#368 Algunas Reflexiones sobre el Debate con Sean Carroll
July 31, 2014Dr. Craig,
Muchas gracias, otra vez, por los animados y grandiosos debates en los que usted participa juntos a otros cosmólogos. Tengo que decir que encuentro que esta área de la Cosmología y de Dios es un buen fundamento para que uno se pueda mantener puliendo, primeramente porque cuando la ciencia demuestra una teoría y encuentra muy buena evidencia de ella, nos acercamos más y más a entender más de la gran mayoría de la materia y energía que observamos.
De todos modos, quisiera hacerle una pregunta acerca del último debate con Sean Carroll. Se hizo muchos puntos fuertes en ese debate que, como un laico en la cosmología, me causó querer investigar más y más de qué los físicos teóricos están realmente diciendo en sus teorías. Los medios de comunicaciones no siempre están claros en separar la opinión/creencia del cosmólogo versus lo que su teoría realmente dice sin que sean parcializados. Por lo tanto, decidí ir a ver los comentarios que publicó Sean Carroll del debate. Puede ver al siguiente:
http://www.preposterousuniverse.com/blog/2014/02/24/post-debate-reflections
Me parece que las objeciones que me hacen preguntar la forma que funciona el argumento Kalam así como lo que las últimas teorías están demostrando en comparación con la propia opinión de los cosmólogos son las respuestas de Sean para:
1. La Primera Premisa del Argumento Kalam (la Causalidad Aristotélica). Él excava profundo en que el análisis Aristotélico de la causalidad es obsoleto.
2. El Problema del Cerebro de Boltzmann. Él menciona que el Cerebro de Boltzmann ayuda a aislar esos modelos de multiverso que no se pueden sostener. ¿Qué podemos decir de los modelos que sí funcionan?
3. El Ajuste Fino. Sean Carroll menciona 5 puntos acerca de que el Ajuste Fino no es un buen argumento a favor del teísmo y continúa diciendo de que usted no dio respuestas a esos cinco puntos. Entiendo que en la Pregunta # 49, usted mencionó de que el universo está bien ajustado para la existencia de vida inteligente es un hecho sólido. De modo que me confundo con lo que Sean dice acerca de “él no ofreció ninguna sugerencia de que realmente sabemos las condiciones bajo las cuales la vida se puede o no formar”.
De todos modos, espero que usted me pueda responder estas preguntas y me ayude a avanzar en mi búsqueda para entender la cosmología moderna, sus hechos y sus esperanzas. Además, ¿pudiera usted comunicarse con Allan Guth para hablar acerca del Teorema BVG? Me encuentro algo sorprendente que la primera persona en decir que usted estaba equivocado acerca de Teorema BVG fuera Dr. Krauss y luego vimos en el intercambio de email de usted y Valenking probando lo contrario. Sería bueno para nosotros (la audiencia) de ver cómo sería la interacción de usted con Allan Guth, ahora que Sean Carroll está afirmando que usted está equivocado en la interpretación del teorema.
Gracias,
Jahir
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
Gracias por tus preguntas, Jahir. Me he abstenido de hacer comentarios del debate con Sean Carroll hasta que pudiera estudiar con mucho cuidado la transcripción de lo que realmente se dijo por medio de punto y contra punto. Ya que la transcripción de nuestro intercambio se ha completado, me siento listo para hacer comentarios. Ay, sin embargo, encuentro que hay tanto que decir que, como más, sólo puedo responder la primera de tus preguntas acerca de la premisa causal, dejando las demás preguntas para otro día. Me fascinó que en su blog, Carroll llame esta pregunta “la parte más importante del debate”. Aunque creo que la segunda premisa es mucho más importante, el comentario de Carroll revela el peso que él pone sobre su objeción de la primera premisa.
¿La Causalidad Aristotélica?
Las limitaciones del tiempo no hizo posible una discusión de la primera premisa del argumento cosmológico kalam en mi discurso de apertura. Así que todo lo que dije fue:
1. Si el universo comenzó a existir, entonces existe una causa trascendente que trajo el universo a la existencia.
2. El universo comenzó a existir.
3. Por lo tanto, existe una causa trascendente que trajo el universo a la existencia.
[…] considero la premisa (1) ser obviamente verdadera.
Aquellas personas que conocen mi trabajo van a notar que no utilicé la formulación medieval típica de la primera premisa. Es decir:
1*. Todo lo que comienza a existir tiene una causa.
