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#471 Problemas con Pablo

November 21, 2015
P

Yo leí su respuesta a la persona que respondió positivamente a Jesús pero que no le gustaba Pablo. Yo me encuentro en la misma situación y quedé sorprendida que usted se encuentre difícil entender la razón por la cual alguien, quien haya sido atraído a Cristo, objetaría a Pablo. Jesús está lleno de un increíble amor, poder, misericordia, gracia y humildad. Pablo está lleno de […] pues, de Pablo. Él dice que no se gloríen (jacten), luego él se jacta. No me puedo imaginar a Jesús aprobando las reglas de Pablo para ayudar a las viudas (o que cualquier viuda en el presente pudiera calificar para recibir ayuda). A pesar de todos los esfuerzos hechos para defenderlo, es obvio que él no es un fanático de las mujeres y que se preocupa demasiado de lo que piensan los otros. Eso es tan evidente que él está dispuesto a actuar como un farsante para convertirlas. Y cada vez que uno va a la iglesia y conoce a los fariseos de esta época, si uno les hace un par de preguntas ellos siempre resultan estar enfocados en Pablo. De hecho, la falta de amor como el de Cristo en la iglesia estadounidense y las ganas de señalar el pecado de las demás personas parece venir de este individuo (Pablo) porque definitivamente no viene de Cristo. Me encantaría que usted terminara de responder su pregunta y aborde los problemas que la mayoría de la personas tienen con Pablo que usted parece estar consciente. Gracias.

Amanda

Estados Unidos

  • United States

Respuesta de Dr. Craig


R [

¡Espera un poco, Amanda! En la pregunta # 231, yo abiertamente admití que Pablo podría ser autoritario alguna veces y di algunos ejemplos de eso. Pero también defendí el increíble coraje que él tenía, lo cual debe ser una inspiración para nosotros. Claro, Pablo no era Jesús de Nazaret, pero ¿quién lo es? El Hijo de Dios brilla más que todas las personas.

A ti no te gusta que Pablo se jacte. Pero, Amanda, Pablo fue forzado a defender sus credenciales por la amenaza de los pseudo-apóstoles itinerantes burlándose de la elocuencia y la sabiduría terrenal de ellos y amenazando destruir la iglesia de Corinto. Al presentar sus credenciales, Pablo repetitivamente dice: “Me he hecho un necio al gloriarme” (2 Corintios 11:21; 11:16-17; 12:11). Incluso ahí, él termina jactándose, no por sus logros, sino por sus debilidades, incluyendo la discapacidad física que él tenía, una inspiración para cualquier persona que tenga una debilidad como esa (11.30-12.10). No es que él se preocupe por lo que otros piensen, sino que esos falsos apóstoles estaban destruyendo la iglesia en Corinto, la cual ya estaba repleta de divisiones como consecuencia.

A ti no te gustan las reglas para el cuidado de las viudas en las iglesias primitivas mencionadas en 1 Timoteo 5:3-16. ¡Despierta Amanda! Tomando en consideración los recursos limitados que esas pequeñas comunidades tenían, era necesario que haya un sistema para ver cuáles de las viudas calificaban para la ayuda. Entonces Pablo limita la ayuda a las viudas que no tenían ninguna otra familia para tomar cuidado de ellas, lo cual es perfectamente sensato. Además de eso, las viudas que querían apoyo financiero de la comunidad no debían ser seguidoras por sus propios interés, sino mujeres de Dios que habían sido establecidas en la comunidad: “Sea puesta en la lista sólo la viuda no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido, que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra” (v. 9-10). ¿Por qué Jesús no iría a aprobar esas reglas?

Pablo no permite que las viudas más jóvenes sean apoyadas por la iglesia, sino que les insta a casarse de nuevo. A pesar de que se admite que Pablo resulta ser bien severo con esas viudas más jóvenes, parece que él tenía conocimiento personal de abusos que ya estaban aconteciendo (v. 15). Él estaba consciente de la situación local de una manera que nosotros no lo estamos, en la cual las viudas más jóvenes estaban agostando los fondos que se pudieran usar para ayudar a mujeres más viejas. Entonces vamos a ser más tolerante con él.

Tú te quejas que Pablo estaba dispuesto a actuar como un farsante para convertir a las personas. Amanda, tampoco creo que tú entiendes la carga evangelística de Pablo ni su estrategia. Él describe su enfoque con estas palabras:

“Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos” (1 Corintios 9:19-22).

Él no es un farsante. Él está adaptando su estrategia para que no se creara obstáculos innecesarios para los que lo escuchaban. Él es una especie de Hudson Taylor quien adoptó las vestimentas y el estilo de cabello de los chinos para ganarse las personas de la China. Pablo, como un seguidor de Jesús, estaba libre de la ley judaica, a pesar de vivir un estilo de vida moral; pero cuando estaba en la compañía de judíos, él guardaba los requerimientos de la ley para no ofenderlos. Eso es ser sensato, no farsante.

El tono emocional negativo de las frases finales de tu pregunta, me sugiere que hay cosas más profundas aconteciendo debajo de la superficie, Amanda, de lo que aparenta. Tus quejas sobre los “fariseos de esta época”, “la falta de amor como el de Cristo en la iglesia estadounidense”, “las ganas de señalar el pecado” me sugieren que tu problema no es con el apóstol Pablo de forma alguna. Tú has tenido algunas experiencias emocionales negativas en la iglesia que no nos has contado y estás culpando al apóstol Pablo por eso.

El propio Pablo fue un hombre de una increíble convicción y de una valentía que nos debería inspirar a todos. En un reciente viaje a Singapur y a Hong Kong, yo me estaba sintiendo muy cansando y agotado. Me llegó a la mente que cuando Pablo iba a sus compromisos de charlas, él tenía que preocuparse, no con quedarse en un hotel cómodo, sino también con la posibilidad de confrontar violencia una vez que él comenzara a hablar. Él no sabía si cuando viajara a una ciudad, él iba a ir a ser agredido, encarcelado o, talvez, hasta asesinado. Tú y yo, Amanda, no podemos ni imaginarnos cómo es eso. Antes de criticar tan rápidamente, tratemos de ganar alguna apreciación de la estatura o importancia del hombre que queremos criticar.

- William Lane Craig