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#138 La Soberanía Divina y el Indeterminismo Cuántico

February 17, 2012
P

Estimado Dr. Craig,

Sólo tengo una pregunta sobre la mecánica cuántica, la presciencia de Dios y la predeterminación de Dios.

Dado que los acontecimientos cuánticos son genuinamente indeterminados, ¿piensa usted que es posible para Dios saber el resultado de esos acontecimientos sin controlarlos? Y ¿es posible para Dios no sólo saber sino también predestinar el resultado de ciertos acontecimientos cuánticos sin controlarlos? Si la respuesta es sí, entonces ¿Cómo?

¡Le agradecería mucho cualquier ayuda sobre este asunto!

Muchas gracias,

Lucy

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

¡Maravillosa pregunta, Lucy! La respuesta es ¡Sí, por medio de su conocimiento medio! Permítame explicar.

Los teólogos cristianos tradicionalmente han afirmado que en virtud de Su omnisciencia, Dios posee conocimiento hipotético del futuro condicional de los acontecimientos contingentes. Él sabe con anticipación, por ejemplo, que hubiese sucedido si él hubiera librado a los cananeos de la destrucción, que Napoleón hubiese hecho si hubiera ganado la Batalla de Waterloo, de cómo el vecino que usted tiene reaccionaría si usted compartiera el Evangelio con él.

El conocimiento hipotético es el conocimiento al que los filósofos llaman “contra-fácticos condicionales” o simplemente “contra-fácticos.” Los contra-fácticos son enunciados condicionales en el modo subjuntivo. Por ejemplo, “si fuera rico, compraría un Mercedes Benz,” “si Goldwater hubiera sido elegido Presidente, él habría ganado la Guerra de Vietnam, “si usted le pidiera, ella le diría que sí.” Los contra-fácticos son llamados así porque el antecedente y/o la cláusulas consecuentes son típicamente contrarias al hecho: no soy rico, Goldwater no fue elegido Presidente, los Estados Unidos no ganó la Guerra de Vietnam. Pero a veces el antecedente y/o las cláusulas consecuentes son verdaderas. Por ejemplo, mi amigo, entusiasmado por mi garantía de que “si usted le pidiera, ella le diría que sí,” en efecto va y le pide salir a la chica de su sueño y ella le dice que sí.

Los teólogos cristianos tradicionalmente han afirmado que Dios realmente tiene conocimiento de los contra-fácticos verdaderos y por consiguiente de los acontecimientos futuros contingentes condicionales que ellos describen. Sin embargo, lo que los teólogos disputaban era, como decir, cuando Dios tuvo dicho conocimiento hipotético. La cuestión aquí no tiene que ver con el momento del tiempo en el cual Dios adquirió Su conocimiento hipotético. Ya que si Dios es atemporal o eterno a través del tiempo, como un ser omnisciente, Él debe saber todas las verdades que existen y de esa manera nunca puede existir en un estado de ignorancia. Al contrario, el “cuando” se refiere al punto en el orden lógico relacionado al decreto creativo de Dios en el que Dios tiene su conocimiento hipotético.

Los teólogos post-Reforma argumentaban de la colocación lógica del conocimiento hipotético de Dios. Todos estaban de acuerdo que lógicamente antes de que Dios decretara la creación de un mundo, Dios tenía conocimiento de todas las verdades necesarias, incluyendo todos los mundos posibles que Él podría crear. A eso se le llamó el conocimiento natural de Dios. Este le da conocimiento de lo que podría ser. Además, todos estaban de acuerdo de que lógicamente subsecuente a su decreto de crear un mundo específico, Dios sabía todas las verdades contingentes acerca del mundo real, incluyendo su pasado, presente y futuro. A esto se le llamó el “conocimiento libre” de Dios. Este supone el conocimiento de lo que será. La pregunta que se discutía era que donde deberíamos poner o colocar el conocimiento hipotético de Dios de lo que sería. ¿Es eso lógicamente antes o después del decreto creativo divino?

