#220 Enigmas de la Cristología
December 24, 2013Estimado Dr. Craig,
Después de leer la Pregunta 99: “El Cuerpo de la Resurrección de Jesús", y otras piezas que usted ha escrito sobre la cristología, tengo algunas preguntas relacionadas con esta área y me encuentro incapaz de responder, así que estaría muy agradecido si usted pudiera tal vez arrojar alguna luz sobre ellas.
1. En la Pregunta de la Semana # 99, usted dice que aunque Cristo todavía retiene o conserva Su naturaleza humana, ella no se manifiesta corporalmente porque Cristo ahora existe fuera del continuo espacio tiempo cuatro-dimensional. Luego usted utiliza una analogía de un diapasón vibrante en un vacío para apoyar esto. Sin embargo, este movimiento plantea una serie de inquietudes para mí. Mi primera inquietud es que usted ha expresado en otra parte su acuerdo con el Credo de Calcedonia, el cual enseña que la naturaleza humana de Cristo estaba "compuesta por un alma racional y por un cuerpo." Dada esta definición, parece lógicamente incoherente decir que Cristo retiene su naturaleza humana afuera del espacio-tiempo. ¿Por qué? El cuerpo humano de Cristo, el cual es una parte de Su naturaleza humana, es inherentemente espacial y temporal, y todos los átomos, bariones y las partículas elementales que componen el cuerpo de Cristo deben ocupar espacio y tomar materia y pasar por un cambio en el nivel subatómico. Pero afuera del espacio-tiempo, las partículas elementales y el cambio temporal no existen, lo que hace lógicamente imposible que algún cuerpo espacial y material, como el de Cristo, exista. Ahora, supongo que si usted toma en cuenta el tiempo metafísico, el problema del cuerpo de Cristo cambiando no es tan problemático, pero todavía queda el problema de un cuerpo material compuesto por partículas elementales espaciales que poseen masa en un estado de existencia sin espacio. Mi segunda inquietud es que su opinión sobre este tema parece contradecir sus propias visiones sobre el tiempo, las cuales son necesarias para el éxito del argumento cosmológico kalam. Usted dice que la naturaleza humana de Cristo ya no es perceptible debido a que Cristo dejó nuestro universo cuatro dimensional. Sin embargo, ¿la idea de un universo cuatro dimensional no implica que la interpretación de Minkowski de la relatividad esté correcta y que su interpretación preferida Neo- Lorentziana sea falsa? Como estoy seguro de que usted se da cuenta, la interpretación de Minkowski implica una visión atemporal de tiempo, lo cual contradice la segunda premisa del argumento cosmológico kalam. ¿Cómo usted resolvería estas contradicciones prima facie?
2. Usted está de acuerdo con el Credo de Calcedonia de que la naturaleza humana de Cristo está compuesta por un alma humana racional y un cuerpo humano. Pero, esto parece trazar un camino peligroso hacia el nestorianismo. Puesto que Cristo es una persona divina que poseía una naturaleza divina antes de Su nacimiento, entonces el añadir un alma humana y un cuerpo a la persona divina significa que Cristo tiene dos facultades cognitivas, es decir, la persona divina y el alma humana. Dado que las personas simplemente son las partes conscientes individualizadas de un ser y puesto que el alma humana es una persona (supongo que usted es un dualista de la sustancia neo-cartesiana), se deduce que Cristo consiste en dos personas, una divina, el Logos preexistente y un alma humana creada (la cual es el equivalente religioso a la "mente" filosófica). Además, si la naturaleza humana de Cristo incluye un alma, entonces, ¿cómo hemos de entender Su muerte? La muerte física es la separación del alma y el cuerpo, pero si Cristo consiste en dos personas, entonces ¿qué es lo que está siendo separado? ¿Sólo la naturaleza divina de Cristo se separó de Su cuerpo humano y fue el alma humana que se quedó en el cuerpo? ¿O fue sólo el alma humana que se separó? ¿O ambos se separaron del cuerpo? Si ambos se separaron del cuerpo, ¿estaban de alguna manera unidas? Parece difícil de ver cómo las personas inmateriales pudieran estar unidas/juntas sin que formen un solo ser. ¿O es que la persona divina y el alma humana se separan aún más la una de la otra? ¿A dónde fue cada una? ¿Descendió una al infierno, mientras que la otra se quedó atrás? Como puede ver, esta visión de la naturaleza humana de Cristo plantea una cantidad desconcertante de preguntas. En lo personal, creo que es más fácil simplemente redefinir la naturaleza humana de Cristo solo como el cuerpo humano, entonces, Su persona divina funcionaría de la manera que el alma lo hace en todas las demás personas. ¿Es esta visión bíblica?
