#193 Presuntuosa Ignorancia
February 18, 2012Hola, estoy escribiendo en lo que respecta a su respuesta en la "Pregunta y Respuesta # 170: Tantos ateos Y tan poco tiempo." En primer lugar, sus dos preguntas sencillas tienen respuestas muy simples y cualquier ateo que no pueda responderlas no es un verdadero ateo.
1)Pregunta: Qué quieres decir con eso (que no crees en Dios)
Respuesta: Quiero decir que tengo una falta de creencia en la existencia de una deidad, ya sea tu Dios cristiano o cualquier otro.
y
2)Pregunta: Qué razones tienes para creer eso (que no hay Dios) Respuesta: La Tierra no muestra prueba de la creación, todas las cosas en esta tierra tienen una explicación natural. Simplemente porque la ciencia moderna aún no haya resuelto todos los problemas, no quiere decir que nunca lo hará. Entraría en más detalles, pero no hay necesidad de aburrirle con toda la ciencia relacionada a todo esto. Por lo tanto, he dado mi prueba y le daré muchas más si usted me la pide y cualquier ateo (que esté) bien informado podría responder a estas preguntas en un instante y pondría la carga de la prueba de vuelta en sus manos.
En cuanto a las obras eruditas, podría señalar "El Origen de las Especies" de Charles Darwin, las obras de Gregor Mendel, padre de la Genética, William "Strata" Smith, padre de la Geología, "El Origen de los Continentes y Océanos" de Alfred Wegener, Isaac Newton, Galileo, y puedo seguir mencionando hasta cuando, ¡nadie lo sabe!
Ahora bien, si se me permite ir al punto real de esta correspondencia, a parte de señalar que usted realmente no le ha dicho a nadie cómo argumentar a favor del cristianismo más allá de hacer preguntas fáciles y de mencionar nombres juntamente con ellas. Su Dios es Omnisciente según dice usted, operando en esta suposición, aquí está como la moralidad opera en la Biblia ...
1) Dios creó el cielo y la Tierra y luego creó los Humanos.
2) Dios SABÍA que los humanos iban a pecar.
3) Dios puso el árbol de la ciencia en el jardín del Edén, SABIENDO que llevaría a Adán a pecar.
4) Dios determinó que el pecado de Adán era transmutable a cada persona que a partir de ese momento existiera. (Objeción moral 1: Los pecados del padre no están lógicamente relacionados con el hijo de una u otra manera)
5) Dios decidió que para castigar a las personas por ese pecado del cual no tenían nada que ver o por otra cosa que él consideraba mala, esas personas serian condenadas a una eternidad en el infierno ardiente. ¿Un castigo infinito por un crimen finito? ¡Me suena como objeción Moral # 2!
6) Cuando Dios vio que sus creaciones realmente se habían vuelto malas, ahogó al mundo, matando así a millones de personas inocentes.
7) Sólo 1600 años después del asesinato masivo de sus creaciones (siguiendo la cronología bíblica) ellos ya habían caído de nuevo en el pecado. Así que Dios, en su infinita sabiduría, determinó que el mejor curso de acción consistía en sacrificar a su Hijo, quien es parte de sí mismo, PARA SI MISMO, para compensar por los pecados de las creaciones que hizo sabiendo que ellos pecarían.
¿Cómo rayos podría usted rectificar eso?
Saludos,
Luke
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
Luke, tu carta me recuerda las audiciones en el programa de televisión American Idol donde los concursantes son terriblemente malos pero que en realidad se creen que pueden cantar. Son tan arrogantes que no pueden darse cuenta lo realmente pobre que es su actuación. Tu carta revela la misma combinación mortal de la ignorancia y la arrogancia. Tu arrogancia te impide ver la pobreza de tu propio argumento.
¿Por qué tomé tu pregunta esta semana? Simplemente porque tu pregunta es el tipo de ateísmo que nuestros lectores lo más probable van a encontrar entre los estudiantes de hoy en día. Es una muestra de la presuntuosa ignorancia.
