#430 Lecciones sobre el Tiempo y la Creación
November 21, 2015Estimado Dr. Craig,
Me llamo Samuel, tengo 20 años de edad y estoy actualmente estudiando para una licenciatura en Biología y Química en la Universidad de Malta.
Mi amigo ateo que está actualmente estudiando Física y Química trajo un argumento relacionado con el origen del universo. Mi amigo argumentó que debido a que hubo un tiempo antes del big bang, por lo tanto, no hubo ninguna relación causal involucrada, ya que las causas requieren de tiempo para poder ocurrir.
Mi respuesta fue de que eso, por lo tanto, implica una causa que trasciende el tiempo y yo presenté una analogía para ayudar a explicar eso. Dije que cuando un escritor escribe una historia, la causa de la historia va más allá de la realidad de la línea del tiempo de la historia.
Mas eso no significa que la línea del tiempo de la historia no carezca de una causa porque la causa no aconteció dentro de los parámetros de la realidad de la historia. De cualquier forma, mi amigo no se convenció, así que quería ver cómo usted respondería a dicho argumento.
¿El universo tiene una causa, aun cuando el tiempo ni siquiera existía antes del big bang?
Por favor dejarme saber, yo estoy verdaderamente encantado de ver un verdadero cristiano que puede defender la fe de una forma tan eficiente y humilde. Yo profundamente deseo convertirme en apologista cristiano algún día. Continúe el buen trabajo, Dr. Craig. Estoy seguro que Dios alcanza a muchos adolescentes problemáticos por medio de su trabajo.
Gracias,
Samuel
Mali
Respuesta de Dr. Craig
R
¡Pienso que nunca había recibido una carta desde Malta anteriormente, Samuel! Es de mucho estímulo saber que el ministerio Reasonable Faith está tocando vidas en tu isla. ¡Gracias por escribir!
A pesar de que ya he abordado tu pregunta en varios lugares, la escogí esta semana por causa de las lecciones más amplias que podemos aprender al lidiar con ella.
Por ejemplo, muchas veces me he sorprendido con el hecho de que los cristianos frecuentemente parecen pensar que un argumento que ellos hayan compartido con un no creyente no es bueno porque en el final, el no creyente permanece sin ser convencido por el argumento. Eso es un error. La solidez de un argumento no está determinada por el hecho de que el incrédulo con quien tú compartiste el argumento sea convencido. Al contrario, el que él permanezca sin convencer puede ser, simplemente, una manifestación de que él tiene la mente cerrada.
Alguien que esté profundamente involucrado en su posición resistirá fuertemente los intentos para convencerlo de lo contrario. Un ministro cristiano de la Universidad de Simon Fraser en el Canadá una vez me comentó que él había observado, al conversar con estudiantes, de que todos nosotros tenemos un sintonizador escéptico dentro de nosotros, en el cual tendemos a subir el sintonizador cuando somos confrontados con afirmaciones que van en contra de nuestras creencias, pero bajamos el sintonizador cuando se trata de nuestras propias creencias. Por esa razón, nadie puede inferir que porque tu amigo no creyente no se haya encontrado tu argumento convincente que, por lo tanto, el argumento no es bueno.
Yo entiendo tu frustración porque nosotros queremos mucho convencer al no creyente de la verdad y por eso queremos argumentos que “funcionen”. Pero si un argumento funciona es una cuestión relativa a la persona. Algunas personas simplemente rehúsan a ser convencidas. Talvez nosotros podríamos inferir en tal caso de que el argumento no fue efectivo (¡aunque ese argumento pudiera ser efectivo con otra persona!), pero nosotros no podemos decir cuál argumento no es sólido o débil. E incluso si el argumento fuese inefectivo, no se deduce que el argumento sea inútil. El argumento puede servir como una especie de termómetro espiritual que te revele lo frio de corazón que está la persona hacia Dios. Este hecho puede ser muy útil de saber en tus esfuerzos para compartir el Evangelio con él.
Ahora bien, en tu caso me parece que tu respuesta a la objeción de él es, prima facie, una respuesta decente y provocadora que merece por lo menos una consideración. La idea es que la línea del tiempo en una novela puede tener un comienzo en algún punto (por decir en el 1868), pero nadie puede inferir que el autor de la novela debe, por lo tanto, haber existido en el 1868 o antes para causar la existencia de la novela. Así como el autor de la novela trasciende la línea del tiempo de la novela, también Dios como el Creador del universo puede trascender nuestra línea del tiempo e incluso ser atemporalmente su causa.
