#735 La culpa de la incredulidad
December 14, 2021Tengo algunos comentarios sobre la respuesta del Dr. Craig a la pregunta de la semana # 728. Desde un punto de vista cristiano, no es posible que alguien sea introducido al Espíritu Santo, al evangelio y a Jesús, y no sea convencido de su verdad a menos que suprima la verdad mediante la injusticia. Una pregunta desconcertante es por qué (dado lo que está en juego) Dios permite que las personas hagan esto; obviamente, el libre albedrío no vale el costo del sufrimiento eterno, pero dejemos eso de lado.
Para alguien como yo, quien piensa que el cristianismo es tan plausible como el mormonismo o el islam, es una pregunta abierta si existe un Dios que quiera comunicarse conmigo. Instintivamente, me pregunto si algún sentimiento fuerte que experimento es, de hecho, una comunicación de lo divino o simplemente otro aspecto de mi psicología. Después de todo, mi cerebro crea constantemente experiencias, sueños, sensaciones y emociones extremadamente complejas que no solemos atribuir a lo divino. ¿Cómo, exactamente, puedo hacer una distinción entre la dirección de Jesús y un truco de neurología? Por ejemplo, una vez pensé seriamente que había tenido una experiencia religiosa importante en la iglesia, pero unos días después experimenté lo mismo mientras escuchaba una buena canción de rock. ¿Fue la canción divina o la experiencia nunca fue divina en primer lugar? Creo que es la segunda opción.
La respuesta del señor Craig parece ser que quien escucha el evangelio y no cree es culpable; esa persona debe haber rechazado conscientemente a Dios porque quiere ser un pecador. Ahora bien, para mí, esto parece una explicación sectaria clásica de por qué tanta gente no está de acuerdo con él. Si crees, eso se debe a que eres una buena persona; si no crees, es porque eres una mala persona. No quieres ser una mala persona, ¿cierto? Para el cristiano, este tipo de explicación crea una poderosa barrera psicológica a la idea de que las creencias cristianas son cuestionables porque carecen de plausibilidad. Si tienes dudas serias, es porque hay algo mal en ti (tal vez pecados ocultos o fallas inexorables como la autoestima), no porque tus creencias estén equivocadas. (Los cristianos están preparados para aceptar este tipo de cosas, ya que la enseñanza central de la religión es que los seres humanos son sucios, pecadores, malvados y no pueden confiar en sí mismos). Esto es literalmente una manipulación clásica, y normalmente no tomamos a aceptar las tácticas manipuladoras como evidencia de veracidad en otros contextos.
Por piedad, no es posible que la realidad contradiga los dichos de Jesús. No puede ser, desde el punto de vista cristiano, que alguien busque a Dios con seriedad, honestidad, piedad y apertura, y aún así no sea convencido. Sin embargo, no hay evidencia de que la dinámica de conversión (o desconversión) sea lo que el señor Craig dice ser. Parece que simplemente tenemos que aceptar las palabras de Jesús.
Pero esa es la pregunta: ¿son las declaraciones de Jesús en la Biblia, o de Mahoma en el Corán, o de Joseph Smith en el Libro de Mormón, comunicaciones de Dios? No veo ninguna razón para pensar eso. Nunca me han presentado nada que yo sepa (o pensara) que era Dios, Jesús o el Espíritu Santo. He escuchado el evangelio una y otra vez en este momento de mi vida. No creo en él para nada. Sin embargo, tampoco «tomé la decisión» de rechazarlo en algún momento. Tampoco elegí rechazar el Islam o el Mormonismo; como el cristianismo, simplemente no se asocian con nada en mi experiencia y pensamiento que me lleve a creer que son descripciones precisas de la realidad. Sin embargo, el señor Craig solo dirá que estoy mintiendo. La ironía es que esto tiende a confirmar mi creencia de que el cristianismo no tiene mucho que decir a cerca del mundo real, ya que no describe lo que experimento. Sin embargo, nunca puedo probar eso a los cristianos, ¿verdad? Es algo muy conveniente (para ellos).