¿Por qué el cambio? Bueno, hace un tiempo que mi amigo Chris Weaver, un estudiante de postgrado de filosofía, me advirtió del hecho de que algunas personas podrían objetar a la premisa (1*) porque ella presupone una concepción aristotélica de la causalidad, según la cual las sustancias están en relaciones causales la una con la otra, mientras que las teorías contemporáneas de la causalidad consideran las relaciones causales como que se obtienen entre otras entidades, por ejemplo, los acontecimientos o los estados de cosas. El teórico causal contemporáneo no iría a decir que Dios es la causa del universo, sino, por ejemplo, de que Dios haya creado el universo es la causa de que el universo haya llegado a existir. Ahora bien, creo que la visión de que las relaciones causales que se obtienen entre las sustancias (también entre los acontecimientos y los estados de cosas) es perfectamente defendible.[1]Decimos que Dios creó el universo, así como León Tolstoi escribió Anna Karénina o Picasso pintó el Guernica. Esos enunciados plantean relaciones causales entre estas cosas. Pero me involucro constantemente en pulir mis argumentos para hacerlos más inmunes a las posibles objeciones, de modo que he reformulado la primera premisa para hacerla lo más neutral posible con respecto a la teoría de la causalidad que uno tenga. Mi discurso de apertura realmente incluye una acotación en este punto (la cual, por supuesto, no se mencionó de manera orar) que se lee de la siguiente manera:
La premisa (1) no presupone un análisis en particular de la relación causal. Simplemente requiere que el universo no llegó a existir sin que haya sido causado. Para que el universo llegue a existir sin una causa de cualquier tipo, sería llegar a la existencia de la nada, lo cual es peor que la magia.
La premisa (1) deja completamente abierto de si la causa trascendente es una sustancia, un acontecimiento, un estado de cosas, o cualquier otra cosa.
Observemos que la justificación de la premisa (1): es obvia. En la magia, el mago hace que una cosa material venga a la existencia sin algún sustrato material. Pero si la premisa (1) es falsa, entonces el universo vino a la existencia sin una causa material o sin una causa productiva, lo cual es verdaderamente peor que la magia. Cualquier persona que niegue la premisa (1) tampoco debería, por lo tanto, tener ningún problema con la magia.
Entonces ¿cómo responde Carroll a la premisa (1) en su discurso de apertura? Él dice,
El problema con esta premisa es que ella es falsa. Casi no hay explicación o justificación dada para esta premisa en la presentación de Dr. Craig. Pero existe un problema más grande con ella, el cual es que ella no es ni siquiera falsa.
Hay tres diferentes quejas aquí. La segunda queja está completamente correcta y será rectificada más tarde en el debate, como veremos más adelante. La primera y la tercera quejas se auto-contradicen. La premisa (1) no puede ser tanto falsa y no ser ni siquiera falsa a la misma vez. Decir que la premisa (1) no es ni siquiera falsa es decir que ella no tiene sentido y que por lo tanto no tiene ningún valor de verdad. Aunque Carroll afirmará que la premisa (1) no tiene valor de verdad, vamos a ver a medida que las cosas se desarrollen que es totalmente lo contrario, él la trata como una proposición significativa y bien entendida, la cual él considera ser falsa.
Entonces, ¿Por qué él dice que la premisa (1) no tiene sentido? Él explica,
El problema real es que éstas no son las palabras correctas del vocabulario para usarse cuando se habla de la física y la cosmología fundamental. Este tipo de análisis Aristotélico de la causalidad era un asunto innovador hace 2,500 de años. Hoy en día sabemos más. Nuestra metafísica debe seguir nuestra física. Eso es lo que significa la palabra “metafísica”. Y en la física moderna, tú abres un libro de texto de la teoría del campo cuántico o un libro de texto de la teoría general de la relatividad, no vas a encontrar las palabras “causa trascendente” en ninguna parte. Lo que sí encuentras son ecuaciones diferenciales. Esto refleja el hecho de que la manera que sabemos que funciona la física es en términos de patrones, reglas inquebrantables y leyes de la naturaleza. Dado el mundo en un punto en el tiempo, vamos a decirte lo que sucede después. No hay necesidad para un “equipaje” metafísico extra, como causas metafísicas, encima de eso. Es precisamente la manera equivocada de pensar acerca de cómo funciona la realidad fundamental.
Aquí vemos un rechazo a un “análisis Aristotélico de la causalidad” porque “hoy en día sabemos más”. Esto parece ser precisamente la objeción que Chris Weaver me había alertado y la cual yo había anticipado. Así que en mi siguiente discurso, respondí,
Para mi sorpresa, Dr. Carroll desafía la primera premisa de este argumento al decir que está basado en conceptos Aristotélicos obsoletos de la causalidad. Yo protesto--¡para nada! No hay ningún análisis que se proporcione de lo que significa ser una causa en esta primera premisa. Tú puedes adoptar tu teoría de causalidad favorita o considerar la causalidad como un concepto primitivo. Todo lo que esto requiere es que el universo no haya surgido a la existencia de absolutamente nada sin que haya sido causado.
Por lo tanto, la alegación de Carroll de que el argumento está basado en conceptos obsoletos de la causalidad no tiene fundamento.
El Rechazo de Carroll de una Causa Trascendente
Aunque Carroll parece afirmar que en la física, las cosas se explican en términos de leyes de la naturaleza, no en causas, veremos que él estará completamente contento de admitir las causas inmanentes que existen en el universo. En su segundo discurso él dirá, “cuando encuentras algún acontecimiento o algún estado de cosas B hoy en día, con mucha frecuencia podemos rastrearlo de vuelta al tiempo hasta uno o un par de posibles acontecimientos predecesores que, por lo tanto, llamamos la causa de eso, la cual conlleva a B según las leyes de la física”. De manera que ofrecer explicaciones en término de leyes naturales no excluye el que haya causas y efectos.
