#196 El Problema del Mal sin los Valores Morales Objetivos
February 18, 2012Dr. Craig,
Hola, soy un estudiante de posgrado. Estoy estudiando Filosofía de la Religión (especialmente la teología natural) y me he familiarizado bien con su trabajo. En realidad, su defensa del argumento Kalam fue una de las principales razones que me llevó a creer en Dios y la que me inspiró a ser una licenciatura en filosofía. Así que primero, tengo que darle las gracias por mostrarme que hay buenas razones para aceptar el teísmo. Si nunca me hubiese encontrado con su trabajo, hoy yo sería un ateo.
Voy a referirme ahora a mi pregunta, que se refiere al argumento moral a favor de la existencia de Dios. En específico, mi preocupación es la aplicación del argumento moral como una respuesta al problema del mal: en un número de los debates suyos (y también brevemente en la tercera edición de Reasonable Faith (Fe Racional), p. 195), usted ha argumentado, más o menos, que no se puede recurrir al mal como una base para un argumento ateológico sin presuponer que la moralidad es objetiva (y por lo tanto, de acuerdo con el argumento moral, Dios existe).
En su trabajo, usted presenta el argumento moral de la siguiente manera (p. 172):
[1] Si Dios no existe, los valores (y deberes) morales objetivos no existen;
[2] Los valores (y deberes) morales objetivos existen, por consiguiente,
[3] Dios existe
Y en sus debates, el ateo por lo general, plantea el problema del mal de la siguiente manera:
[4] Si Dios existe, entonces el mal [objetivo] gratuito no existe,
[5] el mal gratuito existe, por consiguiente,
[6] Dios no existe.
Además, a veces en sus debates usted responde con el argumento del mal recurriendo a la premisa [1] del argumento moral: Si Dios no existe, los valores morales objetivos no existen. Ya que la premisa [5] implica la [2]--en virtud del hecho que si el mal gratuito existe, entonces los valores morales objetivos deben existir--entonces, la premisa [1] y la [5] implican la [3]. Así que en un sentido, al proporcionar la segunda premisa el argumento propio del ateo sirve de apoyo para el argumento moral.
Se me ocurrió que el ateo puede tener una forma de evitar eso. No veo que una persona tenga que comprometerse con la existencia del mal objetivo para plantear el problema del mal. Eso se debe a que, independientemente de alguna instancia de lo que generalmente tomamos como mal gratuito, E, es realmente objetivo, E sería en efecto objetivo si Dios existe. Por ejemplo, el acto de asesinato sólo puede ser subjetivamente malo sin la existencia de Dios. Pero aún es el caso de que si hay un Dios, entonces el asesinato sería objetivamente malo. Con esto en mente, el ateo puede reformular el problema del mal como una prueba indirecta:
Si Dios existe, entonces E es un ejemplo del mal objetivo gratuito
[ii] Si Dios existe, entonces el mal objetivo gratuito no existe
[iii] Dios existe (suposición PI)
[iv] E es un ejemplo de mal objetivo gratuito (i, iii, MP)
[v] el mal objetivo gratuito no existe (ii, iii, MP)
[vi]. Un ejemplo del mal objetivo gratuito existe y el mal objetivo gratuito no existe (iv, v, ADD)
[vii] Por lo tanto, Dios no existe (iii-vi, IP)
De esta manera, el ateo puede argumentar desde la existencia de lo que sería mal gratuito si Dios existe, hasta la no existencia de Dios. Él puede hacerlo sin comprometerse con la afirmación de que existe el mal objetivo gratuito. Esto significa que el ateo no recurre a ninguna premisa la cual implicaría [2]. Por lo tanto, parece que el ateo puede dar un argumento ateológico del mal sin conceder la segunda premisa del argumento moral que usted presenta.