3. Cuando estuve hablando con un amigo escéptico acerca de cómo Dios puede evitar la Segunda Ley de la Termodinámica e impedir la muerte térmica del universo para que Cristo vuelva, él me respondió diciendo que ni siquiera Dios podría violar una ley de la física, porque entonces esta ya no sería realmente una ley. Intenté corregir su definición de una ley física diciendo que las leyes físicas han incorporado en ellas la suposición de que los agentes inteligentes no van a intervenir. Luego él respondió diciendo que mi redefinición era sólo un intento ad hoc para salvar a Dios ya que, según él, no hay otros casos en los cuales los agentes inteligentes, que no sea Dios, puedan evitar o pasar por alto las leyes de la física. Así, que él alega que alterar la definición de una ley física, como lo hice, comete una petición de principio a favor del teísmo, ya que primero debo suponer que Dios es la excepción a la regla en que puede pasar por alto las leyes de la física cuando esta es la misma cosa que está en disputa. ¿Cómo podría yo responder esto?
4. Por último, cuando Cristo vuelva, Apocalipsis indica que Él y el Padre van a reinar en un cielo nuevo y una tierra nueva. ¿Están el cielo nuevo y la tierra nueva en el mismo lugar que habitamos temporalmente como almas antes de la resurrección de los muertos en el Juicio Final? Si es así, parece difícil de ver cómo un ámbito espacial y temporal pudiera contener las almas inmateriales y sin espacio. O, ¿creará Dios el cielo nuevo y la tierra nueva? Dado que existen el cielo nuevo y la tierra nueva en el espacio y el tiempo, ¿cómo podrían ellos estar en relación a nuestro universo actual? ¿Van a estar dentro de este universo? ¿O estarán en un universo totalmente nuevo?
Sé que he hecho una gran cantidad de preguntas, algunas de las cuales son muy difíciles de responder con cierta confianza, pero espero que usted pueda ayudarme a resolver estos problemas.
Gracias,
Brandon
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
Estas son preguntas profundas y difíciles, Brandon, y probablemente lo mejor que el teólogo sistemático pueda hacer es ofrecer posibles respuestas a tus preguntas que sean bíblicamente compatibles y filosóficamente coherentes. Así que permíteme tratar de manejar tus preguntas.
1. Me parece que la posesión de Cristo de una naturaleza humana en el tiempo entre su ascensión y su regreso no necesita que él tenga un cuerpo humano durante ese tiempo, no más del que yo posea una naturaleza humana durante el estado intermedio entre mi muerte y resurrección requiera que yo tenga un cuerpo durante ese tiempo. Alguien cuyo cuerpo haya sido vaporizado en una explosión, por ejemplo, no tiene cuerpo en absoluto durante el estado intermedio, ni siquiera uno que esté muerto, pero él sigue siendo un ser humano. ¿Por qué? Tal vez podríamos decir que es un ser humano porque su alma estaba unida con un cuerpo humano. Por esa razón, él no es un ser angelical o algún otro tipo de ser. Pero podemos decir exactamente lo mismo de Cristo en su estado ascendido. Además, como la ilustración del diapasón vibrante deja claro, la naturaleza humana de Cristo no es del todo incompleta en ese estado, es sólo que él no está en el ambiente (es decir, el espacio-tiempo) en el cual su naturaleza humana se manifestaría como un cuerpo.
En cuanto a tu segunda inquietud, tienes que entender mi uso de "espacio-tiempo" o el " espacio-tiempo variado de cuatro dimensiones" como un simple facon de parler o manera de hablar. Es como hablar de la salida del sol o la puesta del sol—literalmente son falsos pero son maneras coloquiales de hablar. Uno puede reformular lo que quiero decir diciendo que Cristo ya no existe en el espacio.
