English Site
back
5 / 06

#149 El Valor del Hombre y el Tamaño del Universo

February 17, 2012
P

Señor Craig. Mi nombre es jenny. Tengo 29 años. Nací de nuevo hace aproximadamente 5 años. Nunca dudé de la existencia de Dios antes de mi relación con él. Simplemente no tenía suficiente información de ambos lados. A través del gozo y de la prueba mínima {comparada a evidencia superable} que ahora tengo, yo sé de cierto que él es quien dice ser. Pero estoy consciente de que nuestras constantes altas y bajas que atravesamos son necesarias en nuestro caminar. Mi pregunta es la siguiente. Recientemente leí los tres libros de Lee Strobels "el caso de… estoy actualmente leyendo El Caso del Creador." ¡Está fantástico! Pero estoy luchando con el concepto de la grandeza y de la habilidad de Dios. Eso es extraño porque antes siempre sabía que él ama a su creación y ahora que tengo un vistazo de la evidencia de que él creó el universo, casi me siento tan pequeña y tan insignificante que es difícil para mí entender como él nos puede amar. Estoy buscando como poder amarrar esos dos conceptos: Dios como creador de nosotros que somos espectáculos "itzi bitzi" pequeños y Dios como nuestro padre que nos ama tanto como dice hacerlo. Sé que él nos ama y sé lo grande que él es como nuestro creador. Es difícil para mí pensar de una sin minimizar la otra. ¿Me puede usted ayudar? Estoy segura que usted ha atravesado por eso en algún tiempo. Esta es la primera vez para mí.

Gracias, jenny

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

Jenny: ¡Gracias por tu pregunta! Tuve que sonreír cuando leí tu descripción auténtica de los seres humanos como, "espectáculos itzi bitzi pequeños-me sonó como que somos lentes muy pequeños.[1]

En serio, tu pregunta es muy buena y es una que también se le ocurrió a los escritores bíblicos. El Salmista dijo

Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste, me pregunto: ¿Qué es el hombre, para que en él pienses? ¿Qué es el ser humano, para que lo tomes en cuenta? (Salmos 8:3-4)

El advenimiento de la astronomía moderna durante el siglo veinte ha reforzado la pequeñez inimaginable del hombre en comparación con el universo. Cuando el Salmista miraba las estrellas y sentía su propia insignificancia, no tenía idea de que todo lo que podía ver era solamente las estrellas dentro de nuestra propia galaxia y que más allá, invisible a los ojos desnudos a distancias inconmensurables, se encuentran billones y billones de otras galaxias.

Como un adolescente no cristiano con un fuerte interés en la astronomía, entendí la gran insignificancia del hombre, relacionado a lo físico. Es por eso que cuando Sandy Tiffan (ver la Pregunta # 62) me dijo, "Bill, Dios te ama," me quedé completamente desconcertado, simplemente pasmado por el pensamiento. Que Dios me podía amar, a esta lombriz sobre una mota del polvo solar llamado planeta Tierra, fue un pensamiento tan sorprendente y maravilloso que tuve que investigarlo. He llegado a la visión de que la trivialidad aparente del hombre, lejos de apoyar el ateísmo, como Frank Zindler alegó en nuestro debate en Willow Creek, solamente sirve para magnificar el increíble amor y la condescendencia de Dios y para subrayar la doctrina cristiana del hombre como el Imago dei (imagen de Dios).

Puedes ver que la Biblia enseña que los seres humanos son la imagen de Dios aquí en la Tierra (Génesis 1.26). No de manera física, por supuesto, ya que Dios no tiene cuerpo, sino que somos Sus representantes en este planeta y se nos ha dado mayordomía sobre el mismo. Eso implica que como Dios, somos personas auto-conscientes, agentes morales y por lo tanto, separados de todo el resto del orden físico. Como personas, no tenemos meramente valor extrínseco sino valor intrínseco (ver Pregunta # 137, número 5). Lo que eso significa, como el gran historiador de la filosofía Frederick Copleston comentó, es que un solo ser humano vale más que todo el universo material puesto junto. ¡Qué pensamiento más asombroso! Y aún así es claramente verdadero, ya que el polvo, la radiación, la energía oscura, la materia luminosa, etcétera no tienen valor moral intrínseco. En el ateísmo, pienso que es plausible pensar que eso es todo lo que somos, y por lo tanto, estamos desprovistos de valor. Pero en el teísmo bíblico, el tamaño físico de algo no es simplemente la forma que se mide el valor moral.

Así que el Salmista pudo continuar diciendo:

Pues lo hiciste poco menos que un dios, y lo coronaste de gloria y de honra: lo entronizaste sobre la obra de tus manos, todo lo sometiste a su dominio (Salmo 8:5-6 NVI)

Dado que somos la imagen de Dios, como personas somos reflexiones finitas de Dios Mismo.

El filosofo francés Blaise Pascal aconsejó que debemos tener cuidado en balancear la debilidad y la miseria del hombre con su grandeza, para no llevar personas a la desesperación. Pascal observó que aunque físicamente el universo me trague como si yo fuera un mosquito, sin embargo, por pensamiento comprendo el universo. Eso es también una ramificación de que somos imagen de Dios.

Añade a esa mezcla el hecho de que Dios organiza la operación rescate de la encarnación para salvarnos de nuestra imperfección y ruina moral y que el amor de Dios se convierte en el más increíble de todo. Cada ser humano es una persona por quien Cristo murió y por lo tanto, es inestimadamente valiosa. Así que cuando pensamos de lo insignificante que físicamente somos, eso debería dar alabanza a Dios. Como dice el himno,

Señor, mi Dios,

Al contemplar los cielos, el firmamento

Y a las estrellas mil,

Al oír tu voz en los potentes truenos

Y ver brillar el sol en su cenit,

Cuando recuerdo del amor divino,

Que desde el cielo al salvador envió,

Aquel Jesús que por salvarme vino

y en una cruz sufrió por mí y murió,

Mi corazón entona la canción,

¡Cuán grande es él! ¡cuán grande es él!

Mi corazón entona la canción,

¡Cuán grande es él! ¡cuán grande es él!

Una persona con un entendimiento de la astronomía moderna puede cantar con un significado y un agradecimiento mayor debido precisamente a ese conocimiento. La encarnación y la cruz tienen sentido en luz de la doctrina del imago dei.

Así que Jenny, tú no eres insignificante. Tú eres imagen de Dios y por lo tanto eres más valiosa e importante que todo el resto del universo físico. Además eres una persona a quien Dios amó tanto hasta el punto de hacerse carne, derramar su sangre y morir para salvarte.

  • [1]

    En Ingles la palabra "spectacles" que utiliza Jenny puede significar "espectáculo" o "lentes" en el idioma Español.

- William Lane Craig