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#103 Fuentes Independientes para la Sepultura de Jesús y para la Tumba Vacía

March 22, 2012
P

Dr. Craig,

Estoy teniendo un tiempo difícil entendiendo algo que usted dijo relacionado a la historicidad de la resurrección de Jesús. Usted dice que los cuatros evangelios son testimonios “independientes” de los acontecimientos y por lo tanto, asuntos como la sepultura de Jesús en una tumba tallada de roca y el descubrimiento de esa tumba vacía son virtualmente ciertos que sean históricos. Pero no pudieron todos los evangelios ser dependientes en tradiciones orales comunes o en esos evangelios que fueron escritos primeros (por ejemplo, ¿no tenían Mateo y Lucas, por lo menos, a Marcos disponible para ellos?). Básicamente, mi pregunta es: ¿Cómo llega usted a la conclusión de que los 4 evangelios son independientes en lugar de ser testimonios dependientes de acontecimientos?

Dave

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

Dave, estoy contento de clarificar este asunto ya que algunas personas parecen haberme malentendido cuando argumento que la sepultura de Jesús y el acontecimiento de la tumba vacía son atestiguados de manera múltiple e independientemente. La declaración aquí no es la afirmación de que porque esos acontecimientos son mencionados en más de un Evangelio, de ese modo ellos disfrutan testimonio múltiple e independiente. Al contrario, como dije en mi recién debate con Richard Carrier,

El relato de la sepultura es parte de la fuente del material de Marcos para la historia de la Pasión de Jesús. Esta es una fuente muy temprana la cual está probablemente basada en el testimonio ocular y en fechas localizadas entre varios años de la crucifixión de Jesús. Además, Pablo en su primera carta dirigida a la iglesia de Corintios también cita una fuente extremadamente antigua de la sepultura de Jesús, la cual muchos eruditos fechan dentro de algunos años o incluso meses de la crucifixión. También se encuentra el testimonio independiente de la sepultura de Jesús por parte de José en las fuentes especiales utilizadas por Mateo y por Lucas y en el Evangelio de Juan. Los historiadores consideran haber tenido éxito cuando encuentran dos relatos independientes del mismo acontecimiento. Pero tenemos el número sorprendente de por lo menos cinco fuentes independientes para la sepultura de Jesús, algunas de ellas son extraordinariamente tempranas.

La fuente de la Pasión de Marcos no termina con la sepultura de Jesús, sino con la historia de la tumba vacía, la cual está ligada verbal y gramaticalmente con el acontecimiento de la sepultura. Además, Mateo y Juan dependen de fuentes independientes acerca de la fuente vacía. Además, la tumba vacía se menciona en los sermones tempranos independientemente conservados en el libro de los Hechos de los Apóstoles (2:29; 13:36) y está insinuada por la misma tradición antigua que fue pasada por Pablo en su primera carta a la iglesia de Corintos (I Corintios 15.4). Por lo tanto, tenemos testimonio múltiple y temprano del hecho de la tumba vacía  en por lo menos cuatro fuentes independientes.

Observemos que el enfoque está en las fuentes tempranas e independientes que utilizan los autores del Nuevo Testamento.

En primer lugar, es la fuente de la Pasión que Marcos utilizó para escribir su Evangelio. Mientras que la mayor parte del Evangelio de Marcos consiste en anécdotas de historias cortas ensartadas como perlas en una cuerda, cuando llegamos a la semana final de la vida de Jesús, encontramos un relato continuo de los acontecimientos desde el complot judío durante la Fiesta de los Panes sin Levadura hasta la sepultura de Jesús y la tumba vacía. Los acontecimientos de la Última Cena, arresto, ejecución, sepultura y la tumba vacía fueron centrales a la identidad de las primeras comunidades cristianas. Según James D. G. Dunn, “La explicación más obvia de esta característica es que el marco estaba antes fijado dentro del proceso de tradición y mantenido de esa manera en toda la transición de los Evangelios escritos. De otra manera, eso sugiere una tradición arraigada en la memoria de los participantes y puesta en ese marco por ellos.” (J. D. G. Dunn, Jesus Remembered, 2003, Pág. 765-6). Por lo tanto, la visión dominante dentro de los eruditos del Nuevo testamento es que los relatos de la Pasión son tempranos y están basados en el testimonio ocular (Mark Allen Powell, JAAR 68 [2000]: 171). En efecto, según Richard Bauckham, muchos eruditos fechan el relato de la Pasión de Marcos no luego de los años 40 (recuerde que Jesús murió en año 30 a.C) (Richard Bauckham, Jesus and Eyewitnesses, 2006, página 243). Así que aquí estamos tratando con una fuente extraordinariamente temprana.

Ahora bien, Mateo y Lucas probablemente conocían el Evangelio de Marcos, como usted observa, y lo utilizaron como una de sus fuentes. Pero las diferencias entre Marcos y los demás sinópticos apuntan hacia otras fuentes independientes detrás de Mateo y Lucas. Estas diferencias no son plausiblemente explicadas como debido a cambios editoriales introducidos por Mateo y Lucas debido a que (i) su naturaleza esporádica e irregular (por ejemplo, Marcos: “un sepulcro que estaba cavado en una peña,” Mateo: sepulcro que había sido labrado en la peña”); (ii) la omisión inexplicable de los acontecimientos como la interrogación del centurión de parte de Pilato; y (iii) Mateo y Lucas estando de acuerdo en su formulación contraria a Marcos (por ejemplo, Mateo 27.58 = Lucas 23.52 “Fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús.”) Además la expresión que se traduce como “envolvió en una sabana” es idéntica en Mateo y en Lucas. ¿Cómo pudieron Mateo y Lucas de manera independiente escoger exactamente las mismas palabras a diferencia de Marcos? Probablemente ambos tenían otra fuente. De hecho, como veremos cuando lleguemos al relato de la tumba vacía, las diferencias que surgen entre Mateo y Lucas siguieren múltiples fuentes.

