#382 Preguntas Acerca del Argumento Cosmológico de Leibniz
November 22, 2014Estimado Dr. Craig,
He estado discutiendo con un amigo ateo. Yo también soy ateo o tal vez diciéndolo de una manera más correcta, soy un agnóstico acerca del argumento cosmológico de Leibniz. En nuestra discusión, yo he estado defendiendo la versión del argumento cosmológico de Leibniz que se encuentra en libro On Guard [En Guardia]:
(1) Todo lo que existe tiene una explicación para su existencia, ya sea en la necesidad de su propia naturaleza o en una causa externa.
(2) Si el universo tiene una explicación de su existencia, esa explicación es Dios (o de la manera que se lo dije a él, esa explicación es una mente incorpórea con muchas de las propiedades clásicas de Dios que pudiera tener la propiedades adicionales de Dios).
(3) El universo existe.
(4) Por lo tanto, el universo tiene una explicación para su existencia.
(5) Por lo tanto, la explicación de la existencia del universo es Dios.
Hay dos de sus objeciones que me molestan. Por eso, tengo tres preguntas para usted acerca del argumento cosmológico de Leibniz.
La primera: ¿es verdad que no hay contradicción entre la nada (a pesar de que no es una cosa, o el vacío cuántico) teniendo el potencial de crear un universo y el universo viniendo a la existencia sin ser causado, comenzando con nada?
La segunda: ¿comete uno la falacia de composición al afirmar de que porque todo lo que observamos tiene una explicación para su existencia (presuntamente de por qué tenemos el principio metafísico funcionando aquí), el universo probablemente tiene una explicación para su existencia? Me pareció razonable el razonar inductivamente de que sobre la base de que todo lo que observamos tiene una explicación para existir, el universo probablemente también. Pero mi amigo señala que cuando utilizamos el razonamiento inductivo, tomamos una muestra de cosas separadas en una categoría y hacemos una afirmación acerca de esa categoría de cosas en general. No tomamos una muestra de partes separadas de una cosa (en este caso el universo) y hacemos una afirmación acerca de esa cosa. Como las cosas observables son partes del universo, mi amigo dice que yo estaba haciendo lo que mencioné anterior (tuve que concederle ese punto, pero sugerí que quizás dependía de si tratamos el universo como una categoría de todas las cosas o de un compuesto de ellas).
Tercera, como parece que el argumento cosmológico de Leibniz está todavía vivo en la academia, ¿existen algunos autores que escriban acerca del argumento cosmológico de Leibniz que usted recomiende para lectura adicional?
Si después de hacer una investigación suficiente, el argumento de Leibniz se comprueba ser más plausiblemente verdadero que falso, entonces sobre la base de esto y el argumento abductivo a favor de la historicidad de la resurrección de Jesús, estoy preparado para tomar la Apuesta de Pascal.
Gracias por leer mi carta.
John
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
¡Bien por ti, John! Hay muchas ganancias que se pueden tener al apostar a favor de Dios y muy poco o nada que perder. Me siento contento de que tú y tu amigo hayan estado discutiendo estas cosas. Espero que yo pueda darte un empujoncito hacia el punto de decisión.
Tu primera pregunta está confusamente formulada y necesita ser desambiguada un poco. Como expliqué en mi diálogo con Lawrence Krauss sobre el “¿Por qué Existe Algo en Lugar de Nada?", la palabra "nada", hablando de una manera apropiada, no se refiere a nada en absoluto sino que es sinónimo de "no alguna cosa". En este sentido, la expresión "nada tiene el potencial de crear el universo" significa que "no existe alguna cosa que tenga el potencial de crear el universo", así como "nada tiene el potencial de sobrepasar la velocidad de la luz" quiere decir que "no existe alguna cosa que tenga el potencial de sobrepasar la velocidad de la luz". En este sentido apropiado, el teísta irá a decir que ciertamente hay algo que tiene el potencial de crear el universo, es decir, Dios. Por lo tanto, es falso de que nada tiene el potencial de crear un universo.
