#136 El Testimonio del Espíritu como un Derrotador Intrínseco de Derrotadores
February 17, 2012Estimado Dr. Craig,
A veces me preocupa la afirmación que usted hace de que, aunque si todos sus argumentos a favor de la existencia de Dios fueran desaprobados, usted continuaría teniendo fe debido al testimonio del Espíritu Santo.
Significa eso que si uno o todos los siguientes argumentos se probaran ser verdaderos, usted continuaría siendo cristiano a pesar de las evidencias:
1. Se descubrió que el universo es eterno.
2. Al ajuste fino se le dio una ley natural.
3. La moralidad fue solamente una herramienta socio-evolutiva.
4.Se descubrió que los evangelios no son fidedignos, o que los huesos de Jesús fueron encontrados (recuerde que el apóstol Pablo dijo que si Jesús no hubiera resucitado, los cristianos son los más dignos de lástima de todos los hombres).
La razón por la que hago la pregunta es que la afirmación a veces parece socavar sus esfuerzos apologéticos. ¿Se recuerda a Christopher Hitchens señalar eso en su debate o a John Humphreys preguntar si usted todavía sostendría su fe si Lewis Wolpert hubiese derrotado sus argumentos?
Por último y los más crucial de todo, si usted tiene el derecho de tener fe aún si la evidencia está en su contra, entonces ¿por qué debatir con los musulmanes? ¿No podrían ellos igualmente decir que su fe en Alá permanecerá a través de la “tierra movedizas de la evidencia”?
Gracias
Peter
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
Peter, vamos a ser cuidadosos de formular correctamente la afirmación que usted me atribuye. Lo que declaro es que para la persona que lo tiene, el testimonio del Espíritu Santo abruma los derrotadores putativos que se traen en contra de las verdades de la cual Él testifica. Alvin Plantinga llama a dicha afirmación que es poderosamente garantizada “un derrotador intrínseco de derrotadores” ya que éste derrota por si mismo todas las afirmaciones conflictivas que se traen en contra de sí.
Ahora bien, eso es importantemente diferente a especular acerca sobre lo que yo haría en dichas circunstancias como usted lo describe. No tengo ni idea de lo que en realidad haría, dada la debilidad de mi carne, pero yo sé lo que debería hacer. Yo debería tener el testimonio del Espíritu Santo. Pero que lejos esté de mí decir presuntuosamente con Pedro, “¡Aunque todos te abandonen, yo no!” (Marcos 14.29). Así que no estoy afirmando una declaración tan fuerte como usted me lo atribuye.
Por lo contrario, estoy haciendo una afirmación más fuerte que la que me está atribuyendo. Ya que yo no solamente debería continuar teniendo fe en Dios sobre la base del testimonio del Espíritu aún si todos los argumentos a favor de Su existencia fueran refutados, sino que yo debería continuar teniendo fe en Dios a pesar de las objeciones que no pueda responder en este instante. La primera afirmación no es del todo realmente radical: yo creo que la mayoría de los teólogos, por no mencionar a los creyentes ordinarios, dirían que los argumentos de la teología natural no son necesarios para que la fe en Dios sea racional. En ausencia de dicho argumento a favor de la verdad del ateísmo, yo puedo ser perfectamente racional para creer en Dios sobre la base del testimonio del Espíritu.
Lo que estoy afirmando es que aún a pesar de la evidencia en contra de Dios que yo no puedo refutar, deberíamos creer en Dios sobre la base del testimonio de Su Espíritu. La apostasía nunca es la obligación racional de cualquier creyente, tampoco es la blasfemia contra el Espíritu Santo. Dios puede ser confiado de proporcionar dicha garantía poderosa a favor de las grandes verdades del evangelio de que nunca estaremos racionalmente obligados a rechazarlo o a abandonarlo.