Más bien, a lo que Carroll objeta es a una causa trascendente—de cualquier tipo. ¿Por qué? Carroll explica que en la física, las explicaciones causales se dan en términos de leyes naturales (y, presuntamente, las condiciones iniciales), y de esa manera en el caso de un comienzo del universo no puede haber tal explicación, ya que no hay condiciones previas sobre las cuales son afectadas las leyes de la naturaleza.
Ahora a mi parecer todo lo que esto prueba es que no puede haber una explicación física del origen del universo. Es decir, a medida que vamos de regreso en el tiempo, la física se detiene en el comienzo del universo.[2] Así que por supuesto, la física, la cual opera sólo dentro del universo, no sabe nada de “causas trascendentes”. Pero ¿Por qué no pudiera haber una causa meta-física que trasciende el universo? Pienso que la clave para la forma de pensar de Carroll se encuentra en este corto enunciado: “Nuestra metafísica debe seguir la física”. Ésta es una expresión del naturalismo epistemológico. La física lleva a la metafísica por la nariz y la metafísica no puede postular entidades más allá de lo que requiere la física. No hay ni que decir que rechazo el naturalismo epistemológico—véase mi debate con Alex Rosenberg para ver las razones del porqué.[3] La metafísica va más allá de la física--¡Eso es lo que significa “metafísica”!
Carroll continúa advirtiendo:
La pregunta que te deberías estar preguntando es: ¿Cuál es el mejor modelo del universo con el cual puede salir la ciencia?” Por modelo quiero decir un sistema matemático formal que pretenda corresponder con las cosas que observamos. Así que si quieres saber si algo es posible en la cosmología o en la física hazte las preguntas: ¿Puedo construir un modelo?” ¿Puedo construir un modelo en dónde el universo tenga un comienzo pero no una causa? La respuesta es positiva. Eso ya se ha hecho. Hace treinta años, con mucha fama, Stephen Hawking y Jim Hartle presentaron el modelo cosmológico cuántico sin frontera. El punto acerca de ese modelo no es que sea el modelo correcto, no creo que aún estemos cerca al modelo correcto. El punto es que es completamente autónomo. Es una historia completa del universo que no depende de nada de afuera. Simplemente es de esa manera. La exigencia de más de un modelo completo y consistente que encaje en los datos es una reliquia de una visión pre-científica del mundo. Mi afirmación es que si tuvieras un modelo cosmológico perfecto que explicara los datos, te irías a la casa y te declararías haber sido victorioso.
Aquí, con razón, Carroll dice que la física puede (por lo menos en principio) manufacturar un modelo del universo en el cual el estado del universo en algún tiempo t tenga una descripción física completa. Dicho modelo es “autónomo” en el sentido de que no incluye una intervención sobrenatural en el universo (los milagros) en algún tiempo t. Pero Carroll lo considera ser autónomo en un sentido más radical, es decir que el universo no tiene una causa trascendente que trae el universo a la existencia. Él piensa que el modelo Hartle-Hawking representa un universo que no fue causado en ese sentido.
En mi segundo discurso respondí,
Dr. Carroll dice que en el modelo Hartle-Hawking, el universo no es causado. ¡Absolutamente no! El universo llega a existir en dicho modelo y no hay nada en la teoría que explique el por qué ese universo existe en lugar de no existir. El modelo podría ser autónomo, pero eso es perfectamente consistente con mi argumento. No estoy argumentando a favor de algún tipo de deidad intervencionista, sino más bien, ¿Por qué el universo existe? ¿Por qué vino a la existencia?
Notemos aquí que estoy completamente dispuesto a admitir, como hipótesis, que el universo es autónomo en el sentido de que no hay ninguna intervención sobrenatural en ningún tiempo t. Como un modelo puramente físico, el modelo Hartle-Hawking no dice absolutamente nada acerca de si existe una causa trascendente que ocasionó que el universo llegara a existir, ¿Cómo pudo el universo llegar a existir? Como Carroll mismo enfatiza de manera repetitiva, dichas causas no se contemplan en una teoría física y de esa manera ni se afirman ni se niegan. Por lo tanto, la pregunta permanece: ¿Por qué el universo vino a la existencia? A parte de una causa metafísica, trascendente, estarías atascado con que el universo saltó a la existencia sin que haya sido causado, y, como ya dije, si ese es el costo del no teísmo, entonces el no teísta es bienvenido a éste.
Entonces, ¿Cómo responde Carroll? Él responde, “yo afirmo que un modelo consistente y completo que encaje en los datos que explican lo que vemos en el mundo es un éxito. No hay derecho que tenemos que exigir más que este y creo que la respuesta de Dr. Craig fue: “¡Sí, lo hay!” No pienso que esto cuente como una respuesta muy buena”. ¡Esta es una entrega no muy caritativa de mi respuesta! Mi afirmación ha sido precisamente que “un modelo completo consistente que encaje los datos” va a involucrar un comienzo del universo. Son los modelos sin comienzo los que son inconsistentes o los que no encajan los datos. En cuanto al derecho de exigir más que eso, dicho derecho está fundamentado en lo absurdo del universo llegando a la existencia de la nada.
