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#486 El plan y la dirección de Dios

November 21, 2015
P

Dr. Craig,

Antes que nada, le agradezco por el trabajo que usted ha hecho. Soy joven y simplemente he arañado la superficie de la apologética cristiana y del enorme cuerpo de la literatura de ella, pero sus contribuciones al campo han hecho una gran diferencia en mi vida. Estoy agradecido que Dios ha bendecido a la comunidad cristiana con usted y espero que usted permanezca activo por mucho tiempo.

Mi pregunta es la siguiente: ¿Dios tiene un plan?

Para aclarar, no estoy preguntando si o no Dios tiene un plan para la humanidad. Lo que quiero saber es: ¿Dios tiene un plan para cada persona individual?

Cada vez que escucho la frase “el plan de Dios”, regularmente se refiere al éxito en la esfera temporal. Cuando me gradué de la escuela intermedia (era una escuela cristiana), el director nos dijo que no nos preocupásemos porque “Dios tenía un plan para nosotros”. En una estación cristiana de radio muy popular donde vivo, se comunica a los que la escuchan una y otra vez a no preocuparse, porque “Dios cuidará de nosotros, todo es plan de Él”.

Hay tres razones por lo que esto me molesta. La primera, ni siquiera estoy seguro que ese sea un concepto teológicamente sólido. No estoy seguro que haya evidencia bíblica para la afirmación de que Dios tenga un ‘plan maravilloso’ preparado para nuestras vidas. En la Biblia, las personas que procuran la voluntad de Dios parecen tener vidas muy problemáticas y desafiantes. Nunca están llenos de riquezas ni éxito. Basándome en mi investigación limitada (y admito eso), sólo hay algunas citas bíblicas que apoyan la idea de que “Dios tiene un plan” para nosotros y esas citas están basadas en Jeremías 29:11 o en los Salmos. No estoy seguro de cuán literal podemos tomar los salmos, y Jeremías 29:11 parece estar dirigido a la nación de Israel, no a nosotros.

La segunda razón es que ¿por qué debe Dios preocuparse por el éxito temporal? No estoy seguro que haga una diferencia para Dios de si yo llego o no a ser un conserje o un presidente ejecutivo de una gran empresa, siempre y cuando yo viva una vida moral y siga el ejemplo moral de Cristo. A menos que el convertirme en un presidente ejecutivo o en un conserje me dé más de una oportunidad de ser más como Cristo, no estoy seguro que eso importe.

La tercera, para mí, parece que esta idea de Dios “cuidando de nosotros” es una promesa falsa, la cual le da una expectativa poco realista a las personas sobre sus vidas. Los cristianos en otra parte del mundo enfrentan persecución, hambruna, encarcelamiento y otras formas de sufrimientos, pero si seguimos esa declaración, entonces ese es su plan para sus vidas. No estoy diciendo que Dios no tenga justificación para permitir el sufrimiento, sino que parece que la declaración “no te preocupes, Dios cuidará de ti” o “Dios tiene un plan maravilloso para tu vida” parece contradecir lo que vemos en el mundo.

Pudiera parecer como si ya tengo todo decidido, pero en verdad todavía estoy luchando con este asunto y nadie parece tener una respuesta clara. Gracias por tomar el tiempo para leer la pregunta. Incluso si usted no tuviera el tiempo para responderla, Dr. Craig, le agradezco por darme la oportunidad de hacerla.

Atentamente,

Nick

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

Nick, gracias por esta pregunta muy práctica. Permíteme sugerir un buen estudio bíblico para que puedas comenzar: busca todas las referencias en la Biblia para la frase “voluntad de Dios” (puedes hacer esto en www.biblegateway.com). En cada caso que encuentres, hazte la pregunta de si la expresión se está refiriendo al deseo general de parte de Dios o a una intención más general.

Creo que vas a encontrar que en algunos casos, la frase se refiere al deseo general de Dios de que vivamos vidas santas y rectas, por ejemplo, “Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación; es decir, que os abstengáis de inmoralidad sexual (I Tesalonicenses 4.3)”; “Porque tenéis necesidad de paciencia, para que cuando hayáis hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa” (Hebreos 10.36); “Y el mundo pasa, y también sus pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (I Juan 2.17). En algunos casos, la expresión indica un plan individual. Por ejemplo, Cristo “se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre” (Gálatas 1.4); “Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y Sóstenes, nuestro hermano (I Corintios 1.1). En incluso otros casos, la expresión se pudiera interpretar de cualquiera de las dos maneras. Por ejemplo, Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto” (Romanos 12.2); y aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque El intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios (Romanos 8:27); trabaja “como siervos de Cristo, haciendo de corazón la voluntad de Dios” (Efesios 6.6).

Uno pudiera decir que el papel de Jesús en el plan de salvación y la vocación de Pablo para ser un apóstol son excepciones, de que Dios no tiene un plan para mi vida que incluya cuál será mi carrera o con quien me iría a casar o la iglesia a la que iba a asistir. La voluntad de Dios es simplemente que a medida que yo tome decisiones en la vida, lo haga con justicia y sabiduría.

Pero hay dos razones por las que pienso que esa visión de la voluntad de Dios está equivocada. En primer lugar, Dios ha prometido guiarnos por todo nuestro camino en la vida.

Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas (Proverbios 3.5-6).

