#307 ¿Cómo Tratar con los Aspectos Desagradables del Cristianismo?
April 20, 2013Saludos Dr. Craig,
¡Tengo un dilema un poco inusual! No estoy del todo opuesto a la idea de Dios, tampoco a Su intenso y desafiante concepto para la salvación de la humanidad. ¡Tampoco me quejo de Su insistencia en la adoración! El dilema inusual es que, no como muchos agnósticos y no creyentes, no siento odio hacia Dios por la manera que Él trató, por ejemplo con los amalequitas, tampoco por la práctica de la circuncisión, ni tampoco por los “obstáculos.” Simplemente no entiendo cómo puedo estar de acuerdo con la idea de comprometerme a Alguien que va a dictar tales cosas desagradables (para mi sensibilidad, de todos modos) sin sentirme haber cometido un tipo de suicidio intelectual. ¿Cómo puedo rectificar esos sentimientos?
Además quiero decir que aprecio sus habilidades dominantes de debate y de lógica. Usted siempre se comporta con gracia y respeto aún cuando se enfrenta a ataques e insultos injustificados. Gracias.
Steve
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
Steve, gracias por tus palabras de estímulo. Ciertamente hay aspectos del cristianismo que las personas van a encontrar desagradables en algún punto u otro. Me supongo que lo que consideras inusual acerca de tu caso es que esas características desagradables del cristianismo no provocan en ti una reacción emocional, como es el caso con muchos de los otros no creyentes, sino que simplemente se hacen una fuente de asombro intelectual, lo cual es un obstáculo para hacer un compromiso con el cristianismo. Así que ¿Cómo puede alguien tratar con esas cosas que son desagradables?
La primerita cosa que hay que hacer es poner esas cosas en perspectiva. Me encuentro que las personas que tienen problemas con algún asunto tienen la tendencia a hacerse miope. Todo lo que ellos ven es la pregunta o el problema específico con el cual están teniendo problema. Ellos no toman un paso atrás para ver el panorama general. De la manera que una persona que sostiene su dedo pulgar al frente de su cara y le ve más grande que el edificio Empire State, así también esas personas se enfocan tanto en su tema específico que se ve más grande que cualquier otra cosa en el trasfondo. Esto obviamente es un error. Nuestra meta no debería ser de encontrar una cosmovisión que no tenga dificultades, más bien la cosmovisión con las menores dificultades. Las dificultades sin resolver se deben considerar una proporción apropiada dentro del contexto de evidencia de la cosmovisión general.
Por lo tanto te insto a repasar los argumentos y la evidencia a favor del teísmo cristiano. Observa los ocho argumentos que presenté en mi discurso de apertura en el debate con Alex Rosenberg (y añádele el argumento ontológico para buena medida). Sopesa esos argumentos juntamente con los problemas que tiene el naturalismo metafísico, los cuales mencioné en mi segundo discurso. Creo que ellos nos dan muy buenas bases para pensar que el teísmo cristiano es verdadero.
Pero, tú podrías decir, eso no nos da ninguna buena razón para pensar que Dios haya ordenado la circuncisión, por ejemplo, o la exterminación de los amalequitas. ¡Precisamente! Mis argumentos sirven para establecer lo que C.S. Lewis llama “mero cristianismo,” es decir, los bosquejos amplios de una cosmovisión cristiana, que incluye cosas como la existencia de Dios y Su auto-revelación decisiva en Jesús de Nazaret. No es parte del mero cristianismo el creer que Dios ordenó la circuncisión o la exterminación de los amalequitas. Por lo tanto, ellos no presentan ningún obstáculo fundamental a la creencia en una cosmovisión cristiana.
Así que ¿qué muestran estas dificultades? Bueno, si son insuperables, ellas como más serían un obstáculo para la creencia en la inerrancia de la Biblia. Tendrías que pensar que en efecto Dios no ordenó dichas cosas. Como cristiano, tendrías que ajustar tu visión de la Biblia de manera que su inspiración por Dios no garantice su inerrancia en todos los aspectos. Eso no socava la creencia en su inspiración o en su fiabilidad general, mucho menos en la verdad del mero cristianismo. De modo que te insto a no permitir que esas características desagradables del cristianismo constituyan un obstáculo entre tu y Dios--¡ellas no son una gran cosa!
¿Pero son esos obstáculos, en algún caso, insuperables? No lo creo. Tomemos la circuncisión por ejemplo. Me parece muy sujetivo de si alguien encuentra ese práctica desagradable o no. Aparentemente tú lo encuentras algo repugnante, pero ese no es el caso para la gran mayoría de los estadounidenses, incluyéndome a mí. Por lo tanto, no me identifico para nada con tus sentimientos de repugnancia acerca de la circuncisión. Así que se me hace difícil pensar que de alguna manera este proceso es objetivamente desagradable. Pero si su naturaleza desagradable es simplemente un asunto de opinión sujetiva, entonces eso no es obstáculo para pensar que Dios se lo ordenó a los judíos para así distinguirlos de entre las naciones antiguas. Incluso hay menos lógica para este procedimiento hoy en día que el que había en el mundo antiguo, y sin embargo esto continúa siendo ampliamente practicado sin que haya muchas personas que crean que es algo desagradable.
Por otro lado, el presunto mandato a exterminar los amalequitas presenta un problema moral serio para los que creen en la inerrancia de la Biblia, ya que es difícil de ver la manera que el Dios que se ha revelado en la Biblia como un Dios bueno y amoroso podría dar ese horrible mandato. Ahora bien, he hecho el intento de tratar de una manera honesta con este problema en las Preguntas # 16 y #225. Todavía no he leído una respuesta similarmente honesta y racional a la solución que propongo allí. He presentado una teoría moral que nos permite afirmar de manera consistente tanto que Dios es todo-bondadoso y todo-amoroso como que Él ordenó a los soldados israelíes a expulsar a los cananeos y a matar a cualquier persona que rehusara salir. Las únicas respuestas a mi solución que he leído han sido simplemente denuncias y malas representaciones de personas enojadas por mi posición. Ha habido una sorprendente carencia de interacciones intelectuales con la solución que propuse. Así que si tu problema con la orden de exterminar los amalequitas no es de índole emocional sino estrictamente intelectual, como tú dices, entonces te invito a considerar mi solución a este problema. Sobre su base, creo que podemos afirmar de que no hay obstáculo para pensar que Dios, de hecho, emitió ese mandato.
No sé que otras cosas desagradables encuentras en el cristianismo. Pero sí te insto a seguir el patrón que he seguido aquí. Observa las cosas en su perspectiva apropiada dentro del contexto de evidencia para una cosmovisión cristiana. Esfuérzate de encontrar soluciones intelectuales a esos problemas, si es que no son meramente asuntos sujetivos de preferencia personal. Si no puedes encontrar una solución al problema, entonces o sostén la verdad en tensión, esperando una futura solución al problema, o renuncia la cantidad mínima posible para retener una cosmovisión cristiana consistente. Pero no permitas que ellas se paren entre tu y una relación personal con Dios.
- William Lane Craig