#350 Dios Permitiendo el Mal Natural
January 25, 2014Hola Dr. Craig,
Esperaba de que usted pudiera ayudarme a resolver un asunto relacionado con el mal natural que surgió mientras estaba revisando algunos apuntes de la clase de filosofía que tomé este pasado semestre. He estado tratando de conciliar el mal natural con la existencia de Dios que surge de la teoría de la formación del alma de la creación, según lo postuló el padre de la iglesia, Ireneo, pero me sigo encontrando en un callejón sin salida. Aquí está mi proceso de pensamiento:
Al utilizar las mismas ideas que muchos apologistas usan, yo puedo entender que Dios permite el mal para usarlo para buenos propósitos. Es algo que no le parece bien a muchas personas, pero que tiene sentido lógica y teológicamente. Yo no tengo ningún problema con eso. En muchos casos la misma idea se usa con el mal natural. Dios lo permite para permitirnos madurar, para crecer nuestras almas, y al final para llevar a las personas a Él. Sin embargo, hay una palabra que no tiene sentido para mí: “Permitir”. Ciertamente, Dios permite los males, pero con el mal natural parece más que eso. Puesto que la naturaleza está en un camino determinado, yo supondría que como no tiene nada que decir en lo que hace, ¿no se deduce que el que determinó ese camino es en última instancia responsable de las atrocidades naturales que ocurren en la Creación? Entiendo que Dios pudiera permitir que sucedan cosas malas, pero en el caso de mal natural, parece que Dios está causando que sucedan las cosas malas. Utilizamos esta misma línea de pensamiento en la discusión de mi clase del libre albedrío para mostrar que si Dios determinara nuestras acciones, entonces al final Él es el responsable de ellas.
Ahora bien, la única manera que me veo saliendo de este problema es negando que los males naturales son realmente malos. No creo que ellos todos son el juicio o la consecuencia de la caída de Adán, ya que los desastres simplemente son el resultado de los procesos naturales. Habiendo dicho eso, ¿por qué los llamamos “mal”? ¿Por qué no nos regocijamos o, como base, actuamos indiferente cada vez que sucede un tsunami en Sri Lanka? ¿Por qué pensamos que las cosas deberían ser de una manera diferente?
Déjame decirlo de esta manera. Estos acontecimientos naturales evocan en nosotros respuestas emocionales como tristeza, piedad, compasión, y cosas similares. Eso está todo muy bien en la teoría de la creación de alma de Ireneo. Se supone que estemos desarrollándonos como personas, como almas. Sin embargo, el conflicto parece surgir cuando miramos el problema de esa manera. Estas respuestas emocionales suceden en el caso del mal moral cuando estamos expuestos a un acontecimiento, y razonamos de que las cosas no deberían ser de esa manera, sino de que hay una mejor manera para que sean las cosas. Este sentido de lo que "debería ser" viene de Dios, como usted ha defendido en sus obras. En el caso del mal natural, surgen las mismas emociones que evocan en nosotros una respuesta de que las cosas deberían ser de una manera diferente a lo que son. ¿Por qué está correcto que sintamos esas emociones si Dios ya ha establecido lo que va a suceder, en lo que tiene que ver con los procesos naturales?
Realmente me siento atrapado en esto. Todas las personas que abordan este problema nunca parecen hacer la conexión entre Dios siendo el creador de los procesos naturales y, por decir, los procesos siendo responsables del mal natural. Cuando utilizamos esa lógica, si los procesos están determinados, Dios es la causa del mal natural, lo que desafía todo lo relacionado con el Dios cristiano, a menos que en realidad los males naturales no sean realmente malos. Sin embargo, entonces los problemas salen al frente. Las emociones con las que Dios nos creó nos dicen que las cosas deberían ser diferentes de lo que Dios estableció. Pero si los acontecimientos no son malos, entonces ellos son buenos y son una parte de la voluntad de Dios, y nuestra moral nos parecería estar dirigiendo de una manera equivocada. Y si eso es verdadero, ¿cómo podemos confiar en nuestra moral? ¡Aquí estoy atrapado en un círculo vicioso!
Entiendo el que haya consecuencias naturales para nuestras acciones, como señaló C.S. Lewis en "El Problema del Dolor", pero estos acontecimientos naturales están fuera de nuestro control y están completamente en el control Dios. Usted con frecuencia utiliza el ejemplo de la tectónica de placas como un ejemplo de mal natural que percibimos tener muchas buenas consecuencias. Pero ¿no fue Dios quien estableció las leyes por las cuales actúan las placas? ¿No hay un mundo posible que funcione, donde se evitan los males naturales y donde sólo se permiten los males morales? Dios podría tener un propósito al permitir males naturales, pero ¿cómo puede Él ordenarlos?
Le agradecería mucho cualquier ayuda que me pudiera dar. No parece que yo pueda evadir hacer a Dios el Autor de este mal.
A menos que la creación estuviera afectada por la caída de Adán.
Nick
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
¡Como te puedes imaginar, Nick, hay tanto que se pudiera decir acerca de tu pregunta!
