#331 Una Vez Más: La Matanza de los Cananeos
October 13, 2013Estimado Dr. Craig,
En primer lugar permítame añadirme a la voz del coro de elogio por su trabajo y ministerio. En mi propio caso, recientemente me he estado desviando hacia una dirección completamente liberal, dispuesto a aceptar las críticas escépticas de la Biblia y de la teología cristiana en vez de andar en búsqueda de formular una defensa genuinamente robusta para las creencias que había sostenido como verdaderas. Fui conquistado por sus argumentos sencillamente porque yo era ignorante de la alternativa razonable.
Desde entonces he ingresado al Capítulo de Reasonable Faith (Fe Razonable) en la ciudad de Melbourne y me he convertido en un ávido oidor de sus podcasts. Usted me ha ayudado a impulsarme hacia un enfoque más ortodoxo y sólido para los asuntos como la fiabilidad de los Evangelios y la historicidad de la Resurrección de Jesús. Es algo muy emocionante y provechoso y le agradezco por eso.
Sin embargo, recientemente al escuchar su respuesta razonada a la pregunta de la matanza de los cananeos que se relata en el Antiguo Testamento, sentí de que ese era un punto en el cual no podría abandonar la interpretación liberal: que los israelitas simplemente estaban equivocados en su interpretación de la voluntad de Dios. Mientras estaba intrigado por el relato que usted da, no podría aceptar el mismo.
En primer lugar, quiero responder a su punto de que este tipo de mandamiento no es típico de Dios en el Antiguo Testamento. Aquí estoy de acuerdo con usted. Ciertamente, si se encuentra de que Dios haya cometido tan siquiera un solo acto que sea menos que moralmente perfecto, Él no puede ser Dios. Sin embargo, este punto no es central para su argumento y supongo que usted simplemente está intentando afirmar algún sentido de balance a la retórica acalorada que frecuentemente impregnan estos temas.
En segundo lugar, su afirmación de que, en emitir este mandato, Dios no ha contravenido o desobedecido ninguna obligación moral ya que un ser divino no puede estar sujeto a ninguna de esas obligaciones. Él no le hizo nada malo a ellos. Pienso que usted tiene toda la razón en esto. Ciertamente, la inquietud aquí no tiene que ver con que Dios haya dejado de obedecer ciertas obligaciones morales sino de que dejó de actuar según su carácter moral. Un ser moralmente perfecto no podría emitir dicho mandamiento. Él no quebrantó ninguna obligación sino, más bien, es simplemente una imposibilidad.
En tercer lugar, debo confesar que sus comentarios acerca de los niños cananeos me puso a retorcerme de incomodidad. Sin embargo, sin dudas que usted diría que si o no una proposición es apelante a nosotros, no tiene peso en que ella sea no verdadera. Eso sería una falacia. Sin embargo, sí parece que la noción de la matanza de un niño se podría considerar una bondad basada en el hecho de que sería seguro que ellos tendrán un lugar en el Cielo parece tener implicaciones profundamente problemáticas. ¿Por qué retenerle a un niño esa recompensa, si eso es lo que es? Ya sea que ese acto sea o no ordenado por Dios, parece que ese razonamiento se sostiene por sí mismo. O la muerte de un niño tiene que ser bienvenida sobre esas bases o no.
Por último, me parece que las implicaciones problemáticas para la Doctrina de la perfección moral y las aparentes contradicciones con las enseñanzas del Nuevo Testamento acerca de la moralidad, violencia y la unidad con los Gentiles requieren que consideremos esos textos como que esencialmente mitológicos. Simplemente tenemos mejores razones filosóficas para disputar la exactitud de este Texto que las razones históricas para aceptarlo.
Gracias por su tiempo
Daniel
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
¡Daniel, es una maravilla leer una respuesta racional a mi defensa de la historicidad de los relatos de la conquista! La típica respuesta sólo ha sido de denunciaciones emocionales acaloradas con ninguna interacción racional con la teoría moral que defiendo en la Pregunta y Respuesta # 16 y # 225. (Aconsejo a los lectores que no están familiarizados con esa defensa a leer esas respuestas para que tengan un trasfondo para esta).
