English Site
back
5 / 06

#539 Encontrando seguridad en la fe cristiana

November 16, 2017
P

Usted hace una distinción (la cual acepto) entre “saber” y “demostrar” que algo es verdadero. Pero el asunto es que yo no sé si la resurrección es verdadera y por lo tanto, suponiendo que lo es, yo necesito demostrar eso. El problema es, que desde el punto de vista escéptico pero de un buscador de mentalidad abierta (como yo me considero ser) cuando miramos de forma desapasionada, las evidencias históricas (mientras que quizás son suficientes para corroborar lo que uno ya cree) para el resto de nosotros son fragmentadas y poco convincentes.

Permítame ser claro: yo soy teísta. Pero en ausencia de una mejor evidencia para la resurrección, lo que el cristianismo propone respecto a Dios (i.e. que Él ama a cada uno de nosotros personalmente, cuando se enfrenta contra la evidente e innegable indiferencia del mundo natural a sus creaturas) simplemente parece ser ilusiones. Así que me inclino, reluctantemente, hacia el estoicismo, el cual parece estar más en armonía a los hechos empíricos.

Ahora, lo arbitrario e innecesario de nuestro universo es evidencia clara para mí de la intrínseca bondad de Dios, quien, después de todo, no puede necesitar nada de nosotros que ya no tenga. Pero no veo ninguna evidencia inequívoca de que esa bondad se extienda hacia el amor y preocupación por creaturas individuales ¿Por qué se debería Dios preocupar por nosotros? En cualquier caso, eso es algo ciertamente inconcebible, si no lógicamente imposible, para Dios (quien presuntamente es una conciencia individual) tener una relación “personal”, i.e. de uno a uno, con cada alma de los billones de almas vivas que existen ahora, sin mencionar de aquellos que han muerto y de aquellos que existirán en el futuro.

Por supuesto, Dios podría simplemente “hacerme” saber que la resurrección ocurrió y entonces el amor de Dios sería una simple inferencia de ese hecho y nada de lo que mencioné anteriormente sería un problema. Pero después de todo, él no hace eso para mí y no parece haber una conexión de fe puramente racional. Una posibilidad es la Apuesta de Pascal, es decir, actuar así hasta que uno se acondicionara a creer por medio de pura fuerza de hábito o costumbre, pero eso me parece ser intelectualmente deshonesto y, creo, que a usted y a mí nos importa la verdad.

¿Cuál es su opinión del razonamiento que hago aquí? ¿Se me escapa algo? ¿Hay algún camino intelectualmente honesto previo a (o en ausencia de) la intervención del “Espíritu Santo” de llegar de la resignación estoica a una fe segura en la verdad de la indudable buena noticia del Nuevo Testamento? Hay, después de todo, buenas razones para todos nosotros de querer una fe como esa: fue indudablemente eso (y no un estoicismo resignado) lo que construyó el mundo moderno y eso ha sido claro para mí por mucho tiempo, como usted ha señalado en todo lugar, si algo muy similar al cristianismo no es verdadero, entonces la vida humana es en última instancia inútil y absurda. Lo inútil y absurdo casi nunca parece una base en la cual edificar una vida que acumule mucho [...]

Así que yo estaría agradecido de escuchar sus pensamientos sobre todo esto. Supongo que mi condición epistémica es común—mucho del tipo “espiritual pero no religioso” comparte eso, de modo que esta pregunta tiene un atractivo e interés amplio.

Grant

  • United Kingdom

Respuesta de Dr. Craig


R [

Responder tu pregunta por completo, Grant, requerirá que yo presente mi caso apologético completo a favor del cristianismo. Por lo tanto, tengo la tentación de solamente decirte: Lee mis libros “On Guard” [En Guardia] o Reasonable Faith [Fe Razonable]. ¿En realidad has leído esos libros y has entendido los argumentos que hay en ellos?

Vamos a comenzar con la diferencia que hay entre saber y demostrar que el cristianismo es verdadero. Cuando hablo respecto a saber que el cristianismo es verdadero, me estoy refiriendo principalmente a la creencia cristiana, la cual es propiamente básica, fundamentada en el testimonio interno del Espíritu Santo. Esa es la fuente suprema de una creencia cristiana segura.

Pero tú simplemente descartas eso preguntando si hay algún camino “intelectualmente honesto a una fe segura “previo a (o en ausencia de) la intervención del ‘Espíritu Santo’”. ¿Dónde esto pre-condición? Tú insinúas que un conocimiento de la verdad del cristianismo sobre la base del testimonio del Espíritu Santo, es de alguna forma, deshonestidad intelectual, a pesar del hecho de que uno de los filósofos más grandes del mundo, Alvin Platinga, ha enunciado y defendido en detalle precisamente una epistemología religiosa como esa.[1] El hecho de que tú escoges ignorar el testimonio del Espíritu de Dios es injustificable e incluso peligroso, dado que eso está propenso a endurecer tu corazón hacia Dios y a separarte de Él.

