#830 ¿Dios es un contador o un juez?
March 15, 2025Recientemente descubrí su sitio web y sus escritos, por lo que parece que «llegué tarde a la fiesta». Como académico ocupado, su disposición a aceptar preguntas semanales es muy destacable. Gracias por considerar las siguientes questiones...
¿Le hemos hecho un mal servicio a Dios si asumimos la contabilización de un contador que parece sustentar la sustitución penal y su teoría fundamental de la justicia de Dios? Usted comienza en su interesante artículo «Is Penal Substitution Unjust?» con lo siguiente: «La sustitución penal en un contexto teológico es la doctrina de que Dios infligió a Cristo el sufrimiento que merecíamos como castigo por nuestros pecados, como resultado de lo cual ya no merecemos castigo». Es la última parte la que me hace dudar de esto. Como una solución a este dilema, parece demasiado simplista, demasiado transaccional: Dios requiere una cantidad específica de sufrimiento para equilibrar las cuentas, y el sacrificio de Jesús cumplió con esa exigencia. Tal vez Oseas y Jesús querían decir lo que dijeron: Dios desea misericordia, no sacrificio. El resto de lo que leemos, como bromeó Hillel, es un comentario.
Agradecería cualquier recomendación que pueda tener sobre lecturas adicionales (he pedido una copia de su monografía "The Atonement", de la serie "Elementos de la filosofía de la religión" de Cambridge, que me pareció un buen punto de partida). Gracias de nuevo por su tiempo.
Carl
Estados Unidos
Respuesta de Dr. Craig
R
Más vale tarde que nunca, Carl. De verdad, te agradezco tu interés e interacción. Además del libro que mencionas, puedes consultar el trabajo mucho más completo que se ofrece en mi libro Atonement and the Death of Christ (Waco, Tex.: Baylor University Press, 2020).) .
La contabilización de un contador ciertamente no subyace a la teoría de la sustitución penal. En lugar de concebir a Dios como un contador, la teoría de la sustitución penal concibe a Dios como un juez justo.
En realidad, es la teoría de la satisfacción de Anselmo sobre la expiación la que concibe a Dios más bajo la analogía de un contador, pues Anselmo sostiene que, como resultado del pecado, hemos incurrido en una deuda con Dios de proporciones inconmensurables que no podemos pagar, de modo que Cristo debe pagar la deuda por nosotros ofreciendo a Dios un regalo de valor inestimable, a saber, su vida. Los motivos financieros son evidentes.
En cambio, la sustitución penal se refiere a nuestra justa condena por crímenes cometidos ante el tribunal de un Juez perfectamente justo que ejecuta justicia retributiva. Los motivos aquí son claramente legales, no financieros. La única salvedad es que, en lugar de aplicar la pena de muerte que merecemos, Dios, en su función ejecutiva y no judicial, nos ofrece un indulto divino por el pecado basado en la muerte vicaria y expiatoria de Cristo, que podemos aceptar o rechazar.
Por eso, la teoría de la sustitución penal ha sido llamada correctamente «gubernamental», ya que combina tanto las funciones judiciales como ejecutivas de la gobernanza divina sobre la creación. Como Juez, Dios nos sentencia al castigo que merecemos, pero como Jefe Ejecutivo, nos ofrece un indulto completo basado en que Cristo cumplió con las demandas de la justicia divina en nuestro nombre. ¡Alabado sea su nombre!
- William Lane Craig