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#540 ¿Tiene Dios un compañero de matrimonio específico para ti?

November 16, 2017
P

Hola Dr. Craig,

Me gustaría investigar más sobre sus perspectivas de la providencia divina y en particular sobre el matrimonio. Creo que usted ha dicho que Dios tiene un compañero específico para el matrimonio, un compañero previsto para cada persona (a menos que de alguna manera esa persona, quizás, esté llamada al celibato).

En la superficie, eso parece ser improbable partiendo de las experiencias personales de muchas personas (aparentemente idóneas) con la que uno pudiera casarse. En su perspectiva, entonces, ¿las cosas no serían tan buenas si alguien se casara con otra persona que aparentemente sea el compañero idóneo? ¿Cómo pudiera alguien saber si la persona con la cual se casó es la persona “correcta” y que no se perdió de conocer a alguien mejor?

¿Su visión también implica que algunas personas que están solteras no han conocido o no conocerán a la persona correcta porque los compañeros con los cuales estaban supuestos a casarse se casaron con otra persona (quizás porque esos compañeros fueron desobedientes a la dirección de Dios, o cometieron un error etc.)?

Gracias.

Joe

  • Denmark

Respuesta de Dr. Craig


R [

Es importante observar que mi afirmación de que Dios tiene en mente una persona específica con la cual casarte, Joe, es una inferencia de la doctrina general de la providencia divina (Pregunta # 486). En la visión de la providencia divina, la cual encuentro que es la más bíblica y filosóficamente coherente (es decir, una visión basada en divino conocimiento medio[1]), Dios ejerce lo que ha sido llamado “providencia meticulosa”, es decir, un control de las cosas, el cual, mientras es compatible con la libertad libertaria de la voluntad, se extiende hasta el detalle más diminuto de nuestras vidas. De modo que, por supuesto, sus planes para tu vida incluirán la elección monumentalmente importante de con quién te vas a casar. Además, Dios ha prometido guiarnos a través de la vida, para que mientras caminamos en la plenitud de su Espíritu Santo, no nos alejemos del plan que Él tiene para nosotros.

Ahora tú dices que esa doctrina es, prima facie, “improbable”. ¿Por qué? Porque basado en las experiencias, parece haber “muchas personas, aparentemente idóneas, con la que uno pudiera casarse”. Esta objeción demuestra un mal entendido drástico de lo que he afirmado. No tengo duda de que haya muchas personas con las que podrías casarte quienes serían esposas maravillosas, resultando ser un matrimonio satisfactorio y que honre a Dios. Pero de ninguna manera ese hecho es inconsistente con la afirmación de que Dios tiene en mente una persona específica con la cual Él quiere que te cases.

Lo que sobresalta tu objeción es, pienso yo, la suposición de que la única base de Dios para preferir una persona sobre otra es la idoneidad. Eso parece ser obviamente falso. Piensa, por ejemplo, en los hijos que vas a engendrar y en su descendencia y la descendencia de ellos, y así sucesivamente hacia el futuro. Tus descendientes son totalmente exclusivas. El curso de la historia del mundo cambia basado en la persona con la que te casas de una manera que va más allá de nuestro discernimiento.

Además,— y aquí planteo un pensamiento radical—supongamos que Dios quisiera que te casaras con alguien que no sea la pareja idónea para ti. Como ya he enfatizado cuando discuto el problema del mal y el sufrimiento, tenemos una tendencia natural de pensar que el propósito de Dios para la humanidad es hacernos felices. Pero en la visión cristiana, eso no es verdadero. La Biblia dice, “Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación” (1 Tesalonicenses 4.3). Tú pudieras ser traído más a una conformidad al carácter de Cristo por medio del sufrimiento en un matrimonio que no fue lo que soñaste que iba a ser. ¡Dios le ordenó a Oseas casarse con una prostituta (Oseas 1.2)! Somos personas quebrantadas psicológicamente, y Dios puede obrar en ti o en la vida de tu esposa a través de las deficiencias de cada uno, a medida que ambos aprenden a contenerse y perdonarse. Dios tiene cosas más grandes que lograr en este mundo que nuestra felicidad y el compañero que Él escoja para ti será la persona con quien puedas avanzar mejor los intereses de Su reino.

Así que en mi visión, ¿Las cosas no serían tan “buenas” ´ si tú fueras a desobedecer la voluntad de Dios y casarte con la persona incorrecta? Eso depende en lo que quieras decir por “buenas”. Tengo la sospecha que quieres decir que si desobedecieras a Dios, ¿tu matrimonio sería menos feliz y satisfactorio? Basado en lo que acabo de decir, la respuesta es obviamente, ¡No necesariamente! Pero bondad general del mundo o los intereses del reino de Dios bien pudiera ser afectado por una elección desobediente.

“¿Cómo pudiera alguien saber si la persona con la cual se casó es la persona ‘correcta’ y que no se perdió de conocer alguien mejor?” Tenemos la confianza de que a medida que caminamos en el poder del Espíritu Santo, Dios dirigirá nuestros pasos. Así que necesitamos enfocarnos en ser la persona correcta nosotros mismos, en vez de buscar la persona correcta. Ciertamente eso nunca es posible, pero no hay necesidad de preocuparse: solo enfócate en ser obediente, un cristiano lleno del Espíritu y confía en Él para que te dirija.

Con respecto a tu última pregunta, “¿Su visión también implica que algunas personas que están solteras no han conocido o no conocerán a la persona correcta porque los compañeros con los cuales estaban supuestos a casarse se casaron con otra persona (quizás porque esos compañeros fueron desobedientes a la dirección de Dios, o cometieron un error etc.)?” mantén pendiente que Dios, por medio de Su conocimiento medio, sabía en avance de la desobediencia de esa persona y tiene un plan para tu vida que toma en cuenta eso. Tú pudiste haber igualmente preguntado, “¿Qué pasaría si la persona que Dios tenía la intención para que me casara nunca nació porque sus padres fueron desobedientes y no la concebirla? No necesitamos rompernos la cabeza sobre escenarios vertiginosos como esos porque Dios sabía que tal persona no iría a nacer y por eso no iba a ser Su voluntad planeada para ti. De igual manera, una persona quien, si hubiese sido obediente, habría sido la persona que Dios tenía en mente para ti, de hecho, no lo es [no es intencionada] precisamente porque ella fue desobediente.

El punto es: no te enfoques en encontrar la persona correcta; enfócate en convertirte en la persona correcta.


[1] Vaya a la búsqueda (search) de la pregunta y escriba “Conocimiento Medio” y “Molinismo”.

- William Lane Craig