Carroll procede a explicar el por qué no deberíamos preocuparnos acerca del universo comenzando a existir sin una causa:
Es una cosa muy difícil porque el universo es diferente a nuestra experiencia cotidiana. Eso no suena como un enunciado sorprendente sino que realmente necesitamos tomarlo en serio. Mirar a un modelo cosmológico moderno y decir, “Sí, pero ¿cuál fue la causa?” es como mirar a alguien tomar fotografías con un iPhone y decir, “pero ¿a dónde va el rollo de la cámara?” No es que la respuesta sea difícil o inescrutable, es completamente la pregunta incorrecta de hacer. De hecho, es un poco técnico, la mayor parte de mi segunda charla aquí, pero pienso que vale la pena tenerla correcta. ¿Por qué deberíamos tener la expectativa de que existen causas o explicaciones o una razón del por qué en el universo en el cual vivimos? Eso es porque el mundo físico dentro del cual estamos incrustados tiene dos características importantes. Hay patrones, leyes de la física que son inquebrantables—las cosas simplemente no suceden, ellas obedecen leyes—y hay una flecha de tiempo que se extiende desde el pasado hasta el futuro. La entropía era más baja en el pasado y aumenta hacia el futuro. Por lo tanto, cuando encuentras algún acontecimiento o algún estado de cosas B hoy en día, con mucha frecuencia podemos rastrearlo de vuelta al tiempo hasta uno o un par de posibles acontecimientos predecesores que, por lo tanto, llamamos la causa de eso, la cual conlleva a B según las leyes de la física. Pero crucialmente, estas dos características del universo que nos permiten hablar el lenguaje de causas y efectos están completamente ausentes cuando hablamos del universo en su totalidad. No pensamos que nuestro universo sea parte de un conjunto mayor que obedece las leyes. Aún si es parte de un multiverso, el multiverso no es parte de un conjunto mayor que obedece leyes. Por lo tanto, nada nos da el derecho de exigir algún tipo de causa externa.
Puedes ver lo que está sucediendo aquí. Carroll identifica dos características del universo (las leyes naturales y una dirección del tiempo) lo que, él piensa, hace apropiado el exigir causas de acontecimientos inmanentes pero que no se apliquen al comienzo a existir del universo. Por lo tanto, el comienzo del universo está exento del principio causal. Este argumento es un non sequitur (Eso quiere decir que el argumento es lógicamente inválido). Para que este argumento tenga un pase, Carroll necesitaría demostrar que esas dos características no sólo son condiciones suficientes sino necesarias de la exigencia de una explicación causal. Él no hace ninguna de las dos. De hecho, si algo no puede venir a la existencia sin que haya sido causado en el momento incrustado del tiempo, ¿Cómo podría llegar a existir sin una causa si ese momento fuese el primer momento del tiempo? Si algo que se pueda explicar por las leyes naturales requiere una causa de su llegada a la existencia, ¿Cómo puede eso eximir a algo que ciertamente no se pueda explicar en términos de las leyes naturales? La visión de Carroll parece ser ininteligible.
Hasta este punto debería ser claro que la afirmación de Carroll es: no que la premisa (1) no tenga sentido, sino que es falsa. De hecho, luego él admite en la respuesta a la Pregunta 11: “Puedo concebir por completo de universo que haya sido traído a la existencia por [un] Dios que era omnipotente, etc. y de que por cualquier razón Dios haya escogido ser completamente invisible y de que el universo corre por principios puramente naturalistas”. Esto quiere decir estar de acuerdo con lo que yo digo en respuesta a esa misma pregunta: “Los argumentos que he ofrecido esta noche son consistentes con que el universo es autónomo en la manera que Dr. Carroll describió. Por lo tanto, eso no necesita ser un tema a debatir ente nosotros”. Carroll piensa que pudiera existir una causa del comienzo a existir de un universo autónomo pero que no se necesita dicha causa. El universo simplemente puede comenzar a existir sin ser causado. En respuesta a la Pregunta 13, él luego dice,
No creo que si el universo tiene un primer momento en el tiempo eso signifique que exista algún tipo de condiciones eternas o pre-existentes, o reglas, o leyes, o cualquier cosa como esa. Eso simplemente quiere decir que nuestra mejor (y quizás la correcta) descripción del cosmos es una que tenga un primer momento en el tiempo. La pregunta es: ¿puede éste ser autónomo en el sentido que lo estoy usando, el cual es que si yo escribo las ecuaciones y las condiciones, y así sucesivamente, que describen el universo con un momento más temprano, ya terminé? ¿Existen ecuaciones que yo pudiera tener acerca de ese universo que pueden responderse por ese formalismo?
