English Site
back
5 / 06

#122 La Teoría Penal de la Expiación

February 17, 2012
P

Hola Doctor Craig,

En primer lugar, me gustaría darle las gracias por el increíble trabajo que ha dedicado en su ministerio. Este sitio web, sus libros, conferencias y debates han cambiado por completo mi vida y me han dado confianza a la hora de la evangelización. Muchas gracias a usted y todos los voluntarios que le ayudan.

Mi pregunta es en relación a la Expiación. Básicamente, estoy teniendo problemas entendiendo la justicia de la Expiación Sustitutiva Penal.

Si soy yo quien cometió el pecado y Dios castigó a Jesús en mi lugar, ¿Se hizo verdaderamente justicia?

Yo puedo entenderlo mejor si lo pienso como una deuda que necesito pagar y Jesús interviene y me saca del apuro al pagar la deuda.

Pero la analogía de la corte no me parece adecuada.

Digamos que un hombre asesinó a mi familia. Yo le llevo a la corte y el juez dice: "Bueno, te voy a decir una cosa, le daré la pena de muerte a mi hijo perfecto, en lugar de a este asesino."

Estoy seguro de que el asesino estaría feliz de lo que se libró, pero ¿dónde está la justicia en eso? Yo estaría indignado.

EEstoy esperando que usted pueda arrojar luz sobre el tema.

Cuando la Biblia dice: "Al que no conoció pecado, lo hizo pecado,” ¿es ese un acontecimiento literal?

Estoy avergonzado de que todavía yo no haya entendido dicha doctrina tan esencial.

¡Le agradezco cualquier ayuda que pueda proporcionar!

Tony

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

La doctrina de la expiación es una de esas áreas de la teología cristiana que está en gran necesidad de un análisis filosófico cuidadoso. De hecho, si algunos de ustedes, lectores, están contemplando estudios de postgrado en filosofía, aquí está un tema de tesis genial. Ustedes pueden estar casi seguro de que su obra será publicada, dado lo central y lo poco desarrollada filosóficamente que está la doctrina de la expiación sustitutiva.

Para los lectores que no están familiarizados con esta doctrina, permítanme decir simplemente que la teoría penal de la expiación sostiene que Cristo, al morir en la cruz, cargó con el castigo del pecado que merecemos para que así fuese satisfecho lo que requiere la justicia de Dios y nosotros podamos ser perdonados y nuestra culpa fuese removida. Como usted bien señala, Tony, la Teoría Penal es muy diferente de una Teoría de la Satisfacción de la expiación propuesta por teólogos como San Anselmo. Según esa teoría nosotros, por causa de nuestro pecado, le debemos a Dios una enorme deuda—por ejemplo, atribuirle la debida honra—la cual no podemos pagar. Así que Cristo paga nuestra deuda (¡y más!) por nosotros para que seamos liberados. Mientras que la Teoría de la Satisfacción contiene elementos de verdad, no puede contener toda la historia ya que los elementos morales de justicia y castigo no se encuentran en la historia. Una doctrina completa de la expiación, me parece, debe incluir los aspectos penales.

Lamentablemente, en mis áreas de interés de investigación no está incluida la teología de la expiación, por lo que mis comentarios aquí serán, a lo mejor, muy básicos. Mi esperanza es que ellos provoquen a otros a abordar y a pensar más acerca de esta importante doctrina.

El problema central de la Teoría Penal es, como usted señala, entender cómo el castigar a una persona que no sea el autor del crimen puede satisfacer lo que requiere la justicia. ¡De hecho, podríamos incluso decir que estaría mal castigar a una persona inocente por los crímenes que yo cometo!

Me parece, sin embargo, que en otros aspectos de la vida humana nosotros reconocemos esa práctica. Recuerdo una vez compartir el Evangelio con un hombre de negocios. Cuando le expliqué que Cristo murió para pagar el castigo de nuestros pecados, él respondió: "Oh, sí, eso es imputación." Estaba sorprendido, pues nunca esperaba que dicho hombre no cristiano de negocios estuviera familiarizado con ese concepto teológico. Cuando le pregunté cómo se había familiarizado con esa idea, él me explicó que ciertos tipos de póliza de seguro se escriben de forma que, por ejemplo, si alguien conduce mi automóvil y tiene un accidente, la responsabilidad se me imputa a mí y no al conductor. Aunque el conductor se haya comportado descuidadamente, yo sería responsable. Es como si yo lo hubiera hecho.

Ahora bien, eso es paralelo a la expiación sustitutiva. Normalmente yo soy responsable de las fechorías que he cometido. Pero a través de mi fe en Cristo, yo estoy, por decirlo así, cubierto por su póliza de seguro divina mediante la cual él asume la responsabilidad por mis acciones. Mis pecados son imputados sobre él y él paga el castigo. Los requisitos de justicia son cumplidos tal como son en los asuntos rutinarios en los que alguien paga el castigo por algo que se le imputa. Esa es una transacción tan literal como la que sucede regularmente en los negocios de seguros.

Creo que la manera que usted interpreta la analogía de la corte está un poco errada. Ella carece por completo los elementos de la contrición y del arrepentimiento por parte del criminal y la voluntariedad del sacrificio del hijo, así como el hecho de que todos estamos en (los zapatos) la misma situación del asesino. También tiene que tener mucho cuidado de que lo que está buscando con la analogía es realmente la justicia en vez de simplemente venganza. ¡Hay una gran diferencia! La analogía más precisa es que el asesino en la historia se haya arrepentido genuinamente de su crimen y que usted, poniéndose en su mismo lugar, quiera que el juez le perdone. Pero el juez está obligado de asegurarse que los requisitos que la justicia exige se satisfagan. Así que el propio juez se ofrece como voluntario para tomar la responsabilidad de los hechos que se le imputan de manera que él morirá en el lugar del asesino. Creo que estará de acuerdo que si tal imputación es posible, entonces se hará justicia, aún si la venganza no es forjada. El verdadero problema, por lo tanto, es la imputación.

Lo que me gustaría ver que haga algún filósofo cristiano, entonces, es abordar realmente este concepto de la imputación, explorar cómo funciona en el ámbito jurídico, y hacer una aplicación moral y teológica del mismo. ¿Alguien se atreve?

- William Lane Craig