#243 El Dolor de los Animales y la Ética del Trato de Ellos
October 13, 2013Dr. Craig,
Recientemente miré su presentación titulada “Los Orígenes del Universo—¿Ha Stephen Hawking Eliminado a Dios? En esto, usted llama a cuestionamiento sus credenciales filosóficas y sugiere que ellos (los científicos) son simplemente laicos en lo que se refiere a los temas filosóficos. Por lo tanto, me encuentro algo intrigante que usted se refiere a Michael Murray como algún tipo de autoridad sobre la conciencia y dolor en los animales. Él es un filósofo con ninguna credenciales científicas o sin ninguna investigación científica publicada relacionada con la conciencia o el dolor de los animales y por eso—según usted—debe ser considerado un laico en cuanto a esos temas. Las visiones de él ciertamente están muy lejos de representar un consenso científico.
Como alguien que legítimamente se preocupa por el bienestar de los animales (en lugar de aquellas personas que simplemente tienen la fortuna suficiente de existir en la categoría de “mascotas domesticas”), no lo encuentro para nada como un ‘consuelo’ el que las personas promoverían ideas que vayan a socavar la base para la promoción del bienestar de los animales o la oposición de la crueldad de ellos.
Si los animales no experimentan dolor, ¿hay algo malo con cometer actos que van en contra de los animales, los que si se cometieran en contra de los seres humanos se esperaría que causen dolor? Por ejemplo, cortar con un cuchillo. ¿Qué le impediría a usted de cometer ese acto? Pienso que es el hecho de que usted sabe, en lo profundo, que si usted hiciera esa cosa le estaría causando un sentimiento de dolor a la otra persona. ¿Consideraría usted también irrelevante el aturdimiento de los animales de granjas antes de ser sacrificados? Después de todo, si ellos no pueden experimentar dolor, entonces no importa si son aturdidos antes de ser degollados, ¿verdad?
Mark
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
¡He estado sorprendido con las reacciones emocionales que he recibido por la Pregunta de la Semana pasada! ¡Casi parece como si algunos ateos realmente preferirían que la terrible experiencia del sufrimiento de los animales que renunciar a la objeción al teísmo que está basada en el problema del dolor de los animales! Lo que especialmente extraño acerca de esta situación es que la pregunta del sufrimiento de los animales no tiene nada que ver con la teología—tiene todo que ver con la neurociencia. Esta debería ser un pregunta teológicamente neutral, la cual se puede abordar con una mente abierta que siga a donde la evidencia neurológica lleve. Pero algunas personas están tan rotundamente opuestas a dejar a Dios fuera de culpa, por así decir, por el sufrimiento de los animales que no pueden tan siquiera considerar la evidencia científica de una manera objetiva y desapasionada sino que claman en contra de cualquier sugerencia de que los animales no podrían sufrir de la misma manera que lo hacen los humanos.
Ahora en tu caso, Mark, tengo el discernimiento de que esta es una preocupación diferente. Estás preocupado de que negar que los animales tienen un tipo de conciencia de tercer nivel de que ellos mismos estén en dolor conllevaría al maltrato de los animales, lo cual es éticamente objetable. Pero aquí también tus emociones parecen estar dictándole a la ciencia lo que es o no el caso. Para que tu digas que no encuentras del “para nada como un ‘consuelo’” el que las personas promoverían ideas que vayan a socavar la base para la promoción del bienestar de los animales. Pues bien, no lo encontraría como un consuelo tampoco, pero lo que no encontramos consolador no puede ser permitido como un anillo en la nariz de ciencia halándole en la dirección que preferimos. Más bien, en lo que necesitas reflexionar es en si la afirmación que los animales no tienen una conciencia de dolor de tercer nivel realmente tiene las implicaciones éticas que siguieres. Esa es una pregunta filosófica y no científica, y es aquí que debería estar puesto tu desafío.
Por lo tanto, tus ataques a la credibilidad de Michael Murray son completamente no garantizadas. Es verdad que Murray es un filósofo y no un científico. Pero él ha hecho un trabajo responsable del estudio de la literatura científica sobre el dolor de los animales y su libro contiene citas de la literatura que el lector interesado podría proseguir. En ese respecto, él es completamente diferente a Stephen Hawking (te acuerdas de la cita que leí de Sir Martin Rees en mi charla acerca del trasfondo de Hawking—o más bien falta de—en filosofía y teología). Además, lo que Murray trae a la mesa es un entendimiento filosóficamente sofisticado de los temas que tienen que ver con los problemas de la mente y cuerpo. En lo que se refiere a preguntas profundas como estas, tengo mucho más confianza de los enunciados de un filósofo que esté más informado científicamente que yo en los enunciados de científicos inexpertos filosóficamente.
