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#439 ¿Pesimismo Cristiano?

November 21, 2015
P

Estimado Dr. Craig,

Hola, soy un australiano que tiene alrededor de un año de haberse convertido al cristianismo después de haber leído el libro de Richard Dawkins “El Espejismo de Dios”. Desde que leí el libro, me interesé en el cristianismo y después de 3-4 meses de investigación, llegué a la conclusión que el cristianismo era la cosmovisión más probable, por lo tanto, esa es la razón por la cual soy cristiano.

En el transcurso del último año, he seguido buscando respuestas para mis grandes preguntas, leyendo las obras de personas como usted, Ravi Zacharias, Alvin Plantinga, John Lennox, Hugh Ross, Timothy Keller y muchos otros. En todas mis muchas horas de investigación, todavía no he llegado a encontrar una respuesta directa a la pregunta que le planteo al siguiente.

¿Cuál es el propósito definitivo o final del cristianismo y de la raza humana?

He leído algunas de sus respuestas indirectas para esa pregunta como ‘conocer y amar a Dios’, a pesar de que ellas no responden de manera directa a mi pregunta como ya dije.

Estoy preguntando esto porque creo que estoy listo para seguir verdaderamente al cristianismo en este momento, pero debo obtener respuestas a esta pregunta antes de que pueda dedicar mi voluntad a hacer la voluntad de Dios. Mucho más importante, estoy haciendo esta pregunta porque tengo problema con la opinión fatalista/determinista teológica de la respuesta a esta pregunta.

Por lo que sé, algunas personas en la iglesia creen que inevitablemente vendrá un día cuando la humanidad inevitablemente caerá en tinieblas y en ese momento Dios vendrá a salvarnos y a llevarnos a un mundo nuevo. Me encuentro esa visión muy contradictoria y errónea. Si es verdadera, entonces la promesa de Dios de que él estará con nosotros en nuestra jornada de “hacer discípulos de todas las naciones” es simplemente una mentira, ya que esta misión está inevitablemente destinada a fracasar. Además, esavisión hace que todo el esfuerzo humano no tenga sentido ya que, una vez más, estamos destinados desde el mismo principio. Contrario a esto, he estado teniendo la impresión de que es posible que nosotros vamos a “hacer discípulos de todas las naciones”. Desafortunadamente, si esta opinión es verdadera, entonces voy a abandonar el cristianismo y punto, sin ningún pero. No me tome a mal, yo amo a Dios, pero amo más a la humanidad. Es por eso que nunca voy a aceptar una religión que tenga esas perspectivas. Sinceramente espero que su respuesta [no] me obligue a abandonar el cristianismo.

Atentamente,

Edward

Australia

Respuesta de Dr. Craig


R

¡No pude dejar de sonreír, Edward, cuando leí tu párrafo de apertura! Ciertamente tengo la esperanza de que le hayas escrito una línea a Richard Dawkins para dejarle saber de la influencia que él ha tenido en tu vida.

En tu carta, tú no te has expresado lo más claro que uno espera (por ejemplo, en tu última oración), pero voy a hacer mi mayor esfuerzo para hacer la mejor interpretación de lo quieres decir de una manera correcta.

Quieres que te dé una respuesta directa a tu pregunta: “¿Cuál es el propósito definitivo o final del cristianismo y de la raza humana?” Ésta realmente son dos preguntas. Como observas, he respondido directamente la segunda parte de tu pregunta con las palabras del catecismo/confesión de Westminster: El fin principal (propósito definitivo) del hombre (la raza humana) es el de glorificar a Dios, y gozar de él para siempre. ¡No puedes obtener una respuesta más directa que esa!

Me parece que lo que te molesta es la primera parte de la pregunta: “¿Cuál es el propósito definitivo o final del cristianismo?” Pero está difícil de incluso saber a qué se refiere esa pregunta. Por tu carta, me parece que lo que estás preguntando es el movimiento en el mundo que lleva por nombre “Cristianismo”. Esto va de acuerdo con el uso que le da el gran historiador de la iglesia, Kenneth Scott Latourette, en el título de su obra monumental de siete volúmenes A History of the Expansion of Christianity [Una Historia de la Expansión del Cristianismo]. Latourette hace detalle de cómo el cristianismo, en 20 siglos, se ha expandido desde sus adversos comienzos en el primer siglo en Palestina a un movimiento que ha llenado el mundo, haciéndole el movimiento más grande en la historia de la humanidad, trayendo incalculable bien al mundo. Te sentirías bien animado al leer su obra.

Lo que creo que te está molestando es el pesimismo que tienen algunos cristianos sobre el desenlace final de este movimiento. Tú reportas “algunas personas en la iglesia creen que inevitablemente vendrá un día cuando la humanidad inevitablemente caerá en tinieblas y en ese momento Dios vendrá a salvarnos y a llevarnos a un mundo nuevo”. Sospecho que a lo que te refieres es a la doctrina del arrebatamiento: de que antes del regreso final de Cristo, él vendrá para arrebatar a los fieles cristianos fuera de este mundo, a medida que el mundo se sumerge en guerras y apostasía. Como explico en mis charlas de Defenders [Defensores] sobre la Doctrina de “las Últimas Cosas [Escatología]”, esta visión es una novedad relativamente reciente en la historia eclesiástica, la cual a pesar de estar generalizada en las iglesias evangélicas, no representa la visión mayoritaria entre los cristianos. Yo argumento que la Biblia no sabe nada de un regreso preliminar de Cristo antes de su regreso final.

