#536 ¿Por qué la Biblia no me habla a mí?
November 16, 2017Soy ateo y me encontré con usted al escuchar debates entre ateos y creyentes. Tengo ya un buen tiempo leyendo su sesión de Preguntas y Respuestas. La pregunta trata con qué constituye oír el mensaje de Dios. Yo, al crecer en la tradición occidental, escuché muchas de las historias de la Biblia, sobre Jesús y su sacrificio en la cruz. Incluso he leído una gran cantidad de cosas de la biblia. Así que en un nivel no digo que no he escuchado el mensaje de Dios. Pero cuando pongo mis experiencias de encontrar las historias de la biblia en contraste con las de un cristiano sincero, creo que tal vez realmente no lo he oído.
No veo (o tal vez no siento) nada como 'divino' en las palabras o en las páginas de la biblia. No veo mucho ni siento absolutamente nada. ¿Estoy leyendo la biblia incorrectamente, o no estoy escuchando correctamente los sermones que se predican con sinceridad?
Esta pregunta ha surgido debido a que a mi hijo, quien ha estado asistiendo a una iglesia local para grupos de juego, se le ha ofrecido que se bautice. Y algunas voces en mi círculo de amigos y familias han sugerido que no le debería impedir nada. No estoy seguro de qué exactamente le estoy privando. No es que yo encuentre que las historias en la Biblia sean malas o no interesantes. Supongo que simplemente las encuentro aburridas; es decir, no veo ninguna razón para exponer a mi hijo a las historias de las biblias en vez de las de Tolkien, o C. S. Lewis (estoy consciente de que esos autores eran cristianos) o historias de otras mitologías interesantes.
Ahora bien, intelectualmente estoy consciente de la importancia de la biblia en el canon occidental de la teología y filosofía. Pero ella no me conmueve emocionalmente, no puedo decir exactamente por qué. En particular, como cuando era más joven me hubiese llamado ser cristiano.
La pregunta teológica es: ¿escuchar meras palabras constituye escuchar el mensaje? He escuchado las palabras y puedo ver cómo ellas le conmueven a usted y a otros (no es que estoy desprovisto de empatía), sino que esas palabras no causan lo mismo en mí.
El asunto práctico es exponer a mis hijos al cristianismo, cuando realmente yo no “escucho” el mensaje. Es obvio que no puedo pretender que no tendré influencia en mis hijos, pero ni mi compañera ni yo somos religiosos. Ella es más apática (y una agnóstica despectiva) sobre este tema, mientras que con mis inclinaciones filosóficas la apatía no se establece bien.
Marc
Respuesta de Dr. Craig
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Antes de abordar tu pregunta, Marc, permíteme decir lo mucho que te admiro por estar dispuesto a permitirle a tu hijo a seguir (si es que así él lo desea) sus convicciones religiosas diferentes a las tuyas y a no impedírselo. De qué tú le estarías “exactamente privando” si le impidieses seguir el camino del discipulado cristiano: de la libertad de conciencia y de la libertad de expresión religiosa, la cual, estoy seguro que estarías de acuerdo, son derechos fundamentales. Al decir eso, no estoy abogando a que él procure ser bautizado en este momento. Partiendo de tu descripción de sus actividades en la iglesia como “grupos de juego”, me imagino que tu hijo es muy joven, quien no pudiera entender el significado del rito del bautismo (la identificación con Cristo en su muerte y resurrección, conforme Romanos 6). De modo que lo que sugiero es que te sientes con él a solas y tengan una conversación de corazón a corazón, de padre a hijo. Dile, “escucho que estás pensando en bautizarte en el iglesia”. Si él dice que sí, entonces pregúntale en un tono no desafiante, “¿Por qué deseas hacer eso?” Investiga si él lo está haciendo simplemente porque eso es lo que se espera o si es porque otros niños lo están haciendo y no quiere quedarse fuera de eso. Pregúntale qué es lo que él cree sobre Dios y Jesús. Asegúrate que él entiende lo que significa el bautismo. Si descubres que él simplemente está cumpliendo con la formalidades, entonces dile algo como, “me gustaría que esperes más tiempo antes de tomar este paso. No creo que todavía lo hayas pensado bien”. Pero si él está en serio, entonces debería brindarle apoyo y asistir al evento. Tú no necesitas “escuchar el mensaje” por ti mismo para poder brindarle apoyo a uno de tus hijos quien haya escuchado el mensaje.
