English Site
back
5 / 06

#151 El Molinismo y la Evangelización

February 17, 2012
P

Dr. Craig,

Le agradezco a usted y a todas las personas que trabajan en Reasonable Faith (Fe Racional). Yo soy un pastor y sus recursos han sido una bendición para mí (y por tanto a la gente a la que ministro) al ayudarme a desarrollar mi teología y filosofía.

Mi pregunta tiene que ver con la evangelización bajo la visión del conocimiento medio. Usted dijo en uno de sus podcasts (y le pido disculpas si tergiverso aquí) que el conocimiento medio de Dios nos debería dar una valentía profunda cuando evangelizamos, sabiendo que Dios de manera providencial lo ordenó de tal manera que aquellas personas que, de hecho, van a responden al evangelio serán algunas de las personas con las que compartiremos el mensaje. ¡Estoy de acuerdo!

Sin embargo, en mi forma de pensar, esto no nos va a dar ningún impulso real para evangelizar. Ya que si no salgo y hago la difícil labor de la evangelización, puedo descansar cómodamente sabiendo que aquellos a quienes no le llevé el evangelio están providencialmente puesto por Dios de esa manera porque Él sabía que no iban a responder al evangelio, aún si lo hubiesen escuchado. Parece que alguien no podría evangelizar por pura pereza y tener la conciencia limpia al respecto fuera del hecho de que la Biblia nos manda a hacerlo (que es la misma crítica sobre este tema que se hace en contra de muchos calvinistas, "si la salvación es sólo por elección de Dios, entonces no necesito evangelizar").

Así que mientras estoy de acuerdo en que el conocimiento medio nos da un aliento cuando evangelizamos, parece dar una especie de una "excusa" práctica para la evangelización si minimizamos esa responsabilidad. Por supuesto, esto no es un argumento en contra del conocimiento medio. Eso sólo es una dificultad para mí.

Le agradecería cualquier sabiduría que puede aportar en este asunto.

Brandon

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

¡Es maravilloso escuchar de usted, Pastor! ¡Gracias por su servicio a la grey del Señor! Estoy encantado de que se usted haya encontrado el material en ReasonableFaith.org útil para su ministerio.

De hecho, he discutido la cuestión que usted presenta aquí en un intercambio de artículos con el filósofo William Hasker los cuales están disponibles en este sitio web bajo Scholarly Articles: Christian Particularism (Artículos Académicos: El Particularismo Cristiano). Es posible que ya usted haya leído "'No Other Name': A Middle Knowledge Perspective on the Exclusivity of Salvation Through Christ" (No Hay Otro Nombre: Una Perspectiva del Conocimiento Medio sobre la Exclusividad de la Salvación por medio de Cristo). Si ya lo leyó, el próximo para leer es "Should Peter Go to the Mission Field?" (¿Debería Pedro ir al Campo Misionero?), escrito en respuesta al artículo de Hasker en Faith and Philosophy8 (1991), Pág. 380-89. Si usted está realmente interesado, continúe con "Does the Balance Between Saved and Lost Depend on Our Obedience to Christ's Great Commission?" (¿Depende el Equilibrio entre Salvo y Perdido de Nuestra Obediencia a la Gran Comisión de Cristo?). Finalmente, talvez usted quisiera leer "Should Peter Get A New Philosophical Advisor?" (¿Debería Pedro Buscar un Nuevo Consejero Filoso?), una respuesta a otra crítica por el incansable Hasker en Philosophia Christi. Afortunadamente, todas estas son piezas cortas.

Lo que yo sostengo es que el molinismo proporciona una perspectiva adecuada y positiva sobre las misiones en lugar de la perspectiva negativa dirigida por el sentimiento de culpa de que si no salgo a evangelizar, entonces las personas se irán al infierno quienes de otra manera hubiesen sido salvas. Esa perspectiva negativa, cuando la considera, es realmente horrible: que Dios condenaría a las personas al infierno debido al accidente histórico de mi desobediencia. ¡Seguramente Dios no permitiría de que la salvación o condenación de esas personas dependa del grado de mi obediencia al llamado a la evangelización! Además, una motivación negativa es, creo yo, muy mala para el alma, la cual crea un sentimiento de culpa y de resentimiento hacia Dios en vez de un servicio de gozo. El impulso para la evangelización no necesita y de hecho, no debería ser negativo.

La motivación positiva para la evangelización es que yo puedo ser el medio para traer la salvación a la gente que Dios ha designado para que le conozca. Como dijo Pablo: "Somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros." ¡Qué privilegio! Estoy de acuerdo en que el calvinista puede y debe tener esta misma motivación positiva. Esta es una motivación suficiente. No deberíamos tratar de hacer que la gente perezosa evangelice por motivación de una conciencia culpable (aunque, por supuesto, esa persona es culpable de desobediencia, lo cual es suficientemente malo).

Sin embargo, no se sigue, como usted dice, que

si no salgo y hago la difícil labor de la evangelización, puedo descansar cómodamente sabiendo que aquellos a quienes no le llevé el evangelio están providencialmente puesto por Dios de esa manera porque Él sabía que no iban a responder al evangelio, aún si lo hubiesen escuchado.

En primer lugar, observe que el punto sutil que usted ha declarado es un condicional indicativo, no un subjuntivo condicional (hipotético). Usted está hablando de alguien que en realidad no va a evangelizar, por lo que piensa que las personas a las que no les habló de Cristo están perdidas y no hubieran respondido si él hubiera hablado con ellas. Pero su razonamiento está erróneo. ¡Sólo porque él no compartió el evangelio con esas personas no implica que nadie más lo haya hecho! Dios pudo haber arreglado para que otra persona tuviera el privilegio que él dejo pasar de traer la salvación a esas personas. Además, podría ser que si él hubiera sido obediente y hubiese ido, entonces Dios le hubiera usado para traer esas personas a salvación o, mejor aún, hubiera creado otras personas, diferentes, que habrían sido mucho más receptivas a su mensaje, de modo que incluso más personas hubieran sido salvas.

Lo que realmente quiere saber, creo yo, es que

si yo fuera e hiciera la difícil tarea de la evangelización, ¿hubieran personas que serían salvas, pero que no se hubiesen salvado si yo no hubiese ido?

La respuesta a esa pregunta es que podrían haber dichas personas. Ya que si usted no hubiera ido, podría ser que Dios no les hubiese creado. Así que a pesar de que esas personas no se habrían perdido como consecuencia de su desobediencia, aún no hubieran salvado, ya que no habrían existido. Podría ser el caso de que si usted hubiese ido y compartido el Evangelio, habría personas que serían salvas quienes de otra manera no lo fueran. ¡Seguro que eso da más impulso para el evangelismo!

- William Lane Craig