Así que vamos a conceder, sólo como hipótesis, que Murray tiene razón acerca de la ciencia referente al dolor de los animales: los animales sensibles sí experimentan dolor, pero ellos (a parte de los primates más altos) no están conscientes de que están en dolor. ¿Cuáles implicaciones éticas para el trato de los animales tendría esta afirmación?
Esto plantea un problema para el ateísmo el cual yo pienso que realmente está desesperado, es decir, dado que en el naturalismo no parece haber ninguna base para los estándares éticos para el trato de los animales. En primer lugar, parece estar claro que el trato ético de los animales no puede estar basado en los supuesto “derechos de los animales”. Esta frase popular es un nombre poco apropiado, ya que los animales no son agentes morales. Como con frecuencia he señalado, cuando un león mata una cebra, la mata, pero no la asesina, ya que los leones no tienen ninguna obligación moral que cumplir o prohibiciones que obedecer. Las cebras no tienen más derecho a la vida que un león tiene un derecho a comer. Simplemente la naturaleza es neutra moralmente ya que los animales no son agentes racionales dotados con deberes morales.
Ahora si el león no hace nada malo al matar la cebra, ¿por qué está un humano haciendo algo malo al matar la cebra? No puede ser simplemente porque la cebra iría a experimentar dolor, ya que el dolor es el mismo en cualquiera de los casos. Si la cebra tuviera un derecho inherente de no ser herida, ¿por qué ese derecho se evaporaría cuando el perpetrador es un león en lugar de un ser humano?
Más bien, parece claro que la base para la ética del trato de los animales debe presentar, no en la vaga idea de los derechos de los animales, sino más bien en los deberes morales de los seres humanos, quienes son después de todo, agentes morales y quienes por lo tanto pueden tener ciertos deberes acerca de cómo se deben tratar los animales. Eso por eso que podemos distinguir moralmente entre un león destrozando una cebra pedazos a pedazos y un humano haciendo la misma cosa. Mientras el león no viola ningún deber moral (ya que no tiene ninguno) en hacerlo, el ser humano pudiera estar violando un deber moral que él tiene al tratar así a una cebra (por ejemplo, si él sólo lo hace por deporte).
Aquí es donde las cosas se hacen realmente desesperante para el ateo. Dado el naturalismo, ¿por qué pensar que los seres humanos tienen deberes morales objetivos hacia los otros animales? ¿Por qué está mal para los humanos, quienes sólo son relativamente primates avanzados, de infligir dolor sobre los otros animales? ¿Quién o qué les prohíbe hacer eso? Obviamente, estamos de regreso al antiguo problema de encontrar cualquier base objetiva para los valores y deberes morales en el mundo ateo, sólo que esta vez el enfoque está en nuestros deberes hacia los demás animales.
El teísta disfruta de la ventaja de que el trato ético de los animales puede estar fundamentado en los mandamientos de Dios para que los seres humanos sean buenos mayordomos de la Tierra. Esos mandamientos servirán para fundamentar una ética medioambiental más amplia inclusive para los bosques y cosas como esas, para los cuales el lenguaje de “derechos” sería aun más obtuso y el dolor ni siquiera entra a la ecuación. La deforestación innecesaria o la contaminación del agua podrían ser consideradas como violaciones morales de nuestras obligaciones de administrar la Tierra. Infligir dolor injustificado a los animales estaría moralmente prohibido para nosotros por Dios. Sí, recordemos que en la visión que estamos discutiendo, los animales sensibles sí experimentan estados de dolor de segundo nivel, el cual no debería ser infligido innecesariamente.
Por lo tanto, de hecho, aturdir a los animales antes de matarlos para alimento es una buena idea. Inclusive con respecto a los animales que no experimentan un dolor de segundo nivel, el teísta puede mantener que no deberíamos herir o matarles innecesariamente. Así que mientras podríamos justificar usar espray (aerosol) para los mosquitos con el motivo de evitar la difusión de enfermedad, una persona que encontrara placer, por decir, en arrancarles las alas a las moscas sólo por diversión estaría violando su deberes morales que Dios le dio de que sea la persona amable que debería ser. Obviamente, hay mucho aquí para las personas que se especializan en la ética aplicada resuelvan, pero espero que tu puedas ver que el teísta está mucho mejor ubicado que el ateo para promover el trato ético de los animales—inclusive aquellos que carecen de una conciencia de dolor de tercer nivel.
- William Lane Craig