Después viene tu escepticismo. Eso es, de nuevo, un punto de partida injustificable para una indagación filosófica (véase la Pregunta # 528). Tú pareces equiparar el escepticismo con “honestidad intelectual”, lo cual es injustificable y absolutamente falso. Además, el escepticismo es existencialmente una postura tonta de adoptar. Tú mismo declaras, “si algo muy similar al cristianismo no es verdadero, entonces la vida humana es en última instancia inútil y absurda. Lo inútil y absurdo casi nunca parece ser una base en la cual edificar una vida que acumule mucho”. Precisamente por esa razón tú deberías estar inclinado a creer que si hay alguna posibilidad, [entonces] el cristianismo es verdadero. Si tú tuvieras algún cáncer terminal y algún laboratorio científico tuviese un medicamento experimental que pueda curarte, ¿rehusarías tomarlo hasta que se hayan verificado las pruebas clínicas más allá de su duda razonable de que es eficaz? No lo creo. Si hubiera alguna posibilidad razonable de que ese medicamente experimental te pueda salvar, tú lo tomarías.

Luego está la Apuesta de Pascal. Tú has hecho una mala caracterización de este argumento, enfocándote solamente en la parte de cómo inculcar la creencia. Vea mi discusión sobre la Apuesta en Philosophical Foundations for a Christian Worldview [Fundamentos filosóficos para una cosmovisión cristiana].[2] Cuando se entiende de una manera correcta, el argumento de Pascal no es intelectualmente deshonesto, en mi opinión.

Luego llegamos a la evidencia histórica de la resurrección de Jesús. Tú te quejas de que las evidencias son “fragmentadas y poco convincentes”. Estas dudas no tienen ningún valor, Grant. Todos nuestros conocimientos de la historia están basados en evidencias fragmentadas y aún así los historiadores tienen mucha confianza, por decir, respecto a la derrota de la Armada Española o del rumbo de la Revuelta Judía 66-70 d.C. Por supuesto, tú podrías declarar que las evidencias para la resurrección son demasiada fragmentadas para sostener una creencia en los datos en cuestión. Pero entonces necesitas probar dicha declaración y no solo acertarla. Eso nos lleva a tu segunda duda: la evidencia es poco convincente. Eso es sólo un hecho personalmente psicológico acerca de ti. No encontrar evidencias convincentes se podría deber a numerosos factores: falta de familiaridad con las evidencias, inhabilidad de comprender las evidencias, falta de habilidad en el oficio del historiador de sopesar la evidencia, así sucesivamente. La sospecha de que la deficiencia en este caso está contigo y no con la evidencia que es apoyada por el hecho de que, hasta ahora, la mayoría de los eruditos históricos se encuentran que las evidencias para la crucifixión de Jesús, su sepultura, la tumba vacía, las apariciones post-morten y el origen de la creencia de los discípulos en su resurrección son muy convincentes ¿Que sabes tú que ellos desconocen que haya hecho que ellos permanezcan en error?

Tú dudas de que “Dios ama a cada uno de nosotros personalmente, cuando se enfrenta contra la evidente e innegable indiferencia del mundo natural a sus creaturas”.

Pero esta afirmación ignora el argumento del ajuste fino del universo. El notable ajuste fino del universo a favor de la vida consciente corpórea demuestra que el mundo natural no es indiferente a sus criaturas, sino que, en efecto, fue ajustado finamente contra todas las probabilidades para la eventual producción de criaturas inteligentes como nosotros. Ahora suplementa eso con el argumento moral a favor de la existencia de Dios, el cual demuestra que aquellos agentes conscientes corpóreos son también agentes morales que tienen deberes morales que cumplir, los culés son más plausiblemente fundamentados en los mandamientos de un Dios perfectamente bueno.

Eso te lleva a un Dios que nos ama personalmente, incluso si las leyes de la naturaleza operaran indiferentemente a sus efectos (haciendo de este modo opciones racionales, moralmente posibles). Por lo tanto, el argumento moral socava desde su fundamento el argumento del Dios indiferente del estoicismo. Por último, como he buscado demostrar, la presencia del supuesto mal natural no prueba que la existencia del Dios cristiano es imposible o incluso improbable.[3] (¿Dónde está tu escepticismo, Grant, en lo que trata con esas declaraciones anti-cristianas?) Para rematarlo todo con la evidencia del ministerio y enseñanzas de Jesús, ratificada por su resurrección de entre los muertos y el buscador sincero, ciertamente, encontrará una evidencia adecuada para creer en un Dios de amor.

“¿Por qué se debería Dios preocupar por nosotros?” Porque Él nos creó a su imagen, personas finitas, capaces de conocerle y, por consiguiente, con un valor moral intrínseco. Una persona humana vale más valiosa que todo el universo material completo juntándolo todo. No es de todo inconcebible que el Dios infinito deba mantener relaciones personales con millones de personas humanas, así como tú, una persona finita, mantienes relaciones personales con una pluralidad de amigos. Grant, tu Dios es demasiado pequeño y tu imaginación está empobrecida. (Una vez más, pregunto: ¿Dónde está tu escepticismo ahora al aceptar estas afirmaciones poco convincentes?)

Por lo tanto, pienso que te falta mucho por entender—de hecho, prácticamente todo el caso apologético que he trabajado arduamente para construir. Te insto a reconsiderar las cosas desde el principio, especialmente siendo tan escéptico de tu escepticismo y tus dudas acerca del cristianismo, así como lo ha sido acerca del propio cristianismo. Creo que llegarías a un lugar mucho mejor.


[1] Alvin Plantinga, Knowledge and Christian Belief (Grand Rapids, Mich.: Wm. B. Eerdmans, 2015).

[2] Philosophical Foundations for a Christian Worldview, 2d. rev. ed. (Downers Grove, Ill.: IVP, 2017), chap. 7.

[3] Ibid., chap. 29.

- William Lane Craig