Los teólogos católicos de la orden Dominicana sostenían que el conocimiento hipotético de Dios es lógicamente subsecuente a su decreto de crear un mundo específico. Ellos sostenían que al decretar de que un mundo específico exista, Dios también decretó cuales enunciados contra-fácticos eran verdaderos. Lógicamente antes del decreto divino, no existían verdades contra-fácticas para saber o conocer. Todo lo que Dios sabía en ese momento lógico eran las verdades necesarias, que incluían todas las diferentes posibilidades.

En la visión dominicana, Dios eligió uno de los mundos posibles que le eran conocidos por su conocimiento natural para que fuera real y así subsecuente a su decreto de crear, varios enunciados acerca de los acontecimientos contingentes fueron verdaderos. Dios sabía esas verdades porque Él sabía cual mundo había decretado para que se hiciera real. No sólo eso, sino que al decretar que un mundo específico se hiciera real, también decretó cuales contra-fácticos fueran verdaderos. Así que Él decreta, por ejemplo, que si Pedro hubiera estado en otras situaciones en lugar de las que realmente se encontraba, él habría negado a Jesús solamente dos veces. Así que el conocimiento hipotético de Dios, como Su presciencia, es lógicamente posterior al decreto creativo divino.

A diferencia, los teólogos católicos de la orden Jesuita, inspirados por Luis Molina, sostenían que el conocimiento hipotético de Dios era lógicamente antes a su decreto creativo. ¡Esa diferencia entre los Molinistas Jesuitas y los del orden Dominicano no era solamente un asunto de división teológica! Los Molinistas acusaban que los dominicanos habían, en efecto, obliterado la libertad humana al hacer las verdades contra-fácticas una consecuencia del decreto de Dios. Ya que es Dios quien determina lo que una persona haría en cualquier situación que se encuentre. A diferencia, los Molinistas, al colocar el conocimiento hipotético de Dios antes del decreto divino, dejaron espacio para la libertada humana al eximir las verdades contra-fácticas del decreto de Dios. Así como las verdades necesarias como 2+2=4 son antes de y por lo tanto independientes del decreto de Dios, así también las verdades contra-fácticas acerca de cómo las personas libremente deciden bajo diferentes situaciones son antes e independientes al decreto de Dios.

No sólo la visión Molinista deja espacio para la libertad humana, sino que también le otorga a Dios una forma de escoger cual mundo de criaturas libres crear. Ya que al saber como las personas libremente escogerían en cualquier situación que se encuentren, Dios puede, al decretar de poner precisamente esas personas en precisamente esas situaciones, llevar a cabo su propósito supremo por medio de las decisiones de las criaturas libres. Por lo tanto, al emplear Su conocimiento hipotético, Dios puede planificar un mundo hasta el último detalle y aún hacerlo sin aniquilar la libertad humana, ya que lo que las personas libremente harían en diferentes situaciones ya estaba factorizado por Dios en la ecuación. Debido a que el conocimiento hipotético de Dios cae lógicamente entre Su conocimiento natural y Su conocimiento libre, los Molinistas le llamaron el “conocimiento medio” de Dios.

En la visión dominicana, entonces, existe un momento lógico antes del decreto creativo divino en el que Dios sabía la variedad de mundos posibles que Él podría crear y luego escogió uno para que ese fuese real. Por el contrario, en la visión molinista existen dos momentos lógicos antes al decreto divino. Primero, el momento en que Él tiene conocimiento natural de la variedad de mundos posibles y, segundo, el momento en que Él tiene conocimiento de los subconjuntos propios de los mundos posibles los cuales, tomando en cuenta las proposiciones contra-fácticas verdaderas en ese momento, eran viables para que Él creara. De manera que los contra-fácticos que eran verdaderos en ese momento servían para delimitar la variedad de mundos posibles a mundos viables para Dios.

