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#807 Incorporeidad y la Simplicidad

April 10, 2023
P

Tengo una pregunta sobre la simplicidad divina y su relación con los ángeles o demonios. Como humanos no somos «simples» porque somos criaturas compuestas de cuerpo y alma (y espíritu, si lo prefiere) y nuestros cuerpos pueden subdividirse en órganos, células, moléculas, etc. Dios, por el contrario, es puro espíritu y no puede subdividirse. En cierto modo, a menos que esté malinterpretando algo sobre la simplicidad divina, su simplicidad y su incorporeidad parecen casi sinónimas.

Sin embargo, los ángeles, en su concepción tradicional, también son incorpóreos. Aunque pueden adoptar forma humana, la posición común es que tal encarnación es temporal y que su estado «natural» es también el de un ser espiritual incorpóreo. Si eso es cierto, y a menos que exista una distinción significativa entre simplicidad e incorporeidad (y no sean funcionalmente sinónimos), ¿no significaría eso que los ángeles también conservan el atributo de la simplicidad, algo que normalmente se considera un atributo divino incomunicable?

Veo tres opciones:

  1. La simplicidad divina es distinta de la incorporeidad de tal modo de que Dios puede tener ambas, mientras que los ángeles sólo pueden tener una.
  2. La simplicidad no es un atributo incomunicable, simplemente uno que no es compartido con nosotros, pero compartido con otros seres creados.
  3. Los ángeles son de alguna manera (no desarrollada en la Biblia) corpóreos o compuestos.

Tengo curiosidad por conocer su opinión al respecto. No recuerdo que esto se haya tratado nunca en ninguna teología sistemática que haya leído o en ninguna conferencia que haya escuchado, ya que los atributos de Dios se contrastan sistemáticamente con los nuestros y no con los de otras criaturas.

Ty

Estados Unidos

Respuesta de Dr. Craig


R

Tu pregunta, Ty, nos obliga a afrontar el hecho, a menudo enmascarado, de que no existe LA doctrina de la simplicidad divina. Más bien, esta doctrina comenzó en formulaciones muy modestas y, bajo la influencia del filósofo neoplatonista Plotino (204/5-270/1), evolucionó gradualmente hasta convertirse en una versión extremadamente fuerte en la teología musulmana y cristiana medieval. Debemos resistirnos firmemente a la tentación de leer en los escritores patrísticos doctrinas medievales sobre la simplicidad divina solamente por que comparten vocabulario. Las declaraciones de los Padres de la Iglesia sobre la simplicidad divina son ambiguas debido a que los escritores patrísticos utilizan términos como «simple» y «compuesto» con significados diferentes y sin ningún reconocimiento de este equívoco. Por ejemplo, Ireneo (130-202) afirmó que Dios es simple sólo en el sentido de que no está compuesto de partes separables (Contra las herejías II.13.3-5). La concepción de Atanasio (296/8-373) era aún más débil: «Porque, si se uniera a partir de partes, aparecería totalmente distinto de sí mismo y tendría cumplimiento a partir de cosas distintas" (Oración contra los gentiles I.28). La afirmación de Hilario (310-67) es igualmente débil: «Dios es simple. . . Y no es tan diverso con las partes de una divinidad compuesta como para que haya en él voluntad después del estupor, o trabajo después de la ociosidad» (Sobre la Trinidad IX.72). Incluso Orígenes, a pesar de su formación neoplatónica, afirma que Dios es simple en el sentido de que es incorpóreo e indivisible como la mente humana (Sobre los primeros principios I.1.6). Basilio (330-79) y Gregorio de Nisa (335-95), en su batalla con el teólogo arriano Eunomio de Cyzica (m. 393), se enfrentaron directamente con un defensor de la simplicidad divina neoplatónica y la repudiaron en favor de una concepción mucho más modesta.

Así, doctrinas muy modestas de la simplicidad divina podrían sostener una o más de las siguientes:

(DS1). Dios no está constituido por partes.

(DS2). Dios no tiene partes más fundamentales que Él mismo.

(DS3). Dios no tiene partes separables.

Con concepciones tan débiles, Dios podría seguir siendo complejo de varias maneras, como ejemplificando una diversidad de propiedades, lo que es contrario a la idea de muchos defensores posteriores de la simplicidad divina.

Tomás de Aquino, el preeminente defensor medieval de la simplicidad divina, sostuvo una versión especialmente fuerte de la simplicidad divina, que, según Christopher Hughes, incluía las siguientes tesis:

(NDCD). Ni Dios y su genus, ni Dios y su differentia, ni Dios y sus formas accidentales son dos cosas diferentes.

(ULMC) Dios y Sus perfecciones, Dios y Su esencia, y Dios y Su existencia son una y la misma cosa.

«NDCD» abrevia «no son dos cosas diferentes», y «ULMC» significa «una y la misma cosa». Puesto que Dios trasciende la distinción entre forma y materia, genus y especie, sustancia y accidentes y, podríamos añadir, actualidad y potencialidad, no puede decirse que los elementos enumerados en (NDCD) sean idénticos a Dios, ya que cosas como la materia, el genus, la especie, los accidentes y la potencialidad de Dios no existen en absoluto. Más bien ellos y Dios no son dos cosas diferentes. Pero los elementos enumerados en (ULMC) sí existen y, por tanto, deben ser idénticos a Dios, no sea que Dios sea complejo en Su ser. Los académicos contemporáneos deben ser cautelosos a la hora de leer versiones fuertes de la simplicidad divina en declaraciones y confesiones de autores anteriores, en particular declaraciones de los Padres de la Iglesia o afirmaciones de los credos carentes de definición de términos.

Así que, con respecto a tu pregunta, aunque para muchos Padres de la Iglesia la simplicidad de Dios equivalía a su incorporeidad, creo que puedes ver que para pensadores posteriores eso estaba lejos de ser cierto. Por ejemplo, los ángeles. Aunque los ángeles son, en efecto, simples en el sentido de (DS1-3), no lo son en el sentido de (NDCD) y (ULMC). Especialmente importante es que están metafísicamente compuestos de esencia y existencia. Sólo en Dios esencia y existencia son la misma cosa.

Por lo que, con respecto a tus tres opciones, los defensores de una doctrina fuerte de la simplicidad divina afirmarían:

1) La simplicidad divina es distinta de la incorporeidad de alguna manera que Dios puede tener ambas, mientras que los ángeles sólo pueden tener una.

2) La simplicidad no es un atributo incomunicable (¡porque no es un atributo! Un Dios simple no tiene atributos; más bien la simplicidad es una condición formal de la existencia de Dios, a saber, que Dios no es complejo, como se expone en [NDCD] y [ULMC]. Puede decirse que la simplicidad es incomunicable en el sentido de que sólo Dios puede ser simple).

3) Los ángeles son de alguna manera (no desarrollada en la Biblia) compuestos (por ejemplo, compuestos de sustancia y accidentes, esencia y existencia).

Tu pregunta nos ayuda a ver cuán extrema es la doctrina fuerte de la simplicidad divina, una que ciertamente no se enseña en la Biblia. Estoy francamente sorprendido de que nunca hayas visto tu pregunta «abordada en alguna teología sistemática que ha leído o en cualquier conferencia que has escuchado, ya que los atributos de Dios son consistentemente contrastados con los nuestros y no con otras criaturas». Si eso no es un reflejo de tu limitada lectura, entonces es una verdadera reprensión contra nuestros teólogos evangélicos contemporáneos.

- William Lane Craig