#475 La conciencia de los animales una vez más
November 21, 2015Estimado Dr. Craig,
Gracias por todo lo que usted hace por nosotros tanto en el area filosófica como apologética. Le estoy escribiendo debido a que recientemente yo estaba debatiendo con un amigo sobre la conciencia y las implicaciones que tiene ese concepto a nuestra vida. Yo argumenté de que partiendo de su línea de razonamiento (el cual es evolutiva), la conciencia no es una característica que uno puede adquirir por medio de los métodos evolutivos darwinistas. (Como ascenso con modificaciones y radiación adaptiva). Pero él continuó y estuvo firme diciendo que los animales sí tienen estados de conciencia y me dejó muy sorprendido: de que él iría tan lejos de hacer una declaración como esa.
Luego comencé a investigar sobre el tema y me encontré en una situación muy difícil. Yo sé que es casi imposible para nosotros realmente saber si la conciencia está plenamente desarrollada en alguna especie fuera de los seres humanos, ya que la conciencia es el estado de estar consciente de algo dentro de nosotros y (por lo tanto) de nuestros alrededores. Pero lo que encontré fue que los neuro-científicos, como Jaak Pankepp con la ayuda de otros, publicaron la “Cambridge Declaration of Consciousness” [Declaración Cambridge de la Conciencia], la cual fue atestiguada por el físico y cosmólogo Stephen Hawkings. Esa declaración propuso el hecho, como que era algo de naturaleza científica, que los animales sí tienen estados de conciencia como los nuestros. Además, las implicaciones que eso tiene para mí son inmensas. No he tenido el tiempo de leer esa declaración, pero sí he investigado por todo lado en el Internet y he buscado diferentes artículos científicos y, en efecto, esa declaración ha impactado la comunidad científica. También comencé a buscar sobre ese tema en la página suya, ReasonableFaith.org, para ver si usted había abordado ese asunto en algún punto de su carrera.
La lectura que más se refleja a mi pregunta es la respuesta del Dr. Michael Murray, en la Pregunta # 355, donde el tema es “El Dolor de los Animales Re-visitado”, pero los argumentos que Dr. Murray presenta en su obra realmente no me convencen de estar en el “nivel contra-argumentativo” para la declaración que fue publicada en el 2012. ¿Podría usted, por favor, ayudarme a salir de esta tormenta en la que me he metido.
P.D. Así que usted entiende el problema que tengo con eso. Le voy a dar un ejemplo de una de las primeras implicaciones que vino a mi mente cuando leí esto. Si los animales en efecto tienen los mismos estados de conciencia que tenemos nosotros, entonces los animales tienen el mismo valor e importancia (hablando de una manera biológica) que nosotros. Por lo tanto, la teoría creacionista de Génesis 1 es el comienzo más plausible para la existencia del universo y todo en esa teoría se viene abajo, porque se ha “encontrado” y ha sido acordado por los científicos famosos que los animales tienen estados de conciencia así como nosotros. De modo que la diferencia que Dios traza entre nosotros y los animales es exactamente nuestro estado de conciencia, ya que nosotros tenemos partes de nuestro ser que están intrínsecamente atadas a la esfera meta-física. Además esas partes de nosotros son características generales que se pueden encontrar en el propio Dios. Así que el simple hecho de que los científicos han hecho esa declaración y han circunscrito el estado de conciencia a una región en la Corteza prefrontal, a mí me parece que eso es evidencia suficiente para hacer una argumentación contra las teorías creacionistas.
Le agradezco por adelantado y sólo para que sepa, no estoy abandonando mi fe debido a esto. Es simplemente que en esta area yo no podría debatir con científicos y mucho menos con mis amigos porque no he encontrado evidencia contra ella. Gracias de nuevo Dr. Craig.
Joshua
Puerto Rico
Estados Unidos
Respuesta de Dr. Craig
R [
Joshua, tu pregunta es oportuna ya que hace dos semanas que recibí un email de Michael Murray con la línea de asunto “Es posible que sea de interés para ti” y trataba sobre este mismo tema que tú escribes. Adjunto él enviaba un artículo de la última edición de Natural Reviews: Neuroscience titulado “Neural Correlates of Consciousness: Progress and Problems” [Correlaciones Neuronales de la Conciencia: Progreso y Problemas], escrito por un equipo de científicos del cerebro. El artículo revisa el estatus actual de la investigación sobre las correlaciones neuronales de la conciencia o, como ellos dicen, “los mecanismos neuronales mínimos suficientes para cualquier precepto [experiencia] consciente específico”.
Vale la pena destacar que ellos no están investigando los mecanismos neuronales mínimos suficientes para la auto-conciencia. En la última Pregunta de la Semana sobre este tema, yo dije que no había evidencia de que los animales que no sean los primates superiores tengan una conciencia de sí que les permita pensar “yo mismo estoy en dolor”. Eso tiene implicaciones enormes para el problema del sufrimiento de los animales y para lo que se conoce como el “mal natural”. Pues aún si los animales pudieran tener una conciencia de dolor (o estar conscientes de que tienen dolor), ellos no están conscientes de que ellos mismos están en dolor (o no están auto-conscientes) y por eso no sufren de la misma manera que sufrimos nosotros.
De igual manera, las preocupaciones que tú expresas en tu pregunta surgen sólo si los animales tienen auto-conciencia. Me sorprendió lo tan turbado que tú pareces estar de la noción que algunos animales están conscientes. La mera conciencia o sensibilidad no es suficiente para hacer un organismo un agente moral. Es un non-sequitur (algo ilógico) concluir que porque un perro sienta comezón en su pierna “los animales tienen estados de conciencia así como nosotros”. así que estás completamente equivocado cuando afirmas “la diferencia que Dios traza entre nosotros y los animales es exactamente nuestro estado de conciencia”. No, la diferencia es que nosotros somos agentes libres, auto-conscientes y no meramente organismos sentimentales (conscientes). No necesitas tener ningún temor teológicamente de que tengas que reconocer que los animales son conscientes. Y eso es todo lo que la declaración Cambridge afirma.