En mi visión, estás lejos de haber terminado, ya que la pregunta más importante todavía queda por responder: ¿Por qué el universo llegó a existir?
La Justificación de la Premisa Causal
En mi tercer discurso, proporcioné mi justificación a favor de la premisa causal, la cual Carroll se había quejado que faltaba en mi presentación de apertura:
Honestamente, estoy muy sorprendido de que él pensara que el universo puede literalmente saltar a la existencia de la nada. Permítanme dar tres argumentos de porqué debe haber una causa.
En primer lugar, me parece que un primer principio de la metafísica de que el ser no viene del no ser. Las cosas simplemente no saltan a la existencia literalmente de la nada. La nada no tiene propiedades ni potencialidades. No es nada. Así que me parece inconcebible metafísicamente pensar que el universo puede venir a la existencia de la nada.
En segundo lugar, si el universo pudo venir a la existencia de la nada, ¿Por qué es, entonces, que solamente los universos pueden saltar a la existencia de la nada? ¿Por qué no pueden [saltar a la existencia de la nada] las bicicletas, Beethoven y la bebida Malta? ¿Qué hace que la nada sea tan discriminatoria? Si los universos saltan a la existencia de la nada, entonces cualquier y todas las cosas deberían saltar a la existencia de la nada. Como eso no sucede, eso sugiere que las cosas que vienen a la existencia tienen causas.
Por último, todas las evidencias empíricas que tenemos apoyan la verdad del principio causal. Cuando Carroll dice, “El universo es diferente a nuestra experiencia”, ésto realmente está cometiendo lo que Alexander Pruss llama la “falacia del taxi”. Eso quiere decir que tú vas con el principio causal hasta que hayas llegado a tu objetivo deseado y luego piensas que puedes simplemente despedirlo como se despide a un taxi porque no quieres que haya una causa de tu entidad, el universo. Pero si el universo vino a la existencia, si el universo no es eterno, entonces seguramente necesitaría tener una causa. ¡De hecho, no es científico negar esto ya que el proyecto completo de la cosmogonía contemporánea es tratar de encontrar cuál es la causa del universo! Así que en su principio, sería un “detenedor” de la ciencia y destruiría su propia área de pericia.
Mi primer argumento que se menciona arriba aclara que yo pienso que la metafísica es una disciplina independiente. Obviamente existen los primeros principios con los que necesitamos ponernos de acuerdo.
Mi segundo argumento procede del gran filósofo de Oxford, A. N. Prior. Lo encuentro ser un argumento increíblemente poderoso. Como la nada no puede contener nada, si el universo puede llegar a existir sin una causa, entonces es inexplicable el por qué cualquier y todas las cosas no pueden hacer lo mismo. ¿Por qué una gasolinera de la compañía Chevron o una aldea esquimal no saltaron a la existencia en lugar de nuestro universo? No se da ninguna razón. No sólo es este el caso con respecto a los comienzos absolutos, sino que también para las cosas inmanentes en el universo. No puedes decir que las leyes de la naturaleza o la flecha del tiempo impiden que las cosas salten a la existencia sin que sean causadas, precisamente por la razón de que ellas no son causadas. No hay condiciones causales que gobiernen el que vengan a la existencia. Por lo tanto, no puedes limitarlas solamente al comienzo del tiempo y al universo.
Por último, la tercera razón tiene la intención de recurrir o apelar a los naturalistas científicos como Carroll. Aquí trato de responder al intento de Carroll de subvertir el argumento inductivo al eximir el universo del principio causal. Afirmo que su intento de eximir el universo es arbitrario y sería un “detenedor” de la ciencia, ya que la cosmogonía trata precisamente de dar una explicación causal del origen del universo. Aquí yo pude haber sido más claro en que no veo razón para pensar que las dos características que mencionó Carroll sean esenciales para la necesidad de una explicación causal. Más bien, yo mantengo que una condición suficiente para exigir una explicación causal es que algo comience a existir y esa condición se cumple en el caso del universo. Afortunadamente, en respuesta a la Pregunta 1 que se tomó de la audiencia, me pude expresar de una manera más clara:
De modo que me parece que esto es una diferencia sin una diferencia. Yo diría que la condición que se aplica al universo que hace que el principio causal sea relevante sería su comienzo a existir. Si un caballo comienza a existir, tiene que haber una causa para eso. Si un edificio comienza a existir, tiene que haber una causa para eso. De igual manera, si el universo comienza a existir, tiene que haber una causa para eso. Y con respecto a esto, las condiciones para el principio causal sí se aplican.
Esto me parece estar muy correcto. Estar incrustado en el tiempo o admitir una explicación natural no son condiciones necesarias para requerir una explicación causal. Más bien, comenzar a existir es una condición suficiente para requerir una explicación causal.
