#379 El Anti-Platonismo y el Realismo Moral
November 22, 2014Dr. Craig,
Felicidades en terminar los primeros 12 años de su trabajo sobre los objetos abstractos y la aseidad.
Su anuncio en Facebook se lee de la siguiente manera: "Ahora encuentro que el anti-realismo es una posición más plausible".
¿Podría usted ser un anti-realista acerca de algunas cosas y un realista acerca de otras? Por ejemplo, ¿usted ya no le daría una resolución anti-realista al Dilema de Eutifrón, ya no basaría lo Bueno en la naturaleza de Dios? ¿No pudieran estar los objetos abstractos basados en el Logos (divino, en lugar del Platónico, esencialismo)?
Gracias por todo lo que usted hace por Cristo y Su Reino.
Maryann Spikes, Presidente
The Christian Apologetics Alliance [Alianza de Apologética Cristiana]
Afghanistan
Respuesta de Dr. Craig
R
Maryann, gracias por darme la oportunidad de aclarar mi posición sobre este tema. La respuesta corta a tu pregunta es, “No”. No he cambiado mi posición acerca de la resolución apropiada para el dilema de Eutifrón. Permíteme explicar.
El objetivo de mi trabajo sobre la aseidad divina no es el realismo si no el platonismo. Rechazo la visión de que las cosas como los números, las proposiciones, propiedades y los mundos posibles son objetos abstractos que existen independientemente de Dios porque esa visión es incompatible con el estatus de Dios siendo la única realidad última. Mi anti-platonismo está de acuerdo con lo que yo llamé el "Platonismo Moral Ateo", la visión de que los valores morales son objetos abstractos platónicos. En mis obras publicadas, yo he presentado tres objeciones en contra del Platonismo Moral Ateo.[1]
De manera que cuando digo que los valores y deberes morales objetivos existen, el énfasis no está en lo metafísico si no en la objetividad (contrario a la mera subjetividad) de los valores y deberes morales. Lo que quiero afirmar es que ciertas cosas son objetivamente buenas/malas y que ciertas acciones son objetivamente correctas/incorrectas. Éste es el realismo en un sentido diferente de la palabra. El realismo moral en este sentido es la visión de que los enunciados morales son objetivamente verdaderos o falsos. El realismo moral, en otro sentido, es la visión de que existen objetos independientes a la mente que son valores y deberes morales y que deben ser incluidos en tu inventario ontológico de cosas. Yo me considero ser un realista moral en el primer sentido, pero no en el segundo.
Entonces ¿Qué hace que los enunciados morales sean objetivamente falsos o verdaderos? El mismo Dios, un concepto concreto (si es que alguna vez hubo uno) es el paradigma de la bondad moral, y sus mandamientos para nosotros constituyen nuestros deberes morales. Por lo tanto, el platonismo se evita, la objetividad de la bondad y los deberes morales se aseguran, y el Dilema de Eutifrón se evade de una manera astuta.
Ahora, no tengo ningún problema teológico con el realismo no platónico, como por ejemplo el conceptualismo divino, el cual toma las cosas como los números, las proposiciones, propiedades y mundos posibles para estar basadas, como tú observas, en el logos, como pensamientos en la mente de Dios. De igual manera, uno pudiera decir que la justicia, por ejemplo, es un pensamiento divino y es un bien moral objetivo, ya que Dios mismo es justo. O uno pudiera abandonar la parte conceptualista y simplemente afirmar que es objetivamente bueno ser justo porque Dios es justo. Nunca quise afirmar nada más que no fuera esta última afirmación.
En cuanto a tu pregunta, “¿Puede usted ser un anti-realista acerca de algunas cosas y un realista acerca de otras?", no sólo puede alguien ser un realista acerca de ciertas entidades pero no de otras, alguien puede hasta ser un platónico acerca de algunas entidades y no acerca de otras. Siempre y cuando los objetos abstractos sean creados en lugar de no creados, la aseidad única de Dios no es desafiada. De manera que podríamos preguntar, ¿existen algunos objetos abstractos creados? Ciertamente las cosas como los números, las proposiciones, propiedades y los mundos posibles (si es que ellos existen) serían no creados. Pero ¿Qué podemos decir de ciertos objetos de arte como las obras literarias y las composiciones musicales? Según Christy Uidhir en su reciente libro titulado Art and Abstract Objects[2][El Arte y los Objetos Abstractos], la visión estándar de hoy en la estética es que existen esas cosas como el arte abstracto y que las obras de arte son de objetos creados por necesidad. Entonces se deduce que algunas obras de arte son objetos abstractos creados. La Quinta Sinfonía de Beethoven es, en su visión, un objeto abstracto creado por Beethoven, la cual es múltiplemente ejemplificada en varias copias y actuaciones. Como la misma Uidhir, no estoy inclinado hacia el realismo acerca de esos objetos abstractos de arte (a pesar de que soy un realista en un sentido diferente acerca de que los enunciados estéticos son objetivamente verdaderos o falsos), pero no tengo ninguna objeción teológica para ellos. Si los quieres en tu ontología, ¡sírvete a ti mismo!
De igual manera, ahora tengo la tendencia de ver el Conceptualismo como superfluo (sino objetable) en relación a las cosas como los números, las proposiciones, propiedades y los mundos posibles. Lo mismo sería verdadero de los valores morales. El punto importante es que la objetividad de las verdades morales está basada en Dios, no en las entidades abstractas independientes de Dios.
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[1]
Reasonable Faith [Fe Razonable] (Wheaton, Ill.: Crossway Books, 2008), pp. 178-9.
Reasonable Faith [Fe Razonable] (Wheaton, Ill.: Crossway Books, 2008), pp. 178-9.
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[2]
Christy Mag Uidhir, “Introduction: Art, Metaphysics, and the Paradox of Standards,” [Introducción: Arte, Metafísica y la Paradoja de los Estándares] en Art and Abstract Objects, ed. Christy Mag Uidhir (Oxford: Oxford University Press, 2012), p. 7.
Christy Mag Uidhir, “Introduction: Art, Metaphysics, and the Paradox of Standards,” [Introducción: Arte, Metafísica y la Paradoja de los Estándares] en Art and Abstract Objects, ed. Christy Mag Uidhir (Oxford: Oxford University Press, 2012), p. 7.
- William Lane Craig