#224 El Deísmo y la Religión Revelada
December 24, 2013Estimado Dr. Craig,
Yo soy un católico de Karachi, Pakistán que actualmente reside en _______________. He estado leyendo mucho en más o menos los últimos 10 años, en su mayoría acerca de la religión (comparativa), historia, investigación y el ocultismo/masonería/banco internacional y así sucesivamente. Recientemente, me he movido más en específico a leer muchos otros argumentos más estructurados dirigidos desde una esquina naturalista que incluyen el llamado conflicto entre ciencia/religión/evolución y he estado investigando un poco a este respecto.
Llegando a mi pregunta, muchas personas entre la élite en nuestro lugar en Karachi están fuertemente influenciadas por Dawkins (no yo) en estos días. Pero estoy más interesado en los argumentos más filosóficos/racionales que entran al juego, por lo que estoy más interesado en lo que Daniel Dennett tiene que decir, por ejemplo. Así que mi pregunta tiene que ver con el deísmo. He oído a Daniel Dennett antes y le escuché en el debate con usted. Él dice que una entidad que esté más allá del espacio y el tiempo es un Dios deísta, como máximo. Así que aquí está lo que quiero entender. Ha habido conceptos en el pasado, como el Dios sugerido por Spinoza hace algunos cien años atrás, y otras sugerencias respecto a un Dios impersonal. Ahora aquí está el asunto que quiero saber, ya que no entiendo por completo (por favor darme, en primer lugar, el ángulo de ellos y luego una respuesta a la pregunta):
a) ¿Qué ángulo es exactamente el que toman ellos para pensar que Dios es impersonal y deísta (lo que para el deísta es la relación más fuerte en cuanto al por qué Dios no interfiere en nuestro universo). Tengo la esperanza de entender el lado de ellos sobre esto, por lo que espero que usted la responda de esa manera (como un deísta habría argumentado a favor de un Dios impersonal), además de agregue sus propios pensamientos sobre el tema.
b) El mejor argumento que usted propone del por qué Dios podría e interferiría en el mundo. (Ahora bien, no tengo problema con asuntos históricos, como la existencia de Jesús, su muerte y resurrección y los historiadores como Flavio Josefo y otras referencias de Tácito, etc., así que espero que el argumento no tenga que adelantarse hasta él). Sin tener que necesariamente habitar en los hechos históricos de las cosas (usted podría hacerlo si es necesario), pero, una vez más, ¿hay un argumento racional del por qué Dios pueda y vaya a interferir en el universo? ¿Hay algo en el espacio y el tiempo o cualquier otra cosa más (incluyendo su naturaleza atemporal o su naturaleza incambiable como lo diría un deísta) que un deísta podría pensar que mantendría a Dios alejado de interferir, pero para el cual usted podría tener una mejor razón para creer que no se aplicaría?
Realmente espero que usted puede abordar esta pregunta que proviene del punto fuerte de un deísta (después de todo, un buen número de filósofos han creído que Dios es de esa manera) y agregue sus propias visiones para contrarrestarlas.
Le agradezco y aprecio mucho sus esfuerzos para proporcionar argumentos racionales por medio de su página Web.
Atentamente
Abdon
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
¡Gracias por tu valiente postura por Cristo en una parte tan inhospitable del mundo, Abdon! Estoy muy contento de tomar tu pregunta.
a) Leí ampliamente sobre los pensadores Deístas de Inglaterra, Francia y Alemania en el curso de mi trabajo acerca de la historicidad de la resurrección de Jesús y de esa manera llegué a conocerlos bastante bien. Si yo estuviera hablando bajo la mascara o apariencia de un deísta, como me pediste que lo hiciera, esto es lo que yo diría:
Abdón, ¿de dónde sacas la idea de que nosotros los deístas creemos en un Dios impersonal? ¿A quién has estado leyendo? Es verdad que Spinoza en su Ética considera a "Dios" como sinónimo de la "naturaleza" (Deus sive natura), pero esa obra no debe ser tomada como representativa del deísmo, sino del panteísmo. Para la fase deísta de Spinoza, tienes que ver, más bien, su obra Tractatus teológico- politicus, la cual sí sostiene una deidad personal. Nosotros los deístas no diferimos de los monoteístas tradicionales en nuestra concepción de Dios como un personal Creador y Diseñador del universo, quien es perfectamente bueno y trascendente. Muchos de nosotros incluso creemos que la humanidad es moralmente responsable ante Dios. Lo que rechazamos son las afirmaciones de la religión revelada, en contraste con las afirmaciones de la religión natural. Así que nos animamos cuando alguien como William Lane Craig defiende los argumentos de la teología natural contra los ateos y los agnósticos del hoy. Cuando creemos que él está equivocado es en su aceptación de las afirmaciones cristianas de la revelación divina en Jesús de Nazaret o en la Biblia.