Así que para responder a sus escenarios específicos:
1. Si se descubrió que el universo es eterno, nos veríamos obligados a abandonar la veracidad o inerrancia bíblica (también el argumento cosmológico de Kalam) ya que la Biblia enseña que el universo fue creado en un tiempo pasado finito. Pero obviamente eso no implicaría que Dios nos exista o que Jesús no haya resucitado de entre los muertos.
2. Si fuera demostrado que el ajuste fino es el resultado de una ley natural, entonces uno tendría que abandonar el argumento a favor de un diseñador basado en el ajuste fino del universo. Uno aún podría tener un argumento a favor del diseño, como lo hace Robin Collins, basado en la belleza y la precisión de las leyes de la naturaleza, si no en los valores de las constantes y las cantidades de la naturaleza. Obviamente, una vez mas, aún el fracaso total de cualquier argumento del diseño no sería una prueba positiva de que Dios no existe.
3. Si se probara que la moralidad fuera meramente una herramienta socio-evolutiva, entonces el teísmo sería falso y no habría un testimonio del Espíritu Santo ya que Dios no existiría. Porque el teísmo implica que los valores y deberes morales objetivos existen. Así que si no existiera, obviamente el teísmo sería falso. La palabra clave aquí es “meramente”. Podemos estar de acuerdo que la manera por la que llegamos a conocer los valores y deberes morales es por medio de un proceso evolutivo, pero concluir que ellos no son objetivamente reales sería cometer la falacia genética de tratar de invalidar una visión al mostrar como alguien llegó a sostenerla. La ausencia de una prueba del ateísmo (el relato socio-evolutivo de nuestras creencias morales) no logra nada para negar su validez objetiva.
4. De nuevo, si los huesos de Jesús fueron verdaderamente encontrados, entonces la doctrina de su resurrección sería falsa y así el cristianismo no sería verdadero y no habría testimonio del Espíritu Santo. De manera que si los huesos de Jesús fueran encontrados, nadie debería ser cristiano. Afortunadamente, hay un testimonio del Espíritu Santo y se deduce lógicamente que los huesos de Jesús no serán encontrados.
En cuanto a su comentario sobre mi defensa de que el testimonio del Espíritu Santo socava mis esfuerzos apologéticos, no tengo ninguna opción sino sostener mi epistemología religiosa que creo que es verdadera, a pesar de las consecuencias. Irónicamente, he ofrecido en mis obras publicadas y los debates una teología y una presentación de la evidencia del cristianismo natural más robusta que la de muchos de los autodesignados evidencialistas. Me encuentro raro que porque también creo que hay un testimonio del Espíritu Santo auto-autenticado, se piense que ese hecho, de alguna manera, socave los argumentos y evidencias que presento. Sospecho que las personas solamente reaccionan emocionalmente a mis afirmaciones acerca del testimonio del Espíritu, en lugar de hacer el esfuerzo de evaluar mis argumentos en detalles, premisa por premisa.
He respondido a su pregunta final en el libro Reasonable Faith 3rd ed., (Fe Racional) Pág. 48-50. Por supuesto, alguien (o por lo menos cualquier clase de teísta) puede afirmar tener un testimonio de Dios auto-autenticado de la verdad de su religión. Pero la razón que usted argumenta con ellos es por que ellos realmente no lo tienen: o ellos sólo han tenido alguna experiencia emocional o han malinterpretado su experiencia religiosa. Así que usted presenta argumentos y evidencias a favor del teísmo cristiano y objeciones en contra de su cosmovisión con la esperanza de que su confianza falsa se quebrantara bajo el peso del argumento y que ellos vengan a conocer la verdad. (Eso es además lo que el ateo debería hacer conmigo) por supuesto, al presentar dichos argumentos, usted no está trabajando en contra o a parte del Espíritu Santo. Él está obrando también, testificando a sus corazones de la verdad del Evangelio y utilizando sus argumentos, como usted los presenta de una manera amorosa, para traer esa persona a la fe salvadora de Cristo.
- William Lane Craig