#377 ¿Por qué No Cito a Más Filósofas y Teólogas?
November 22, 2014Hola Dr. Craig,
Me estaba pregunta después de haber escuchado mucho sus podcasts si había mujeres teólogas y filósofas que usted lea/cite en sus argumentos/obras. He escuchado muchos de sus podcasts y he leído una gran cantidad de sus obras, pero no me acuerdo de alguna vez haber visto que usted citara o hiciera referencia favorable de una mujer como colega. Entiendo que posiblemente exista una gran cantidad de sexismo e ímpetu institucional en contra de las mujeres en este campo y es muy probable que haya algunos ejemplos que sacar, pero sin dudas no puede haber cero […]
Por favor, déjeme saber de algunas mujeres teólogas y filósofas a quienes usted respete y con las que usted esté de acuerdo.
Gracias por su ministerio y las muchas diferentes publicaciones. Soy un gran fan de sus podcasts en general y también soy un fan suyo en particular.
Dan
P.S. Por favor, también déjeme saber si estoy completamente equivocado, si usted cita mujeres todo el tiempo, y mencione todas las que usted cita que yo no sepa que son mujeres porque no tengo idea, ya que usted se refiere a ellas por su apellido.
United Kingdom
Respuesta de Dr. Craig
R
¡Qué pregunta tan interesante! No responderé, Dan, insistiendo, “Algunos de mis mejores amigos son filósofos y teólogos del género femenino”. El hecho es que, como tú observas, que relativamente muy poco de los filósofos y teólogos con quienes interactuó son mujeres. ¿A qué se debe eso?
Pues bien, es simplemente un hecho que la filosofía, y en particular la filosofía cristiana, es una disciplina que está muy dominada por el género masculino y las mujeres que están trabajando en el campo (filosófico) no pudieran estar haciendo trabajo en los temas con los que me involucro. Esta falta de superposición se sostiene especialmente en el campo de la teología.
Existen algunas filósofas cristianas prominentes, principalmente Eleonore Stump y Marilyn Adams, y encontrarás que yo sí interactúo con ellas de manera extensa. Marilyn me proporcionó su traducciones personales de la obra de Scoutus sobre la presciencia divina para mi obra The Problem of Divine Foreknowledge and Future Contingents from Aristotle to Suarez [El Problema de la Presciencia Divina y los Contingentes Futuros desde Aristóteles hasta Suarez] (Brill, 1988) y, como las personas que conocen su trabajo anticiparán, yo interactúo extensamente con sus escritos sobre la solución de Ockham al problema. (Motivado por tu pregunta, Dan, le eché un vistazo al índice de mi libro y encontré que hago referencias de ella en más de 30 páginas del libro, mientras que su esposo Bob, igualmente eminente, sólo se menciona en una mísera página).
La teoría de la eternidad divina de Eleonore, desarrollada con el fallecido Norman Kretzmann, fue un tema principal de discusión en mi obra sobre la eternidad divina. Así que en mi libro “God, Time, and Eternity [Dios, el Tiempo y la Eternidad] (Kluwer, 2001), el índice de nombre revela que ella se menciona (por nombre) en 35 páginas, mientras que Richard Swinburne se menciona menos de la mitad de esas veces y Alvin Plantinga se menciona aproximadamente un tercio más. Es obvio que el grado al cual uno interactúa con el trabajo de un erudito va a depender, en una gran medida, de si los intereses de investigación de uno coinciden y ese es el caso con respecto a los temas de la omnisciencia y la eternidad divina, y las obras de estas dos mujeres.
Ahora que yo pienso acerca de esto, el tema de la omnisciencia divina también me dio la oportunidad (y la obligación) de interactuar con el trabajo de Linda Zagzebski sobre la presciencia de Dios, y mi estudio de la eternidad divina me obligó a entender la defensa de Laurie Paul de las teorías atemporales (tenseless) de la verdad.
De igual manera, mi trabajo actual sobre la aseidad divina me ha dado la oportunidad de leer e interactuar con el trabajo de dos mujeres filósofas de las matemáticas de manera extensa, Penelope Maddy y Mary Leng. De hecho, un capítulo completo de mi libro proyectado sobre la aseidad divina está dedicado a la defensa de Mary de la teoría de la simulación como un enfoque anti-realista a los objetos matemáticos. Yo defiendo su visión contra las posibles críticas de ser una posición muy plausible.
Aun así, estas mujeres son las excepciones que comprueban la regla. Aunque no son tan escasas como los “dientes en las gallinas”, las mujeres filósofas—y en especial las filósofas cristianas—son una pequeñita minoría.
De igual manera, ¿cuáles teólogas de la filosofía existen? Tal vez Nancey Murpy y la fallecida Grace Jantzen, pero sus obras tienden a ser en diferentes áreas que las mía. Inclusive entre los eruditos del Jesús histórico, ¿cuáles mujeres exegeta han realizado un mayor trabajo sobre el tema de la resurrección de Jesús? Paula Fredericksen ha hecho algunas declaraciones sobre ese tema, las cuales yo cito, pero por lo menos, no estoy consciente de alguna mayor contribución realizada por mujeres sobre este tema en particular. Entonces, ¿qué puedo hacer? Si las mujeres están trabajando es mi área, leo los que ellas escriben e interactúo con ellas, pero si no lo están haciendo, no puedo hacerlo.
Que esto sirva como un llamado al bando femenino de nuestra comunidad evangélica. Necesitamos más mujeres filosofas y apologistas. Pero pocas mujeres jóvenes sienten un llamado a esta vocación. Como he observado anteriormente (Pregunta # 341), el enfoque intelectual (opuesto al relacional) a la religión tiende a ser más apelante o atractivo para los hombres que para las mujeres. Justamente la semana pasada, una de las mujeres miembros de mi clase Defenders [Defensores] comentó sobre el predominio de hombres en la clase en comparación con otra clase que ella asistía, la cual estaba formada en su mayor parte por mujeres porque el enfoque de la clase era relacional. Ella dijo con una sonrisa, “¡Pero a ‘nosotros los hombres’ nos gusta el enfoque intelectual!” Existen mujeres pensadoras que pueden hacer una contribución al campo si pueden ver que el llamado de Dios para ellas incluye el dedicarse a una carrera académica.
- William Lane Craig