2. Parece que no estás familiarizado con mi propuesta cristología neo—apolinariana en Philosophical Foundations for a Christian Worldview [Fundamentos Filosóficos para una Cosmovisión Cristiana]. Fue elaborada precisamente porque pienso que el modelo normal tiende a llevar al Nestorianismo por las razones que mencionas. En el modelo tradicional, el alma humana de Cristo no es una persona, lo cual encuentro desconcertante. En mi modelo, el Logos, la Segunda Persona de la Trinidad, es el alma de Jesucristo. Al tomar un cuerpo humano, el Logos completó la naturaleza humana de Cristo, que le hizo un compuesto de cuerpo/alma. Así que Cristo tiene dos naturalezas completas, divina y humana.
La muerte de Cristo se debería entender como la separación de su alma de su cuerpo. En el modelo que propongo, el Logos es separado de su cuerpo, pero Cristo conserva su naturaleza humana en virtud de lo que dije anteriormente sobre el por qué permanecemos siendo humanos, aun después de la destrucción de nuestro cuerpo (aunque en el caso de Cristo aún existía su cuerpo, sólo estaba sin vida).
Tienes razón de que el modelo tradicional plantea una cantidad de preguntas desconcertantes, las cuales mi modelo tiene como objetivo de resolver. Pero no podemos movernos a tu modelo sugerido de que la naturaleza humana de Cristo era simplemente un cuerpo homínido y aun permanecer siendo cristianos ortodoxos, ya que en la visión que sugieres Cristo no era un ser humano genuino porque no poseía una naturaleza humana completa (sólo tener un cuerpo homínido no es suficiente para ser un ser humano). Creo que lo que realmente quieres decir es lo que he articulado y defendido en Philosophical Foundations for a Christian Worldview [Fundamentos Filosóficos para una Cosmovisión Cristiana].
3. Las leyes de la física, obviamente, presuponen que ningún agente sobrenatural esté interviniendo en los procesos naturales que se describen en las leyes. Esto no quiere decir que existan agentes como esos, así que no es una petición de principio en favor del teísmo. Esto es sólo decir que las leyes de la naturaleza no toman conocimiento de tales seres. Ellas describen lo que va a suceder, si se obtienen las condiciones naturales específicas. No hacen ninguna predicción acerca de lo que sucedería si un dios fuese a interferir. Así que si hubiera un Creador trascendente del universo, quien pueda intervenir causalmente en los funcionamientos físicos del universo, entonces la Segunda Ley simplemente no hace predicciones sobre lo que ocurriría en una situación dada, si Él fuese a intervenir causalmente.
Ahora bien, si tu amigo insiste en que la Segunda Ley predice lo que sucederá sin importar qué, ¡entonces la conclusión a extraer es que no es una ley! ya que un Creador trascendente podría hacer cosas que la ley no predice. ¡Tant pis para la ley (como dirían los franceses)! La pregunta entonces es, ¿tenemos buenas razones para pensar que existe dicho poderoso Creador del universo? Mi respuesta es: "¡Por supuesto que las tenemos", y comencemos el debate! A falta de un argumento a favor del ateísmo, tu amigo sólo comete una petición de principio al suponer que la Segunda Ley es una ley en el extraño sentido que él le da.
4. No, supongo que los cielos nuevos y la tierra nueva serán una creación física renovada que es espacio-temporal, a diferencia del estado intermedio incorpóreo. ¿Cuál es relación de esto con nuestro universo? Bueno, yo no creo que estoy en alguna relación espacial con él, pero yo diría que este viene temporalmente después de este universo y de esa manera existirá después que él. Me imagino que será un universo completamente nuevo, ya que el viejo universo va a ser eliminado o transformado en el nuevo, al igual que nuestros cuerpos terrenales serán transformados en nuestros cuerpos resucitados.
Estos son asuntos sobre los cuales uno no puede ser dogmático, Brandon, pero espero que tengas respuestas sugeridas que por lo menos son plausibles y bíblicas.
- William Lane Craig