En su discurso final, Carroll responde a estos puntos:
Él dice que estaba sorprendido de que yo rehusara aceptar el hecho de que las cosas necesitan causas para que sucedan, para lo cual yo sólo podría citar a David Lewis, “no sé cómo refutar una mira incrédula”. Intenté dar la razón de por qué el análisis de causalidad que utilizamos para los objetos dentro del universo no se aplican al universo, pero eso más o menos pasó por alto. Dr. Craig llega muy lejos con la locura de que las cosas saltan a la existencia. “¿Por qué las cosas simplemente no saltan a la existencia?” Otra vez, hice el intento de explicar lo que hace al universo diferente, pero lo más importante es que la frase “saltar a la existencia” no es la frase correcta a usar cuando estás hablando del universo. Suena como si es algo que sucede en el tiempo pero esa no es la manera correcta de hacerlo ya que no existe un antes del comienzo, si es que hay un comienzo. La manera correcta de decir es que hubo un primer momento en el tiempo. Cuando lo dices de esa manera no suena tan improbable. La pregunta es: ¿Existe un modelo en el que eso es verdadero? ¿Las ecuaciones del modelo se apoyan mutuamente?, ¿el modelo encaja con los datos?, y ¿tenemos respuestas plausiblemente positivas para todas ellas?
¡En realidad, David Lewis consideraba que la mirada incrédula era una manera muy positiva de responder a una posición filosófica! Algunas cosas son simplemente increíbles. En mi opinión, el que el universo debió haber venido a la existencia de la nada es una de ellas.
Carroll alude a sus dos condiciones (ya mencionadas) y presuntamente necesarias para exigir una explicación causal, a las que ya di mi respuesta anteriormente.
Por último, él objeta al lenguaje de “saltar a la existencia” porque parece presuponer un tiempo previo durante el cual la cosa en cuestión no existía, una condición que es inaplicable en el caso del comienzo del tiempo mismo. Él piensa que no suena tan improbable decir en vez que hubo un primer momento del tiempo. Correcto, pero el punto completo del análisis filosófico es de vaciar dichas locuciones y de exhibir sus implicaciones, lo que podría resultar ser completamente improbable. Voy a decir más acerca de esto en un momento. Observemos que yo doy respuestas afirmativas a las tres preguntas que él plantea: ¡sí, existen modelos con un comienzo del tiempo; sí, las ecuaciones de esos modelos se apoyan mutuamente; y sí los modelos encajan con los datos! Por lo tanto, tenemos buena razón para creer que el universo comenzó a existir, lo cual es la segunda premisa del argumento cosmológico kalam.
La Filosofía del Tiempo
La pregunta, entonces, es de si es más plausible el que haya una causa trascendente que trajo el universo a la existencia o que el universo haya comenzado a existir de la nada sin que fuera causado. A lo largo de todo el debate, hice todo el intento de evadir tener que recurrir o apelar a los argumentos filosóficos para así permanecer parejo en el área de especialización de Carroll. Sin embargo, en ese momento un gran tema filosófico que había estado en las acechas sólo debajo de la superficie finalmente entró en la visión en la respuesta a la Pregunta 8. Considernado la queja de Carroll acerca de la locución de “saltar a la existencia”, yo explico,
Quiero tomar esta oportunidad para recalcarles una diferencia muy importante entre Sean y yo que es una diferencia filosófica que tiene un tremendo impacto sobre todo este debate. Y esa tiene que ver con la idea de “saltar a la existencia”. Si no estoy equivocado, Dr. Carroll sostiene lo que yo llamo un teoría atemporal (tenseless) del tiempo. Es decir que los acontecimientos pasados, presentes y futuros son todos igualmente reales. El devenir temporal es meramente una ilusión subjetiva de la conciencia humana. No hay nada privilegiado acerca del presente, hablando de una manera ontológica. Sostengo una visión del tiempo que es totalmente diferente. Creo que el devenir temporal es una característica real y objetiva del universo. El futuro no existe, en ningún sentido. Las cosas realmente entran y salen de la existencia. Y es por eso que utilizo el lenguaje de “saltar a la existencia”. No porque yo ilícitamente presupongo un tiempo antes del origen del universo, sino porque creo en una teoría temporalizada del tiempo la cual afirma la objetividad del devenir temporal. Y en esa visión, el comienzo del universo no sólo existe de manera atemporal. El universo viene a la existencia y seguramente eso requiere de una causa. Ahora bien, eso no es simplemente una suposición metafísica sin fundamento de mi parte. He escrito dos libros sobre esto en los cuales defiendo la teoría temporalizada del tiempo, dando argumentos a favor de ella [la teoría temporalizada] y respondiendo objeciones en su contra y luego ataco la teoría atemporal del tiempo, dando argumentos en contra de ella y respondiendo argumentos a su favor. Pero ésta es una suposición metafísica enorme que subyace este debate y que nos separa.[4]
Esta pregunta filosófica es virtualmente importante para el debate sobre la premisa causal. En la visión de Carroll, el universo comienza a existir en el Big Bang solamente en el sentido de que una vara de medir comience a existir en la primera pulgada. Eso es decir, que ésta tiene un borde frontal (por así decir), pero realmente no viene a existir. Pero en mi visión, el universo llega a existir en el primer momento de su existencia. La teoría temporalizada (tensed) del tiempo es mi ficha de triunfo para defender la premisa causal. Si la negación de Carroll del principio causal ha de tener alguna credibilidad, él debe argumentar a favor de una teoría atemporal (tenseless) del tiempo. Ese es un debate filosófico en el cual estaría contento de participar, pero también sería un debate para otro día.
