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#81 El Ficcionalismo y las Dos Naturalezas de Cristo

March 21, 2012
P

Señor Craig,

Le escuché dar una cátedra sobre los objetos abstractos y defender el Ficcionalismo sobre el Platonismo. Me siento inclinado a estar de acuerdo con usted de que los objetos abstractos son sólo ficciones, que no tienen una realidad independiente de la mental. Pero ¿cómo usted aplica el Ficcionalismo a la Cristología?

En particular estoy pensando de la fórmula Calcedonia de Cristo como una persona con dos naturalezas. Al menos que yo esté equivocado, las naturalezas son objetos abstractos. Como tal, decir que Cristo es una persona que subsiste en dos naturalezas es una ficción útil. Eso plantea las preguntas:

1. ¿Cómo deberíamos entender la palabra “naturaleza”? ¿Es mejor entenderla como un conjunto idealizado de capacidades que demarca un tipo de cosa de otra? En esta definición, una naturaleza sería entendida, no como algunas entidades arquetipos abstractos que existen en la esfera de las ideas o de la mente de Dios, sino como una ficción útil para describir lo que une las entidades comunes y lo que las diferencia de los demás grupos de entidades comunes.

2. ¿Qué exactamente significa el decir que Cristo subsiste en dos naturalezas?

3. La mayoría de las personas sostiene que la naturaleza humana de Cristo era “anhipostática,” siendo personalizado solamente por la persona divina que la asumió (enhipostática). Esto es necesario para proteger la singularidad en la persona de Cristo a expensas de negar su humanidad genuina. Pero si las naturalezas son ficciones útiles, ¿qué significa decir que Dios realizó una hipóstasis de la naturaleza humana? ¿Es eso una ficción, útil para afirmar la sencilla verdad de que la persona divina asumió todas las capacidades peculiares a los humanos de modo que Él mismo podría existir como un ser humano, sin crear una persona que estuviese ontológicamente separada en el proceso?

Estoy interesado en saber sus perspicacias sobre esto. Gracias.

Jason.

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

Estas son preguntas interesantes, Jason, ya que una interpretación Ficcionalista de la doctrina de las dos naturalezas de Cristo está apta de ser mal interpretada. Ya que muy frecuente en la historia del pensamiento, las visiones de una persona han ayudado a comenzar movimientos totalmente diferentes a las visiones de la persona original, es importante hacer todo lo que podamos para corregir los males entendidos o tendencias antes de que ellas se levanten.

El Ficcionalismo es la visión de que los enunciados que contienen palabras que aparentemente se refieren a objetos abstractos son literalmente falsos (por lo menos según la teoría semántica típica que gobierna dichas palabras). Lo que alguien quiere decir por objeto abstracto es un objeto que está causalmente desgastado o decadente, es decir, que no tiene ningún poder causal. Por lo tanto, los objetos abstractos son entidades inmateriales y con frecuencia son considerados como que existen más allá del tiempo y del espacio. Ejemplos típicos de ellos incluyen los objetos matemáticos como los números, las proposiciones expresadas por oraciones y las propiedades.

Ahora bien, todo el tiempo usamos oraciones que contienen palabras que aparentemente se refieren a objetos abstractos. De hecho, pienso que la mayoría de nosotros estaríamos sorprendidos de lo minuciosamente que nuestro discurso está permeado con dichas expresiones. Por ejemplo, decimos cosas como, “El número de personas que pereció en la masacre de Rwanda fue más de 800,000” o “la sabiduría es más preciosa que la plata.” El ficcionalista no cree que hay objetos como los números o virtudes que existen más allá del espacio y del tiempo, de modo que él o ella considera que esos enunciados son literalmente falsos, ya que no hay referente de “número” o “sabiduría.” Sin embargo, ese individuo considera esos enunciados tan útiles e inofensivos en el discurso ordinario. Es únicamente cuando aparece un filósofo y comienza a presionar dichos enunciados al exigir, “¿así que usted piensa que el número 800,000 realmente existe?” que el ficcionalista objeta. Él podría parafrasear el enunciado que es literalmente falso con uno que contenga algunas palabras que se refiera a los números, por ejemplo, “más de 800,000 personas perecieron en la masacre de Rwanda.” (Aquí “800,000” es un adjetivo, no un sustantivo, y de esa manera no involucra una referencia a ningún objeto). Pero muchas veces esos tipos de paráfrasis no podrían ser posibles y serían difíciles y de todos modos serían extraños, así que también podríamos usar conversaciones que son aparentemente referenciales, manteniéndonos en alerta, no sea que se presente algún filósofo fastidioso.

Ahora como usted dice, las naturalezas como colecciones de propiedades son objetos abstractos. Pero observe, eso no es como el enunciado Calcedonio está usando la palabra. Ya que éste habla de la naturaleza humana de Cristo como que está compuesta por un alma racional y un cuerpo. ¡Eso es un objeto abstracto! Cuando los teólogos clásicos hablaban de la naturaleza humana de Cristo, con frecuencia ellos se referían a su naturaleza humana individualizada, es decir, que el compuesto del cuerpo/alma que nació de Maria, que caminó en las colinas de Galilea y que fue crucificado bajo Poncio Pilato. En ese sentido, uno está hablando acerca de un objeto concreto y no de un objeto abstracto. Como tal, la conversación de las dos naturalezas está sin objeción desde una perspectiva Ficcionalista.

