#736 ¿Hay algún lugar para Christus Victor?
December 14, 2021¿Por qué su visión de la expiación no puede incluir Christus victor? ¿Por qué tiene que ser el uno o el otro?
Crystal
Canada
Respuesta de Dr. Craig
R
Tu pregunta me llamó la atención, Crystal, porque ayer leí una reseña muy concisa de mi libro Atonement and the Death of Christ [Expiación y muerte de Cristo] (Baylor University Press, 2020) de Chad McIntosh, en la revista Modern Reformation (marzo/ abril de 2021), en el que hace el siguiente comentario:
Prácticamente, Craig no presta atención al tema de la guerra espiritual en las Escrituras en lo que respecta a la expiación (especialmente en el Nuevo Testamento), que es lo suficientemente sólido como para haber inspirado las primeras teorías de la expiación entre los Padres [de la Iglesia]. Es revelador que la sustitución penal, al menos tal como la presenta Craig como la teoría de la expiación, es totalmente compatible con la inexistencia de Satanás y los demonios. ¿Es esta realmente una teoría de la expiación bíblicamente apropiada? Me parece que integrar la sustitución penal en una teoría sólida de Christus Victor sería un esfuerzo prometedor.
El comentario me desconcertó porque mi libro fue precisamente un intento de enunciar una teoría integradora de la expiación que incluye a Christus Victor como uno de sus elementos. Comparo la doctrina de la expiación con una joya multifacética. Una teoría de la expiación bíblicamente apropiada incluirá todas las facetas de la doctrina que se encuentran en el Nuevo Testamento, incluida la conquista de la muerte, el infierno y Satanás por parte de Cristo, lo cual es lo que la teoría Christus victor pretende expresar. Así que cierro mi discusión sobre las teorías patrísticas con la frase: «Cualquiera que aspire a articular una teoría de la expiación bíblicamente apropiada deseará incluir a Christus victor como una faceta de dicha teoría» (p. 112). No tiene que ser el uno o el otro.
En la Parte III del libro, trato de satisfacer esta ambición dedicando dos capítulos completos al tema bíblico de la redención, que es el tema que las teorías de Christus Victor intentan cubrir. El meollo de tales teorías es que Cristo nos ha librado del cautiverio de la muerte, el infierno y el diablo. De modo que comienzo mi primer capítulo sobre la redención diciendo: «La muerte expiatoria de Cristo nos libra de la esclavitud del pecado, la muerte y el infierno, liberándonos del poder de Satanás. Este énfasis es característico de las teorías clásicas de Christus victor»(p. 215). El punto no es solo que Cristo fue a derrotar al diablo, sino que él ha liberado a los que él tenía en cautiverio y, por lo tanto, estaban esclavizados al pecado, la muerte y el infierno. Por esta razón, los Padres de la Iglesia enfatizaron que Cristo venció a Satanás, no por medio de poder (lo que hubiera sido una facilidad trivial para un ser omnipotente), sino por medio de justicia. La muerte expiatoria de Cristo a nuestro favor satisface las exigencias de la justicia de parte de Dios y, por lo tanto, nos libera. Así que la sustitución penal es lo procura nuestra redención. Como lo expresó bellamente Agustín, Cristo es victor quia victima (victorioso siendo víctima). Por tanto, yo defiendo la increíble integración de la sustitución penal con Christus victor.
Si bien es cierto que no digo mucho sobre el «tema de la guerra espiritual en las Escrituras en lo que respecta a la expiación», eso se debe a que no considero que la guerra espiritual sea un tema destacado en relación con la expiación. Sí, es cierto, está presente: «Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos, habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz. Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él». (Colosenses 2: 13-15). Aquí Pablo integra muy bien la sustitución penal, la satisfacción de la justicia divina y la derrota de Satanás. Yo pude haber enfatizado más este tercer tema, supongo, pero no es un tema prominente de la expiación del Nuevo Testamento.
En cuanto a la afirmación de que mi teoría es «totalmente compatible con la inexistencia de Satanás y los demonios», aunque eso tiene razón, lo mismo se aplica a las teorías de Christus victor. Como señalo en el libro, «Christus victor aún puede ser una faceta valiosa de una teoría de la expiación, incluso sin el diablo. Esto se debe a que la redención de nuestro cautiverio al pecado, la muerte y el infierno no depende de la realidad de la persona del diablo» (págs. 111-112). ¡Y esto es muy bueno, creo, ya que no queremos que la doctrina de la expiación y, por lo tanto, el cristianismo mismo permanezca o se derrumbe sobre la base de la existencia de la persona del diablo! Mi teoría no excluye la existencia de Satanás, todo lo contrario. De hecho, comento que, en la medida en que el escepticismo moderno sobre el diablo «tiene sus raíces en el anti-sobrenaturalismo, ... es un prejuicio de la modernidad al cual el teólogo cristiano no tiene por qué rendirse» (p. 111).
- William Lane Craig