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#452 ¿La inmensidad del universo apoya el naturalismo?

November 21, 2015
P

Soy un teísta cristiano y estoy estudiando para obtener un doctorado en filosofía. Tengo una pregunta que creo que es relevante tanto para el laico como para los académicos, y agradecería su opinión.

A menudo me veo cambiando entre las cosmovisiones (especialmente teístas) naturalistas y las sobre-naturalistas. Cuando considero ciertas cosas, el teísmo con el que estoy de acuerdo parece eminentemente razonable; pero cuando pienso en otras cosas, el naturalismo (o al menos el no-teísmo) a mí también me parece plausible, y se me hace comprensible el por qué muchos filósofos y científicos son naturalistas (o al menos no teístas).

Por un tiempo, he tratado de entender lo que específicamente hace que naturalismo (o al menos no teísmo) parezca plausible para mí (y para otros), y creo que parte de eso se debe a lo siguiente.

Para ser breve, una gran parte de la historia del universo y de nuestro planeta parece ser arbitraria o aleatoria. Pero precisamente, mucho de la historia natural parece tener una explicación racional. El universo tiene billones de años de existencia, y la existencia humana es un pequeño momento en la escala cósmica del tiempo.

Hay un número muy inmenso de galaxias y, por lo tanto, hay un tremendo número de estrellas, planetas y otras entidades astronómicas. Además, la propia Tierra tiene billones de años y los seres humanos han existido aquí por un período de tiempo relativamente corto. Ha existido un gran número de otras especies y muchas fueron extinguidas millones de años atrás. Los seres humanos parecen "tan pequeños" en relación con la inmensidad del universo. Cuando reflexiono sobre esos y otros hechos como este, no puedo evitar de preguntarme por qué. ¿Por qué el universo y nuestro planeta son de esa manera y no de otra? Parece que si el Dios del teísmo (cristiano) tradicional existe, entonces debería haber una explicación racional para este tipo de acontecimientos. Debería haber una razón del porqué Dios creó el universo de esta manera y no de otra; estos estados del universo, en lugar de otros estados. Sin embargo, muchos de estos hechos no parecen tener una explicación racional y parece no tener sentido.

Puesto de esta manera, las ideas son retóricas, pero creo que ellas motivan a hacer un argumento preciso. El argumento se puede formular de la siguiente manera:

1. Si Dios existe, entonces todos los estados del universo serían racionalmente explicables.

2. No es el caso (o, al menos, es probable que no sea el caso) que todos los estados del universo sean racionalmente explicables (alternativamente, algunos estados del universo no son racionalmente explicables).

3. Por lo tanto, Dios no existe.

Algo importante para este argumento es la diferencia entre la explicación racional/personal y la explicación natural/causal. La explicación natural/causal es el tipo de explicación que se da cuando, por ejemplo, alguien explica los patrones climáticos al hacer referencia a los distintos estados naturales y a las leyes de la naturaleza. La explicación racional/personal es el tipo de explicación proporcionada cuando se le da una razón personal por realizar alguna acción. Por ejemplo, lo que explica por qué me como un sándwich de mantequilla de maní es el hecho de que me gustan los sándwiches de mantequilla de maní; lo que explica la creación de los seres humanos que Dios hizo es su amor magnánimo, etc. Parte de la diferencia es que las explicaciones naturales/casuales son necesarias (hasta cierto punto), mientras que las explicaciones racionales/personales no lo son.

Esta diferencia es importante para la segunda premisa, ya que la afirmación *no* es de que existan estados que no tengan ninguna explicación. En otras palabras, creo que el argumento es consistente con alguna forma del principio de Razón Suficiente (como el que usted utiliza en el Argumento Cosmológico Leibiniziano).

Con esto en mente, permítame mencionar algo del razonamiento de las premisas. El apoyo principal para la premisa 1 es que (a) Dios es soberano sobre todas las partes del universo, y (b) que Dios no es frívolo. La soberanía implica que Dios tenga control sobre el universo y su curso (excepto, tal vez, sobre las acciones personales libres). El que Dios no sea frívolo insinúa que Dios obra por buenas razones, y no de manera arbitraria. Pero esas dos cosas, en conjunto, sugieren que Dios tiene control sobre los estados del universo (es decir que los estados son, en última instancia, explicados, o al menos parcialmente, por las acciones de Dios), y que Dios obra con buenos motivos para realizar esos estados. Parece que la premisa 1 se deduce de estas consideraciones. Eso no es tan preciso como pudiera ser, pero creo que usted puede ver el impulso de estas afirmaciones en apoyo de la premisa 1.