Además, generalmente se cree que Juan es independiente a los Evangelios Sinópticos. Como señala Paul Barnett, “una comparación cuidadosa de los textos de Marcos y de Juan indican que ninguno de esos Evangelios es dependiente del otro. Aún así, ellos contienen un número de incidentes en común: Por ejemplo,… la sepultura de Jesús en la tumba de José de Arimatea” (Jesus and the Logic of History, 1997, Pág. 104-5).

Por último, la tradición antigua transmitida por Pablo a la iglesia de Corintos, la que se encuentra dentro de las primeras tradiciones identificables del Nuevo Testamento, se refiere a la sepultura de Jesús en la segunda línea de la tradición. Que éste sea el mismo acontecimiento de la sepultura que se describe en los Evangelios se hace evidente al comparar, por un lado, la tradición de Pablo con los relatos de la Pasión y por otro lado con los sermones que se encuentran en el libro de los Hechos de los Apóstoles. La tradición de cuatro-línea transmitida por Pablo es un resumen de los acontecimientos centrales de la crucifixión de Jesús, de la sepultura hecha por José de Arimatea, del descubrimiento de la tumba vacía y de sus apariciones a los discípulos.

¿Qué podemos decir del relato de la tumba vacía? En primer lugar, ese relato fue parte de la Pasión pre-Marcana. La historia de la tumba vacía está de una forma sintáctica vinculada a la historia de la sepultura. De hecho, ellas son solo una historia. Por ejemplo, el antecedente de “él” (Jesús) en Marcos 16:1 está en relato de la sepultura (15:43); la conversación de las mujeres en la roca sugiere que la roca había sido empujada sobre la entrada de la tumba; su visita a la tumba sugiere que ellas habían visto donde estaba localizada en Marcos 15:48; las palabras del ángel “mirad el lugar donde lo pusieron” se refiere a cuando José puso el cuerpo en la tumba.

En cuanto a los demás Evangelios, el hecho que Mateo tiene una tradición independiente de la tumba vacía es evidente no sólo por el vocabulario que no pertenece a Mateo (por ejemplo, las palabras que se traducen “al día siguiente,” “el día de la preparación,” “engañador,” guardia [soldados], “asegurar,” “sellar”; la frase “en el tercer día” tampoco es de Mateo, ya que en todas las otras partes él utiliza la expresión “después de tres días.” La expresión “principales sacerdotes y los fariseos” nunca aparece en Marcos o en Lucas y tampoco es frecuente para Mateo), pero también de Mateo 28:15: “este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy,” es indicativa de una historia tradicional de las disputas con los judíos que no eran cristianos. Lucas y Juan tenían el relato no Marcano de Pedro y otro discípulo inspeccionaba la tumba, el cual, dada la independencia de Juan de Lucas, indica una tradición separada detrás de la historia. Además, ya hemos visto que la independencia de Juan de Marcos muestra que él tiene una fuente distinta para el relato de la tumba vacía.

Es muy posible de que los sermones tempranos en el libro de los Hechos no hayan sido inventados por Lucas de una historia ficticia sino que representan la prédica apostólica temprana. Encontramos la tumba vacía implícita en el contraste de la tumba de David y la de Jesús. “David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy.” Pero “A este Jesús resucitó Dios” (2:29-32; 13:36-37). Por último, la tercera línea de la tradición trasmitida por Pablo resume, como ya he mencionado, el relato de la tumba vacía. El critico alemán del Nuevo Testamento Kalus Berger concluye: “Sin duda alguna, el sepulcro de Jesús fue encontrado vacío y además los textos acerca del mismo en general no son dependientes de Marcos” (ZKT, 1993, Pág. 436).

Por lo tanto, la sepultura y la tumba vacía de Jesús disfrutan de un testimonio múltiple, temprano e independiente. Mientras que algunas de esas tradiciones podrían ser variaciones de una tradición común (por ejemplo, la tradición de Lucas y de Juan de la inspección de los discípulos de la tumba vacía en respuesta al reporte de las mujeres), ellas no pueden ser todas consideradas como tales porque ellas narran acontecimientos diferentes. Aún en caso de las variaciones de una tradición común, se nos empuja a ir atrás tan temprano, como enfatiza Dunn, que ahora debemos hacer la pregunta qué cuales acontecimientos ocurrieron para abandonar dicha impresión de la tradición y que la explicación obvia es la sepultura de Jesús en la tumba y el descubrimiento de la tumba vacía. Mientras que el testimonio múltiple e independiente por sí no haría “virtualmente cierto” en el relato de la sepultura y la tumba vacía, tiene que mantener en mente que eso es sólo una línea de evidencia dentro de tantas, de modo que el caso acumulativo para esos hechos es en efecto muy poderoso.

- William Lane Craig