Pero una palabra de corrección parece ser adecuada aquí: tú estás perturbado por la naturaleza “fatalista/determinista” de esta visión, una preocupación que viene de la expresión del uso que le das a la palabra “inevitablemente” dos veces en una oración para caracterizar esta doctrina. Pienso que eso no es justo. No hay [más] razón para pensar que esos acontecimientos, a pesar de estar supuestamente profetizados, van a ocurrir inevitablemente o están predestinados o determinados a ocurrir, nada más que los acontecimientos profetizados como la traición de Judas o la negación de Pedro de Cristo fueron predestinados o inevitables. Esos acontecimientos pudieran ser evitados si las personas involucradas fuesen a escoger libremente para hacer lo opuesto, como son capaces de hacer. Dios simplemente sabe que ellos no lo van a hacer y por eso profetiza el resultado de sus decisiones libres. Si esa es tu duda, entonces tus preocupaciones no tienen bases. En ese caso, tú te podrías beneficiar de leer mi enfoque del fatalismo teológico en mi libro The Only Wise God [El Único Dios Sabio].

Entonces las personas que creen que va a haber una apostasía de la fe en el final no creen necesariamente que la misión de la Iglesia de hacer discípulos de todas las naciones “está inevitablemente destinada a fracasar”, ni está correcto decir que “esta visión hace que todo el esfuerzo humano no tenga sentido ya que, una vez más, estamos destinados desde el mismo principio”. Ese lenguaje de “destinado” (ya sea tuyo o de tus amigos) es simplemente inapropiado. Cualquier sea lo que que suceda es conocida de antemano por Dios, pero eso no la hace inevitable o destinada a ocurrir. Eso va a ocurrir (u ocurre) de manera contingente.

Pero quizás este lenguaje sobre el fin del mundo es solamente un gesto retórico de tu parte. Talvez tu preocupación realmente es con el pesimismo acerca del futuro que representa esa visión. Tú crees que la Iglesia tendrá éxito en cumplir con la Gran Comisión de hacer discípulos de todas las naciones. Si eso es así, entonces te encontrarás atraído a una visión que se conoce como “postmilenialismo”, la cual tiene una perspectiva muy optimista de la misión de la Iglesia. De nuevo, te refiero a que vayas a las charlas de Defenders [Defensores] sobre “La Doctrina de las Últimas Cosas [Escatología]”. El punto es que los cristianos tienen visiones diferentes de las últimas cosas, de modo que no necesitas pensar que el cristianismo es una religión que sólo tiene una visión o perspectiva disponible.

Al igual que tú, estoy cuidadosamente optimista de que la Iglesia tendrá éxito en su misión de traer al Reino una gran cosecha de todas las tribus, lenguas, pueblos y naciones (Apocalipsis 5.9). Después de su dicho pesimista acerca de “la puerta estrecha” que lleva a la salvación, Jesús continuó dando su advertencia optimista, “Vendrán gentes del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios” (Lucas 13.29). La declaración pesimista de Jesús acerca de las personas que no entran parecía haber estado dirigida hacia sus contemporáneos (Lucas 13.26).

También seamos justos, los proponentes de la visión del arrebatamiento también piensan que la Iglesia tendrá éxito en su misión de hacer discípulos en todas las naciones. Ellos simplemente creen que al final habrá una apostasía. Eso difícilmente haga “insignificante” la conversión de billones de personas que habrán venido a la fe en Cristo y encontrado vida eterna en todo el tiempo antes de que llegue el fin.

Lo que me preocupa de tu carta, Edward, es tu afirmación de que “si esta opinión es verdadera, entonces voy a abandonar el cristianismo y punto, sin ningún pero”. ¡Pero espera! “¡si esta opinión es verdadera [….]!” ¿Estás dispuesto a oponerte a la verdad en base a tus preferencias personales? Si no te gusta una visión religiosa, entonces aun si esa sea la verdad, ¿te vas a apartar de ella? Me encuentro eso increíble. ¿Por qué debería la verdad ser tomada como rehén por nuestros gustos/disgustos personales? ¿Por qué debería el cristianismo tener que conformarse a lo que a mí me guste?

Tu seguridad de que “amo a Dios, pero amo más a la humidad” no me asegura nada. Edward, esa es literalmente una expresión de idolatría. Según Jesús, los dos mayores mandamientos son: “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con toda tu fuerza. Éste es el principal mandamiento. El segundo es semejante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12.30-31). Debemos tener el orden correcto ya que si alteramos el orden, nuestras prioridades y nuestros amores están fuera de orden.

Afortunadamente, no tenemos necesidad de tomar una decisión entre amar a Dios y amar a la humanidad. Como Jesús enseñó, tenemos que hacer ambas cosas. Un amor genuino por las personas fluirá de un corazón que ama y conoce a Dios.

Edward, el asunto es que hay mucho espacio en el cristianismo para alguien que esté optimista acerca de la misión de la Iglesia. Pero más importante es poner nuestro amor en orden y nuestras mentes sujetas a la verdad.

- William Lane Craig