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#57 ¿Cristianos Homosexuales?

August 22, 2012
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En nuestra clase de Escuela Dominical de jóvenes adultos, mi esposo y yo hemos estado utilizando su libro Hard Questions, Real Answers (Preguntas Difíciles, Respuestas Reales) para tratar con muchos de los temas difíciles que enfrenta la iglesia de hoy y, en particular, con los que los estudiantes universitarios comienzan a luchar. Nuestra clase ha tenido algunas buenas discusiones y últimamente está comenzando el proceso de entender más nuestra fe de manera racional para poder defender la verdad de una forma precisa y adecuada en la cultura no-bíblica de hoy.

Nos encontramos que había fuertes diferencias de opinión y una gran cantidad de confusión en lo que tiene que ver s con el tema de la homosexualidad. En especifico, con el concepto de que la Biblia condena las actividades o el comportamiento homosexual, pero no el tener una orientación homosexual (secundario a orientación siendo un concepto moderno). Además, la expresión en su libro, “es perfectamente posible ser homosexual y ser un cristiano lleno del espíritu” ocasionó alguna confusión ya que muchos creen que Dios no “crearía” personas para que sean homosexuales.

Mis preguntas principales que salen de esto son:

1. ¿Es pecaminoso en sí el que una persona se defina como homosexual? Si lo es, ¿Cómo puede ser válido el enunciado suyo que mencioné anteriormente?

2. ¿Se refiere ese enunciado a alguien que se considera homosexual, pero no se involucra en prácticas o actividades homosexuales? Si el concepto inicial de las prácticas/comportamiento es pecaminoso y no la orientación, eso podría tener sentido.

3. ¿Está el llamar a alguien homosexual contribuyendo a una norma cultural no-bíblica que está impregnando la sociedad?

Hubo un ejemplo que dio un amigo de uno de nuestros estudiantes de nuestra clase de escuela dominical quien no se considera heterosexual, pero dice que tampoco se considera homosexual. Él viene de un hogar cristiano y sabe que la homosexualidad no es buena, pero las mujeres no le atraen y no cree que eso vaya a cambiar.

El otro pensamiento que surgió, el cual está relacionado a los pensamientos que menciono arriba, fue que no era bíblico decir que alguien nació siendo homosexual y que todos fuimos creados heterosexuales. Entonces eso nos lleva a la idea de si o no la homosexualidad es una elección o decisión. Ahora bien, en su libro usted sí menciona que sin importar la genética o la decisión, el comportamiento es pecado. Sin embargo, esto podría ser un asunto de semántica. Es un área que se debe tratar.

Además, si la homosexualidad es algo que se hereda y que no es una decisión, ¿es racional decir que eso fue una “decisión” hecha en el jardín del Edén? ¿Lleva eso a la conclusión de que es heredar una naturaleza pecaminosa? En Romanos 1 dice,

La ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad, porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó…Por lo cual, también los entregó Dios a la inmundicia, en los apetitos de sus corazones…Por eso Dios los entregó a pasiones vergonzosas…Dios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no deben…

Por lo tanto, ¿Es una opción solamente para aquellos que conocen a Dios y no es una opción para aquellos que tienen sus mentes cerradas a Su evidencia?

También cuando estamos tratando de alcanzar a los “homosexuales cristianos” quienes están tratando de vivir una vida pura y quienes batallan con ese pecado, ¿Cómo puede una persona ayudarles de una manera amable si esa persona cree que el simple decir que son homosexuales es sí un pecado? Lo comparo a una persona que se está recuperando del alcoholismo que todos los días (y a veces cada hora) tiene que orar de que el deseo de tomar alcohol se le quite. Entonces esto también tiene que ver con el tema de las oraciones no respondidas, si una persona cree que es homosexual y ora consistente, ferviente y con la dirección del Espíritu Santo de que Dios se va llevar eso de él y Él escoge no hacerlo heterosexual en ese tiempo o nunca. ¿Cómo podemos abordar ese tema?