El corazón del hombre traza su camino, pero el SEÑOR dirige sus pasos. (Proverbios 16.10)

Me encuentro que es algo increíble que con la persona que me casara pudiera ser un asunto de no importancia para Dios, que a Él literalmente no le importe con quien yo me case—o que sea un asunto de ninguna importancia para Él la carrera que yo escoja, y que si yo oro para que Él me guie, Él se rehúse. Esas y un sinnúmero de otras decisiones hacen diferencias que transforman la vida, no para mii en lo personal sino para el curso futuro de la historia, ya que las repercusiones de las decisiones tomadas (o no tomadas) mandan efectos a través de la historia, afectando incontables decisiones similares hechas por otras personas.

Sospecho que los que se oponen a la idea de Dios teniendo un plan para tu vida están reaccionando contra un tipo de determinismo divino, conforme al cual Dios nos mueve como soldados de juguetes en Su campo de juego para que hagamos Su voluntad. Pero afirmar que Dios tiene una vocación para tu vida o un cónyuge en mente para ti no implica, en ninguna manera, que somos títeres. Tenemos la libertad de hacer o no la voluntad de Dios. Incluso Pablo podía decir: “No fui desobediente a la visión celestial” por medio de la cual él recibió su llamado para ser apóstol (Hechos 26.19). La realidad es que el hecho de que podemos perdernos hacer la voluntad de Dios para nuestras vidas y tener que conformarnos con Su plan de contingencia (plan B) resalta la importancia de andar en el Espíritu y de no contristar el Espíritu por medio del pecado en nuestras vidas o apagar al Espíritu por no responder a Su dirección. Ninguno de nosotros vivimos perfectamente el plan de Dios en nuestra vida, pero incluso así Dios puede guiarte partiendo de cualquier punto que te encuentres en tu vida.

En segundo lugar, una doctrina bíblicamente adecuada de la providencia divina es incompatible con la idea de que Dios no tiene una voluntad específica para tu vida. Como indica Proverbios 16.10 citado anteriormente, la Biblia enseña una doctrina de la soberanía divina poderosa y completa acerca de los asuntos relacionados con los hombres. Los cristianos en Jerusalén oraron:

Porque en verdad, en esta ciudad se unieron tanto Herodes como Poncio Pilato, juntamente con los gentiles y los pueblos de Israel, contra tu santo siervo Jesús, a quien tú ungiste, para hacer cuanto tu mano y tu propósito habían predestinado que sucediera (Hechos 4.27-28).

Esa es una afirmación impresionante de la soberanía divina: El plan de Dios no sólo incluía a Jesús, sino específicamente a Herodes y a Pilato, juntamente con todos los judíos y gentiles que estaban reunidos en Jerusalén en ese tiempo. ¿Cómo puedes darle sentido a eso?

Aquí te recomiendo mi obra sobre el divino conocimiento medio. Por medio del conocimiento medio de Dios, podemos afirmar con coherencia tanto la libertad humana como la soberanía divina. El conocimiento medio hace que sea inteligible de cómo Dios puede tener un plan específico para tu vida al cual eres libre de seguir o de no seguir.

Cuando veo tus errores sobre la noción de que Dios tiene un plan para tu vida, pienso que tu problema no tiene que ver con que Dios tenga una voluntad determinada para ti sino con la idea de que Su voluntad para tu vida es simplemente agradable. Aquí te quiero recomendar a mi conversación sobre “Fracaso” [en inglés], en la cual argumento que la voluntad de Dios para tu vida pudiera estar llena de sufrimiento y fracaso. Así que para responder a tus tres puntos:

1. La voluntad de Dios para tu vida en la tierra no pudiera ser maravillosa. Algunos niños mueren de hambruna o mueren de alguna enfermedad. Por supuesto, eso abre la Caja de Pandora del problema del mal, pero he abordado ese asunto en otro lugar. Nosotros los cristianos necesitamos repudiar lo más que podamos la noción de que la voluntad de Dios para nuestra vida es la felicidad en esta vida.

2. A lo que Dios le importa es el establecimiento de Su Reino (Mateo 6.10). Puede que Su Reino se establezca más efectivamente convirtiéndote en un conserje que convirtiéndote en presidente ejecutivo. ¡Sólo piensa de gran cantidad de repercusiones que esa decisión pudiera tener! De manera que a Dios sí le importa cuál es tu vocación y necesitas prestar atención a Su llamado y a Su mando.

3. Dios no te va a “cuidar”, si eso significa librarte de cada onza de sufrimiento y daños. Esa la razón por la cual yo he condenado, en los términos más poderosos, el falso “evangelio de la prosperidad”. Ese “evangelio” no predica bien en Corea de Norte, en Irak o en Siria y si no predica bien en esos lugares, entonces no es el verdadero Evangelio. Deberíamos saber eso, ya que seguimos a un Salvador crucificado y el siervo no está por encima de su amo.

Eso no significa que Dios no cuidará de ti al conservarte en gracia hasta que mueras y te reúnas con el Señor, ya que Él prometió hacer eso. Tampoco significa que Dios no tiene un maravilloso plan para tu vida. Como alguien que ha compartido [el tratado] Las Cuatros Leyes Espirituales muchas veces, te puedo asegurar que lo que Bill Bright quería decir con esas palabras es la vida espiritual abundante que Jesús prometió.[1]Podemos tener eso incluso en medio del sufrimiento y hasta la eternidad.

  • [1]

    Me divertí un poco cuando, debido a las protestas de ciertos calvinistas, Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo comenzó a publicar las versiones de las Cuatro Leyes que reelaboró la Ley # 1 para que diga: “Dios tiene un plan maravilloso para tu vida”. Es quiere decir, si tú no eres escogido, ¡Él realmente no tiene un plan maravilloso para tu vida! ¡Me alegré de simplemente seguir compartiendo la versión original más arminiana!

- William Lane Craig