Jon
Estados Unidos
Respuesta de Dr. Craig
R
Para poder ir más allá del tono negativo de tu carta, Jon, he reflexionado sobre ella durante unos días, preguntándome: ¿De qué está hablando en realidad? Dices que «es una cuestión abierta si hay un Dios que quiera comunicarse conmigo», y presumo que también estás abierto a la posibilidad de que ese Dios sea el Dios cristiano. Entonces, ¿cuál es el problema realmente?
Después de haber pensado sobre ello, creo que el problema que estás planteando es lo que los filósofos llaman «la culpabilidad de la incredulidad». En lo personal, creo que la incredulidad es pecado y, por lo tanto, el incrédulo es culpable de ello. Otros, como tú, no están de acuerdo. Crees que la incredulidad no podría establecer culpabilidad.
Así que supongo que lo que encontraste objetable en mi pregunta # 728 fue la siguiente declaración:
Jesús prometió: «Si alguien quiere hacer su voluntad, sabrá si mi enseñanza es de Dios o si hablo de mí mismo» (Juan 7:17). Aquí Jesús dice que cualquier persona que busque honestamente a Dios y que se confronte con las enseñanzas de Jesús sabrá que su enseñanza, en verdad, proviene de Dios. De ello, se deduce que cualquier persona que no reconozca este hecho no quiere realmente hacer la voluntad de Dios.
Eres escéptico con esta afirmación y te ofende personalmente, lo cual no es sorprendente, ya que implica que tú, al menos en este momento de tu vida, eres tal persona, alguien que no quiere hacer la voluntad de Dios.
¿Pero es eso tan improbable, Jon? ¿Quieres hacer la voluntad de Dios? No veo casi nada en tu carta que demuestre un deseo de conocer a Dios, si Él existe, ningún hambre o sed espiritual, ningún deseo de buscar a Dios. Más bien, veo sarcasmo, endurecimiento de corazón, hostilidad y falta de curiosidad intelectual. Casi no veo evidencia de que encajes en tu descripción de alguien que busca a «Dios con seriedad, honestidad, piedad y apertura, y aún así no esté convencido». Por el contrario, parece encajar muy bien en la descripción de lo que Pablo llama el «hombre natural», como expliqué en la pregunta 728: una persona que «está en un estado de alienación y rebelión contra Dios, muerto en sus pecados y, por lo tanto, no busca a Dios sino que se opone a Él».
Ahora bien, para que no pienses que no te ajustas a esa descripción, permíteme aclarar algunos malentendidos. No creo, y nada de lo que he dicho sugiere, que estés «mintiendo». No tengo ninguna duda de tu sinceridad. Sin embargo, tú mismo sabes que las personas se pueden estar auto engañando, de la misma manera que piensas que lo están haciendo los cristianos. Nunca he dicho, ni creo, que cualquiera que escuche el evangelio y no llegue a creer en él «debe estar conscientemente rechazando a Dios, porque quiere ser un pecador». El rechazo consciente no es requisito para la incredulidad, ni el deseo de ser un pecador (en oposición a ser simplemente un pecador). Tampoco estoy afirmando que, en algún momento, tú tomaste «“una decisión” para rechazar el evangelio. No creer en el evangelio es suficiente para aislarte de Dios. Yo no negaría, ni me sorprendería, que el cristianismo simplemente no se asocie «con nada en mi experiencia y pensamiento que me lleve a creer» que el cristianismo es una descripción precisa de la realidad. Al no buscar a Dios o investigar los argumentos y la evidencia a favor del teísmo cristiano, te has aislado de tales factores, por lo que es obvio que no hay nada en tu experiencia y pensamiento que te lleve a pensar que el teísmo cristiano sea verdadero.