En un nivel tu pregunta no es realmente tanto acerca del problema del mal, más bien es acerca de la doctrina de la providencia divina. Estás preocupado de que Dios simplemente no permite sino que causa los males naturales en el mundo. Ahora bien, está claro que el teísta cristiano no va a creer que Dios interviene de manera milagrosa para causar todos los terremotos, tornados, flujos de lodo, o ocurrencias naturales en el mundo. Por lo tanto, Él no es la causa directa de esos acontecimientos. Como más, se puede decir que Él es la causa remota de esos acontecimientos en el sentido de que Él estableció las leyes naturales que rigen el universo y las condiciones fronterizas iniciales sobre las cuales esas leyes operan. Vamos a imaginarnos que Dios haya hecho eso en el Big Bang y nunca más interviniera de manera milagrosa en el mundo. Tu afirmación es que por lo tanto, Dios es la causa de todos los males subsiguientes que ocurren en la historia del mundo.
Ahora notemos que tu inferencia presupone que "la naturaleza está en un camino determinado". Tuya es la perspectiva de Laplace, quien se jactó de que, equipado con las leyes de Newton, con el conocimiento de la situación presente y con la velocidad de cada partícula en el universo, él podía predecir el estado exacto del universo en cualquier tiempo en el pasado o el futuro. La jactancia de Laplace es falsa si la indeterminación cuántica es óntica, no meramente epistémica, es decir, algo realmente característico de la naturaleza en lugar de una expresión de nuestro conocimiento limitado de la naturaleza. Este tipo de indeterminación se magnifica rápidamente sobre tiempo. ¡Me dicen, por ejemplo, que dada la indeterminación inherente en la posición/velocidad de una bola blanca (de billar), en tan sólo doce golpes, por todo lo que sabemos, ella se podría encontrar en cualquier parte de la mesa de billar! Está claro que si la indeterminación cuántica es óntica, Dios no podría causar que se produjera un terremoto en un tiempo y lugar específico simplemente al establecer las leyes naturales y las condiciones iniciales del universo. Si ocurre un terremoto, eso sólo porque Dios no intervino para detenerlo. Es decir, Él lo permitió. Problema resuelto
Pero supongamos, como me siento inclinado a pensar, que la indeterminación cuántica es, de hecho, simplemente epistémica y no óptica. ¿Qué, pues? ¿Hace eso a Dios la causa (remota) de todos los males naturales? Bueno, no, porque lo que es malo de los males naturales no es simplemente la ocurrencia de ciertos acontecimientos naturales en sí. No hay nada malo, por ejemplo, acerca del deslizamiento de una placa continental sobre la otra, ni acerca del temblor de tierra como consecuencia de eso. Esos acontecimientos naturales son éticamente neutrales; la moralidad no se aplica a las rocas, a la lluvia y al viento. Mas bien, si hay algo malo acerca de esos acontecimientos, es que los seres humanos quedan involucrados en ellos. Como dices, tenemos la sensación de que los niños no deberían ser arrastrados hacia el mar y ahogarse en los maremotos. (Por cierto, observemos que hay un argumento teísta poderoso al acecho aquí, como mi colega Douglas Geivett ha señalado, ya que el naturalista no tiene ninguna base para decir que un tsunami que arrase con una isla del Pacífico sea una cosa mala. ¡Podría ser malo para los isleños, pero es de gran beneficio para la vida marina que rodea la isla! Si dices que esas cosas no deberían ser, entonces estás tácitamente reconociendo que hay una manera de que las cosas deberían ser. Eso es reconocer un plan de diseño al cual esos acontecimientos no se ajustan. Pero eso requiere de un diseñador cósmico quien ha determinado cómo deberían ser las cosas).
Pero si lo que está mal es que los seres humanos se ven involucrados y heridos en esos acontecimientos naturales, entonces está claro, dada la libertad humana, que Dios no es la causa única del mal natural ya que Él no causó que las personas estén en los tiempos y lugares donde los acontecimientos sucedieron. Por supuesto, esto no es decir que las personas han de culparse por estar en los tiempos y lugares donde están cuando ocurre un desastre. Dada la ignorancia humana, simplemente son víctimas desafortunadas. Esto es simplemente decir que Dios no hace la única contribución causal para la materialización de una situación de mal natural. Una vez más, lo que Él hizo fue permitir que las personas estén en el lugar y el tiempo cuando sucedió el desastre. Ahora bien, los no-teístas, sin duda, dirían que dicha laxitud por parte de Dios es una responsabilidad suficiente, pero ese no es el punto de tu pregunta, Nick. Simplemente quieres saber de si se puede decir o sostener con sensatez que Dios permite, en vez de causar los males naturales. La respuesta a esa pregunta es: claramente se puede sostener con sensatez.
Más allá de ahí, el teísta argumentará, como señalas, que Dios tiene razones moralmente suficientes para permitir que ocurran males naturales, de modo que no se pueda sostener que Él ha actuado incorrectamente al permitir que sucedan esos desastres. El no teísta se equivoca en pensar que "lo que no debería ser" no se debería permitir. Pero Dios puede estar justificado en permitir las situaciones malas. Por ejemplo, creo que es muy plausible que sólo en un mundo que está bañado con maldad natural llegaría un gran número de personas libremente a conocer a Dios y encontrar la vida eterna. En un mundo totalmente carente de mal natural probablemente seríamos niños mimados y consentidos, ajenos a Dios, agentes morales inmaduros—una énfasis que encaja muy bien con tu propia teodicea de la creación del alma. Por lo tanto, no está mal de parte de Dios de permitir los desastres naturales, nada más que esté mal de que yo permita que mi niño vaya al dentista.
- William Lane Craig