El apoyo principal para la premisa 2 es, más o menos, que nosotros los seres humanos no podemos ver una explicación racional de los distintos estados (como los ejemplos dados anteriormente). Y si no podemos ver una explicación racional, entonces es probable que no haya una. Uno puede cuestionar el cambio de "no conocemos de una explicación" a "no hay ninguna explicación", pero este cambio se justifica en algunos casos. Cualquier persona podría objetar de que no es justificable en este caso (es decir, por ejemplo, algo como la visión teísta escéptica sobre el problema del mal). Eso no es improbable, pero me parece que, por lo menos, debemos esperar poder "concebir" algunas buenas razones para los distintos estados del universo, y en muchos casos tengo dificultad para concebir buenas razones.

Hay mucho más que se podría o se debería decir; pero esta pregunta se está alargando mucho. Soy un cristiano que, obviamente, no cree que este pensamiento sea definitivo, pero que sí merece una reflexión seria, y también creo que es plausible. También sospecho que algo como este razonamiento es el motivo de que muchos (especialmente científicos y filósofos) piensan que el teísmo no es plausible. Tal vez están más influenciados por las ideas retóricas que por el argumento preciso. Pero le agradecería su opinión.

Gracias por su trabajo.

Atentamente,

D

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

D, esta misma pregunta surgió en el Seminario sobre el Ajuste Fino del universo el pasado verano en la Universidad de Saint Thomas, en el cual yo formé parte. Quiero compartir contigo las lecciones que aprendí allí.

David Manley estaba explicando que en la cosmología cómoda (cosmología pre-copernicana), es decir lo que C.S. Lewis llama "imagen descartada" del cosmos, el teísmo parecía mucho más probable que el ateísmo. Así como un huevo de Fabergé exigía una explicación, también el pequeño universo centrado en la Tierra, con las esferas de los planetas y las estrellas fijas que gira a su alrededor, exigía una explicación en términos de un Diseñador Cósmico. Pero si tú estás de acuerdo de que, en esta visión, el teísmo es más probable que el ateísmo, entonces, Manley argumentaba, tú debes también estar de acuerdo con que un inmenso cosmos, como el que observamos, cuenta contra la existencia de Dios.

Ahora bien, he leído suficiente literatura filosófica y científica para saber que la inmensidad del cosmos no es muy sorprendente en el teísmo. Por ejemplo, John Barrow y Frank Tipler en su importante libro “The Anthropic Cosmological Principle” [El Principio Cosmológico Antrópico] (Universidad de Oxford, 1985), hacen hincapié en que el tamaño y la edad del universo es precisamente lo que deberíamos esperar de ver. Pues el carbono que compone nuestro cuerpo fue sintetizado en el interior de las estrellas y luego fue distribuido por todo el universo por medio de supernovas. Se toma mucho tiempo para que se formen galaxias de estrellas y mucho más tiempo para que se expanda el requisito de carbono para que la vida y se convierta en el fundamento para vida biológica. Ningún otro elemento podría reemplazar el carbono en ese papel. Así que el universo es tan antiguo como debería ser para que exista la vida y, por lo tanto, es tan grande como debería ser, ya que el universo está en un estado de expansión cósmica desde que inició en el Big Bang hace 13.7 billones de años. Por lo que el tamaño y la edad del universo son lo que se debería esperar, dado el ajuste fino de las condiciones iniciales del universo, las cuales, muchos han argumentado, se explican mejor por medio del diseño.

Ahora bien, por supuesto, uno pudiera preguntarse por qué el Diseñador Cósmico eligió crear el universo de esa manera en lugar de producir las estrellas y planetas milagrosamente en un instante. Pero me parece que el Creador prefirió hacer un universo dotado de las condiciones iniciales y de las leyes naturales que formaran naturalmente las estructuras a través del tiempo, en lugar de producir un mundo con apariencia de edad (como luz de las estrellas que jamás viajaran desde las estrellas hasta nosotros o como depósitos de combustibles fósiles que realmente no fueran el rastro de bosques primarios), Él difícilmente puede ser culpado por preferir este mundo en lugar de un mundo con un pasado ilusorio. De hecho, una vez que comencemos a especular sobre universos que operen bajo diferentes leyes de la naturaleza, entonces habremos perdido por completo nuestra corriente y no tendremos ni idea de si este tipo de mundos sería preferible a un mundo como el nuestro, en especial para realizar los propósitos redentores de Dios para las criaturas creadas a Su imagen.