La verdadera pregunta que necesitas hacerte, Jon, es de si la declaración de Jesús de que su enseñanza proviene de Dios es creíble y verdadera. Si tenemos buenas razones para pensar que Jesús era quien decía ser, tendríamos buenas razones para aceptar su enseñanza de que la incredulidad merita culpabilidad. Ahora, hay dos formas de buscar la respuesta a esta pregunta:
(1) Investigando los argumentos y la evidencia a favor del teísmo cristiano. En Fe Razonable, tenemos muchos materiales para ayudarte en tu búsqueda. Tu afirmación de que consideras el cristianismo «tan plausible como el mormonismo o el islam» me sugiere que todavía no estás familiarizado con los argumentos y la evidencia (¿comprendes lo que realmente enseña el mormonismo?), Y te animo a que lo hagas para que puedas llegar a una conclusión bien informada. Creo que hay buenas razones para pensar que Dios existe y que se reveló a Sí mismo de manera decisiva en Jesús, por lo que Jesús era quien decía ser.
(2) Comenzado a buscar a Dios con seriedad y humildad, comprometiéndote con sinceridad y devoción a la oración, la lectura de la Biblia y la asistencia a los servicios de adoración. Eres profundamente escéptico con este segundo enfoque porque teme que cualquier sentimiento fuerte que puedas tener pueda ser «sólo otro aspecto de mi psicología». Por supuesto que podría serlo; hay muchas experiencias falsas en el mundo. Esto, sin embargo, no excluye que también haya experiencias verdaderas, y no deberías evitarlas por temor a las falsas. Cualquiera que pregunte cómo distinguir el amor verdadero del mero sentimiento de pasión no puede ser escéptico de todos esos sentimientos, no sea que se desvíe de la búsqueda del amor verdadero por temor al amor falso. Me parece que tienes algunas cicatrices de experiencias negativas en la iglesia, por lo que deberías tener cuidado de que tales barreras emocionales no se interpongan entre tú y Dios. La psicología funciona en ambos sentidos.
Creo que, al final, la experiencia cristiana lleva consigo las marcas de su propia veracidad, pero ahora importa poco; siempre puedes comparar tus experiencias con los argumentos objetivos y la evidencia mencionada en (1). El cristianismo te ofrece la consonancia de la evidencia y la experiencia personal. Si (1) y (2) apoyan el teísmo cristiano, la afirmación de Jesús sobre la culpabilidad de la incredulidad es creíble. No se debe culpar a Dios por la incredulidad, porque Él hace todo lo que puede (al punto de casi quitar nuestro libre albedrío) para atraer a las personas hacia Él; más bien, el defecto está en nuestra incapacidad para responder a Él.
¿Mi postura sobre la culpabilidad de la incredulidad me convierte en un sectario manipulador? Pensar así sería ilógico. El hecho de que los sectarios digan que alguien que no está de acuerdo con su postura está equivocado, no significa que cualquiera que diga algo así sea sectario. Sería como razonar de la siguiente manera:
1. Los cobardes se niegan a luchar por lo que creen.
2. Los cuáqueros se niegan a luchar por lo que creen.
3. Por tanto, los cuáqueros son cobardes.
Tal razonamiento es ilógico. De igual manera, es ilógico inferir que debido a que los sectarios manipuladores digan algunas de las mismas cosas que los cristianos dicen, por lo tanto, estos últimos son sectarios manipuladores. De hecho, se debería esperar que lo falso se parezca a lo verdadero en muchos sentidos.
Entonces, como dijiste, Jon, la pregunta es, ¿el cristianismo es una comunicación de Dios? ¿Es el cristianismo verdadero? He proporcionado abundantes evidencias en mis obras publicadas de que lo es, y he defendido esa afirmación en debates públicos con los detractores más célebres del cristianismo. Si, de hecho, el cristianismo viene de Dios, entonces deberíamos prestar atención a Jesús cuando dice: «Si alguien quiere hacer su voluntad, sabrá si mi enseñanza es de Dios o si hablo de mí mismo».
Tengo esperanza de ti, Jon, porque a pesar de tu afirmación de que el cristianismo no está asociado con nada en tu experiencia y pensamiento, y que no crees en el cristianismo en absoluto, todavía estás leyendo mis preguntas de la semana. Te tomaste el tiempo e hiciste el esfuerzo para escribirme una carta extensa sobre tus reservas. ¡Dios podría estar obrando en tu vida más de lo que crees!
- William Lane Craig