En primer lugar, permíteme elogiarte por mirar que ese tema es un debate que se discute en casa entre los judíos y los cristianos. Si es el caso de que Dios no pudo haber emitido los mandamientos en cuestión, eso no sirve para probar el ateísmo o para socavar el argumento moral a favor de Dios. Como más, eso implica una doctrina liberal de la inspiración de la Biblia, por ejemplo que la inspiración no implica inerrancia.
Ahora vamos a comentar acerca de sus puntos en orden.
1. Estoy de acuerdo de que “si se encuentra que Dios haya cometido tan siquiera un solo acto que sea menos que moralmente perfecto, Él no puede ser Dios.” Pero vale la pena recordar que la razón de que los relatos de la conquista son tan desconcertantes es que el carácter de Dios en el Antiguo Testamento es tan moralmente elevado que es difícil entender como Él podría emitir esos mandamientos, en especial después del relato de Abraham negociando con Dios acerca Sodoma y Gomorra. Dios no es el villano que los nuevos ateos hacen que parezca.
2. Estoy contento de que estés de acuerdo conmigo con la Teoría de Ética del Mandamiento Divino. Pienso que ésta va bien lejos hacia resolver el problema. Dios no hace nada moralmente malo en emitir esos mandamientos. Más bien, la pregunta por completo se transfiere, como observas, a esto: ¿Ha dejado Dios de actuar de acuerdo con Su carácter moral perfecto? La tarea del creyente bíblico ahora es de mostrar que al emitir esos mandamientos Dios no hace nada fuera de su carácter como un ser perfectamente justo y amoroso.
3. Aparentemente estás de acuerdo conmigo de que el juicio de Dios de los cananeos adultos es consistente con Dios siendo perfectamente justo y amoroso, dado cuan corruptas eran las personas de allá. Por lo tanto, todo es cuestión de los niños. ¿Es quitarles sus vidas consistente con el carácter de un ser perfectamente justo y amoroso? Pues bien, ¿por qué no? Mi afirmación es que al llevárselos temprano al cielo, Dios no le hizo nada malo. De hecho, en realidad Él pudo haber impedido que ellos sufrieran una perdición eterna al sacarlos de una cultura cananea depravada.
Tú haces una objeción a esto diciendo,
La noción de la matanza de un niño se podría considerar una bondad basada en el hecho de que sería seguro que ellos tendrán un lugar en el Cielo parece tener implicaciones profundamente problemáticas. ¿Por qué retenerle a un niño esa recompensa, si eso es lo que es? Ya sea que ese acto sea o no ordenado por Dios, parece que ese razonamiento se sostiene por sí mismo. O la muerte de un niño tiene que ser bienvenida sobre esas bases o no.
Pero tu pregunta es fácil de responder. La razón que deberíamos retener esa recompensa es que Dios ha emitido un mandamiento “No mataras,” de modo que tenemos una prohibición moral en contra de matar al inocente. No tenemos el derecho de jugar “ser Dios”. Es Él y solo Él quien tiene la prerrogativa de dar y quitar la vida. Sí, la muerte de un niño le trae un gran bien a ese niño. Es por eso que nos consolamos en los funerales de niños. Pero no hay nada en mi teoría moral que implique que tengamos un deber moral de quitarle la vida a un niño o a cualquier persona inocente. Dios nos ha prohibido a hacer tal cosa, y cualquier persona que supone hacerlo comete un gran mal. Esto está justamente en línea con la enseñanza del Nuevo Testamento, como la del Antiguo. Entonces, ¿dónde está el problema? Como dije anteriormente, las únicas personas de las que puedo pensar que Dios posiblemente les haya causado daños al emitir un mandamiento tan extraordinario eran los soldados israelitas que tenían la obligación de ejecutar ese mandamiento. Pero entonces he presentado una defensa de Dios dándoles ese mandamiento en vista de Su propósito providencial para Israel. En resumen, no pienso que haya alguna objeción filosófica insuperable de tomar el texto como histórico.
- William Lane Craig