A veces las personas se quejan de que un cosmos inmenso es un desperdicio de espacio y, por eso, esas personas ponen en duda la eficacia de Dios como creador y diseñador. Pero en aquí estoy convencido por el punto de Thomas Morris quien dice que la eficiencia es un valor solamente para alguien que cuente con tiempo y recursos limitados, una condición que no se aplica a Dios. Es por eso que pienso que los que presionan la objeción de la eficiencia simplemente se equivocan al pensar en Dios como un ingeniero organizando sus recursos, en lugar de pensar en Él como un artista que disfruta salpicar los lienzos con colores y creaciones deslumbrantes. Me sorprendo cuando veo las estructuras cósmicas y galácticas fotografiadas por el telescopio Hubble. La inmensidad y belleza del universo me habla de la grandeza majestuosa de Dios y de Su maravillosa condescendencia en amor y cuidado por nosotros.

Por supuesto, el hecho de que Dios haya escogido crear el cosmos de esa manera plantea el problema del supuesto mal natural, o sea el sufrimiento que resulta de vivir en un cosmos que se rige por las leyes naturales. Tú estás consciente de la relevancia de las discusiones del mal natural a tu pregunta, y no voy a repetir lo que escribí sobre este tema en otro lugar (por ejemplo, en Philosophical Foundations for a Christian Worldview [Fundamentos Filosoficos para una Cosmovisión Cristiana]). Es suficiente decir que creo que no estamos en una posición para hacer juicios, a confianza, de que es probable que Dios no tenga buenas razones para los defectos percibidos en este mundo. Estoy de acuerdo con William Dembski de que un mundo como el nuestro es un lugar adecuado para personas caídas y pecadoras como nosotros, y para que se cumpla del plan de redención de Dios para la raza humana. Así que sin reserva alguna rechazo tu premisa 2 y rechazo las inferencias similares que tratan con el mal natural.

Entonces, como dije, me encontré el punto de Manley inquietante. Pero una conversación personal con Nevin Climenhaga, un ex estudiante de Tim McGrew en la Universidad de Western Michigan y un genio en la teoría de la probabilidad, resultó reveladora. Nevin explicó que Manley tenía razón de que si tú estás de acuerdo con que la existencia de un pequeño universo es más probable en el teísmo que en el ateísmo, es decir, P(universo Pequeño|Teísmo)> P(Universo Pequeño|Ateísmo), entonces tú debes estar de acuerdo de que tal como la pequeñez del universo apoya el teísmo, así también la inmensidad del universo apoya el ateísmo. Pero, (y aquí está el problema), ¡no al mismo grado!

Esto se puede ver por medio del Teorema de Bayes acerca de las Probabilidades. (Dejamos la información de trasfondo k por simplicidad). Queremos comparar:

Supongamos que digamos P(Universo Pequeño|Teísmo)= 0.01 y P(Universo Pequeño|Ateísmo)= 0.0001. Esto refleja nuestra convicción de que, dado un pequeño universo (pre-copernicano), la existencia de Dios es mucho más probable que el ateísmo. Esto supone que la probabilidad anterior o intrínseca del teísmo o del ateísmo es exactamente la misma; de lo contrario, el argumento Manley colapsa. Así que vamos a suponer, como hipótesis, que P (teísmo) = 0.5.

Ahora, para calcular la probabilidad de un universo inmenso (es decir, un universo que no sea pequeño) en el teísmo, tú restas la probabilidad de un universo pequeño en el teísmo de 1.0; esto es:

P (Universo Inmenso|Teísmo)= 1.0 - P(Universo Pequeño|Teísmo)

Por lo tanto, se deduce que la probabilidad del teísmo en un universo inmenso comparada con la probabilidad de que el ateísmo en un universo inmenso es:

Aquí 1.0 - P(Universo Pequeño | Teísmo) = 0.99; y 1.0 - P (Universo Pequeño | Ateísmo) = 0.9999. En otras palabras, ¡el grado en que la inmensidad del universo aumenta la probabilidad del ateísmo es marginal! Casi no cambia las probabilidades. De modo que mientras que la pequeñez del universo aumenta, en gran medida, la probabilidad del teísmo, la inmensidad del universo sólo aumenta, insuficientemente, la probabilidad del ateísmo. Esta diferencia insignificante se supera fácilmente cuando uno calcula otra información además del tamaño del universo, como por ejemplo su existencia, su ajuste fin, y así sucesivamente. Entonces, el tamaño del universo se puede convertir en algo prácticamente irrelevante.

D, creo que eso puede ayudar tus intuiciones. El aislamiento de la inmensidad del cosmos cuenta contra el teísmo en cierto grado, pero no de forma decisiva. De hecho, dada todas las evidencias que tenemos, yo debería decir que cuenta en contra el teísmo de una forma insignificante.[1]

  • [1]

    Le agradezco a Nevin por sus comentarios sobre el primer borrador de esta Pregunta. Es de mucho ánimo ver filósofos cristianos jóvenes y talentosos surgiendo por medio del sistema.

- William Lane Craig