En el artículo que se menciona anteriormente Christof Koch et al. están tratando de evaluar los mecanismos neuronales mínimos suficientes para la conciencia. Ellos explican,
Estar consciente significa que uno está teniendo una experiencia—el fenomenal sujetivo “cómo es” ver una imagen, escuchar, tener un pensamiento o sentir una emoción. Aunque nuestras experiencias despiertos frecuentemente se refieren a un mundo externo, nosotros continuamos estando conscientes cuando soñamos despiertos y durante esos periodos de dormir cuando soñamos. La conciencia sólo desaparece cuando dormimos sin soñar o cuando estamos bajo anestesia cuando, desde nuestra perspectivas intrínseca, todo desaparece y no experimentamos nada.
Ellos están preocupados con un mínimo nivel de conciencia, diferente a no experimentar absolutamente nada.
Lo largo y corto del capítulo de ellos es una “zona caliente” en el cerebro humano localizada en la corteza cerebral posterior donde están localizados los mejores candidatos anatómicos para las correlaciones neuronales de la conciencia (ya sea conciencia general o conciencia específica del contenido).
En una caja etiquetada “Casos Difíciles y Decisiones Difíciles”, ellos mencionan algunos de los casos en los cuales se hace difícil determinar si una persona está consciente. Por ejemplo, casos de personas que se encuentran inconscientes de funcionar debido a lesiones cerebrales o de personas que sus cerebros sólo tienen algunas áreas aisladas de actividades a consecuencia de daños cerebrales graves, casos que involucran soñadores despiertos que exhiben un comportamiento complejo pero que carecen de recordarse de los sueños, casos de epilépticos que durante los ataques epilépticos exhiben comportamientos automáticos, casos de pacientes que están en estados paralíticos, casos de infantes recién nacidos que tienen cerebros inmaduros, etc. Entonces llega este muy interesante párrafo:
Evaluar la conciencia es incluso más problemático en los animales no humanos. Es probable que los mamíferos que comparten muchas características de comportamiento con los humanos y que tienen los cerebros organizados de una manera similar a los cerebros humanos estén conscientes. De hecho, en los marcos de un laboratorio utilizados para estudiar las correlaciones neuronales de la conciencia en los seres humanos, los monos macacos actúan muy similares a los humanos, que incluye hacer señales cuando no ven un estímulo bajo las condiciones del fenómeno visión ciega (blindsight). Sin embargo, en especies que están más distantes de los seres humanos en términos evolutivos y neuronales, la pregunta de si o no están conscientes se hace mucho más difícil. Las aves, peces, cefalópodos e insectos son capaces de comportamientos sofisticados, aprendidos y no estereotípicos que son típicamente asociados con la conciencia en los seres humanos. Aunque sus sistemas nerviosos pudieran ser más pequeños y organizados de una manera diferente, ellos aún son muy complejos. Por ejemplo, los cerebros de las abejas contienen casi 1 millón de neuronas empacadas de una manera diez veces más densa que en la neocorteza y ensambladas en circuitos feedback no lineales. No obstante, los seres humanos pueden llevar acabo comportamientos complejos en una manera aparentemente no consciente (como por ejemplo detectar el significado de palabras, resolver problemas de aritmética simples o escribir a máquina rápidamente) y estructuras altamente complejas en el cerebro humano (como el cerebelo) no contribuyen a la conciencia. Así que cuando una abeja escoge una punta en una rama en un enredo porque tiene un color rojo, no sabemos si ella lo hizo conscientemente, de la misma manera que los seres humanos lo hacen bajo una circunstancia como esa, o lo hace siguiendo un programa inconsciente.
¡A pesar de su comportamiento complejo, muchos animales puedan no estar conscientes! La neurociencia está en un estado de incertidumbre en lo que trata con esta pregunta. Koch y sus colegas terminan su artículo haciendo una precaución: “Un progreso adicional […] va a requerir, aparte del trabajo empírico, de teorías comprobables que aborden en una manera ejemplar lo que es la conciencia y lo que se requiere de su sustrato”.
Sospecho que a donde se está dirigiendo la Declaración Cambridge de la Conciencia no es a la neurociencia sino a la ética, una preocupación con la manera ética de tratar a los animales. A ausencia de Dios como el fundamento para los valores y deberes morales objetivos, el naturalista debe encontrar algo en los propios animales para garantizar o justificar el trato ético de ellos. Eso será su conciencia de dolor. Así como tú dijiste: “Si los animales en efecto tienen el mismo estado de conciencia que tenemos nosotros, entonces los animales tienen el mismo valor e importancia, hablando de una manera biológica, que nosotros”. Sin embargo, este intento naturalista de fundamentar el trato ético de los animales está destinado a fracasar ya que no todos los animales son sensibles (conscientes), sin mencionar de los bosques pluviales y de los océanos. Una ética medioambiental sólida, que incluya el trato ético de los animales, estará fundamentada en el mandato que Dios dio al hombre en la creación de administrar la Tierra como un regalo bueno de Dios. Cuando contaminamos las aguas del mar, cuando desforestamos los bosques y abusamos de los animales, estamos violando los deberes morales que Dios puso sobre nosotros. Para poder justificar el trato ético de los animales, no necesitamos pensar de ellos como Bambi y Thumper.
- William Lane Craig