No creo que haya escuchado uno de sus interloculares tomar esta ruta en sus debates, tampoco lo he encontrado en sus obras publicadas. De todo modo, yo no sé cómo el teísta podría responder a esto sin conceder simplemente el punto (que el argumento de reductio [reducción] del mal no presupone la moralidad objetiva). No estoy seguro qué tendría esto de malo. Yo estaría muy interesado en escuchar su respuesta.
Joe
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
Yo creo que el problema del mal puede ser liberado de la suposición de que ciertas acciones son objetivamente malas, pero no en la forma en que tú sugieres.
De hecho, existe una contradicción que implica tus premisas, pero la falla no está con [iii], pero en el hecho de que la y [ii] son contradictorias. Esas premisas están correctamente mejor dichas como condicionales subjuntivas (contrafácticas):[1]
[i '] Si Dios existiera, entonces E sería un ejemplo de mal objetivo gratuito.
[ii '] Si Dios existiera, entonces el mal objetivo gratuito no existiría.
De acuerdo con [i '], si hubiera un Dios, entonces el mal objetivo gratuito existiría (es decir, E). Pero eso contradice explícitamente [ii '], que si hubiera un Dios, entonces, el mal objetivo gratuito no existiría. Así que el ateo estaría haciendo afirmaciones contradictorias, y no sería caritativo el atribuirle dichas creencias. Tampoco ningún cristiano aprobará ambas premisas. Así que el argumento falla ya que ningún bando estará de acuerdo con ambas premisas.
Estoy seguro de que la razón para la confusión es que tú aquí estás mezclando dos argumentos, uno que habla del mal objetivo y el otro habla del mal gratuito (innecesariamente sin sentido). Así que una persona puede rechazar una premisa ya sea porque piensa que Dios puede permitir el mal gratuito o porque piensa que el mal permitido no sería gratuito. Por ejemplo, el cristiano que aceptaría [i' ] rechazará [ii' ] porque piensa que Dios puede permitir el mal gratuito (la visión de Peter van Inwagen). Pero el cristiano que aceptaría [ii´] rechazará [i´]porque el mal, aunque sea objetivo, no sería gratuito (la visión en la cual yo estoy a favor).
Aquí está como creo que el ateo debería presentar el problema: él debería abandonar todo el lenguaje del mal y hablar únicamente sobre el sufrimiento, o como algunos han dicho, el problema del dolor. Luego debe argumentar que la naturaleza de Dios, por lo menos el Dios cristiano, es aquel que por ser amoroso, Él no permitiría sufrimientos tan terribles. Aquí el no teísta no hace ninguna declaración de que el sufrimiento es malo o que Dios estaría equivocado al permitirlo. Al contrario, él simplemente afirma que una persona amorosa, tal como Dios está supuesto a ser, no permitiría tal sufrimiento
La pregunta entonces, por supuesto, será de si en realidad esa afirmación es verdadera. Como he tratado de mostrar en otra parte, es muy difícil para el ateo montar un caso en que una persona toda amorosa, todopoderosa como Dios no permitiría el terrible sufrimiento en vista de sus propósitos generales (o que esos propósitos no constituirían bases morales adecuadas para permitir el sufrimiento, lo que nos lleva de regreso a los valores y deberes morales).
-
[1]
Si las dejamos como condicionales indicativas, ambas pueden ser verdaderas ya que cualquier condición indicativa con un antecedente falso es verdadera, independientemente de su consecuente. ¡Pero entonces el ateo estaría incurriendo a la petición de principio (begging the question) ya que no hay teísta que esté de acuerdo de que el antecedente "Dios existe" sea falso!
Si las dejamos como condicionales indicativas, ambas pueden ser verdaderas ya que cualquier condición indicativa con un antecedente falso es verdadera, independientemente de su consecuente. ¡Pero entonces el ateo estaría incurriendo a la petición de principio (begging the question) ya que no hay teísta que esté de acuerdo de que el antecedente "Dios existe" sea falso!
- William Lane Craig