Sé que esto es un poco largo, pero hemos tomado este asunto a los pastores de nuestra iglesia de modo de que éste sea un asunto que pueda ser tratado con toda la iglesia y no que únicamente esté escondido bajo la alfombra. Mi esposo y yo tenemos mucha esperanza de que habrá tiempo para que usted y/u otro miembro del personal de Reasonable Faith (Fe Racional) pueda responder estas preguntas.

Muchas gracias. Dios le bendiga.

Krista

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

Gracias por dedicar tiempo y hacer el esfuerzo para ministrar a los estudiantes universitarios. Ese un tiempo crucial en sus vidas y me suena como que sus estudiantes tienen la bendición de tener a usted y a su esposo guiándoles en medio de esos temas difíciles.

Antes de abordar sus tres preguntas, permítame aclarar lo que quise decir cuando dije,“es perfectamente posible ser homosexual, y ser un cristiano lleno del Espíritu.” Estoy tomando la homosexualidad como una orientación o inclinación sexual de los deseos de una persona. A una persona heterosexual le atraen sexualmente los miembros del sexo opuesto. A una persona homosexual le atraen sexualmente los miembros del mismo sexo. Por lo tanto, mi enunciado quería decir que es posible que una persona se sienta atraída sexualmente a los miembros de su mismo sexo y aún ser un cristiano lleno del Espíritu.

Entendido de esa manera, ese hecho me parece obvio. Si es resultado del crianza o de la naturaleza, la inclinación sexual de alguien no es típicamente algo que la persona escoge sino simplemente en la que la persona se encuentra. De modo que alguien se podría encontrar en esa orientación pero con el poder del Espíritu Santo rehúsa a actuar en ella, sabiendo que hacerlo seria algo pecaminoso. Eso no quiere decir “permanecer en el closet” (en secreto). Una persona puede estar abierta acerca de su situación, de la misma manera que una persona que esté luchando, por decir, con el voyeurismo podría estar abierta acerca de su problema y rehusar actuar o llevar a cabo los deseos que él o ella tienen.

Obviamente, el decir eso no implica que esas personas fueron “creadas” por Dios para que tengan esos deseos. Lo que dije es consistente con que esos deseos son el producto o el resultado de la crianza de la persona. En cualquier caso, si se debería probar que la homosexualidad tiene base biológica, creo que sería algo simplista decir que Dios no “crearía” a alguien con dicha predisposición. Dios crea personas con defectos genéticos todo el tiempo (yo mismo tengo un síndrome basado en la genética). Eso es simplemente parte de la pregunta más amplia a la que los filósofos llaman “el problema del mal,” es decir, “la maldad natural.”

Así que en respuesta a sus preguntas:

1. ¿Es pecaminoso en sí el que una persona se defina como homosexual? No, a pesar de que yo no utilizaría la palabra “defina.” Parte de la agenda de los defensores del estilo de vida homosexualidad es el describir la orientación sexual como una característica definida de quien usted es, es decir como parte de la identidad misma de la persona. No deberíamos caer en esa trampa. En lugar, yo hablaría de “describir” a una persona de cierta forma. Las descripciones pueden cambiar (por ejemplo, nos ponemos viejos y más gordos) y de esa manera no hay necesidad de definir quienes somos.

2. ¿Se refiere ese enunciado a alguien que se considera homosexual, pero que no se involucra en prácticas o actividades homosexuales? Correcto. Estoy hablando de alguien que es como la persona que se levanta en la reunión de Alcohólicos Anónimos y dice, “soy alcohólico, pero gracias a Dios he estado sobrio por 15 años.”