Lo que un Ficcionalista negaría es que hay un par de objetos abstractos que existen en aislamiento esplendido más allá del espacio y del tiempo a lo que nos referimos como “la naturaleza humana de Cristo” y “la naturaleza divina de Cristo.” Observe que esa negación es completamente consistente con decir que Cristo, siendo divino, era esencialmente omnipotente, omnisciente y santo, es decir que es imposible que él pudiera haber existido sin ser omnipotente, omnisciente y santo. Además, en su estado encarnado, la naturaleza humana individual de Cristo era esencialmente como la nuestra: espacialmente limitada, mortal y poseyente de un cuerpo y un alma racional. Así que no piense que el Ficcionalismo conlleva a algún tipo de nominalismo teológico que niega que Cristo tenía propiedades esenciales. (Observe como en la última oración que utilicé la ficción útil de las propiedades para expresar la idea que hay enunciados verdaderos de la forma “Cristo era esencialmente---“.)

Ahora en cuanto a sus preguntas específicas:

1. ¿Cómo deberíamos entender la palabra “naturaleza”? Podríamos entender la palabra en dos sentidos. El primero es el sentido de una naturaleza individualizada. Este es el sentido de la palabra que se utilizó en Calcedonia. El otro sentido es la noción de un objeto abstracto que es la colección de propiedades o quizás de una propiedad compleja. En Calcedonia se parece usar la palabra “sustancia” en este sentido, ya que este dice que Cristo, en lo que a su humanidad se refiere, tiene la misma sustancia que nosotros. En este segundo sentido, una naturaleza es una ficción útil para expresar la idea de que algo es esencialmente de cierta manera. Las cosas que tienen la misma naturaleza comparten las mismas propiedades, es decir que son esencialmente similares.

2. ¿Qué exactamente significa el decir que Cristo subsiste en dos naturalezas? Eso quiere decir que Cristo es esencialmente una persona divina que asumió en la encarnación un cuerpo y un alma racional de la misma manera que ellos son esenciales para los seres humanos. Él es todo lo uno necesita ser para ser Dios y todo lo que uno necesita para ser un hombre.

3. ¿Qué significa decir que Dios realizó una hipóstasis de la naturaleza humana? Esta es una forma extraña de decir que aparte de su unión con la segunda persona de la Trinidad, la naturaleza humana individual de Cristo no sería una persona. Ella se hace personal sólo en virtud de cuando fue asumida por el Hijo. Eso por eso que en la encarnación no hay una persona humana además de la persona divina. En el libro Philosophical Foundations for a Christian Worldview (Fundamentos Filosóficos para una Cosmovisión Cristiana) en mi capitulo “Christian Doctrine II: The Incarnation (Doctrina Cristiana II: La Encarnación),” intento hacer sentido de esta doctrina al argumentar que quizás el alma racional de la naturaleza humana individual de Cristo es la contribución del Hijo divino, es decir que en virtud de la unión del Hijo con el cuerpo su naturaleza humana se hizo completa y por lo tanto “hipostática.”

Espero que usted pueda ver por medio de esta discusión que el Ficcionalismo no amenaza de deshacer la teología cristiana ortodoxa, la cual está formulada en términos de hablar de naturalezas y propiedades. Dicha conversación no es inofensiva y puede ser entendida de tal manera que no involucra compromiso a los objetos abstractos.

Una última observación: el enfoque Ficcionalista para hablar de los objetos abstractos presupone la semántica referencial típica para nombres y descripciones definitivas (denominadas: términos singulares). Estoy cada vez más convencido que dicha semántica está profundamente errónea y que el Ficcionalista concede demasiado cuando acepta esa semántica. El hecho es que usamos enunciados todo el tiempo que involucran lo que consideramos ser términos singulares, pero que no se refieren a nada; por ejemplo,

“Se desconocen los paraderos de Osama bin Laden.”
“El pensamiento rápido del piloto evitó el peor accidente en la historia de la línea área.”
“El próximo miércoles es el día de reunión de la facultad.”

Sin duda, no quisiéramos que la verdad de dichos enunciados nos comprometa a la realidad de las cosas como “los paraderos,” “el accidente que fue evitado,” y los “miércoles.” Aún así, esos enunciados parecen ser verdaderos. ¿Por qué pensar que ellos son literalmente falsos? ¿Por qué, en lugar, no rechazar la semántica típica para los términos singulares y sostener que la verdad de dichos enunciados no requiere que todos sus términos singulares se refieran a los objetos sino meramente que la realidad sea de tal manera que el enunciado completo diga que lo es; por ejemplo, que el enunciado “Se desconocen los paraderos de Osama bin Laden” sea verdadero si y sólo si los paraderos de Osama bin Laden se desconocen?

- William Lane Craig