#589
May 26, 2026Hola, Dr. Craig:
Antes que nada, quiero agradecerle por el trabajo transformador que ha realizado, el cual ha sido decisivo en mi desarrollo intelectual. Aunque encuentro persuasivo su argumento estrictamente ontológico a partir de la moralidad (en lo que respecta a la existencia de valores y deberes morales objetivos), me desconcierta por qué usted no extiende el argumento hacia el terreno epistemológico. Estoy convencido de que quizá exista un argumento igualmente poderoso a favor de la existencia de Dios que debería presentarse, especialmente para el ateo que está convencido del realismo moral, más o menos en los siguientes términos: Si asumimos —como lo hace el ateo— que nuestras creencias morales son no guiadas, entonces nuestras creencias morales serían accidentes del proceso evolutivo. Pues, si durante el curso de la evolución humana hubieran existido diferentes exigencias ambientales, habrían evolucionado creencias morales muy distintas, sin el más mínimo cambio en nuestra convicción de que esas creencias serían verdaderas. Parece que este escenario escéptico es imposible de evitar, a menos que se apele a una guía sobrenatural del proceso evolutivo, cuyo propósito sea asegurar que los seres humanos tengan acceso epistemológico al conjunto correcto de normas morales.
En ese caso, ¿no demostraría esto al realista moral ateo que Dios debe existir, en el sentido de un Creador y un «guía» inteligente de nuestro desarrollo evolutivo, estableciendo además su atributo de bondad en virtud del hecho de que Él tuvo un interés especial en asistir nuestro desarrollo y formación moral? Y si el ateo no es realista respecto de los valores y deberes morales objetivos, ¿no podría esto al menos mostrar que es incapaz de mantener consistencia lógica, ya que piensa y vive bajo la suposición —injustificada— de que tenemos alguna manera de distinguir cuáles, entre el conjunto infinito de proposiciones morales posibles, son verdaderas, en lugar de estar simplemente siendo engañados por el escenario escéptico que acabo de describir?
Así que mi pregunta es realmente doble: ¿Considera usted que este argumento es sólido? Y, de ser así, ¿por qué no lo utiliza en sus debates y en su trabajo dirigido al público general? Muchas gracias por tomarse el tiempo para considerar esta cuestión.,
Jonah
Estados Unidos
Respuesta de Dr. Craig
R
¡Alégrate y regocíjate, Jonah, porque he hecho exactamente lo que aconsejas! Lo hice en mi debate de principios de este año con Erik Wielenberg sobre «Dios y la moralidad: ¿Cuál es la mejor explicación de los valores y deberes morales objetivos?» https://www.youtube.com/watch?v=6iVyVJAMiOY
Wielenberg es un realista moral ateo que defiende lo que él llama Realismo Normativo sin Dios (Godless Normative Realism). Él aborda no solo cuestiones de ontología moral, sino también cuestiones de epistemología moral, dedicando un considerable esfuerzo a refutar los llamados argumentos evolutivos de desacreditación (evolutionary debunking arguments) contra el conocimiento moral. Así que, en mi debate con él, planteé objeciones tanto a su platonismo moral como a su epistemología moral. Tomando como punto de partida un artículo de Adam Lloyd Johnson, me pareció que la postura de Wielenberg es vulnerable al célebre Argumento Evolutivo Contra el Naturalismo (AECN, Evolutionary Argument Against Naturalism [EAAN]) desarrollado por Alvin Plantinga. Plantinga sostiene que la persona que cree en la evolución naturalista posee un derrotador (defeater) para la confiabilidad de sus facultades cognitivas en la producción de creencias verdaderas y, por consiguiente, también un derrotador para su creencia de que el naturalismo es verdadero. Dado que nuestras creencias morales forman parte del conjunto de creencias producidas por nuestras facultades cognitivas, su confiabilidad también queda puesta en duda desde la perspectiva naturalista, la cual Wielenberg acepta. Así es como presento el argumento:
La tercera objeción importante que deseo plantear es que la postura del Dr. Wielenberg parece hacer imposible el conocimiento moral. El planteamiento del Dr. Wielenberg acerca del conocimiento moral parece vulnerable al argumento evolutivo contra el naturalismo de Alvin Plantinga.[1] Plantinga argumenta que el naturalismo se refuta así mismo, porque si nuestras facultades cognitivas han evolucionado mediante procesos naturalistas, entonces dichas facultades están orientadas no a la verdad, sino a la supervivencia, y por lo tanto no pueden considerarse confiables para producir creencias verdaderas. Esto se vuelve especialmente evidente en la perspectiva del Dr. Wielenberg, ya que, según su postura, nuestros estados mentales no ejercen absolutamente ningún efecto sobre nuestros estados cerebrales. Por lo tanto, el contenido de nuestras creencias resulta irrelevante para nuestra capacidad de supervivencia. Pero si no podemos confiar en nuestras facultades cognitivas para producir creencias verdaderas, entonces la creencia en el naturalismo mismo queda socavada, ya que ha sido producida precisamente por esas mismas facultades cognitivas.