En cuanto al por qué creemos que el Dios de la naturaleza no interfiere en el mundo, hemos ofrecido varios argumentos (algunos de los cuales Craig ha revisado de manera útil en su libro Reasonable Faith [Fe Razonable]). Spinoza pensaba que las leyes de la naturaleza son la expresión de la naturaleza divina y así posiblemente no pueden ser lo opuesto, de esa manera excluyen los milagros. De igual manera, el formidable Voltaire tomó las leyes de la naturaleza como verdades matemáticamente necesarias e inviolables, de modo que Dios no podría intervenir en la naturaleza. Hume tomó una línea más modesta: ningún acontecimiento se podría identificar como una intervención milagrosa porque la ley de la naturaleza que es violada por el supuesto milagro siempre tendrá más evidencia a su favor que la que tiene el supuesto milagro. Hay muchos argumentos como este, pero sinceramente, creo que nuestro escepticismo acerca de la religión revelada se debe en gran parte a un tipo de agotamiento con la violencia e intolerancia que es característica de la religión revelada, así como una incredulidad subyacente en las afirmaciones incompatibles con una visión del mundo como un sistema causalmente cerrado, descrito por la ciencia moderna.
(b) Como no me cabe duda que sabes, yo estoy escéptico de estas afirmaciones deístas. Siempre y cuando Dios sea el Creador trascendente y Diseñador del universo, como los deístas mismos admiten, entonces no parece haber ninguna buena razón por lo cual Dios no pudiera actuar causalmente en el universo. Como el filósofo australiano Peter Slezak comentó en nuestro debate: “¡Para un Dios que puede crear todo el universo, la extraña resurrección sería un juguete de niños!"
Sustentando la crítica deísta de los milagros está la definición inepta de los milagros como "violaciones de las leyes de la naturaleza." Dado que las leyes naturales gobiernan sólo las causas naturales, no hacen ningún tipo de predicción de lo que ocurrirá si un agente sobrenatural interviniera en la serie de las causas naturales. Por lo tanto, los milagros no deberían ser considerados como violaciones de las leyes de la naturaleza, sino más bien como acontecimientos naturalmente imposibles, es decir, acontecimientos que no podían tomar lugar considerando solamente las causas naturales que operan en un determinado tiempo y lugar. Si existe un Dios trascendente Quién en primer lugar creó el universo, entonces no hay ninguna razón de por qué Él no podía actuar para causar efectos adicionales que son, naturalmente, imposibles (en cuanto a la atemporalidad y la inmutabilidad divina, no le atribuyo a Dios alguna de esas propiedades sin cualificación; e incluso el teísta que lo haga puede aún aceptar intervenciones divinas, si él adopta la llamada teoría B del tiempo, según la cual todos los acontecimientos en la línea de tiempo son igualmente reales y de esa manera están presentes a Dios.).
En cuanto al argumento de Hume en contra de la identificación de un milagro, Hume vivió antes del desarrollo del cálculo de probabilidades y por eso no tomó en consideración todos los factores necesarios para calcular la probabilidad de un acontecimiento supuestamente milagroso, en específico, la probabilidad de que deberíamos tener la evidencia que tenemos si el acontecimiento no hubiese ocurrido. (Para más sobre esto, véase el capítulo acerca de los milagros en Reasonable Faith [Fe Razonable]). En cuanto al agotamiento muy comprensible que tienes con ver la violencia e intolerancia religiosa, estos son factores emocionales irrelevantes para determinar si, por ejemplo, Jesús de Nazaret resucitó de entre los muertos o si Mahoma o Joseph Smith experimentaron revelaciones divinas. Tales afirmaciones tienen que ser evaluadas por sus propios méritos.
Así que creo que es evidente que si existe un Creador trascendente, como en el que creen los deístas, Él podía intervenir en la secuencia de causas naturales. ¿Por qué iría Él a hacer eso? Bueno, probablemente para comunicarnos la información que es demasiado específica para ser transmitida por medio de su revelación en la naturaleza únicamente. Esto sería especialmente necesario si hay algún plan de salvación del cual tenemos que estar conscientes y aceptar como un remedio para nuestra culpabilidad moral delante de Dios. De hecho, en la visión cristiana, la intervención de Dios no simplemente tiene el objetivo de comunicar más información a nosotros, sino de realmente hacer algo: la muerte de Cristo en la cruz es la propiciación por el pecado de la humanidad, haciendo así posible nuestra restauración espiritual y moral. A menos que Dios hiciera algo, si Él simplemente se sentara y no hiciera nada, como el deísta se imagina, entonces todos deberíamos estar perdidos o condenados.
Así que ahora debemos preguntarnos, ¿ha Dios intervenido de esa manera en el mundo? Algunos han argumentado que la evolución de la complejidad biológica (y en especial de la vida inteligente) en este planeta en tan relativamente corto tiempo no es adecuadamente explicable en términos solamente de mecanismos naturalistas y por lo tanto necesita de intervenciones divinas. O uno podría "adelantarse", como yo acostumbro hacer, a las afirmaciones específicas para la revelación divina con el fin de evaluar la credibilidad de esas afirmaciones. Como quizás sabes, estoy convencido de que las afirmaciones de Jesús son reivindicadas por el hecho de que Dios le levantó de entre los muertos, un acontecimiento para el cual contamos con sorprendentemente buena atestiguación histórica. Así que creo que Dios no es indiferente, es decir el Dios que no hace nada que presenta el deísmo. Más bien, Él es el Dios de Israel, Quien se ha revelado a la humanidad en la historia del pueblo judío, que culmina en la persona y la obra salvífica de Jesús.
- William Lane Craig