3. ¿Está el llamar a alguien homosexual contribuyendo a una norma cultural no-bíblica que está impregnando la sociedad? Quizás sea así. Podría ser mejor no creer en esas etiquetas, ya que eso podría fomentar la idea de que los deseos homosexuales de una persona constituyen parte de la identidad de una persona. Quizás sería mejor simplemente decir, “estoy luchando con deseos homosexuales” o “me siento atraído a miembros de mi mismo sexo.”

En cuanto a sus comentarios, estoy de acuerdo que nadie nace siendo homosexual de la manera que defino el término, pero de la misma manera tampoco nadie nace siendo heterosexual como se define. Recuerde que defino esas palabras en términos de las atracciones sexuales de una persona. Los bebés y los niños pequeños no se sienten sexualmente atraídos a otras personas. Esos deseos despierta más tarde en la vida. Así que hay que tener cuidado de no pensar de la homosexualidad y la heterosexualidad como géneros. La mayoría de nosotros nacemos con un género claramente manifestado como masculino o femenino, pero lo que va a ser nuestra preferencia sexual no se manifestará hasta mucho más tarde. Eso es obviamente verdadero aún si tiene base biológica. Pero si nuestra orientación es el resultado de la biología o de la crianza, de lo que tenemos una elección o decisión es de si o no ponemos en acción nuestros deseos. Dios nos ordena a vivir en castidad y a preservar la actividad sexual para el matrimonio heterosexual. El debate de la naturaleza o de la crianza no es nada más semántica. Es una pregunta científica interesante sobre dos visiones muy diferentes. Pero mi punto es que nuestras decisiones o elecciones sobre como vivir permanecen siendo la misma a pesar de todo.

Si la homosexualidad tiene base biológica, no creo que necesitamos atribuirla a la Caída en un sentido directo. Sería como un defecto de nacimiento o como una enfermedad que se basa en la genética. Es interesante ver que en el tiempo de Pablo mucha de las personas que se involucraban en actividades homosexuales eran probablemente personas que eran heterosexuales en su orientación. Como tales, esas actividades eran condenadas por filósofos prominentes de la antigüedad. Ya sea que una persona conozca a Dios o no, el pecado involucra una decisión por la cual esa persona es responsable.

En cuanto a la última pregunta que usted hace, no creo que sea un pecado para los cristianos decir que son homosexuales porque se sientan atraídos a los miembros del mismo sexo. Pero sí entiendo su punto de que esa etiqueta podría ser inútil y podría animarlos a pensar que esa desorientación es parte de su identidad.

En cuanto al asunto de oración no respondida, todos los jóvenes heterosexuales, cristianos masculinos le dirían a usted que han orado una tras otra vez para que Dios les dé la victoria sobre los deseos sexuales (literalmente la codicia) y esas oraciones repetidamente se quedan sin respuesta. La santificación no es un asunto instantáneo. Se toma tiempo y disciplina, vigilando la vida de los ojos y del pensamiento, alejándose de ciertos lugares y aún tomando en cuenta el tipo de ropa que uno se pone y la música que uno escucha.

Eso nos trae a la mente el que hoy casi nunca se habla de una disciplina espiritual en la iglesia: la mortificación de la carne. Pablo nos dice que como cristianos tenemos que darle muerte a los malos deseos que hay en nosotros y a no alimentar los deseos de la carne (Colosenses 3.5). Esto hace parecer que hablamos de imágenes de ascetismo o auto-flagelación, pero esa no es la idea. Por el contrario, significa que como cristianos de una forma intencional deberíamos hacer cosas que nos ayuden a mantener controladas nuestras pasiones sexuales. Por ejemplo, debemos tener cuidado de que película vemos o que revistas leemos o los programas de televisión que vemos. De manera activa, debemos tomar precaución para evitar pecar en esa área, como poner filtro en el acceso de Internet que tenemos. A través del tiempo podemos llegar a ser más santo y muchos van a testificar que con consejería y disciplina aún la orientación homosexual de una persona puede generalmente ser corregida y una relación matrimonial normal heterosexual podría ser disfrutada.

- William Lane Craig