Resumiendo
Permítanme resumir esta porción del debate. La premisa causal
1. Si el universo comenzó a existir, entonces existe una causa trascendente que trajo el universo a la existencia.
no presupone ningún análisis particular de la relación causal sino que fue formulado deliberadamente para ser lo más neutral posible en ese respecto. Así que la acusación de Carroll de que ésta supone un concepto Aristotélico de causalidad (la sostenibilidad de la cual permanece irrelevante) es vacua.
Además la premisa (1) es consistente, como Carroll llega a admitir, con que el universo sea autónomo en el sentido de que se puede dar una descripción física completa del universo en algún tiempo t. De modo que la repudiación de Carroll de una causa trascendente sobre la base de lo completo de la física es gratuita.
He ofrecido tres argumentos en apoyo a la premisa (1). En primer lugar, está fundamentada por un obvio primer principio de la metafísica de que algo no puede venir a la existencia de la nada. Si el naturalismo de Carroll requiere que él desobedezca este principio, entonces su visión, siendo peor que la magia, fuertemente se merece la mirada incrédula. Sin embargo, al final Carroll, adoptando una teoría atemporal (tenseless) del tiempo según la cual “comenzar a existir” no implica “venir a existir”, de hecho no desobedece este primer principio. Dado este primer principio, una teoría atemporal del tiempo es suficiente para la premisa (1). Entonces, la pregunta para Carroll se convierte en una de dos facetas: (i) ¿Qué justificación puede él ofrecer para la teoría atemporal del tiempo?, y (ii) ¿es la premisa (1) verdadera incluso en una teoría atemporal, es decir, es una teoría temporalizada (tensed) del tiempo simplemente una condición suficiente, pero no necesaria para la premisa (1)? Esas preguntas todavía tienen que ser abordadas.
En segundo lugar, si algo puede venir a existir sin una causa, entonces se hace algo inexplicable el por qué cualquier y todas las cosas no hacen lo mismo. Carroll podría tratar de evadir este argumento al recurrir o apelar, una vez más, a la teoría atemporal del tiempo. Pero no es evidente que este argumento tampoco vaya a funcionar incluso en una teoría atemporal. Uno simplemente podría re-frasearla para remover cualquier inferencia al devenir temporal: si algo comienza a existir sin una causa, entonces se hace inexplicable el por qué cualquier y todas las cosas no hacen lo mismo.
En tercero lugar, tenemos evidencia inductiva arrolladora en apoyo a la premisa (1). El intento de Carroll de subvertir esta inferencia inductiva señalando que las dos características de los acontecimientos inmanentes (es decir, el que están temporalmente incrustadas y que se explican en términos de la ley natural no se aplican en el caso del comienzo a existir del universo) no muestra que estas características son condiciones necesarias del requisito de la explicación causal. De hecho, es ininteligible el por qué estar ubicado en un primer momento del tiempo y ser naturalmente inexplicable permitiría que un acontecimiento ocurra sin una causa. Una condición común compartida por los acontecimientos inmanentes y un acontecimiento cósmico inicial es el comenzar a existir y es esta condición comúnmente compartida que es plausiblemente suficiente para la necesidad de una explicación causal. Por lo tanto, la inferencia inductiva pasa la prueba.
Por lo tanto, tenemos buenas bases para afirmar la premisa (1), mientras que los derrotadores (defeaters) de Carroll de la premisa (1) son inconclusos o completamente fracasos.
Próxima parada: ¡La Premisa (2)!
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[1]
Véase, por ejemplo, la defensa de Alfred Freddoso de las concepciones medievales de la causalidad en su Introducción a Francisco Suarez, On Creation, Conservation, and Concurrence [Sobre la Creación, Conservación y Concurrencia], traducido por Alfred J. Freddoso (South Bend, Ind.: St. Augustine's Press, 2002). Freddoso argumenta convincentemente que el análisis de Juarez de la causalidad se compara muy favorablemente a las teorías contemporáneas.
Véase, por ejemplo, la defensa de Alfred Freddoso de las concepciones medievales de la causalidad en su Introducción a Francisco Suarez, On Creation, Conservation, and Concurrence [Sobre la Creación, Conservación y Concurrencia], traducido por Alfred J. Freddoso (South Bend, Ind.: St. Augustine's Press, 2002). Freddoso argumenta convincentemente que el análisis de Juarez de la causalidad se compara muy favorablemente a las teorías contemporáneas.