Comencemos con el panorama general. Tú malentendiste por completo mi respuesta a la pregunta # 170. Esa pregunta venía de una persona que quería saber cómo, sin dedicar ningún tiempo en el estudio de la filosofía o de la teología, podía tratar con ateos que dicen que los creyentes son estúpidos e ilógicos. Mi objetivo era de darle algunas herramientas conversacionales para ayudarle a interactuar con esas personas sin tener que invertir ningún tiempo de estudio (y al mismo tiempo amonestarlo para que "dejara de poner excusas y tomara algún tiempo para prepararse"). Así pues, tu queja de que "no le ha dicho a nadie cómo argumentar a favor del cristianismo más allá de hacer preguntas fáciles y de mencionar nombres juntamente con ellas" es errónea. El propósito de mi respuesta a la pregunta de John no era decirle cómo argumentar a favor del cristianismo (lo hago en libros como Reasonable Faith "Fe Racional") sino para ayudarle a esquivar ataques sin tener que argumentar a favor de la verdad del cristianismo.
Así pues, le aconsejé que le hiciera dos preguntas sencillas al no creyente:
1. ¿Qué quieres decir con eso?
2. ¿Qué razones tienes para pensar eso?
Le animé a "preguntar al no creyente lo que quería decir cuando éste decía que no creía en Dios, ¿Es él un ateo o un agnóstico?" Observé que "Muchas personas ni siquiera entienden lo que quieren decir con sus afirmaciones y muy probablemente que muchos no tienen buenas razones para ellas."
Irónicamente, Luke, tus respuestas en representación del ateísmo revelan las mismas confusiones de las que yo estaba hablando. Tu respuesta a la (1) es que careces de cualquier creencia en la existencia de Dios. Bien, eso es consistente con que seas un agnóstico, un ateo, o alguien que piense que la pregunta no tiene sentido. Tú no estás afirmando que Dios no existe, sino sólo que no tienes ninguna creencia en Dios. Pero luego, cuando llegamos a la pregunta (2), de repente te encontramos tomando la posición atea radical de que "no hay Dios." ¡Esto es una sorpresa porque la palabra "eso" en la pregunta 2 se refiere a lo que querías decir en respuesta a la pregunta (1)! Resulta, al parecer, que tú no sólo careces de una creencia en Dios, sino que más bien crees que no hay Dios. Así pues, queremos saber las razones de tu ateísmo. ¿Qué justificación nos ofreces para tu creencia de que "no hay Dios"?
Aquí nos sentimos decepcionados al encontrar que no ofreces ningún argumento que apoye la proposición de que no hay Dios. Al contrario, todo lo que escuchamos de ti son afirmaciones sobre la ausencia de evidencias de Dios. Pero obviamente, la ausencia de evidencia-un punto discutible en sí mismo enraizado en una fe naturalista-no hace nada para probar que Dios no existe. Así pues, estamos asombrados de tu afirmación de que has ofrecido una "prueba" de tu posición. Perdónanos si somos escépticos sobre tu capacidad para entrar en los detalles aburridos de cómo la ciencia moderna demuestra que no hay Dios.
Luke, esto es realmente malo. ¡Tú no puedes cantar! Estás cometiendo todo tipo de errores y ni siquiera lo sabes.
Ahora llegamos a la lista de los eruditos. ¿De dónde viene esta réplica? Supongo que ésta tiene la intención de ser tu respuesta a mi plan de darle ánimo a John para que se aprendiera los nombres de algunos grandes eruditos cristianos para refutar a los que dicen que todos los cristianos son estúpidos. Pero, ¿por qué estás tan a la defensiva, Luke? Nunca he afirmado que todos los ateos sean estúpidos e ilógicos. ¡Que lejos esté yo de hacer tal cosa! Entonces, ¿qué estás tratando de refutar?
Peor aún-y aquí es donde realmente comienza la vergüenza--¡los eruditos que mencionas no son ateos! Ellos son teístas, muchos de ellos cristianos. Galileo fue un católico creyente. Isaac Newton, uno de mis héroes, fue un ardiente teísta que mezcló la ciencia y la teología. Darwin era un teísta al menos la mayor parte de su vida, sin duda. Ciertamente lo era cuando escribió el Origen. Mendel, por amor de Dios, ¡fue un monje! No tengo ninguna razón para pensar que William Smith (1769-1839), que fue enterrado en la Iglesia San Pedro de Northampton, o Alfred Wegener (1880-1930) no fueran creyentes. Todo lo que has hecho es reforzar mi punto al añadir algunos de los grandes científicos teístas del pasado a mi lista de eruditos contemporáneos. ¡Sí, Luke, continúa por favor!