Podemos aplicar el argumento de Alvin Plantinga a nuestras creencias morales de la siguiente manera:
1. La probabilidad de que nuestras facultades cognitivas sean confiables, dado el naturalismo y la evolución, es baja.
2. Si alguien cree en el naturalismo y en la evolución, y reconoce que, por tanto, la probabilidad de que sus facultades cognitivas sean confiables es baja, entonces tiene un derrotador para la creencia de que sus facultades cognitivas son confiables.
3. Si alguien tiene un derrotador para la creencia de que sus facultades cognitivas son confiables, entonces tiene un derrotador para cualquier creencia producida por sus facultades cognitivas (incluidas sus creencias morales).
4. Por lo tanto, si alguien cree en el naturalismo y en la evolución y reconoce que, por tanto, la probabilidad de que sus facultades cognitivas sean confiables es baja, entonces tiene un derrotador para la confiabilidad de sus creencias morales.
Dado que nuestras creencias morales han sido producidas por facultades orientadas a la supervivencia, y no a la verdad, no podemos tener confianza en que nuestras creencias morales sean verdaderas.
El Dr. Erik Wielenberg es muy consciente de este problema para el Realismo Normativo sin Dios. Su respuesta —muy compleja— a este problema, dicho de manera simple, es que los mismos procesos cognitivos que producen nuestras creencias morales también causan que las propiedades morales abstractas se instancien.[2] Observen que esta explicación depende de manera crucial de una supuesta conexión causal entre propiedades físicas y propiedades morales abstractas, lo cual es quizá el punto más problemático de toda su filosofía. Pero el argumento de Plantinga también nos da razones para dudar si los procesos cognitivos que supuestamente causan que ciertas propiedades morales se instancien producirán las creencias morales apropiadas, en lugar de producir simplemente creencias que sean conducentes a la supervivencia. El Dr. Wielenberg nos asegura que no somos más afortunados al tener creencias morales verdaderas que al tener creencias verdaderas en general.[3] Pero si Plantinga tiene razón, entonces sería una coincidencia increíblemente afortunada, dado el naturalismo, que nuestras creencias de cualquier tipo —incluidas nuestras creencias morales— resulten ser confiables.
La solución a este problema no consiste en rechazar la evolución, sino el naturalismo. En el teísmo, Dios puede supervisar el proceso evolutivo de tal manera que garantice la fiabilidad fundamental de nuestras facultades cognitivas. En cambio, dado que el Dr. Wielenberg defiende tanto el naturalismo como la evolución, existe un factor que socava la fiabilidad de sus creencias morales. Por lo tanto, el Realismo Normativo Sin Dios hace imposible el conocimiento moral.
Te invito a que veas el debate y compruebes cómo responde el Dr. Wielenberg a esta objeción.
Pero, en respuesta a tus preguntas: (1) sí, la objeción me parece válida, y (2) no he utilizado ese argumento antes, supongo, porque el AECN no es un argumento contra la veracidad del naturalismo (ni a favor de la veracidad del teísmo), sino un argumento de que el naturalismo no puede afirmarse racionalmente. Demuestra que, incluso si fuera cierto, el naturalismo no puede aceptarse racionalmente. Por el contrario, el argumento teísta relacionado con la ontología moral, si tiene éxito, demuestra que el teísmo es cierto y el naturalismo falso. Por lo tanto, encaja mejor en mi defensa positiva del teísmo. Pero en este debate, el AECN sirvió muy bien como objeción a la afirmación de Wielenberg de que el Realismo Normativo Sin Dios puede garantizarnos el conocimiento moral.
[1] Alvin Plantinga, Where the Conflict Really Lies: Science, Religion, and Naturalism (Oxford: Oxford University Press, 2011), pp. 344-345.
[2] Afirma que nuestras creencias morales son fiables cuando un proceso cognitivo no consciente concreto clasifica a una entidad como poseedora de ciertas propiedades no morales y esa clasificación desencadena una creencia moral consciente de que la entidad tiene una determinada propiedad moral y, además, el hecho de que una cosa posea las propiedades no morales hace que esa cosa tenga esa propiedad moral (Erik J. Wielenberg, Robust Ethics: The Metaphysics and Epistemology of Godless Normative Realism [Oxford: Oxford University Press, 2014], p. 105).
[3] Ibíd., pp. xii, 169, 172-3, 175.
- William Lane Craig