Mi duda sobre la analogía es que mientras ella funciona bien en una visión atemporal (tenseless) del tiempo, según la cual todos los momentos en el tiempo son igualmente reales y el devenir temporal es meramente una característica subjetiva de la consciencia humana, la analogía fracasa en una visión temporalizada (tensed) del tiempo, en la cual todos los momentos del tiempo son igualmente reales y el devenir temporal es una característica objetiva y real del mundo. (Irónicamente, la visión atemporal está bien difundida en la física, de modo que tu amigo debería estar familiarizado con la idea de una causa que trasciende las variedades del espacio tiempo de cuatro dimensiones). Sea como sea, puedes observar que mi respuesta está fundamentada, no es simplemente un reporte psicológico personal de que no estoy convencido. Tú no explicaste por qué tu amigo no estuvo convencido, pero si él no tenía nada más que ofrecer que un reporte psicológico, entonces la respuesta de él no es filosóficamente interesante.
Una segunda lección que tiene que ser aprendida de este intercambio tiene que ver con la carga de la prueba. El argumento de tu amigo contra el universo teniendo una causa depende de la audaz afirmación de que las “causas requieren tiempo para poder ocurrir”. Tú disputas, con razón, esta premisa ofreciendo una analogía para darle sentido a una causa atemporal. Sin embargo, yo no veo que tú le pidas a tu amigo la garantía para su afirmación. El argumento es, después de todo, su argumento, y por lo tanto él es que tiene que apoyar sus premisas. Tú necesitas pregúntale de qué evidencia él tiene para su premisa crucial.
En vez de eso, tú has asumido toda la carga de la prueba de proporcionar un derrotador [defeater] de la premisa de él. Ahora bien, talvez durante tu conversación, diste algunas evidencias para esa premisa, pero no se hace mención de ellas en tu carta. Necesitas desafiar a tu amigo a que proporcione alguna garantía para su afirmación. Puedes notar que no es suficiente con que él diga que en la física todas las causas están ubicadas o localizadas temporalmente, ya que entonces tú pudieras responder: “eso es porque la física sólo trata con las causas físicas”. Pero en el caso de una causa del universo, estamos hablando de una causa que sea metafísica y no física. No puedo ver alguna razón para pensar que esa causa metafísica debe estar ubicada temporalmente, ¿y tú?
Una tercera lección que surge de tu intercambio es un recordatorio de cuán complejos son realmente los asuntos. Por ejemplo, tu amigo supone que “no hay tiempo antes del big bang”. Sin lugar a dudas, él hace esa suposición porque él está equiparando el tiempo con el tiempo físico, el tiempo que se presenta en las teorías de la física. Pero un comienzo del tiempo físico no implica un comienzo del tiempo mismo. Imagínate a Dios existiendo solo sin el universo. ¿Sería ese estado atemporal? No si Dios experimenta una sucesión de estados de conciencia, ya que una serie de acontecimientos mentales solo (por sí) es suficiente para que exista el tiempo, totalmente a falta de la ausencia del mundo físico. Por lo tanto, Dios pudo existir temporalmente antes de la creación en un tipo de tiempo metafísico y luego crear el tiempo físico en el big bang. Si tu amigo insinúa que el fisicalismo es verdadero (es decir que todo lo que existe es el espacio-tiempo y su contenido), entonces él está cometiendo una petición de principio a favor del ateísmo y su argumento es inútil.
Además, aun no se han agotado todas nuestras alternativas. Tú mismo propusiste que podíamos considerar a Dios como que existía atemporalmente y que creó atemporalmente la variedad del espacio tiempo. Él no necesita existir más antes del big bang de lo que el autor de la novela tenía que existir antes del 1868.
¿O, qué tal esto?: ¿Talvez, Dios causando que el universo comenzara a existir es simultáneo con el universo comenzando a existir? De hecho, ¿Cuándo más pudo ser? ¡Ciertamente ni antes ni después! Algunos filósofos, por lo tanto, han argumentado que toda la causalidad es, en última instancia, causalidad simultánea. Incluso la física a veces habla de “causas de contacto” que no operan hasta que las partículas realmente entren en contacto las unas con las otras. Si Dios causando el universo y el universo llegando a existir son simultáneos (o coincidentes), entonces no hay problema con mantener que todas las causas están ubicadas o localizadas temporalmente y que Dios es la causa del universo.
Pienso que puedes ver que el problema es mucho más complicado que lo que tú o tu amigo se imagina. La lección que hay que aprender de esto es que las cosas, por lo regular, no son tan simples como parecen. Necesitamos evitar las dicotomías simplistas y familiarizarnos con las diversas opciones que están abiertas al teísmo cristiano relacionadas a varias preguntas. Eso nos ayudará a abrir una gama de alternativas para el no creyente con la esperanza de que él se pueda, por lo menos, encontrar una de ellas plausible.
Pero si él no lo hace, ¡peor para él! Eso no muestra que tu respuesta no sea buena.
- William Lane Craig