Este sentido es diferente, sospecho, de la afirmación confusa de tu amigo de que "nada tiene potencial de crear un universo". Él, sin duda, toma "nada" para referirse a un estado de la nada o de no ser. Pero aún en ese sentido inapropiado, la afirmación es claramente falsa, ya que un estado de la "nada" no tiene ninguna propiedad, ningún potencial, ya que no hay nada para poseerla.
Ahora bien, tu pregunta es: ¿Existe una contradicción entre la afirmación (falsa) "nada tiene el potencial para crear un universo" y la afirmación (igualmente falsa) "el universo vino a la existencia sin ser causado, comenzando con nada (por ejemplo, no comenzando de algo)"? No puedo ver cualquier contradicción o inconsistencia entre esas dos declaraciones, cuando se entienden de una manera apropiada.[1] La primera afirmación niega de que haya cualquier cosa con el potencial de crear el universo. La segunda afirmación sostiene que el universo no vino de algo sino, más bien, que vino a la existencia sin ser causado. De manera que estas afirmaciones parecen ser perfectamente compatibles: la segunda afirmación es que el universo es no creado, y la primera afirmación es que no hay algo que tan siquiera pudiera crear el universo. La primera declaración es simplemente un poco más fuerte que la segunda: la segunda afirma de que el universo no es creado mientras que la primera dice el universo no puede ser creado.
Lo que yo no puedo ver aquí es cualquier derrotador (defeater) del argumento de Leibniz que se describa aquí anteriormente. Tu amigo simplemente está afirmando de que nuestro universo no tiene ninguna explicación para su existencia. Sin embargo, como Leibniz argumentó, simplemente no hay razón para eximir el universo de la premisa (1). (Recuerda "la falacia del taxista"—de arbitrariamente descartar el Principio de Razón Suficiente inmediatamente que uno haya llegado al deseado destino).
En cuanto a tu segunda pregunta, tienes absolutamente toda la razón en distinguir entre argumentar inductivamente y argumentar por composición. Estos son dos modos de razonar muy diferentes. Una persona pudiera argumentar inductivamente a favor de la verdad que la premisa (1) sobre la base de que las cosas que encontramos en la experiencia tienen explicaciones para su existencia, sin ningún razonamiento acerca de las partes y de la totalidad. El hecho de que las cosas individuales que encontramos son partes del universo es simplemente irrelevante al modo de razonamiento empleado.
La objeción que le dará el "knock-out" a la afirmación de tu amigo de que la premisa (1) es la conclusión del razonamiento por composición es el hecho de que la premisa es una generalización universal. Ésta declara que, para cualquier cosa x (si x una cosa existente), entonces x tiene una explicación para su existencia. Esta no es una declaración acerca de una cosa y por lo tanto no puede ser el resultado de una inferencia de las partes de una cosa a la totalidad de ella.
En mi caso, yo no llego a la verdad de la premisa (1) ni de manera inductiva ni de manera del razonamiento parte-totalidad. Más bien, pienso que la premisa (1) simplemente es una verdad metafísica obvia, una vez que alguien piensa sobre ella. Si algo existe por una necesidad de su propia naturaleza, eso explica el por qué eso existe y si algo existe de manera contingente, entonces debe haber alguna explicación afuera de esa cosa que explique el por qué eso existe, en lugar de no existir.
La respuesta a tu tercera pregunta es un robusto “¡Sí!" En especial, yo recomiendo la obra de Alexander Pruss sobre este tema, por ejemplo, su libro The Principle of Sufficient Reason: A Reassessment [El Principio de la Razón Suficiente: Una Evaluación] (Cambridge University Press, 2006), o su largo ensayo The Leibnizian Cosmological Argument [El Argumento Cosmológico Leibniziano], en Blackwell Companion to Natural Theology,[Compendio Blackwell para la Teología Natural] (Ed. Wm. L. Craig y J. P. Moreland (Oxford: Wiley-Blackwell, 2009).
¡Estoy contento acerca del prospecto de que tú te conviertas en cristiano!
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[1]
Quiero agradecer a los físicos Stephen Barr, Donald Page, James Sinclair y Aron Wall por sus comentarios en el primer borrador de esta respuesta.
Quiero agradecer a los físicos Stephen Barr, Donald Page, James Sinclair y Aron Wall por sus comentarios en el primer borrador de esta respuesta.
- William Lane Craig