo.
2. ¿Por qué un ser máximamente grande iría a crear un mundo en el cual no se reflejaría su grandeza máxima?
Los cristianos creen que la grandeza máxima de Dios se refleja en el mundo, en particular en la muerte auto-sacrificial, expiatoria de Cristo por pecadores indignos. Tu argumento de que la grandeza máxima de Dios no se refleja en este mundo, David, es verdaderamente confuso. Consideremos tu argumento de apertura:
1. Un mundo donde acontecimientos como el "Holocausto" no ocurran es máximamente más grande (maravilloso) que un mundo en el cual ocurren dichos acontecimientos.
2. El Holocausto ocurrió.
3. Por lo tanto, nuestro mundo no es máximamente grande.
Este es un argumento extraño. Es evidente que no entiendes el significado del término técnico “grandeza máxima”. La grandeza máxima es una propiedad única de Dios, de modo que la conclusión es trivial. Nadie piensa que el mundo creado es máximamente grande (o grandioso). Aun aquellas personas que piensan que este es el mejor mundo posible no afirman que es máximamente grande y no hay razón para pensar que inclusive haya un mejor mundo posible (o gama de mundos), ¡mucho menos que este sea ese mundo!
Luego afirmas, “Se deduciría lógicamente que si inclusive fuese posible que un mundo [máximamente grade] pudiera existir, que esos mundos sólo existirían si de hecho existe un ser máximamente grande”. Esta inferencia defectuosa es a lo que Alvin Plantiga ha llamado el “Lapso de Leibniz”. Leibniz erradamente infirió de la omnipotencia de Dios de que este debe ser el mejor mundo posible. Lo que él no entendió es que hay mundos que podrían ser lógicamente posibles pero que sin embargo no son viables para que Dios los materialice. Como señala Plantinga, mientras que los mundos de criaturas libres donde no haya pecado son lógicamente posibles, no podrían ser viables para Dios, cuando tomamos en cuenta las decisiones que las criaturas harían de manera libre. Por lo tanto, sólo hay un subconjunto apropiado de mundos lógicamente posibles que son viables para que Dios materialice, y ninguno de ellos podrían ser mundos que incluyan tanto bien moral como el mundo real sin que también incluyan tanta maldad moral.*
Luego comienzas a hacer críticas contra la crueldad y la injusticia del mundo. ¡David, por supuesto, el mundo es cruel e injusto! ¿Cuál Biblia has estado leyendo? La Biblia enseña que este es un mundo caído, pecaminoso y que “el mundo entero está bajo el maligno” (1 Juan 5.19). La creación gima a una en esfuerzo por su redención (Romanos 8.18-22). “En el mundo tendréis aflicción”, nos advierte Jesús, “pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33). Como cristianos, seguimos a un Salvador crucificado, quien él mismo fue victima de la injusticia y crueldad humana y “el siervo no es mayor que su señor” (Juan 15.20). Nuestra esperanza no está en este mundo sino en la resurrección, cuando todas las dolencias y enfermedades físicas serán derrotadas para siempre. La propia resurrección de Jesús es la base de nuestra esperanza.
Tú preguntas, “¿Qué clase de ser máximamente grande se esconde de su creación y espera una lealtad ciega para que podamos ir al próximo mundo en donde se nos dice que en realidad se reflejará su grandeza máxima?” ¡Que entendimiento más perverso del cristianismo tienes! Dios no se esconde de la creación o exige una lealtad ciega. Él se revela tanto en la creación como en la historia humana por medio de la encarnación y resurrección de Jesucristo. No sólo ha dado evidencia de sí Mismo en la creación, lo cual es suficiente para todas las personas (Romanos 1.20), sino que mucho más que eso, por medio de Su Espíritu busca traer a todas las personas hacia Él (Juan 16.8). Si Dios se esconde, [entonces] se esconde solamente de aquellos quienes por su propia voluntad cierran sus corazones y con orgullo rehúsan buscarle con la debida humildad.
Preguntas, “¿Por qué no crear ese mundo desde un principio?” La respuesta es muy sencilla: porque ese mundo es el resultado de la elección libre de las personas de obedecer y adorar a Dios. Este mundo es un valle de toma de decisión, durante el cual tenemos la gran responsabilidad de determinar nuestro destino eterno. Dios quiere que tú le conozcas y le disfrutes por siempre. Pero Él no se va a obligar o a forzar sobre ti.
Por tus comentarios finales, David, se me hace evidente que verdaderamente estás sufriendo de lo que llamo el “problema emocional del mal”, no del problema intelectual de mal. Así que déjame poner a un lado el manto de filósofo y ofrecerte algún consejo pastoral. Tus padres afianzaron sus vidas sobre la verdad de la fe cristiana. ¿Crees que ellos estarían felices de ver que te alejas de la fe cristiana debido al sufrimiento de ellos? Ellos creían que el sufrimiento de esta vida no era más que un momento infinitesimal cuando se compara con la eternidad que ellos pasarían con Dios en el cielo. Si les preguntaras si ellos padecerían los años de sufrimientos que pasaron en la Tierra para obtener la eternidad, ellos responderían sin titubear, “¡Sí! ¡Un millón y millón de veces más!” ¡Qué consuelo, qué esperanza! ¿Tiene el ateísmo algo que ofrecerte en lugar de eso? ¿Por qué rechazar el consuelo que se encuentra en Cristo y en la esperanza de la resurrección? En lugar de esto, ¿hacia donde vas a ir? ¿Qué esperanza tienes para tus padres? Al darle la espalda a Dios, rechazas la única respuesta que hay para el sufrimiento de tus padres.
Ahora bien, por supuesto, si tuvieras razones intelectuales buenas para pensar que la esperanza cristiana es falsa, entonces no te quedarías más remedio que aceptar la desesperación. ¡Pero no las tienes, David! Tus argumentos son confusos y están mal concebidos. Me temo que son brebajes intelectuales para justificar tu rechazo emocional de Dios. No te dejes engañar por estos argumentos poco sólidos. Confiesa tu pecado, busca a Dios y encuentra consuelo en Él. Tus padres estarían contentos.
* Alvin Plantinga, God, Freedom, and Evil [Dios, la Libertad y el Mal] (Grand Rapids, Mich.: Wm. B. Eerdmans, 1974). Necesitas leer este libro.
- William Lane Craig