No saques una dicotomía artificial entre leer la Biblia a tus hijos “sobre” Tolkien y Lewis. ¡Léeles las dos! Con nuestros hijos, todas las noches después de la cena, nos sentábamos con ellos en el mueble y leíamos una historia de la Biblia The Picture Bible [El Gran Panorama] (una Biblia en formato/estilo historieta publicada por Cook, la cual es muy encantadora), luego leíamos una porción de Lewis, o Las mil y una noche o Las Aventuras de Huckleberry Finn, etc. ¡A todos nos encantan esos tiempo de historia!
En cuanto a tus preguntas, escuchar el mensaje de Dios ciertamente no es lo mismo que leer las palabras.
Tu reacción a la Biblia me suena típico de una persona que no ha sido espiritualmente regenerado, que está aislada de Dios y muerta en sus pecados. Para que puedas apreciar la Escritura a plenitud, necesitas venir a conocer al autor de la Escritura, Quien iluminará Su Palabra a medida que la lees.
No es mi intención de insinuar que Dios no le hable al corazón del no creyente por medio de la Escritura, trayendo convicción a él de las cosas malas que hace y acercándolo a Él a una fe en Cristo. Si vienes a la Biblia con una postura de humildad, de apertura y contrición, Dios te hablará por medio de ella. Es obvio que eso implica un tipo de necesidad existencial y sentida de tu parte que te lleve a la Escritura. Necesitas reflexionar sobre tus propios fracasos morales, sobre tu necesidad de una limpieza y de renuevo moral. Eso te ayudará a escuchar el mensaje del Evangelio.
Tampoco puedo dejar de evitar de preguntarme cuáles partes de la Biblia estás leyendo. Sin duda algunas partes de ella (como Levítico) son muy aburridas para las personas no especialistas, pero por otro lado no sé cómo alguien puede describir los cuatro evangelios como “aburridos”. Me acuerdo la primera vez que leí los cuatro evangelios cuando no era cristiano. Estuve absolutamente cautivado con la historia de Jesús. Él es universalmente reconocido como uno de los personajes más fascinante en la historia y su vida está llena de drama. Tal vez deberías enfocar tu lectura en los Evangelios.
Además te recomiendo lo mismo que le recomiendo a los cristianos para quienes la Biblia se ha convertido en monótona por familiaridad: Deja de leer la Biblia y comienza a estudiar la Biblia. La persona promedio no tiene ni idea de las profundidades de las riquezas que están sepultadas debajo de la superficie en la Escritura, las cuales pueden ser excavadas por medio de un estudio bíblico. (He encontrado últimamente que hasta Levítico es interesante). Así que a medida que leas, por decir, el Evangelio de Marcos, consigue una copia del Commentary on the Gospel of Mark [Comentario del Evangelio de Marcos] de William Lane y lee su comentario sobre el párrafo que estás leyendo en el Evangelio. Eso ayudará a que ese texto se haga vivo.
Por último, lo más importante para ti en este momento, Marc, no es tener una experiencia emocional sino llegar a creer en la verdad de los Evangelios. Por más claros y simples que pudieran parecer los hechos, si en efecto son hechos, entonces necesitas cambiar de dirección y creer en Jesús como tu Señor y Salvador. La experiencia emocional llegará después. De modo que ¿Por qué no consigues algunos libros como El Caso de Cristo o Jesús bajo Sospecha para desafiar tu forma de pensar sobre la veracidad del cristianismo?
- William Lane Craig