-
[2]
De hecho, realmente recurre a la impotencia de la física en este asunto en cuanto a un argumento a favor de la personificación de la causa del universo. Como explico en Reasonable Faith [Fe Razonable],
“En primer lugar, como señala Richard Swinburne, hay dos tipos de explicación causal: las explicaciones científicas en términos de leyes y condiciones iniciales y las explicaciones personales en términos de agentes y voliciones (The Existence of God [La Existencia de Dios], rev. ed. [Oxford: Clarendon Press, 1991], pp. 32-48). Por ejemplo, si entro a la cocina y encuentro la tetera hirviendo y le pregunto a mi esposa, Jan, “¿Por qué está la tetera [de cobre] hirviendo?” Ella pudiera responder, “El calor de la llama se está conduciendo por medio del cobre debajo de la tetera hacia el agua, aumentando la energía cinética de las moléculas del agua, de modo que ellas vibran de una manera tan violenta que rompen la tensión de la superficie del agua y son arrojadas en forma de vapor”. O ella pudiera decir, “la puse para hacer una taza de té. ¿Quieres?” La primera proporciona una explicación científica, la segunda una explicación personal. Cada una de ella es una forma de explicación perfectamente legítima. De hecho, en ciertos contextos sería completamente inapropiado dar una en lugar de la otra. Ahora bien, un primer estado del universo, no puede tener una explicación científica, ya que no hay nada antes de ello, y por lo tanto no se puede explicar en términos de leyes que operan en las condiciones iniciales. Sólo se puede explicar en términos de un agente y sus voliciones, una explicación personal”.
De hecho, realmente recurre a la impotencia de la física en este asunto en cuanto a un argumento a favor de la personificación de la causa del universo. Como explico en Reasonable Faith [Fe Razonable],
“En primer lugar, como señala Richard Swinburne, hay dos tipos de explicación causal: las explicaciones científicas en términos de leyes y condiciones iniciales y las explicaciones personales en términos de agentes y voliciones (The Existence of God [La Existencia de Dios], rev. ed. [Oxford: Clarendon Press, 1991], pp. 32-48). Por ejemplo, si entro a la cocina y encuentro la tetera hirviendo y le pregunto a mi esposa, Jan, “¿Por qué está la tetera [de cobre] hirviendo?” Ella pudiera responder, “El calor de la llama se está conduciendo por medio del cobre debajo de la tetera hacia el agua, aumentando la energía cinética de las moléculas del agua, de modo que ellas vibran de una manera tan violenta que rompen la tensión de la superficie del agua y son arrojadas en forma de vapor”. O ella pudiera decir, “la puse para hacer una taza de té. ¿Quieres?” La primera proporciona una explicación científica, la segunda una explicación personal. Cada una de ella es una forma de explicación perfectamente legítima. De hecho, en ciertos contextos sería completamente inapropiado dar una en lugar de la otra. Ahora bien, un primer estado del universo, no puede tener una explicación científica, ya que no hay nada antes de ello, y por lo tanto no se puede explicar en términos de leyes que operan en las condiciones iniciales. Sólo se puede explicar en términos de un agente y sus voliciones, una explicación personal”.
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Véase William Lane Craig y Alex Rosenberg, Is Faith in God Reasonable? Debates in Philosophy, Science, and Rhetoric, [¿Es la Fe en Dios Razonable? Debates en la Filosofía, Ciencia y Retórica] editado por Paul Gould y Corey Miller, con respuestas por Robert Kaita, Victor Stenger, Paul Moser, Theodore Drange, Timothy McGrew, Michael Ruse, Martin Medhurst, y Clarke Rountree, Routledge Studies in the Philosophy of Religion [Estudios Routledge en la Filosofía de la Religión] (London: Routledge, 2014).
Véase William Lane Craig y Alex Rosenberg, Is Faith in God Reasonable? Debates in Philosophy, Science, and Rhetoric, [¿Es la Fe en Dios Razonable? Debates en la Filosofía, Ciencia y Retórica] editado por Paul Gould y Corey Miller, con respuestas por Robert Kaita, Victor Stenger, Paul Moser, Theodore Drange, Timothy McGrew, Michael Ruse, Martin Medhurst, y Clarke Rountree, Routledge Studies in the Philosophy of Religion [Estudios Routledge en la Filosofía de la Religión] (London: Routledge, 2014).
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Véase William Lane Craig, The Tensed Theory of Time: A Critical Examination [La Teoría Temporalizada (Tensed) del Tiempo: Un Examen Crítico], Synthese Library 293 (Dordrecht: Kluwer Academic Publishers, 2000) y William Lane Craig, The Tenseless Theory of Time: A Critical Examination [La Teoría Atemporal (Tenseless) del Tiempo: Un Examen Crítico], Synthese Library 294 (Dordrecht: Kluwer Academic Publishers, 2000).
Véase William Lane Craig, The Tensed Theory of Time: A Critical Examination [La Teoría Temporalizada (Tensed) del Tiempo: Un Examen Crítico], Synthese Library 293 (Dordrecht: Kluwer Academic Publishers, 2000) y William Lane Craig, The Tenseless Theory of Time: A Critical Examination [La Teoría Atemporal (Tenseless) del Tiempo: Un Examen Crítico], Synthese Library 294 (Dordrecht: Kluwer Academic Publishers, 2000).
- William Lane Craig