Finalmente, llegamos a tu última sección. Las oraciones numeradas tienen la apariencia de un argumento, pero de hecho, las oraciones no tienen ninguna conexión lógica unas con otras. A pesar de que enlazas los cambios con el conocimiento previo de Dios de que los seres humanos iban a pecar, me alegra que no presentes objeción a eso per se ya que al hacerlo, podrías confundir la presciencia divina con el conocimiento medio divino. Si Dios sólo sabe de antemano que el hombre va a pecar, entonces es demasiado tarde, por así decir, para hacer algo al respecto ya que es lógicamente imposible cambiar el futuro. De lo que realmente estás hablando es del conocimiento medio de Dios de contrafácticos como "Si Adán fuera puesto en el jardín, entonces él pecaría libremente." El problema aquí, Luke, es que la doctrina del conocimiento medio no es esencial para la fe cristiana. Al contrario, es muy controversial. Algunos de mis mejores amigos, según dicen, niegan el conocimiento medio. Así que si tienes problemas con eso, no permitas que se interponga en tu camino de convertirte en cristiano. Personalmente, no tengo ningún problema con el conocimiento medio, porque si Dios tiene ese tipo de conocimiento, entonces Él también sabe y conoce que Él tiene suficientes razones morales para permitir la caída del hombre al pecado. Pero no necesitas creer en el conocimiento medio para ser cristiano.
De modo similar, la mayoría de los cristianos no sostienen la cronología de la Tierra Joven, como tú pareces asumir. Así que eso no tiene por qué ser un obstáculo para ti. Asumes que Dios no puede dar y quitar la vida humana cuando Él lo crea conveniente, pero no veo ninguna razón para esa suposición. Dios no tiene la obligación de prolongar mi vida o la de nadie ni por segundo más.
Hablas despectivamente de las doctrinas de la Trinidad y la encarnación, pero no interactúas con la articulación y la defensa a esas doctrinas de otros filósofos y mías (ver Philosophical Foundations for a Christian Worldview "Fundamentos Filosóficos para una Cosmovisió Cristiana").
En cuanto a tus dos objeciones morales, la primera es una objeción a la doctrina del pecado original. Pero una vez más, esa doctrina no es universalmente afirmada por los cristianos y no es esencial para la fe cristiana. Así que no dejes que eso sea un obstáculo para ti. Lo que sí es esencial a la fe cristiana es que todos los hombres somos pecadores y tenemos necesidad del perdón y la redención de Dios. Estoy seguro de que reconoces tus propios defectos y fracasos morales, Luke. Así que no te quedes estancado en el pecado de Adán. Es tu propio pecado con el que tienes que tratar. (En cuanto a la doctrina, su viabilidad dependerá de la viabilidad de la imputación. A menudo sabemos de casos donde una persona se hace responsable de las acciones de otra porque esa persona representa a la otra o porque sirve como un representante que actúa en nombre del otro. Talvez Adán fue nuestro representante ante Dios.)
Tu segunda objeción es que el castigo del infierno no encaja a los pecados finitos que cometemos. Puedes ver mi respuesta a la pregunta # 35. Hay por lo menos dos maneras de tratar con esa objeción: (1) Dios no adjudica un castigo finito para todos los pecados, aún así, ya que los habitantes del infierno siguen odiando y rechazando a Dios, ellos siguen pecando y así acumulan más castigo para sí, de modo que tanto el pecado y el castigo continúa para siempre. (2) Por otra parte, el pecado de rechazar a Dios Mismo es un pecado de gravedad y de una proporción infinita y por eso plausiblemente merece un castigo infinito.
El resto de tu carta es poco más que sarcasmo e incredulidad por lo que requiere poca respuesta. Permíteme decir simplemente que en la visión cristiana, Jesús de Nazaret era verdaderamente Dios y verdaderamente hombre, para que por su muerte pudiera reconciliarnos con Dios. Dios sabía desde antes de la fundación del mundo que Él haría eso para corregir la caída libre del hombre al pecado. Es increíble, estoy de acuerdo, pero Dios ha dado pruebas de la eficacia de la muerte expiatoria de Cristo al resucitarlo de entre los muertos, un acontecimiento para el cual, sorprendentemente, tenemos buenas evidencia
- William Lane Craig