Por ejemplo, hay un mundo posible en el que Pedro afirma a Cristo en precisamente las mismas situaciones en que él en efecto le negó. Pero dada la verdad contra-fáctica de que si Pedro estuviera precisamente en esas situaciones él libremente negaría a Cristo, entonces el mundo posible en el que Pedro libremente afirma a Cristo en esas situaciones no es viable para Dios. Dios pudo hacer que Pedro afirmara a Cristo en esas situaciones, pero entonces su confesión no sería libre. Algunos mundos posibles no serán viables para que Dios lo materialice ya que materializarlos requeriría que otros contra-fácticos sean verdaderos en lugar de los que son—y eso está fuera del control de Dios.

De modo que en el esquema Molinista, tenemos el siguiente orden lógico (los círculos representan mundos posibles)

Momento 1. . .            O         O         O         O         O         O. . .
Conocimiento Natural: Dios conoce el intervalo de los mundos posibles

Momento 2. . .                   O                  O                     O. . .
Conocimiento Medio: Dios conoce el intervalo de los mundos viables

_____________________________________________________________
Decreto Creativo Divino
_____________________________________________________________

Momento 3. . .                                             O
Conocimiento Libre: Dios conoce el mundo real

Lucy, un vez entienda el concepto del conocimiento medio, yo creo que lo encontrará maravilloso en su sutileza y su poder. De hecho, me atrevo a decir que es uno de los conceptos teológicos más fructífero que yo he concebido. Lo he aplicado a asuntos del particularismo cristiano, de la perseverancia de los santos y de la inspiración bíblica. Tom Flint lo ha usado para analizar la infalibilidad papal y la cristología y Del Ratzsch lo ha empleado provechosamente en la teoría de la evolución.

Lo que falta que se escriba es una perspectiva molinista sobre el indeterminismo cuántico y la soberanía divina. Ya que los acontecimientos cuánticos (si asumimos que el indeterminismo cuántico es real) son, como las decisiones humanas libres, acontecimientos contingentes. Por lo tanto, además de los contra-fácticos de la libertad humana, existen contra-fácticos del indeterminismo cuántico. Por ejemplo, “si existiera un isótopo radioactivo que tuviera dichas propiedades, se deterioraría en el tiempo t.” Si los enunciados acerca las decisiones indeterministas libres son o verdaderos o falsos, no hay razón por qué los contra-fácticos del indeterminismo cuántico deberían ser igualmente verdaderos o falsos.

De hecho, en las discusiones científicas de algo llamado el “Teorema de Bell,” el cual trata con las medidas hechas en partículas pareadas que están muy ampliamente separadas para estar en contacto causal la una con la otra, los contra-fácticos como, “si la posición de la partícula A había sido medida en lugar de su velocidad, entonces la posición de la partícula B habría tomado un valor correlacionado” son típicamente presumidos a ser verdaderos. ¡A veces, lo científicos han dicho que las discusiones de los contra-fácticos insinuados en el Teorema de Bell, con frecuencia, suenan como los argumentos recónditos de la teología medieval!

Así que si los contra-fácticos del indeterminismo cuántico son verdaderos o falsos, eso implica que el conocimiento medio de Dios incluirá conocimiento de solamente dichas preposiciones verdaderas. Él sabe, por ejemplo, que si Él fuera a crear un objeto físico en cierto conjunto de circunstancias, entonces los efectos cuánticos específicos indeterminadamente siguen. Creo que ahora usted puede ver la implicación: al tomar en cuenta los contra-fácticos del indeterminismo cuántico juntamente con los contra-fácticos de la libertad humana, Dios puede soberanamente dirigir un mundo que lleve dichos contingentes hacia los objetivos deseados por Él. A veces, esos dos tipos de contingentes pueden llegar a estar interesadamente entrelazados: por ejemplo, Dios sabía que un estudiante de postgrado de física quien esperaba en el laboratorio por un experimento cuántico de deterioración para marcharse a su casa se retrasaría esa noche y conocería a una estudiante en el pasillo con la cual establecería una amistad y luego terminaría enamorándose y casándose con ella.

Así que dado que indeterminismo cuántico, una teoría robusta de la soberanía y la providencia divina del mundo necesitaría recurrir al conocimiento medio de Dios. Para más detalles sobre esto, puede ver mi libro, The Only Wise God (El Único Dios Sabio).

- William Lane Craig